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Siglo XIX > 1840-1849 > 1842

Manifiesto del gobernador-comandante de Querétaro y acta de la guarnición.
13 de diciembre de 1842

MANIFIESTO DEL GOBERNADOR-COMANDANTE DE QUERÉTARO Y ACTA DE LA GUARNICIÓN.

13 DE DICIEMBRE DE 1842

Conciudadanos:

el movimiento político insinuado en Guadalajara en Agosto del año próximo pasado de 1841, tuvo por indispensable consecuencia el plan de Tacubaya.

El ilustre general que por virtud de éste se puso al frente de los destinos de la nación, defiriendo gustoso al voto público que lo llamara; há sido consiguiente á los compromisos que con ella contrajo, y en el tiempo prefijado expidió el decreto que dió ser y formas á la representación de los pueblos.

¿Qué más pudiera apetecerse? El poder discrecional de que se halla investido, há procurado aplicar su acción benéfica á todas las emergencias sociales. Y bien conciudadanos, ¿podremos por ventura, formar un juicio idéntico del congreso? ¿Ha correspondido éste á la confianza de sus comitentes?

Nada menos que eso; pues que desoyendo la voz pública, y menospreciando los sucesos recientes, solo trata de exasperar las pasiones políticas contenidas hasta aquí por ese poder que nomás temen los anarquistas.

Bien sabe el congreso, por qué los testimonios públicos son irrefagables, que el voto de la nación no se conforma con los principios exagerados de una malevolencia que procura socabar los cimientos del orden.

Tristes y mal aventuradas han sido las pruebas á que hemos estado sujetos por espacio de algunos años, y nadie de nosotros querrá de nuevo exponerse á los peligros que brotan donde quiera, en una sociedad que tiene por código la licencia. ¿Habéis olvidado acaso la agitación violenta en que constantemente nos tuviera la constitución de 1824?

¿No recordáis todos los acontecimientos sanguinarios y tumultuosos de esa época de desgracia y de perpetua inquietud?

Pues bien, el congreso quiere volvernos á ella, y lo quiere de un modo que está reprobado por la buena fé. Presumiendo que podrá sorprender vuestra credulidad, há omitido la palabra federal en el código que trata de darnos.

¿Y por qué ésta simulación? Porque procediendo de una manera contraria, os convenceriais de que abusaba de vuestros poderes, y se expondría á vuestras justas reconvenciones.

Por eso quiere engañarnos suprimiendo del rubro de la constitución que ha forjado con una festinación atendible la palabra federal. ¿Pero qué importa esta fascinación si el espíritu de la constitución, es el espíritu del desorden y la pauta del libertinaje"?

Tal es conciudadanos, la conducta seguida por los representantes á quienes habéis dicho terminantemente; no convenir á la Patria unas instituciones que establecerían por todas partes la discención y la guerra; ni tampoco unas instituciones, cuya inercia no deje acción para reprimir el encono y la licencia.

Pero ellos la quieren así: sus opiniones privadas de que debieron desprenderse al venir á desempeñar la alta misión que les cometísteis para poder obsequiar mas cumplidamente vuestra voluntad, quiere sean el decálogo político de vuestra observancia.

¿Y por qué humillaros á tanto? ¿aquel que recibe poder de alguno para representarlo en sus negocios é intereses, tiene facultad legal para traspasar las condiciones en que uno y otro se convinieron?

De ninguna manera; y por esto es que convencidos hasta la evidencia del allanamiento que de nuestros poderes para constituirnos, han hecho los diputados que libremente elegimos, nos hemos reunido yo y los demás señores grales, gefes y oficiales de esta guarnición, y los empleados, para levantar la acta que á continuacion se insertará para vuestra inteligencia, y por la cual desconocemos la autoridad de un congreso que sin respeto y detenimiento, y menospreciando la voluntad pública, quiere darnos una ley que no teniendo otro principio sino sus solas opiniones bien á ser enteramente extraña é inconecsa con nuestras necesidades y deseos.

La mayoría de la Nación que por tanto tiempo ha sido envuelta en el vórtice revolucionario, y también el blanco de las acechanzas de las facciones que nos han despedazado, no quiere otra cosa que seguridad y paz.

Estos elementos de vitalidad, que por desgracia han desaparecido de entre nosotros, son los necesarios para la prosperidad de los pueblos.

¿Qué pudo haber dado á estos la acción de su sistema cuyo principal objeto no fuera otro que dividirnos y multiplicar las parcialidades.

Eramos un gran todo en el sistema anterior al de 1824; fuimos en este fracciones insignificantes y ciudadanos turbulentos y facsiosos. ¡Y se quiere que retrogrademos al estado vacilante en qué fuimos envueltos por aquella carta!

¿Y por quién? Por los mismos á quienes hemos dado poder para que nos constituyan bajo una regla en que ni la anarquía sea un sistema, ni la opresión una necesidad.

Estos son, conciudadanos, los deseos de la Nación. Que se realizen, y que los resortes de la administración pública no se relajen para que puedan producir el bienestar de la gran familia mejicana, es la voluntad explícita del ejército.

Ella está solemnemente significada, y no faltará jamás á tan laudable proposito. El ejército que por varios títulos brillantes es merecedor de vuestro aprecio, siempre os dispensará todas las consideraciones á que sois tan acreedores. Hijos de una madre común cual es la Patria ¿no está en nuestro deber que os estimemos y os defendamos?

¡Conciudadanos! El ejército quiere la gloria de la Nación y la quietud y prosperidad vuestra. Todo se conseguirá si vosotros coadyuváis á tan grandiosa como noble empresa.

Descansad, pues conciudadanos, que en vuestro reposo y felicidad se interesa el ejército y vuestro Gobernador y amigo.

Julián Juvera

Reunidos hoy día de la fecha en el Palacio de. E. S. General de Brigada Don Julián Juvera, Gobernador y Comandante General del Departamento de San Luis Potosí Don Ignacio Gutierres. á la que habiéndosele dado lectura por uno de los Señores presentes, puso en conocimiento de todos, el movimiento político ejecutado por la guarnición de aquella plaza el dia 9 del actual, á consecuencia de que el congreso traspasando los poderes que se le han otorgado para constituir á la Nación, quiere hacerlo bajo un sistema no conforme con su voluntad ni con sus exigencias: escitando por lo mismo, á que se secundara por la fuerza militar aquí establecida, el movimiento á que se hace referencia.

Como con la espresada comunicacion oficial, acompaña el E. S. General Gutierres, la acta que con tal motivo se extendiera y la alocución que por lo mismo estimó conveniente dirigir á la Nación: el Escmo. S. Juvera determinó, que tambien se diese lectura á dichos documentos, y á los particulares que le ha dirigido el E. S. General de división D. Mariano Paredes y Arrillaga, Gobernador y Comandante General del Departamento de Jalisco.

También se dió lectura, á una carta particular dirigida por uno de los Señores Diputados del congreso, á una persona notable de este lugar manifestaba en ella, que al rebatir el proyecto de constitución, la mayoria se expresó con un movimiento como de befa, y no logró que atendiesen las razones que exponía.

Impuesta la junta del contenido de todo, y nombrado Secretario á mocion que hicieron los Sres. Gral. D. Francisco Ponce de León, Coronel D. José Frontera, y Teniente Coronel Admdor. de Tabacos D. Pablo Gomez, fué nombrado el Teniente Coronel de caballeria D. Manuel M. Navarrete; hubieron de convenirlos SS. grales gefes, oficiales y empleados, en que si la constitución que se debate en el congreso llega á ser la reguladora de los destinos de la Nación, se puede desde luego vaticinar que las revueltas y el desorden, serán la amarga consecuencia del plan de Tacubay a, que es el verdadero origen de una cámara que quiere por fuerza establecer un sistema aún más exagerado que el de 1824, que contra éste y el malhadado de 1836, existen manifestaciones muy esplícitas, consiguientes todas al espíritu de otro plan, y que ello no podía haber sido de otro modo sin adoptar entonces un contra principio.

Que supuesto que los diputados juraron el plan de Tacubaya, es incuestionable que juraron adoptar para la Patria un sistema que no fuese caracterizado, con las exageraciones de la licencia ni con los menguados atributos de la insignificancia y nulidad; que todo lo que no sea esto es traspasar el círculo de los poderes que se les otorgarán, es vulnerar escandalosamente la confianza pública, y es menospreciar la conciencia que en lances tales debería dirigir sus operaciones.

Que siendo inconcuso que el congreso debe representar á la Nación, y no la Nación al congreso, consecuencia es del todo incuestionable, que los diputados adopten las opiniones de ella; y no ella de los diputados, pues que colocados en tan forzoso deber, carecen del derecho de obligar á la nacion á que adopte los principios políticos que profesan, mucho mas si su existencia la deben á un plan, que como el de Tacubaya es un verdadero pacto entre nosotros; por lo que en concepto de todo y no siendo dignos los representantes que así se conducen del respeto de sus legatarios, concluyen los Sres. Generales Gefes, Oficiales y empleados, adhiriéndose al pronunciamiento de la guarnición de San Luis Potosí, y á la excitativa que el 10 del actual ha dirigido á S. E. el Gobernador de este departamento, al E. S. D. Mariano Paredes y Arrillaga, bajo las bases que á continuación se expresan.

Primera.- Se desconoce al congreso constituyente, por haber contrariado la voluntad de la Nación, de que sus leyes fundamentales se separan, tanto de las exageraciones de la constitución de 1824, como de las mezquinas restricciones contenidas en la constitución de 1836.

Segunda.- El gobierno nombrará una junta de ciudadanos, notables por su saber, patriotismo y servicios, que le consulté los térm¡nos en que deba expedirse un estatuto provisional, que asegure la existencia y dignidad de la Nación, la prosperidad de los departamentos y las garantias á que tienen derecho los mejicanos.

Tercera.- Este estatuto estuvo sancionado por el mismo supremo gobierno; se observará entre tanto que la Nación legítimamente convocada se constituye a sí misma, según sus verdaderas exigencias.

Cuarta.- Se reconoce de nuevo, como Presidente provisional de la República al E. S. Benemérito de la Patria, General de División Don Antonio López de Santa Anna, y como á substituto, al E. S. Benemérito de la Patria, General de División Don Nicolás Bravo.

A continuación se acordó que el E. S. Gobernador y Comandante General pasara seguido de los SS. Generales Gefes y Oficiales y Empleados, que formaron la junta, á la Plazuela del cuartel de la Alameda, donde se hallaban reunidas las tropas de la guarnición, las que no solo por obediencia, sino por convencimiento adoptaron el reformado Plan, juraron sostenerlo á todo trance, y para constancia nombraron á uno que por cada clase lo firmara; después de haberse acordado también se diera conocimiento de todo lo ocurrido por la Secretaría de la Comandancia General al Gobierno Supremo, al Ecsmo. Sr. Benemérito de la Patria General de division D. Antonio López de Santa-Anna, y á los Ecsmos. Sres. Gobernadores y Comandantes generales de los Departamentos, se disolvió la junta habiendo firmado antes esta acta conmigo el Secretario.

Fuente:

Román Iglesias González (Introducción y recopilación). Planes políticos, proclamas, manifiestos y otros documentos de la Independencia al México moderno, 1812-1940.  Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Jurídicas. Serie C. Estudios Históricos, Núm. 74. Edición y formación en computadora al cuidado de Isidro Saucedo.  México, 1998. p. 223-226.