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Siglo XIX > 1850-1859 > 1854

Continúan los incidentes fronterizos.
México, octubre 16 de 1854.

—Extractos—

Sr. William L. Marcy
Secretario de Estado de los Estados Unidos

Señor:

El general Smith, con quien he sostenido una correspondencia regular desde el comienzo de las conmociones políticas en la frontera de Texas, escribe:

“El mayor Foster, comandante de Matamoros, abrió la carta que usted me envió y mandó partidas a explorar los puntos de reunión de los rebeldes señalados por los oficiales mexicanos.

Le incluyo el informe del oficial encargado de realizar la investigación.

Es indudable que existe gran intranquilidad a lo largo de la frontera, pero nosotros no hemos cometido ningún acto que pueda ser penado por la ley.

Haré todo lo posible por evitar cualquier violación de nuestras obligaciones legales o cualquier ultraje a nuestro honor nacional”.

El general incluye, igualmente, un informe de un oficial estadounidense del Fuerte Duncan, Eagle Pass, quien fuera enviado en cumplimiento de su deber al lado opuesto del río Bravo, a comprar maíz; las autoridades de Coahuila animan y ayudan a los indios para que entren a Texas y protegen a los mexicanos y a los indios cuando cometen robos de ganado y caballos de nuestro lado.

No hay dudas sobre la veracidad de los cargos contenidos en el informe.

Cuando estuve aquí, en noviembre pasado, dejé mi escolta y me alejé para realizar un reconocimiento. Durante mi ausencia el mejor caballo y mula del destacamento fueron robados y conducidos durante la noche al otro lado del río y supe que estaban en poder de una de las autoridades.

Una persona, que está aquí y que conoce los animales, los vio en posesión del secretario del general Cardona, quien se los compró al ladrón inmediatamente después de haberlos cruzado, a pesar de que los animales están marcados U. S. y que saben que pertenecen a nuestro Gobierno.

Es muy difícil inculcar en la población de la frontera, el respeto por las leyes políticas de un pueblo que no reconoce ni las más mínimas obligaciones de honor y honestidad.

Agregado a estos escandalosos ultrajes, el general Smith me comunica que toda la correspondencia de esta legación al interior de México ha sido abierta y el cónsul informa que, contraviniendo las ultimas restricciones del gobierno mexicano sobre las relaciones entre los dos países, se anima a soldados del ejército de Estados Unidos a desertar con las armas en la mano, como asimismo a los esclavos a escapar de sus dueños, por la libre emisión de Cartas de seguridad con pasaportes para pasar al interior evitando la persecución.

Esta agresión sobre la propiedad de personas que están de servicio en Texas, es tanto más extraordinaria e inexcusable, cuanto que al ministro de Relaciones Exteriores le fue previamente suministrada una copia de la circular que esta legación envió a todos los cónsules estadounidenses, definiendo las relaciones de los africanos con Estados Unidos y previniéndoles contra el reconocimiento de estos fugitivos, como ciudadanos estadounidenses, con derecho a reclamar cartas o pasaportes que les permitan atravesar el país.

El ministro, al acusar recibo de la circular, prometió tomar nota de los hechos, para que en lo futuro no se expidan cartas ni pasaportes a personas como las arriba mencionadas que vengan de Estados Unidos.

El ministro pareció quedarse sumamente impresionado al pensar en la agitación que se levantaría en Texas al conocer la invitación hecha a los esclavos fugitivos.

Fue amonestado duramente por esta legación y en las reuniones de los plantadores se tomó en consideración el aumento de esclavos infieles que fueron invitados a escapar de Texas y se advirtió que esto era un plan bien calculado para disturbar las armoniosas relaciones políticas existentes en esa región… (1)

Las instituciones y la política de Estados Unidos son objeto de constantes ataques en los diarios semioficiales del día y muchos de los más ofensivos artículos contra un vecino con el cual Su Alteza Serenísima declara el deseo de preservar las relaciones de paz y amistad, son reconocidos como escritos de su Primer Ministro.

Incluyo en ésta, otra de dichas publicaciones para ser adjuntada a las trasmitidas anteriormente.

A este último funcionario hay que hacerle la justicia de mencionar que en todas las ocasiones escribe y expresa sus opiniones sin temor ni disimulo, y con extremada hostilidad hacia el sistema liberal de la Federación americana.

En consecuencia, una guerra contra dicho sistema, —identificada con el conflicto que ahora sostiene contra los Estados de la anterior Federación mexicana— es la política declarada de este gobierno dictatorial.

Por tanto, siendo el exponente del absolutismo restaurado en su persona en América y merced a la traición de la confianza y a la perfidia usadas contra México, ha arrojado el guante contra el progreso y el liberalismo y ha identificado a Estados Unidos con la causa de México.

En consecuencia, no debieran existir dudas ni vacilaciones de parte de la administración de Washington en lo que se refiere a la obligación de apoyar a México en su lucha por restaurar la federación de estados, cuya independencia separada ha sido reconocida por tratados, ahora amenazados por la opresión de un usurpador que encarnaría un absolutismo de la Iglesia, el Estado y el Ejército, del que la historia no puede ofrecer un ejemplo similar.

Los Estados Unidos no pueden ver con indiferencia semejante abominación política, impuesta sobre nuestra propia frontera con el propósito declarado de contrarrestar y subyugar la propagación del liberalismo anglo-sajón dentro de los Estados independientes de México... (2)

James Gadsden

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.

Notas:

(1) En la parte omitida se mencionan la creciente revuelta interna contra la tiranía y el menosprecio del bienestar y de los derechos de los ciudadanos de Estados Unidos en México y las públicas denuncias de Estados Unidos como simpatizantes y hasta colaboradores de los insurgentes de México. (Nota del Dr. Manning).

(2) En la parte omitida Gadsden vuelve a aconsejar que las tropas de Estados Unidos sean situadas a lo largo de la frontera y que los navíos de Estados Unidos patrullen las costas mexicanas; además informa la pérdida de publicaciones enviadas por el departamento de Estado a la legación y expresa la esperanza de su reposición. (Nota del Dr. Manning).