1829
Decreto del gobierno en uso de facultades extraordinarias. Sobre legaciones ordinarias y extraordinarias y consulados en países extranjeros.
Octubre 31 de 1829.


LEGACIONES EXTRAORDINARIAS.

Art. 1.- Se nombrarán las legaciones extraordinarias que el gobierno juzgare necesarias, con el fin de negociar la celebracion de tratados con las potencias de América y Europa con quienes hasta ahora no se han celebrado.

Art. 2.- Estas legaciones constarán solamente de un ministro plenipotenciario y de un secretario.

Art. 3.- Los ministros destinados á las potencias de América gozarán el sueldo anual de ocho mil pesos, y los secretarios el de tres mil pesos. Los que fueren á Europa, disfrutarán el de quince mil pesos, y sus secretarios el de cuatro mil.

Art. 4.- El gobierno, conforme á los lugares á que se destinen estas legaciones, graduará y les ministrará lo necesario para sus trasportes.

LEGACIONES ORDINARIAS.

Art. 5.- Se nombrarán también legaciones ordinarias cerca de los gobiernos de América y Europa, donde lo exigiere el derecho reconocido de reciprocidad, ó lo estimare conveniente el ejecutivo de la Union.

Art. 6.- Constarán asimismo estas legaciones de un ministro plenipotenciario ó encargado de negocios, y de un secretario.

Art. 7.- En las potencias de América gozarán los ministros plenipotenciarios ocho mil pesos anuales: los encargados de negocios seis mil pesos; y los secretarios de unos y otros tres mil pesos. En las de Europa disfrutarán los ministros plenipotenciarios, desde diez á quince mil pesos anuales, segun el gobierno lo juzgare conveniente, atendidas las circunstancias particulares del país á que se destinan: los encargados de negocios, desde ocho hasta doce mil pesos, en los propios términos, y los secretarios de unos y otros, desde tres á cuatro mil pesos.

Art. 8.- El gobierno abonará á cada legacion para gastos de oficio, portes de correspondencia y suscriciones de periódicos, la cantidad que justifique haber gastado, por medio de una cuenta documentada, que remitirá mensualmente al Ministerio de Relaciones.

Art. 9.- Para los gastos de trasporte de estas legaciones y establecimiento de casa, se abonarán por una sola vez á cada ministro ó encargado de negocios, la cantidad que el supremo gobierno juzgare bastante al efecto, y que no podrá exceder del sueldo que en un año goza el mismo ministro ó encargado de negocios con areglo á este decreto.

Art. 10.- Todos los individuos que se empleen en estas legaciones, comenzarán á disfrutar el sueldo que se les señale, conforme á lo dispuesto en este decreto, desde el dia en que por la Secretaría de Relaciones se les expidan los nombramientos ó despachos respectivos; y les cesarán el dia en que lleguen á esta capital de regreso de sus comisiones, ya sea que los llame el gobierno ó que se retiren con permiso del mismo, por enfermedad ú otro motivo.

Art. 11.- para ser empleado en alguna de estas legaciones, se requiere ser mexicano por nacimiento, en el ejercicio de los derechos de ciudadano, y mayor de treinta años.

Art. 12.- Cuando los secretarios de legacion funcionen de encargados de negocios por ausencia, muerte, ó imposibilidad física ó moral; de los ministros ó encargados de negocios, disfrutarán de la mitad del sueldo asignado á éstos.

Art. 13.- Los cargos de ministros plenipotenciario, encargado de negocios y secretarios de ámbos, serán amovibles, segun lo estimare conveniente el gobierno.

Art. 14.- El gobierno determinará el uniforme que, con arreglo á lo que se practica en este punto por las demas naciones, deba usar el cuerpo diplomático mexicano, estableciendo la distincion correspondiente entre ministros plenipotenciarios, encargados de negocios y secretarios de legacion.

Art. 15.- Se derogan los decretos y demas disposiciones expedidas hasta la fecha sobre legaciones, á excepcion de las relativas á la de la asamblea general americana. En consecuencia las existentes en el dia se arreglarán á lo que se dispone en este decreto.

Art. 16.- Los individuos que en virtud de esta reforma resulten sin destino, por no tener las circunstancias que en este decreto se requieren para ser empleado en las legaciones, ó porqué se supriman las plazas que sirven, conservarán los sueldos de ellas, ocupándolos el gobierno conforme lo estimare conveniente, entre tanto los coloca en empleos proporcionados á su mérito y aptitud.

CONSULADOS.

Art. 17.- El gobierno establecerá los consulados generales, consulados particulares y vice-consulados que estime conveniente. para protejer el comercio nacional.

Art. 18.- En las potencias americanas gozarán los cónsules generales el sueldo anual de dos mil quinientos pesos, y los particulares el de mil quinientos pesos. En las europeas disfrutarán los primeros desde dos mil quinientos hasta cuatro mil pesos, segun el gobierno lo juzgare conveniente, y los segundos desde mil quinientos pesos hasta tres mil, en los mismos términos. Los viec-cónsules no gozarán sueldo alguno.

Art. 19.- A más de los sueldos que en virtud del artículo anterior gocen los cónsules generales y particulares, percibirán, así como los vice-cónsules, los emolumentos siguientes:

Primero.- Diez pesos por cada buque mexicano que llegue al puerto de su residencia.

Segundo.- Dos pesos por cada pasaporte que expidieren ó visaren.

Tercero.- Cuatro pesos por cada protesta, declaracion ó documento que autoricen con su firma, y el sello de oficio.

Cuarto.- Ocho por ciento de los bienes muebles é inmuebles que en uso de las obligaciones que se dirán despues, tomen posesion y hagan venta pública.

Quinto.- Cuatro por ciento de los muebles é inmuebles de que solo tomen posesion sin llesvarlos á su final liquidacion.

Art. 20.- Para los gastos de viaje de los cónsules generales y particulares, y establecimiento de oficina, se les abonará, á juicio del gobierno, una suma que no baje de la cuarta parte del sueldo que llevan señalado, ni exceda de la mitad.

Art. 21.- El gobierno abonará á cada consulado y viceconsulado, para gastos de oficio y portes de correspondencia, la cantidad que justifique haber gastado por medio de una cuenta documentada que remitirá mensualmente al Ministerio de Relaciones.

Art. 22.- El abono de los sueldos que en virtud de este decreto se asignen á los cónsules generales ó particulares, se arreglará á lo dispuesto en el art. 10.

Art. 23.- Para ser cónsul general ó particular, se requieren las mismas cualidades de que habla el art. 11.

Art. 24.- Los viceconsulados se podrán proveer en mexicanos ó extranjeros; bien que en igualdad de circunstancias se preferirán á aquellos respecto de éstos.

Art. 25.- En las naciones donde hubiere legacion ordinaria de la Repúbica, estarán subordinados á ella, tanto los cónsules generales como los particulares, y vicecónsules en su caso.

Art. 26.- Los agentes diplomáticos ordinario solicitarán de los gobiernos respectivos se ponga el execuatur á las patentes de los consulares que se nombren para las naciones en que residen.

Art. 27.- Los rferidos agentes diplomáticos vigilarán que los consulares cumplan con sus deberes, y darán parte justificado á la Secretaría de Relaciones de cualquier falta que observen, para la resolucion correspondiente; mas cuando la falta fuere tan grave y probada, que no permita esperar la resolucion indicada, los suspenderán desde luego de oficio, y nombrarán provisionalmente, un vicecónsul, si se estimara absolutamente necesario, dando cuenta de todo para la determinacion.

Art. 28.- Tambien vigilarán los citados agentes diplomáticos, que á los consulares se les guarden los derechos y prerogativas que, tanto por los tratados particulares, como por el derecho de gentes, les tocaren.

Art. 29.- Las obligaciones de los cónsules generales, son:

Primera.- En las naciones donde no haya agentes diplomáticos, reasumir las atribuciones que á éstos se conceden por los artículos 24, 25 y 26 de este decreto.

Segunda.- Comunicar las leyes y órdenes del gobierno y del agente diplomático respectivo á los cónsules particulares y vicecónsules, y cuidar de su observancia en la parte que les toque.

Tercera.- Remitir cada seis meses al Ministerio de Relaciones, por conducto del agente diplomático respectivo, y directamente donde no lo hubiere, una memoria instructiva y detallada del movimiento del comercio nacional en el país en que residen, y del de aquel con la República, con expresion de sus valores y de cuanto pueda conducir á formar en el asunto una idea exacta.

Art. 30.- En las naciones donde no hubiere cónsul general, el particular que resida en la corte ó más cercano á ella, desempeñará las atribuciones de que habla el artículo anterior.

Art. 31.- Las obligaciones comunes á todos los agentes consulares son:

Primera.- Protejerer el comercio mexicano por todos los medios que estén á su alcance y permitan las leyes del país en que residan.

Segunda.- Procurar componer amigablemente las diferencias que se susciten entre los mexicanos y los súbditos de la nacion de su residencia.

Tercera.- Componer amigablemente y decidir por árbitros las disputas que se promuevan entre los capitanes, marineros y negociantes mexicanos: ministrarles á su llegada cuantos datos y noticias puedan servirles acerca del estado político y mercantil del país, pasando al efecto á bordo de los buques, y proporcionarles los auxilios que de sí dependan.

Cuarta.- Tomar todas las providencias necesarias para salvar las tripulaciones y cargamentos de los buques mexicanos que naufraguen sobre las costas del territorio de los respectivos consulados: posesionarse de las mercancías salvadas, si sus dueños ó consignatarios no se hallaren en aquel lugar, ó no estuvieren en estado de dirijir sus negocios formando préviamente un inventario exacto, asociado con dos comerciantes mexicanos, si los hubiere, ó extranjeros en su defecto: hacer venta pública de los efectos de poca duracion en caso de no saberse el paradero de los dueños ó consignatario: retener los productos de ésto, así como las demas mercancías, para entregarlo todo á disposicion de la persona que legítimamente reclame, pagando de preferencia á los acreedores que legalmente prueben sus créditos, prévia fianza de otro de mejor derecho, si lo permiten las leyes del pais; y remitir lo que resultare libre al tesoro de la república con testimonio de todo lo actuado, un año despues del naufragio.

Quinta.- Obrar con arreglo á la obligacion anterior con los bienes muebles é inmuebles de los mexicanos que fallecieren en el territorio de los respectivos consulados ó vice-consulados, en los casos de no haber personas que deban legítimamente retenerlos.

Sexta.- Recibir las protestas ó declaraciones que los mexicanos ó extranjeros tengan por conveniente hacer ante los cónsules ó vice-cónsules sobre asuntos en que se versen intereses de mexicano, y expedir los correspondientes certificados que tendrá entera fé y crédito en los tribunales de la república.

Sétima.- Expedir ó visar los pasaportes á los individuos, que vengan á la república, con arreglo al reglamento de 1º de Mayo de 1828.

Octava.- Remitir mensualmente á la Secretaría de Relaciones por conducto del agente diplomático, donde lo hubiere, y en su defecto directamente, una noticia de los pasaportes que expidieren ó visaren, y otra de los buques mexicanos que llegaren al puerto de su residencia, y de los extranjeros que de él salieren para los de la república.

Novena.- Poner en todos los documentos que autoricen, legalicen ó visen, el sello del consulado ó vice-consulado.

Art. 32.- Los sellos de los consulados y viceconsulados constarán de las armas de la república en el centro, y una inscripcion al rededor, que dirá: Consulado genera de los Estados Unidos Mexicanos en (tal nacion), ó Consulado ó vice-consulado de los Estados Unidos Mexicanos en (tal puerto).

Art. 33.- Tanto los cónsules generales, como los particulares y vice-cónsules, llevarán un registro muy exacto de la correspondencia oficial que reciban y dirijan, otro de los pasaportes que expidieren ó visaren y otro de todas las leyes, decretos y órdenes que se les comuniquen, cuyos documentos, así como los indicados registros constituirán el archivo del respectivo consulado ó vice-consulado, que conservarán con el mayor cuidado, y entregarán á sus sucesores bajo recibo, en caso de ser removidos.

Art. 34.- En todos los casos que ocurran y no estén conprehendidos en este decreto, se arreglarán los agentes consulares á lo que dispongan los tratados celebrados entre la república y las naciones en que residen, y en defecto de éstos, al derecho de gentes y usos recibidos generalmente en las naciones.

Art. 35.- El gobierno designará el uniforme que, con arreglo á lo que se practica por las demas naciones deben usar los agentes consulares, estableciendo la correspondiente distincion entre los cónsules generales, cónsules particulares y vice-cónsules.

Art. 36.- Quedan derogadas todas las disposiciones relativas á consulados que hasta la fecha se hayan expedido, y en consecuencia los establecidos se sujetarán á las variaciones que el gobierno estime conveniente hacer, arreglándolos á este decreto.-

(Se circuló en el mismo día por la Secretaría de Relaciones y se publicó en bando de 31).

Fuente:

Legislación mexicana o colección completa de las disposiciones legislativas expedidas desde la independencia de la República. Ordenada por los licenciados Manuel Dublán y José María Lozano.

http://www.biblioweb.dgsca.unam.mx/dublanylozano/