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Siglo XIX > 1840-1849 > 1841

Plan de independencia y reconciliación para los sonorenses
1o. de febrero de 1841

PLAN DE INDEPENDENCIA Y RECONCILIACIÓN PARA LOS SONORENSES

1o. DE FEBRERO DE 1841

Plan de independencia y reconciliacion para los Sonorenses.

En el pueblo tal, a los tantos dias, etcétera.

Reunidos los que suscriben en la casa tal, y teniendo en consideración.

1°. El estado de agitación y aún de incertidumbre en que se halla el departamento (a quien tiene la gloria de pertenecer) por virtud de las ocurrencias políticas que se han extendido en el de un mes a esta parte.

2°. Que por lo mismo la primera y más urgente de las necesidades de los sonorenses, es la de buscar el remedio conveniente adoptando para el caso las medidas más prudentes y conciliadoras que les sea posible, las que por otra parte no dejan de ser compatibles con la docilidad y mancedumbre que los caracteriza.

3°. Que las diversas parcialidades de indios salvajes y semi salvajes de que estamos circunvalados, no solo acechan todas las ocasiones de hacer mal, sino que aprovechándose de nuestras desavenencias, lo hacen efectivamente tanto a los que ellos llaman blancos como a los de sus mismas cartas que viven entre nosotros quiera amigablemente.

4°. Que otro de los recortes que deben tocarse para conseguir el laudable objeto a que se dirije este plan es el de hacer renacer la confianza entre los pueblos y mis actuales mandatarios en todos los ramos de la administración pública, y cuyos mandatarios son sin duda los que se hallan en situaciones más críticas y comprometidas que lo que se puede pensarse por cuanto que su poder y facultades casi se hallan en razón inversa de las que se necesitan para obrar el bien precomunal de los mismos pueblos.

5°. Que guiados de un sentimiento de fraternidad, es necesario llevar nuestra contemplación hasta los males que aflijen a nuestros hermanos los habitantes de los departamentos de Chihuahua, Durango, Sinaloa, el Nuevo Méjico y ambas Californias, los que por la distancia que los separa de la capital de la República, se hallan condenados con muy ligeras excepciones a los mismos padecimientos que Sonora.

6°. Y finalmente, que debiendo considerarse como refundidos en este plan, no solo todas las opiniones e intereses de los Sonorenses, sino hasta las afecciones personales hacia los gefes que han capitaneado en el departamento los bandos políticos de federación y centralismo, y cuyas afecciones ni se han extinguido del todo, ni han dejado de sernos de un influjo funesto en nuestras presentes y pasadas discenciones; juramos que nuestra esencial y más sagrada obligación será la de sostener este plan con todo el entusiasmo y decisión con que los hombres libres sostienen sus racionales y justas pretensiones: con cuyo interesante objeto, vienen en acordar y acuerdan:

1°. El que hasta hoy ha sido departamento de Sonora, se declara Estado Libre, independiente y soberano en cuanto a su gobierno interior, comprometiéndose a reconocer al Supremo de la nación en solo que se convenga a la unión e integridad del Territorio Mejicano.

Adoptado que sea este plan, las supremas autoridades del Estado se trasladarán a la Ciudad de Arispe hasta en tanto se resuelve legalmente en donde debe ser la capital.

2°. El Gefe del Estado, lo será el actual Escmo. Señor Gobernador del departamento, a quien con este fin se harán las comunicaciones e invitaciones de estilo.

Si dicho Señor, Escmo., no aceptare el alto cargo, que se le confió según éste artículo, regirá los destinos del Estado el vocal a quien toque por turno en la junta departamental; pero tanto en uno, como en otro caso, la primera magistratura de Sonora, no tendrá otro caracter que el de meramente provisorio.

3°. Los empleados de hacienda, los que los están en el ramo judicial, y los que dependen del Gobierno, permanecerán tal como hoy se hallan mientras que con los datos suficientes, puede procederse a la reorganización política del Estado.

Todos los empleados y funcionarios de que habla este artículo se arreglarán para el despacho de los negocios de su recorte a las leyes y disposiciones que relativamente estén dictadas por las antiguas legislaturas de Sonora, bajo el régimen federal.

4°. Tampoco para resolver las dudas que puedan suscitarse sobre la inteligencia de alguna ley, como para que las providencias que se dicten por el gefe del Estado se encaminen más al acierto y lleven sobre si todo el sello de la legalidad posible, se establecerá una junta compuesta de cinco individuos de conocida honradez y providad se denominará junta directiva y tendrá ademas el deber de considerar al gefe del Estado en los casos que así lo demanda.

5°. El nombramiento de la junta directiva se hará por ahora en la formación siguiente. Cada pueblo de los que se vayan pronunciados formará una lista de cinco personas de dentro o fuera de su población: éstas listas se remitirán, o al Gefe del Estado, si ya estuviere en ejercicio, o al que haya de comandante de las fuerzas pronunciadas.

Si la remición de listas (que hará por medio de oficio) fuere hecha al primer magistrado de Sonora, y el número de los pueblos infragantes llegare al numero de siete, siquiera se procederá a la apertura de las comunicaciones y computando los votos en unión del secretario de este despacho, declarará electos a los cinco que hubieren reunido el mayor número de la votación.

Si las listas fueren remitidas al comandante de las fuerzas pronunciadas las retendrá en su poder para entregarlas al Gefe del Estado luego, que tome poseción de su encargo.

6°. Desde este día cesa para los sonorenses la obligación de pagar las ruinosas contribuciones que bajo cualquier nombre y pretexto les tenía asignada el Gobierno de México. En consecuencia las rentas del Estado, se compondrán, recaudarán y distribuirán para lo sucesivo en el modo y forma que determine la ley orgánica de hacienda dictada el año de 1834 por una de las legislaturas de Sonora.

7°. Mientras se hacen las variaciones convenientes o mejor dicho, mientras se trabaja por quien corresponde el plan general de hacienda los efectos que vengan a nuestros puertos del extrangero, y aun los que se importen en buques del cabotaje nacionales o que se nacionalicen en alguno de los otros puertos Mexicanos, no pagarán por todo derecho mas que un metal de los con que hoy están gravados por el arancel de aduanas y marítimas y demás leyes relativas.

8°. No debiendo conspirar directa, ni indirectamente contra la industria fabril del país, ni el Gefe supremo del Estado, ni la junta directiva podrán permitir la introducción de hilazas y lienzos del algodón, uno es por tiempo y entidad determinada pero aún en esto es necesario que ambas supremas autoridades obren y se pongan de común acuerdo.

9°. La junta directiva de acuerdo igualmente con el Gefe del Estado, expedirá al otro día de su instalación un decreto del indulto no solo para los que hubieren incurrido en delitos políticos del año de 1838 a la fecha, sino aún para los que se hallen presos, o encauzados por hechos comunes que no sean el robo, bajo sus diferentes especies y el asesinato premeditado o alevoso.

10°. Los comerciantes nacionales o extrangeros, así como los capitalistas y demás personas acomodadas que faciliten los recursos pecuniarios que se necesiten para llevar adelante este plan, a más de asegurarles el interés prestado con las rentas públicas y pagarles en uno por ciento mensual de rédito merecerán bien del Estado agradeciéndolas como es debido tan inminente servicio.

11°. Si sin embargo de esto hubiere sonorenses tan ingratos y desnaturalizados que lejos de abrazar este plan como el único con que puede sacarse al departamento de la profunda fosa en que se halla sumergido, trataren de contrariarlo con hechos o de palabra serán considerados como enemigos jurados de Sonora, e indignos por lo mismo de vivir y alternar entre sus buenos hijos.

12°. Este plan se rem¡tirá a las autoridades superiores de los Departamentos que expresa el párrafo 5°. de su parte expositiva para que si lo creyeren conveniente al remedio de sus necesidades y exigencias, lo secunden desde luego, entablando las comunicaciones y relaciones que gusten con las supremas autoridades que él menciona.

13°. Los departamentos que adopten este plan, a virtud de lo que se dice en el artículo anterior formarán un todo para su gobierno interior y se denominará: Confederacion Oeste Mejicana. La capital se establecerá en el punto más céntrico posible tomándose por base mas bien la extención del territorio que abrasen los departamentos confederados, que no la de sus poblaciones respectivas.

14°. El Gobierno interior de la confederación se arreglará por medio de una convención en que cada uno de los departamentos que la compongan tenga igual número de representantes.

15°. Los primeros trabajos de esta convención se reducirán a nombrar a pluralidad absoluta de votos, un presidente provisorio que se encargue del Gobierno de la confederación así como también tres individuos que residiendo en la capital y teniendo las luces y probidades necesarias compongan internamente el consejo supremo de Gobierno.

16°. La misma convención se encargará con toda la preferencia deseable y reasumiendo para el caso las amplias facultades que sean necesarias de arreglar el servicio de mar y tierra, y si es posible armen dos o tres buques que sirvan de guardacosta.

Fuente:

Román Iglesias González (Introducción y recopilación). Planes políticos, proclamas, manifiestos y otros documentos de la Independencia al México moderno, 1812-1940.  Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Jurídicas. Serie C. Estudios Históricos, Núm. 74. Edición y formación en computadora al cuidado de Isidro Saucedo.  México, 1998. p. 181-184.