1833
Manifiesto de Guadalupe Victoria al concluir su misión en Puebla.
1833.


Poblanos:

Con el más vivo sentimiento me voy a separar de vosotros, y solamente el lleno de mis sagrados deberes en el puesto donde me colocó la voluntad de los pueblos puede vencer la resistencia que opone mi sensibilidad a tan dura separación.

¡Oh!

¡De cuántas maneras me he unido con vosotros!

Os acompañé por fortuna en mil peligros, participé de vuestros gloriosos triunfos, tuvisteis a mi mando la dicha de salvar las adoradas instituciones federales, secundando para tan grandiosos objetos las paternales disposiciones del supremo gobierno nacional y domando el orgullo de un enemigo entonces fuerte y envanecido.

Os pedí valor y a poco vi heroísmo; en medio de terribles fatigas día y noche os exigí sufrimiento, y al instante os vi positivamente placenteros; os hablé con frecuencia de los encantos de la libertad, y vuesto entusiasmo ardiente respondía del fruto saludable de mis desaliñados, pero sinceros discursos; os admiré entonces; os amé entrañablemente y estreché una amistad sólida y tierna.

Al partir de esta invicta ciudad de valientes libres, volveré a ella muchas veces mi enternecida vista, y cuando ya no alcance a divisar sus hermosos lares, mitigaré mi pena con hablar incesantemente de sus proezas y virtudes por donde quiera que fuere.

Poblanos:

Cualquiera que sea la distancia que me aleje de vosotros, volaré a vuestro llamado, si alguna vez os puedo ser útil; y en vuestra compañía moriré contento por la amada patria.

Me consuela también que la dulce paz va a reinar entre vosotros; pues el vencedor de los españoles, el inmortal Santa Anna con los dignos jefes y bravo ejército que lo siguió en su última brillante jornada, ha dado un golpe decisivo a la revolución, dejando escarmentados para siempre a esos desgraciados que se mancharon con la más horrenda traición, y a la nación libre, y en aptitud de poder desenrollar los elementos todos de la prosperidad a que la convida su alto destino.

¡Que vuestra fe política sea tan firme y pura como hasta aquí!

¡Que vuestro valor y cualidades espartanas jamás os abandonen!

¡Que tengáis siempre a la cabeza tan excelentes caudillos como el actual gobernador y comandante general, y como su benemérito antecesor, cuya muerte han sentido los verdaderos patriotas y ha sacado lágrimas de mis ojos!

Poblanos:

Las consideraciones de aprecio y confianza que me habéis dispensado, quedan grabadas en mi corazón con la profundidad del dolor, con que hoy, mis caros amigos, me despido de vosotros con la protesta de que jamás os olvidaré y que en todo tiempo seré vuestro admirador, compañero y amigo.

Guadalupe Victoria.

Puebla.

1833.

Imprenta en la calle de la Carnicería

Fuente original:

BN (Biblioteca Nacional de México), Colección Lafragua, v. 1519, impreso.

Fuente:

Carlos Herrejón Peredo y Carmen Saucedo Zarco. Guadalupe Victoria. Documentos. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. Secretaría de Educación Pública. México, 2012. Primera edición. 557 pp.