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Siglo XIX > 1850-1859 > 1850

Discurso pronunciado por Juárez, ante el soberano congreso del estado, al cerrar sus sesiones extraordinarias.
Oaxaca, diciembre 1 de 1850.

Señores diputados y senadores:

Fieles a vuestros juramentos de promover el bien de los oaxaqueños, os habéis dirigido a la representación nacional, manifestando por una parte la ruina cierta de nuestro erario y la consiguiente pérdida de la soberanía del Estado, y por otra la peligrosa posición en que se colocaría la nacionalidad de la República si se sancionan las iniciativas que el ministerio de Hacienda formuló en 25 de julio próximo pasado, y si se aprueba el Tratado sobre la comunicación de los mares por el Istmo de Tehuantepec en los términos que lo acordó el agente del gobierno mexicano con el de los Estados Unidos de Norteamérica.

De la sabiduría y patriotismo de los representantes de la Nación debemos esperar: que pensando las poderosas razones que habéis expuesto obsequiarán la justa petición del Congreso de Oaxaca; que considerando que la independencia y soberanía de los Estados, consignados en la Carta Fundamental de la Nación, no son frases de adorno, sino derechos positivos que se han conquistado y conservado con la sangre de los pueblos y con todo género de sacrificios, no permitirán que se menoscaben o se pierdan con un solo rasgo de pluma; que tendrán en cuenta, para no desoír vuestros clamores, que el Estado de Oaxaca agota todos sus recursos, sacrifica a sus mejores hijos, pone en juego la honradez y la sabiduría de sus hombres públicos, y se aprovecha del entusiasmo ardiente de su preciosa juventud, no para ostentar vanamente sus elementos, sino para sostener y consolidar sus derechos de libertad, independencia y soberanía, para restablecer la moral y para establecer una paz sólida y duradera, conquistando así una memoria grata en la posteridad, y un porvenir de dicha y de consuelo para sus hijos.

¿Y será justo que tantos afanes y el trabajo de tantos años de sacrificios se destruyan de un solo golpe y en un solo día, y se destruyan a ciencia y paciencia de los representantes de los pueblos?

No, señores, no debemos esperarlo.

En la representación nacional existen sabios y celosos federalistas que sabrán descubrir y contrariar los proyectos que tiendan a destruir el sistema que la Nación ha adoptado para su gobierno interior.

Vosotros, señores, habéis ya manifestado el peligro, habéis hecho a favor del Estado cuando cabe en la esfera de vuestras facultades; pero si a pesar de esto, vuestras razones fueren desatendidas, si vuestros temores llegaren a realizarse, y el Estado, obligado por la miseria a que se le quiere reducir, volviere a someterse al yugo del poder central, lo que Dios no permita, nos quedará al menos el consuelo, aunque estéril, de que Oaxaca fue desgraciado, pero no indigno de ser libre.

Pero repito, no debemos esperar tamaña desgracia.

La representación nacional, cumpliendo con la sagrada misión que le encomendaron los pueblos, sabrá alejar de nosotros el peligro que habéis previsto.

Retiraos, pues, señores, a la vida privada, con la satisfacción de haber llenado cumplidamente los objetos para (los) que fuisteis convocados.

Robustecido el Ejecutivo con las amplias facultades que le habéis concedido para restablecer la paz y para conservar la tranquilidad pública, no perdonará medio ni sacrificio para corresponder a tan distinguida muestra de confianza.

Otra vez el Cuerpo Legislativo me invistió con iguales facultades, y puedo aseguraros, sin temor de ser desmentido, porque son públicos mis hechos, que jamás las usé para hacer el mal, sino para evitarlo y hacer el bien.

Esas facultades en mis manos, lejos de ser una amenaza, serán el más fuerte escudo de las garantías individuales.

Sólo deben temerlas los criminales y los que por saciar venganzas innobles, y por satisfacer ambiciones mezquinas y vergonzosas, intenten turbar la tranquilidad pública y la seguridad de los ciudadanos en que aquélla descansa.

- Dije.

Oaxaca, diciembre 1º. de 1850.

[Benito Juárez]

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.