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Siglo XIX > 1850-1859 > 1850

Juárez apoya la candidatura presidencial del general Mariano Arista.
Oaxaca, julio 18 de 1850.

Señor don Ignacio Muñoz y Campuzano
(México)

Mi muy estimado amigo y compañero:

Contesto su grata de fecha 13 del corriente, diciendo que efectivamente opino porque el futuro Presidente de la República lo sea el señor (Mariano) Arista.

Amigo sincero de la libertad y de la Federación, yo no debo buscar sino una persona que preste garantías de que en su administración sostendrá esos sagrados objetos, y esa persona para mí es el señor Arista.

Espero no equivocarme y que el señor Arista, buscando una reputación sólida y una gloria perdurable, sabrá contestar con sus hechos las cáusticas y apasionadas imputaciones que le hace El Siglo XIX en su número del día 10 del corriente.

Si así fuere, me quedaría la satisfacción de haber cooperado a hacer la felicidad de nuestra Patria.

Voy a hacer a usted una súplica que espero no desatenderá.

Ella tiende a consolidar la paz en este Estado.

Conociendo yo los servicios y méritos del señor teniente coronel José María Muñoz, y apreciándolo como amigo, lo nombré gobernador del departamento de Tehuantepec en el año de 1848.

Sea por su genio o por el carácter díscolo de los tehuantepecanos, lo cierto es que se ha desavenido con éstos y sólo a fuerza de exhortaciones y de súplicas mías había logrado acallar las quejas que se me dirigían contra el señor Muñoz y, por fin, cesó la chismografía, cuando este señor se separó del gobierno a virtud de licencia que pidió.

Mas ahora, que el término de esa licencia se va acercando, he recibido nuevas acusaciones en que se ofrece probar los artículos que se formulan.

Yo supongo que esos cargos lleguen a ser destruidos por el señor Muñoz, ¿pero volverá este señor a Tehuantepec con la calma que se necesita en un gobernante, sabiendo que aquel ayuntamiento lo ha acusado?

¿Aquel Ayuntamiento, viéndose burlado porque vuelve el señor Muñoz, dejará al señor Muñoz gobernar en paz en lugar en que hay tantos elementos de discordia?

Los tehuantepecanos que están contentos hoy con el señor Echavarría que persigue al faccioso Meléndez ¿lo estarán cuando vean volver al señor Muñoz, a quien imputan –aunque con injusticia—la guerra de Juchitán?

Cierto es que no.

Por otra parte, yo no puedo impedir que el señor Muñoz vuelva a su destino, cumplido que sea el término de su licencia.

Es decir, que veo un mal cierto y no lo puedo impedir.

¿Qué remedio, pues, queda para cambiar las cosas en beneficio de la paz?

No otro que el que el Supremo Gobierno, si es posible, dé alguna ocupación temporal al señor Muñoz, ínterin calman las cosas de Tehuantepec.

Para conseguirlo, me valgo de usted con la reserva que conviene para evitar disgustos.

Si se lograre, hará usted un servicio a este Estado y sacará de conflictos a su amigo afectísimo y segur servidor, que besa su mano.

Benito Juárez

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.