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Siglo XIX > 1850-1859 > 1859

Manero, cónsul conservador, se da por vencido y renuncia.
Nueva Orleáns, diciembre 31 de 1859.

Excmo. señor ministro de Relaciones Exteriores
México

Excmo. señor:

Tuve el honor de recibir la comunicación de vuestra excelencia, fecha 19 del corriente y tira del Diario Oficial en que se encuentra la nota que V. E. ha dirigido al excelentísimo señor secretario de Estado del gobierno de esta República.

Por el número 894 del Propagateur Catholique que va adjunto entre los artículos que he publicado, podrá ver vuestra excelencia que desde antes de recibir la comunicación a que me refiero y tan luego que se anunció aquí como concluido en Veracruz el tratado entre McLane y Juárez, me ocupé de publicar las nulidades que traería consigo, proponiéndome cumplir con lo que vuestra excelencia me había indicado.

En iguales términos escribí a La Crónica de Nueva York.

La nota de V. E. dirigida al excelentísimo señor Cass y los artículos que V. E. se ha servido acompañarme, tendrán la publicidad que me fuere posible, no siendo, sin embargo, toda la que sería conveniente, porque para ello sería necesario pagar liberalmente cantidades de que, como V. E. sabe perfectamente, yo no puedo disponer y aun temo que desde el próximo mes no podré hacerlo ni aun de la manera que hasta hoy lo he verificado, pues no habiendo cubierto en este fin de año mis cuentas, ni cumplido mis ofertas a los diarios que me han servido, tengo aviso de que me negarán para lo sucesivo sus columnas.

Vuestra excelencia sabe perfectamente la gravedad que han tomado nuestros negocios en este país, como era de esperarse.

Vuestra excelencia advertirá, por el tratado que se ha tratado de concluir, que satisface completamente todas las aspiraciones que el gobierno de este país ha tenido de mucho tiempo atrás y conocerá, igualmente, cuantos intereses crea entre los que verían realizadas sus más bellas ilusiones.

Por todo ello, comprenderá V. E. que ahora más que nunca debe dificultarse no sólo hacer escuchar la razón sino hasta el que se indique siquiera por la prensa americana sin el único medio de persuasión que existe aquí, cual es el dinero.

Yo sufro una pena horrible al encontrarme impotente para defender los derechos de mi Patria, no sólo por la escasez de mi capacidad intelectual sino por la material, pues estoy en la más espantosa miseria.

Me siento, sin embargo, con la energía bastante para sacrificarme por el honor nacional, si necesario fuese, pero preferiré ir allá a tomar un fusil para defenderla contra traidores e invasores que sufrir esta muerte lenta y ridícula a que parezco haber sido condenado.

En tal concepto, suplico a V. E. que, dando por reproducida la renuncia que hice al Supremo Gobierno en 6 de septiembre próximo pasado, se sirva relevarme de esta comisión.

Yo vencí los obstáculos que se me presentaron para salir de esa capital entre enemigos; he arrostrado también la miseria en este suelo, con los sacrificios de amor propio y los bochornos que le son consiguientes, pero no quiero soportar la responsabilidad que caería sobre mí si dejara creer al Supremo Gobierno que voy a defender sus justos derechos cuando realmente nada, absolutamente nada, podré hacer, para lo de adelante, si el mismo Supremo Gobierno no sitúa a mi disposición en este puerto lo precise para mi sustento y gastos en el desempeño de la comisión con que me honró.

Ruego a V. E. se sirva dar cuenta de esta comunicación al excelentísimo señor general Presidente, asegurándole mi atención y aprecio y admitir V. E. ambas cosas para sí con ha sinceridad con que se las profeso.

J. H. Manero

[Nota de respuesta:]

Enero 17 de 1860.

Enterado.

Y que estando el Presidente en vísperas de salir para Veracruz, con todas las probabilidades de que la campaña sea feliz, se espera que hará un esfuerzo para continuar en su comisión hasta ver el resultado de ella, del cual depende que usted se desatienda en sus deberes cumplidamente.

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.