1840
Plan Federalista proclamado por Gómez Farías y José Urrea después de la toma del Palacio Nacional.
19 de julio de 1840


PLAN FEDERALISTA PROCLAMADO POR GÓMEZ FARÍAS Y JOSÉ URREA DESPUÉS DE LA TOMA DEL PALACIO NACIONAL

19 DE JULIO DE 1840

Artículo 1°.- Regirá la Constitución del año de (mil) ochocientos veinticuatro, entretanto se reforma por un Congreso compuesto de cuatro diputados por cada uno de los Estados establecidos en ella y uno por cada territorio de los que existían en mayo de 1824.

Segundo.- Reformada la Constitución, se someterá a la sanción de las legislaturas de los Estados y no se tendrá por sancionado, sino lo que ella hubiese sido aprobado ó adicionado por la mayoría absoluta de las mencionadas legislaturas.

Tercero.- En las reformas que se hagan á la constitución de veinticuatro se respetarán las bases siguientes:

1a. La religión católica, apostólica romana, que será protegida por leyes sabias y justas,

2a. La forma de gobierno ó representativa popular federal.

3a. La división de Poderes.

4a. La libertad política de la imprenta, sin previa censura, ni para impresión ni para la publicación de los escritos.

5a. La organización de una fuerza terrestre y naval que forme el ejército de la República.

(Cuarto.-)

Quinto.- El gobierno provisional de que habla el artículo anterior se depositará en un mexicano que reúna los requisitos establecidos para este encargo en la constitución de veinticuatro y que será desde luego elegido por los individuos de la Corte Marcial y de justicia y por los actuales diputados y senadores que hubiesen votado por las reformas ilimitadas de la constitución de treinta y seis.

Sexto. - La República se compromete a devolver el 10% aumentado al derecho de consumo a los que lo hubiesen pagado hasta hoy, debiendo éste dejarse de cobrar en todos los lugares pronunciados en que solo regirán las leyes y reglamentos fiscales establecidos hasta treinta y uno de mayo de mil ochocientos treinta y cuatro.

Séptimo.-A los ocho meses de haber triunfado la revolución presente quedarán suprimidas las aduanas interiores y no podrán desde entonces comprarse ni imponerse contribuciones de ninguna especie sobre la circulación interior de los efectos nacionales, ni extranjeros.

Octavo.-Se garantizan todos los empleos militares que se hubiesen dado hasta aquí lo mismo que los civiles, dados en propiedad y con arreglo á las leyes, con tal de que los que lo tengan no contraríen la regeneración política de la República por el presente plan.

Noveno.- El ejército de la República será pagado con toda puntualidad, lo mismo que los retirados y viudas y pensionistas.

Décimo.- Se olvida desde luego todos los errores políticos en que se hubiese incurrido desde que se hizo la independencia de la República hasta el presente, y nadie será molestado en lo sucesivo por los llamados delitos de opinión.

Fuente:

Román Iglesias González (Introducción y recopilación). Planes políticos, proclamas, manifiestos y otros documentos de la Independencia al México moderno, 1812-1940.  Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Jurídicas. Serie C. Estudios Históricos, Núm. 74. Edición y formación en computadora al cuidado de Isidro Saucedo.  México, 1998. p. 176-177.