Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

  Siglo XIX

      1890-1899

      1880-1889

      1870-1879

      1860-1869

      1850-1859

          1859

          1858

          1857

          1856

          1855

          1854

          1853

          1852

          1851

          1850

      1840-1849

      1830-1839

      1820-1829

      1810-1819

      1800-1809

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XIX > 1850-1859 > 1851

El gobierno mexicano celebra que Letcher continúe como ministro en México.
México, mayo 31 de 1851.

Sr. Roberto P. Letcher

Muy apreciable señor mío:

El honorable señor Webster me ha escrito participándome la probabilidad de que sea usted quien vuelva a esta capital, acreditado por el gobierno de esa República para sus negocios diplomáticos y, en verdad, digo a usted que tal noticia me ha llenado de satisfacción, pues conociendo las bellas prendas que a usted adornan y las muy buenas simpatías que supo crearse en el gobierno y sociedad de México, entiendo fundadamente que nadie con más acierto y mejor éxito que usted, puede tratar los negocios que se ofrezcan entre ambas naciones.

Desgraciadamente, en el que concierne a la comunicación interoceánica por el Istmo de Tehuantepec, parece que se confunden la esencia y circunstancia.

México no cometerá nunca el absurdo de rehusarse a abrir esa vía que el mundo entero está reclamando y bien persuadido está de que, además de la utilidad y ventajas que va a proporcionar al comercio de todas las naciones, le resultará inmediatamente considerable beneficio; pero ha querido y quiere asegurar las condiciones de la apertura de aquella vía, de tal manera que no vaya a comprometer la integridad del territorio nacional y su independencia.

¿No es cierto que, haciéndolo así, cumple el gobierno mexicano con sus más sagrados deberes?

El privilegio del señor Garay fue anulado porque tenía un origen ilegal y era monstruoso; pero esto no quiere decir que la comunicación no se efectuará ni que el Tratado no llegue al fin a sancionarse.

El gobierno de México tiene bastante confianza en la prudencia y rectitud del gobierno de Washington, para temer que aquella cuestión, que no tiene otro carácter que el de una reclamación de un particular, se llegase a elevar fatalmente el rango de cuestión diplomática y que de ella naciese un conflicto.

Esto sería injusto y México, aunque débil y desgraciado, procuraría portarse hasta el último extremo como corresponde a su honor y dignidad, si pensar en la suerte que se le deparase.

Por ventura debe tener como seguro el que usted será nombrado para venir a vernos y, antes de ponerse en camino, trabajará para alejar o hacer imposible aquel conflicto.

Creo también que no será difícil conseguir en las primeras sesiones ordinarias del Congreso la aprobación del Tratado y como éstas han de tener lugar en enero del año próximo, hay tiempo para que usted se encuentre aquí restablecido ya de sus males.

Tuve el sentimiento de saber que padece usted y quedo con el mayor cuidado por tener noticias de su restablecimiento, que le deseo completo y pronto.

Tal vez acabaría usted de lograrlo aquí, pues ya conoce el excelente clima de que disfrutamos y me sería satisfactorio poder ofrecer a usted los cuidados de mi amistad.

Quedo de usted muy atento amigo y servidor.

Mariano Arista

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.