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Siglo XIX > 1850-1859 > 1858

Indulgencia a los hombres que cometen errores políticos usando medios lícitos.
Veracruz, septiembre 3 de 1858.

Excmo. Sr. don Santiago Vidaurri

Mi querido amigo:

Por las comunicaciones oficiales que me remitió, veo con mucha satisfacción que emprendió usted su marcha para ponerse a la cabeza del ejército, y por los papeles públicos he sabido que llegó usted a San Luis sin novedad el día 13 de agosto último, lo que he celebrado muchísimo, pues aumentado nuestro ejército con el resto de las fuerzas que usted trajo y dirigido por las acertadas disposiciones que usted sabe dictar, considero seguro que Miramón recibirá un golpe que será decisivo para la causa de la libertad, porque entonces marchará usted sin obstáculo hasta la capital de la república.

Debe usted ya saber la vuelta al orden de la plaza de Tampico.

Este suceso es de importantes resultados, porque nos dará algunos recursos, que he dispuesto remitan a usted de toda preferencia para el socorro de sus tropas y porque ha habido la circunstancia de que no haya tomado parte ningún jefe ni oficial permanente y por consiguiente ha desaparecido en aquel punto esa clase corrompida y tiránica.

Sólo siento que los principales caudillos hayan quedado impune, pues si bien es cierto que debemos tratar con indulgencia a los hombres que cometen errores políticos, sosteniendo tal o cual principio usando de medios lícitos, también lo es que debemos obrar de distinta manera con los traidores y desleales, cuya impunidad autorizada por don Ignacio Comonfort nos ha traído la presente guerra civil y el derramamiento de sangre, que se hubiera economizado, si se hubiera tratado a los reaccionarios como merecían en justicia.

Ya digo al Sr. Carbajal que procure la aprehensión de los jefes y oficiales que hayan quedado en el territorio de Tamaulipas y dé cuenta para disponer lo conveniente.

En cuanto a la clase de tropa le digo que la licencie y la despache a sus casas, y que no haya más que guardia nacional a la que deben incorporarse los soldados permanentes, que quieran continuar prestando sus servicios, con el carácter de guardias nacionales.

Escribí a usted por vía de Orleáns y también por conducto del Sr. Verduzco en el mes pasado.

Dígame usted si recibió mis cartas.

Se me acaba de asegurar que Echeagaray ha recibido órdenes terminantes de Zuloaga para ponerse sobre esta plaza y, aunque creo difícil que pueda verificarlo, porque tiene que atender al estado de Puebla a donde debe ya haberse internado una sección de Oaxaca y la del Sr. Alatriste que está en Teziutlán; sin embargo he dictado las providencias convenientes para escarmentarlo si nos ataca.

Deseo que se conserve usted con buena salud y que ordene lo que guste a su amigo afectísimo que atento besa su mano.

Benito Juárez

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.