1859
Tratado de Tránsito y Comercio entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, fechado el 14 de diciembre de 1859 en Veracruz.
Veracruz, 14 de diciembre de 1859.


Considerando que las ratificaciones de un tratado de amistad, comercio y navegación fueron canjeadas entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América a los cinco días de abril, del año de mil ochocientos treinta y uno, y por tanto que las ratificaciones de un tratado para la alteración de linderos y los reglamentos de un tránsito o derecho de vía al través del Istmo de Tehuantepec fueron canjeadas entre las mismas dos repúblicas, a los treinta días de junio del año de mil ochocientos cincuenta y cuatro y por cuanto se juzga conveniente amplificar y extender algunas de las estipulaciones de los antedichos tratados, y de esta manera volver más sólida e inviolable la verdadera y sincera amistad que ahora existe entre México y los Estados Unidos.

Por lo tanto las estipulaciones siguientes han sido convenidas por medio de un tratado de tránsito y comercio.

Para cuyo importante objeto el Presidente de la República Mexicana, en el ejercicio del poder ejecutivo ha conferido plenos poderes al ciudadano Melchor Ocampo, secretario de Estado y del despacho de Relaciones Exteriores y el Presidente de los Estados Unidos de América al ciudadano Robert M. McLane, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de los Estados Unidos de América cerca del Gobierno Mexicano; y los susodichos plenipotenciarios después de haber comprobado y cambiado sus respectivos plenos poderes, han convenido en los artículos siguientes:

ARTÍCULO I.- Como amplificación del artículo 8 del tratado de 30 de diciembre de 1853, la República Mexicana cede a los Estados Unidos en perpetuidad, y a sus ciudadanos y propiedades, el derecho de vía por el Istmo de Tehuantepec, desde un océano hasta otro por cualquiera clase de camino que exista hoy o existirá en lo de adelante, gozando de ello ambas repúblicas y sus ciudadanos.

ARTÍCULO II.- Ambas Repúblicas convienen en proteger todos los caminos que existen hoy o existan en lo de adelante en el susodicho Istmo y en garantizar la neutralidad de los mismos.

ARTÍCULO III.- Simultáneamente con el primer uso bona fide de cualquiera ruta por medio de dicho Istmo, con motivos del tránsito efectivo del mismo, la República de México, establecerá dos puertos de depósito, el uno al este, y el otro al oeste del Istmo.

Ningún derecho se recaudará por el gobierno de México sobre los derechos y mercancías extranjeras que pasen bona fide por dicho Istmo, y que no sean destinados para el consumo de la República Mexicana.

Ningún gravamen o derechos de portazgo se impondrá a las personas y propiedades extranjeras, que pasen por este camino, más de lo pasen por este camino, más de los que se impongan a las personas y propiedades mexicanas.

La República de México continuará permitiendo el franco y libre tránsito de las valijas de correo de los Estados Unidos, siempre que pasen en sacos cerrados y que no sean para repartirse en el camino.

Sobre tales valijas ningunos de los gravámenes impuestos ni de lo que en lo sucesivo se impongan se aplicarán en ningún caso.

ARTÍCULO IV.- La República Mexicana conviene en establecer, para cada uno de los dos puertos de depósito, el uno al este, y el otro al oeste del Istmo, los reglamentos que permitan la entrada y el almacenaje de los efectos y mercancías pertenecientes a los ciudadanos o a los súbditos de los Estados Unidos o de cualquier país extranjero, libros de todo gravamen de tonelaje u otro derecho cualquiera, con excepción de los gastos necesarios para el acarreo y almacenaje de dichos efectos, para los cuales se construirán almacenes propios; los dichos efectos y mercancías podrán ser sacados del depósito para el tránsito de dicho Istmo, así como para embarcarlos desde cualquiera de los dos puertos de depósito, con destino a cualquier puerto del extranjero quedando siempre libres de todo derecho de tonelaje u otro impuesto cualquiera; igualmente podrán ser sacados de dichos almacenes para ser, vendidos y consumidos dentro del territorio de la República Mexicana, previo el pago de derechos e impuestos que tenga por bien decretar el dicho Gobierno mexicano.

ARTÍCULO V.- La República de México conviene en que si fuere necesario, en cualquier tiempo, el emplear fuerzas militares para la seguridad y protección de las personas y propiedades que transiten por cualesquiera de las rutas antedichas, ella emplear la fuerza necesaria con este fin; pero en caso de omisión en hacerlo por cualquier motivo que lucre, el gobierno de los Estados Unidos, podrá con el consentimiento, o a pedimento del gobierno de México, o al de su ministro en Washington, o al de las autoridades locales competentes y legalmente nombradas, sean civiles o militares, emplear tal fuerza para este efecto y no para ningún otro; y cuando en el juicio del gobierno de México cese esa necesidad, la tal fuerza se retirará inmediatamente.

En el caso excepcional sin embargo de un peligro imprevisto o inminente para las vidas o propiedades de los ciudadanos de los Estados Unidos, las fuerzas de dicha República tendrán facultad de obrar para la protección de ellos, sin que dicho previo consentimiento haya sido obtenido, y tales fuerzas se retirarán cuando concluya la necesidad para su empleo.

ARTÍCULO VI.- La República Mexicana concede a los Estados Unidos el simple tránsito de sus tropas, pertrechos y municiones de guerra por el Istmo de Tehuantepec, y por el tránsito o ruta de comunicación de que se habla en este convenio, desde la ciudad de Guaymas sobre el Golfo de California, hasta el Rancho de Nogales, u otro punto conveniente sobre la frontera entre la República de México y los Estados Unidos, cerca del grado 111° de longitud oeste de Greenwich dándose aviso de ello a las autoridades locales de la República de México.

Y las dos repúblicas convienen igualmente en que será estipulación expresa con las compañías o empresas a las que en lo sucesivo se conceda el acarreo y transporte, por cualesquiera ferrocarriles u otros medios de comunicación, en los antedichos tránsitos, que el precio de conducción de las tropas, pertrechos y municiones de guerra de las dos repúblicas será cuando más la mitad del precio común que paguen los pasajeros o las mercancías que pasen sobre dichos tránsitos; entendiéndose que si los concesionarios de privilegios ya acordados o que en lo sucesivo se acordaren sobre ferrocarriles u otros medios de conducción en dichos tránsitos rehúsan recibir por mitad del precio de conducción las tropas, armas pertrechos y municiones de los Estados Unidos, este último gobierno no les impartirá la protección de que hablan los artículos II y V, de este tratado, ni ninguna otra.

ARTÍCULO VII.- La República Mexicana por este artículo cede a los Estados Unidos en perpetuidad y a sus ciudadanos y propiedades, el derecho de vía o tránsito por el territorio de la República Mexicana, desde las ciudades de Camargo y Matamoros u otro punto conveniente del Río Grande en el estado de Tamaulipas, por vía de Monterrey, hasta el puerto de Mazatlán a la entrada del Golfo de California, estado de Sinaloa; y desde el Rancho de Nogales u otro punto conveniente sito en las fronteras entre la República de México y los Estados Unidos, cerca al 111° grado de longitud oeste de Greenwich, por vía de Magdalena y Hermosillo hasta la ciudad de Guaymas sita en el Golfo de California, estado de Sonora, por cualquier ferrocarril o vía de comunicación, natural o artificial, que por ahora o en lo venidero existiere o que se construyere para el uso y goce mutuo, y bajo las mismas condiciones de ambas repúblicas y sus respectivos ciudadanos; reservándose siempre para sí la República Mexicana el derecho de soberanía que hoy tiene sobre todos los tránsitos de que habla el presente tratado.

Todas las estipulaciones y reglamentos de cualquiera clase aplicables al derecho de vía o tránsito por el Istmo de Tehuantepec y sobre los cuales estén de acuerdo y se han convenido entre las dos repúblicas, por este artículo se extienden y se aplican a los antedichos tránsitos o derechos de vía, a excepción del derecho de pasar tropas, pertrechos y municiones de guerra, desde el Río Grande hasta el Golfo de California.

ARTÍCULO VIII.- Convienen igualmente ambas Repúblicas, en que, de la lista de mercancías aquí adjunta, elija el Congreso de los Estados Unidos las que, siendo producto nacional, industrial o manufacturado de cualquiera de las dos repúblicas sean admitidas para su venta y consumo en cualquiera de los dos países, bajo condiciones de una reciprocidad perfecta, sea que se les considere libres de derechos, o con tal cuota como sea fijada por el Congreso de los Estados Unidos, puesto que la intención de la República Mexicana es admitir los artículos de que se trata a los más bajos derechos, y aun libres, si el Congreso de los Estados Unidos consintiere en ello.

Su introducción de una a otra República se hará por los puntos que los gobiernos de ambas Repúblicas determinen en los limites o términos de ellas, cedidos y concedidos para los tránsitos y en perpetuidad por este convenio, ya al través del Istmo de Tehuantepec, ya desde el Golfo de California hasta la frontera interior entre México y los Estados Unidos.

Si algunos privilegios semejantes fueren concedidos por México a otras naciones, en los términos de los antedichos tránsitos sobre los Golfos de México y California y el océano Pacifico, será en consideración de las mismas condiciones y estipulaciones de reciprocidad que son impuestas a los Estados Unidos por los términos de esta convención.

Lista anexa a este artículo VIII

Animales de todas clases.

Arados y rejas sueltas.

Arroz.

Aves y huevos frescos.

Azogue.

Carbón de piedra.

Carnes frescas, ahumadas y saladas.

Casas de madera y de fierro.

Cueros al pelo.

Cuernos.

Chile.

Diseños y modelos de bultos de máquinas, edificios, monumentos y embarcaciones.

Embarcaciones de todos tamaños y clases para navegar en los ríos de la frontera.

Escobas y materiales para hacerlas.

Frenos.

Frutas frescas, secas y cubiertas.

Letra, escudos, espacios, placas, viñetas y tinta de imprenta.

Libros impresos de todas clases a a la rústica.

Lúpulo.

Madera sin labrar y leña.

Mantequilla y queso.

Mapas geográficos, náuticos y cartas topográficas.

Mármol labrado y en bruto.

Máquinas y aparatos para la agricultura, la industria, la minería, las artes y las ciencias y sus partes sueltas o piezas de refacción.

Palo de tinte.

Pez, alquitrán, trementina y cenizas.

Plantas, árboles y arbustos.

Pizarra para techos.

Sal común.

Sillas de montar.

Sombreros de palma.

Yeso.

Vegetales.

Zaleas.

Granos de toda especie que sirvan para hacer pan.

Harina Lana.

Manteca.

Sebo

Cuero y manufacturas de cuero.

Toda especie de tejidos de algodón, exceptuando el llamado manta trigueña.

ARTÍCULO IX.- Como amplificación de los artículos 14° y 15° del Tratado de 5 de abril de 1831, en que se estipuló lo relativo al ejercicio de la religión para los ciudadanos de la República de México, se permitirá a los ciudadanos de los Estados Unidos que ejerzan libremente en México su religión en público o en privado dentro de sus casas o en los templos y lugares que se destinen al culto, como consecuencia de la perfecta igualdad y reciprocidad que el artículo II, del mismo Tratado dice que se tomaba por base de él.

Las capillas o lugares para el culto divino podrán ser comprados y serán poseídos como propiedad de quienes los compren, como se compra y posee cualquiera otra propiedad común, exceptuándose sin embargo a las comunidades o corporaciones religiosas a las que las actuales leyes de México han prohibido del todo y para siempre, obtener trigueña.) y conservar nada en propiedad.

En ningún caso quedarán los ciudadanos de los Estados Unidos sujetos a que se les cobren préstamos forzosos.

ARTÍCULO X.- En consideración de las anteriores estipulaciones, y en compensación de las rentas a las cuales renuncia México sobre los efectos y mercancías transportadas libres de derecho por el territorio de dicha República, el gobierno de los Estados Unidos conviene pagar al gobierno de México la suma de cuatro millones de pesos, de los cuales, dos millones se pagarán luego que se verifique el canje de las ratificaciones de este Tratado, y los dos millones restantes serán reservados por el gobierno de los Estados Unidos en pago de las reclamaciones de los ciudadanos de los Estados Unidos contra el gobierno de la República de México, por perjuicios que se les hayan causado, y que sea probado que son justas conforme a la ley y uso de las naciones y a los principios de la equidad; las cuales serán adjudicadas y pagadas pro rata hasta donde alcance la dicha suma de los dos millones, de conformidad con una ley que será decretada por el Congreso de los Estados Unidos para la adjudicación de esas mismas reclamaciones, y devuelta a México la parte que sobre, en el caso de que pagadas las reclamaciones justas quede algún sobrante.

ARTICULO XI.- Este Tratado será ratificado por el Presidente de México en virtud de sus funciones ejecutivas extraordinarias actuales, y por el Presidente de los Estados Unidos de América, con la anuencia y consentimiento del Senado de los Estados Unidos, y las ratificaciones respectivas canjeadas en la ciudad de Washington, o en la residencia del Gobierno Constitucional si se propusieren algunas alteraciones o enmiendas por el Presidente y el Senado de los Estados Unidos, y se aceptaren por el Presidente de la República de México, en el preciso término de seis meses contados desde el día en que se firme o antes si fuere posible.

En fe de lo cual, nosotros, los plenipotenciarios de las partes contratantes, lo hemos firmado y sellado en Veracruz el día catorce diciembre del año del Señor mil ochocientos cincuenta nueve, trigésimo noveno de la independencia de la República Mexicana y octogésimo cuarto la de los Estados Unidos.

Melchor Ocampo

Robert M. McLane 

(EN INGLÉS)

TREATY OF TRANSITS AND COMMERCE BETWEEN THE UNITED STATES OF AMERICA AND THE MEXICAN REPUBLIC, DATED AT VERACRUZ, DECEMBER 14, 1859

Whereas the ratifications of a treaty of amity, commerce, and navigation were exchanged between the United States of America and the United Mexican States on the fifth of April, one thousand eight hundred and thirty one; and whereas the ratifications of a treaty for the alteration of boundary and the regulation of a transit or right of way across the Isthmus of Tehuantepec were exchanged between the same two republics on the thirtieth of June, one thousand eight hundred and fifty-four; and whereas it is deemed expedient to amplify and extend some of the stipulations of the aforesaid treaties, and thus render more firm and inviolable the true and sincere friendship now existing between the United States and Mexico: Wherefore the following  stipulations have been agreed upon by means of a treaty of transits and commerce.

For which important object the President of the United States of America has appointed Robert M. McLane, a citizen of the United States, and envoy extraordinary and minister plenipotentiary of the United States of America near the Mexican government, with full powers; and the President of the Mexican republic, in the exercise of the executive power, having conferred like full powers on the citizen Melchor Ocampo, Secretary of State and Foreign Affairs; and the aforesaid plenipotentiaries, after having compared and exchanged in due form their respective powers as aforesaid, have agreed upon the following articles:

ARTICLE I.- As an amplification of the eighth article of the treaty of the thirtieth of December, one thousand eight hundred and fifty three, the Mexican republic cedes to the United and its citizens and property, in perpetuity, the right of way, by the right of way, by the Isthmus of Tehuantepec, from one ocean to the other, or that may hereafter exist, both republics and their citizens enjoying it.

ARTICLE II.- Both republics agree to protect all routes now existing, or that shall hereafter exist, over the said isthmus, and to guaranty the neutrality of the same.

ARTICLE III.- Simultaneously with the first bona fide use of any route across the said isthmus for purposes of the actual transit, the republic of Mexico shall establish two ports of deposit—the one on the east, the other on the west of the isthmus.

No duty shall be levied by the government of Mexico upon foreign effects and merchandise which may pass bona fide by the said isthmus, and with may not be intended for the consumption of the Mexican republic.

No incumbrance or tolls shall be imposed upon foreign persons and property which may pass by this road beyond those that may be imposed upon the  persons and property which may pass by this road beyond those that may be imposed upon the persons and property of Mexicans.

The republic of Mexico will continue to allow the free and untrammeled transit of the mails of the United States, provided they pass in closed mail bags, and they be not for distribution on the road.

Upon such mails none of the charges imposed, nor of those which may hereafter be imposed, shall be applied in any case.

ARTICLE IV.- The Mexican republic agrees that it will establish for each of the two parts of deposit—the one on the east, the other on the west of the isthmus—regulations that will permit the effects and merchandise belonging to citizens or subjects of the United States or of any foreign country to be entered and stored in warehouses, which shall be erected for that purpose, free of all tonnage or other duties whatever, except the necessary charges for cartage and storage, which said effects and merchandise may be subsequently withdrawn for transit across the said isthmus, and for shipment from either of the said ports of deposits to any foreign port, free of all tonnage or other duties whatever; and they may likewise be withdrawn from the said warehouses for sale and consumption, within the territory of the Mexican republic, on the payment of such duties or imposts as the said Mexican government may be pleased to enact.

ARTICLE V.- The republic of Mexico agrees that if it should become necessary at any time to employ military forces for the security and protection of persons and property passing over any of the routes aforesaid, it will employ the requisite force for that purpose; but upon failure to do this, from any cause whatever, the government of the United States may, with the consent or at the request of the government of Mexico or of the minister thereof at Washington, or of the competent legally appointed local authorities, civil or military, employ such force for this and for no other purpose; and when, in the opinion of the government of Mexico, the necessity ceases, such force shall be immediately withdrawn.

In the exceptional case, however, of unforeseen or imminent danger to the lives or property of citizens of the United States, the forces of said republic are authorized to act for their protection without such consent having been previously obtained; and such forces shall be withdrawn when the necessity for this employment ceases.

ARTICLE VI.- The Mexican republic grants to the United States the simple transit of its troops, military stores, and munitions, of war, by the Isthmus of Tehuantepec, and by the transit or route of communication referred to, in  this convention from the city of Guaymas, on the Gulf of California, to the Rancho de Nogales, or some suitable point on the boundary line between the republic of Mexico and the United States near the one hundred and eleventh degree west longitude from Greenwich, immediate notice thereof being given to the local authorities of the republic of Mexico.

And the two republics agree, likewise, that it shall be an express stipulation with the companies or enterprises to whom hereafter the carriage or transportation is granted, by any railroads or other means of communication, on the aforesaid transits, hereafter the carriage of transportation is granted, by any railroads or other means of communication, on the aforesaid transits, that the price for conveying the troops, military stores, and munitions of war of the two republics shall be, at most, one-half the ordinary fare paid by the passengers or merchandise which may pass over the said transits; it being understood that if the grantees of privileges already granted, or which hereafter may be granted,  upon railroads or other means of conveyance over said transits, refuse to receive for one-half the price of conveyance the troops, arms, military stores, and munitions of the United States, the latter government will not impart to them protection spoken of in articles second and fifth, nor any other protection.

ARTICLE VII.- The Mexican republic hereby cedes to the United States in perpetuity, and to their citizens and property, the right of way or transit across the territory of the republic of Mexico, from the cities of Camargo and Matamoros, or any suitable point on the Rio Grande, in the State of Tamaulipas, via Monterrey, to the port of Mazatlan, at the entrance of the Gulf of California, in the State of Sinaloa, and from the Rancho de Nogales, or any suitable point on the boundary line between the republic of Mexico and the United States, near the one hundred and eleventh degree west longitude from Greenwich, via Magdalena and Hermosillo, to the city of Guaymas, on the  Gulf of California, in the State of Sonora, over any railroad or route of communication, natural or artificial which may now or hereafter exist or be constructed, to be used and enjoyed in the same manner and upon equal terms by both republics and their respective citizens, the Mexican republic reserving always for itself the right of sovereignty which it now has upon all the transits spoken of in the present treaty.

All the stipulations and regulations of every kind applicable to the right of way or transit across the Isthmus of Tehuantepec that are or have been agreed upon between the two republics, are hereby extended and applied to the foregoing transits or rights of way, excepting the right of passing troops, military stores, and munitions of war, from the Rio Grande to the Gulf of California.

ARTICLE VIII.- The two republics likewise agree that, from the list of merchandise here annexed, the Congress of the United States shall select  those which, being the natural, industrial, or manufactured product of either of the two republics, may be admitted for sale and consumption in either of the two countries under conditions of a perfect reciprocity, whether they be considered free of duty, or at a rate of duty to be fixed by the Congress of the United States; it being the I intention of the Mexican republic to admit the articles in question at the lowest rate of duty, and even free if the Congress of the United States consents thereto.

Their introduction from one to the other, republic shall be made at the points which the governments of both republics may fix upon, at the limits or boundaries thereof ceded and granted for the transits, and in perpetuity, by this convention, either across the Isthmus of Tehuantepec or from the Gulf of California to I the interior frontier between Mexico and the United States.

If any similar privileges should be granted by Mexico to other nations at the termini of the aforesaid transits upon the Gulfs of Mexico and California, and and upon the Pacific ocean, it shall be in consideration of the same conditions and stipulations of reciprocity which are imposed upon the United States by the terms of this convention.

Schedule annexed to article VIII

Animals of all kinds.

Rice.

Poultry and fresh eggs.

Quicksilver.

Stone coal.

Fresh, salted, and smoked meats.

Wood and iron houses, Rawhides.

Horns.

Chile or red pepper.

Drawings and models of large machinery, buildings, monuments, and boats.

Boats of all sizes and classes the navigation of the rivers on the frontier.

Brooms and material for their manufacture.

Bridle bits.

Fresh, dried and sugared fruits.

Type, spaces, plates for printing or engraving, rules, vignettes, and printing ink.

Printed books of all classes bound in paper, (pamphlet bound.)

Hops.

Timber, unwrought, and firewood.

Butter and cheese.

Geographical and nautical maps and topographical plans.

Marble, wrought and unwrought.

Machines and implements for agriculture, farming, mining, for the development of the arts and sciences, and their fixtures, either loose or for their repair.

Dyewood.

Fish, tar, turpentine, and ashes.

Plants, trees, and shrubbery.

Slates for roofing purposes, Common salt.

Riding saddles.

Palm-leaf hats.

Plaster of Paris, (gypsum.)

Vegetables.

Undressed sheepskins.

Grain of all kinds, and from which bread is made.

Flour.

Wool.

Lard.

Tallow.

Leather, and manufactures of leather.

Every species of textile or woven fabric of cotton, excepting that called brown sheeting. 

ARTICLE IX.- As an amplification of the fourteenth and fifteenth articles of the treaty of the fifth of April, one thousand eight hundred and thirty-one, in which that which relates to the exercise of their religion by the citizens of Mexico was stipulated the citizens of the United States will be permitted to exercise freely in Mexico their religion, either in public or in private, within their houses or in the churches and places which may be assigned to worship, as a consequence of the perfect equality and reciprocity which the second article of the same treaty states was taken for its basis.

The chapels or places for public worship may he purchased, and shall he held as the property of those who may purchase them, as any other common property is purchased or held, excepting there from, however, the religious communities and corporations to whom the present laws of Mexico have prohibited entirely and forever and a day the obtaining and holding anything whatever in propriety.

In no case shall citizens of the United States residing in México be subject to have forced loans levied upon them.

ARTICLE X.- In consideration of the foregoing stipulations, and in compensation, for the revenue surrendered by México on the goods and merchandise transported free of duty through the territory of that republic, the government of the United States agrees to pay to the government of Mexico the sum of four millions of dollars, of which two millions shall be paid immediately upon the exchange of the ratifications of this treaty, and the remaining two millions shall be retained by the government of the United States for the payment of the claims of citizens of the United States against the government of the republic of Mexico, for injuries already inflicted and which may he proven to be just, according to the law and usage of nations and the principles of equity; and the same shall be paid pro rata, as far as the said sum of two millions will permit, in pursuance of a law to be enacted by the Congress of the United States for the adjudication thereof, arid the remainder of this sum shall be returned to México by the United States, in case there be any such remainder after the payment of the claims thus found to be just.

ARTICLE XI.- This treaty shall be ratified by the President of the United States, by and with the advice and consent of the Senate of the United States, and by the President of Mexico, in virtue of his extraordinary and actual executive functions, and the respective ratifications shall be exchanged at the city of Washington, within the exact period of six months from the date of its signature, or sooner if possible, or at the seat of the constitutional government, if any alterations or amendments be proposed by the President and Senate of the United States, and accepted by the President of the republic of Mexico.

In testimony where of, we, the  plenipotentiaries of the contracting parties, have hereunto affixed our hands and seals, at Veracruz,, the fourteenth day of December, in the year of our Lord one thousand eight hundred and fifty-nine, in the thirty-ninth year of the independence of the Mexican republic, and the eighty-fourth of that of the United States.

Robert M. McLane

Melchor Ocampo

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.