1849
Discurso pronunciado por Juárez al cerrar las segundas sesiones ordinarias del congreso del estado.
Octubre 2 de 1849.


Señores diputados y senadores:

El Poder Ejecutivo del Estado concurre a este acto solemne de clausura del último período de vuestras sesiones ordinarias, poseído del sentimiento más justo, porque habría querido que hubieseis continuado vuestros interesantes trabajos para dar al Estado todas las leyes benéficas que necesita para su prosperidad y ventura; pero ya que este deseo no puede ser satisfecho porque un precepto constitucional, que debemos acatar, lo prohíbe, séame permitido expresar aquí, a nombre de los oaxaqueños, un voto sincero de gratitud por los afanes y desvelos que habéis emprendido, meditando, discutiendo y sancionando aquellos proyectos que habéis creído a propósito para atender a las necesidades más urgentes de nuestra sociedad.

Ni el tiempo, ni las dificultades que naturalmente se presentan cuando se trata de hacer el bien, os han permitido realizar todos vuestros deseos, pero habéis hecho lo posible, y esto basta para que vuestros comitentes puedan confesar en vuestro elogio que habéis cumplido con vuestro deber.

Retiraos, pues, señores, a la vida privada, con la confianza de que el Poder Ejecutivo no perdonará medio ni sacrificio para conservar el orden público, a fin de que a la sombra benéfica de la paz, puedan vuestras leyes producir los saludables efectos que os habéis propuesto al dictarlas.

Octubre 2 de 1849.

Benito Juárez

Fuente:

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.