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Siglo XIX > 1830-1839 > 1836

Manifiesto de José Castro.
13 de noviembre de 1836.

MANIFIESTO DE JOSÉ CASTRO.

13 DE NOVIEMBRE DE 1836.

CONCIUDADANOS:

Habéis dado el más sincero testimonio de vuestra adhesión á la lucha Santa de la libertad; acabáis de dirigir vuestros votos al Supremo Ser para asegurar que seréis fieles al juramento hecho, guardando religiosamente la buena fé en vuestros propósitos, antes que merecer pejuros, la indignación de su brazo poderoso.

Yo desde luego os ecsortaría, animado de los sentimientos de humanidad en que abunda mi corazón, y llevado de los vínculos de la fraternidad que nos ligan, á que llevárais al cabo á cualquier costa, el sistema que había protestado guardar y hacer guardar, si no viera y estuviera convencido de que el júbilo que estaba en vuestros semblantes vaticina de una manera incuestionable, que para sostenerlo estáis dispuestos, á no perdonar sacrificio sea el que fuere, antes de dar un paso retrógrado en la marcha que emprendisteis, militando bajo el pabellón inmaculado de la justicia.

El Ser Eterno que se gloria de enumerarla entre los necesarios atributos que constituyen su superioridad sobre los demás seres, se encargará de protegeros; pero si quisiere rentar la firmeza de vuestra palabra que son la pérdida de nuestros intereses, de nuestras familias, ni la vida misma si hemos de disfrutarlo todo obligados con el peso de la detestable y dura esclavitud.

La muerte, sí, nuestro total exterminio, el de nuestras familias y fortunas, es preferible el degradante título de siervos.

Vengan sobre nosotros los males todos de que es susceptible la miseria humana, y con faz serena, con semblante alagüeño, los esperimentaremos todos, antes que perder la libertad, cuyo influjo benigno arrebata al hombre para transportarlo al templo augusto de la felicidad:

Que con el tiempo, cuando otros pobladores ocupen nuestro pingüe suelo esclamen entre el asombro y la compasión ¡aquí fue California cuyos habitantes prefirieron su destrucción y la de sus fortunas, al dominio de los tiranos!!!

Esto es ponernos en el último caso, que aún esperándolo no lo tememos; mas debemos estar seguros de que si en el interior de la república han podido triunfar los enemigos de la libertad, su triunfo es meramente ilusorio, y el de los verdaderamente amantes de la cara Patria, les hará entender, que si han podido momentáneamente sobre poner á los esfuerzos de los libres, es debido á los sentimientos de humanidad que les animan, por los que no han tomado las medidas enérgicas que debieran; mas en lo sucesivo no será así, la espada de la ley caerá sobre la cabeza del malvado, y la federación será sin remedio, el sistema del suelo á que pertenecemos.

Tengo la satisfaccion de asegurároslo así, y de deciros: que los pueblos todos los estados soberanos de la Alta California, están en buen sentido, después que con una violencia eléctrica, se ha uniformado en todos ellos la opinión en favor de la causa Santa de la libertad.

Repetid pues, conmigo:

VIVA LA FEDERACION.

VIVA LA LIBERTAD.

VIVA EL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE LA ALTA CALIFORNIA.

MANIFIESTO:

Que á fin de salvar al Departamento de las desgracias y horrores de la guerra con que próximamente lo amaga el faccioso JOAQUIN MIGUEL GUTIERREZ que se prepara á invadirle con una fuerza de hombres criminales aventureros con el informe objeto de trastornar el orden de cosas adoptado por la Nación; á efecto de ponerlo á cubierto de las temerarias tentativas de los agresores, y en uso de las amplias facultades conque estoy autorizado por el Supremo Gobierno pido la conservación de la paz y tranquilidad pública en la comprensión de mi mando, hago saber lo siguiente.

1.° Todos los dueños, administradores ó encargados de las haciendas y ranchos ubicados en el Departamento darán avisos prontos y seguros de cualquier fuerza enemiga ó reunión de gente sospechosa, que por ellos ó sus inmediaciones apareciese: vigilarán sobre las personas que por ellos transitaren, les recojerán las armas que portasen sin previa licencia de la competente autoridad; aprehenderan á cualesquiera que no les fuese conocida y por algun indicio pueda ser sospechosa, y la remitirán vajo su responsabilidad á la autoridad más inmediata.

2.° Declaro traidor á la Patria á cualquiera que falte á la primera prevencion del artículo anterior, y texto por esto, como por la que hubiera en la puntual observancia de las otras, será juzgado el infractor con todo el rigor de las leyes.

3.° Las autoridades civiles de todas las ciudades y pueblos del Departamento, mantendrán la más exacta vigilancia en su respectiva demarcación sobre los transeuntes que á unas y otros lleguen, los que serán rigurosamente examinados acerca del objeto de su viaje, y resultando del examen aparecer sospechosa la persona examinada, se procederá á su aprensión, de la que circunstanciadamente darán cuenta sin pérdida de tiempo á la comandancia General la autoridad que faltase á lo prevenido será juzgada con arreglo á las leyes y á las circunstancias en que hubiera faltado.

4.° Los Ayuntamientos y todas las demás autoridades políticas del Departamento bajo su más estrecha responsabilidad cuidaran de que en sus respectivas jurisdicciones no aparecera ningun motin ó oxonada que siendo en manera alguna contra el presente orden de cosas vigente en la Nación y su actual forma de Gobierno evitarán del mismo modo la propagación de especies subersivas á tal intento; y la autoridad que no contuviere tales excesos, como la persona ó personas que los promovieren y estuvieran metidas en ellos, incurrieran en el crimen de Lesa Nación; y serán ejemplarmente castigados con arreglo á las leyes.

Y para que llegue á noticia de todos á quienes obliga a observancia y puntual cumplimiento de las presentes prevenciones mando publique por bando en todo el Departamento, y se fije en los parajes públicos acostumbrados.

Dado en San Cristóbal a 18 de Noviembre de 1836.

Fuente:

Román Iglesias González (Introducción y recopilación). Planes políticos, proclamas, manifiestos y otros documentos de la Independencia al México moderno, 1812-1940.  Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Jurídicas. Serie C. Estudios Históricos, Núm. 74. Edición y formación en computadora al cuidado de Isidro Saucedo.  México, 1998. p. 118-119.