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Siglo XIX > 1850-1859 > 1851

Gómez Pedraza precisa la negativa para aceptar las modificaciones que proponen los Estados Unidos.
México, enero 11 de 1851.

Sr. Robert P. Letcher.

El infrascrito, cumpliendo con lo que ofreció en su nota del día 9 a su excelencia, el señor Letcher, pasa a manifestarle el concepto que ha formado de las adiciones y modificaciones que el gobierno de los Estados Unidos del Norte cree conveniente se hagan al convenio estipulado en 22 de junio del año pasado, entre el señor Letcher y el que suscribe.

El señor ministro de los Estados Unidos debe estar penetrado del aprecio que ha merecido a los mexicanos de la buena disposición del gobierno de la República para obsequiar los deseos del de los Estados Unidos del Norte y de la alta consideración que le merece al que suscribe; antecedentes todos que le acreditarán que la repugnancia para convenir en algunas de las modificaciones propuestas, no nace de ideas mezquinas o de prevenciones siniestras, sino de la convicción en que está el que suscribe de que tales concesiones, con el tiempo, serían perjudiciales a los intereses de México; así es que ni por el gobierno de esta República, ni por el que suscribe, hay el menor embarazo para otorgar todo aquello que, sin perjudicar a los intereses de los mexicanos, sea agradable o útil al gobierno del señor Letcher.

Después de esta explicación preliminar, procede el que firma a exponer al señor Letcher las reflexiones siguientes y, como el señor ministro de los Estados Unidos, según su nota oficial de 8 del corriente, ha prescindido de las adiciones o modificaciones a los artículos 4° y 11° del Tratado, el infrascrito no se ocupará de ellos, quedando dichos artículos conforme fueron acordados y constan en el Tratado de 22 de junio.

Respecto al cambio de palabras en la introducción o parte expositiva del Tratado, no hay necesidad, a juicio del que firma, de hacer alteración alguna en el texto español, porque precisamente dice lo mismo que el señor Letcher pretende, consistiendo el defecto que se advierte, en la inexactitud de la traducción inglesa.

El cambiar en el artículo 1°. la palabra privilegio en singular por privilegios en plural, así como el mencionar las providencias del Gobierno de 4 de octubre y 20 de diciembre de 843, y de 5 de noviembre de 846, equivaldría a canonizar por un Tratado actos puramente gubernativos, de los que algunos están en disputa ante la Suprema Corte de Justicia: el único privilegio real y efectivo que el Tratado puede ratificar, es la concesión hecha a los empresarios el 1° de marzo de 842 por el general Santa Anna, revestido entonces del poder de dar leyes.

Hacer extensiva la protección que el Tratado garantiza, en sus personas y propiedades a los empleados en los trabajos de construcción y a cuantos vayan a residir en el territorio comprendido dentro de los límites definidos por el privilegio, sería prevenir prematuramente las facultades del Congreso general sobre colonización.

Es muy posible que la ancha faja de terreno de diez leguas por cada lado del canal o ferrocarril, si la obra tiene efecto, dentro de pocos años esté ocupada por una población numerosa y, aunque esa población disfrutaría de todos los derechos de propiedad y seguridad que las leyes garantizan a cuantos vengan a establecerse en México, nunca sería justo ni conveniente exceptuar, por una convención diplomática y por tiempo demasiado dilatado, a poblaciones considerables, de las leyes a que están sujetos los demás mexicanos.

Si lo que se desea es la seguridad personal y de la propiedad de los que puedan venir a los terrenos susodichos, las leyes del país se las garantizan suficientemente.

La adición al artículo 3° después de la palabra obra, se admite del modo siguiente: o cualquiera punto de dicho territorio, dentro de los límites de la, concesión, en que la intervención sea considerada necesaria por el gobierno de México.

Las intercalaciones al artículo 5° están admitidas; lo mismo la del artículo 6°.

También se admite la del artículo 7°.

Igualmente se acepta la primera al artículo 10°.

La 2a. hecha al mismo artículo, quedará en estos términos; después de la palabra territorios se añadirá: observando, sin embargo, plenamente las condiciones impuestas en la concesión de 1° de marzo de 842.

No se exigirán pasaportes a las personas que transiten por la vía de comunicación.

Y como en el artículo 11° del Tratado de 22 de junio se fijaban a los tenedores del privilegio 12 meses de plazo para entrar en arreglo satisfactorio, so pena de retirar la protección ofrecida; opina el que suscribe, que dicho plazo deberá contarse desde la fecha del nuevo, arreglo; lo que podrá decirse en un artículo adicional.

Y siendo de poco tiempo acá, frecuentes los naufragios de los buques que navegan en el mar de Campeche, por los escollos llamados los Alacranes, el infrascrito cree que sería muy útil a las naciones comerciantes situar un fanal en el principal arrecife de aquel nombre providencia que más que a los navegantes de otras naciones, sería provechosa a los de los Estados Unidos y, en tal virtud, se propone al señor Letcher el pensamiento, para que si su excelencia lo adopta, quede en el Tratado que se modifica, consignado en artículo adicional, que los Estados Unidos del Norte se obligan a levantar dicho faro y sostenerlo a sus expensas.

Si el señor Letcher tuviere a bien admitir las observaciones y reformas que contiene esta nota, escrita con franqueza y lealtad, sírvase su excelencia manifestarlo al infrascrito, para enviarle inmediatamente una copia exacta del Tratado de 22 de junio del año anterior, intercaladas ya las variaciones, modificaciones y adiciones en que su excelencia haya convenido, advirtiendo por último que algunas de las faltas que se notan en el Tratado, provienen de la inexactitud de la traducción del texto castellano al inglés.

El que suscribe se honra en repetir al señor ministro plenipotenciario de los Estados Unidos del Norte, que es su obediente servidor.

Manuel Gómez Pedraza

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.