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Siglo XIX > 1820-1829 > 1827

Contrato en que Suárez de Peredo cede a Juan Adán, apoderado de Guadalupe Victoria, las acciones y dominio de la Hacienda Santiago de la Peña y el Trapiche.
México, 26 de octubre de 1827.

La ciudad federal de Méjico a veinte y seis del mes de octubre de mil ochocientos veinte y siete años.

Ante mí el escribano y testigos, compareció Don José Lira vecino del pueblo de Tulancingo residente en esta capital, apoderado de la Archicofradía del Santísimo Sacramento fundada en la parroquia de dicho pueblo y en virtud del que le confirió la venerable mesa que me exhibe para que protocolado salga por principio de las copias de este instrumento dijo:

Que en nombre de venerable mesa de la Archicofradía del Santísimo Sacramento acepto en todas sus partes la escritura que en diez de septiembre próximo pasado se otorgó entre los señores coroneles Don Andrés Suarez de Peredo, y don Juan Adán vecinos de esta capital ante el escribanos nacional y público Don Vizente Maciel, cediendo el primero de dichos señores al segundo las acciones y derechos que la expresada Archicofradía le había traspasado por escritura otorgada en el pueblo de Tulancingo en veinte y uno de junio de mil ochocientos diez y siete por ante el escribano de aquel partido Don José Ygnacio García, y tenía en la hacienda nombrada Santiago de la Peña en jurisdicción de Huachinango y en el trapiche de Chichilintla en la de Papantla por cantidad de doce mil pesos de capital y réditos que sobre estas fincas se le reconocían.

Y como en la misma aceptación se declaró que la venerable mesa de la Archicofradía reconocía al señor coronel Don Juan Adán por parte legítima dueño y señor de las acciones y derechos que por la cesión del señor coronel Don Andrés Suarez de Peredo le correspondían en la nominada hacienda de Santiago de la Peña y trapiche de Chichilintla; y que la Archicofradía se entendería con él en lo que sucesivamente ocurriese respecto de dichas fincas, reduciendo a efecto este allanamiento para consolidar la aceptación y declaración referida otorga por el presente instrumento que en consecuencia del allanamiento referido y ratificándolo de nuevo, ratifica también la venerable mesa de la Archicofradía en favor del señor coronel Don Juan Adán, en representación de la persona por la quien ha celebrado el contrato de cesión hecho con el señor coronel Don Andrés Suarez de Peredo la translación y traspaso que en favor de este señor hizo la misma venerable mesa de los derechos y acciones que le competían a las fincas de Santiago de la Peña y trapiche de Chichilintla por la escritura citada de veinte y uno de junio de ochocientos diez y siete, adjudicándole en consecuencia todas sus acciones hipotecarias y de dominio a dichas fincas y reconociendo a la persona representada por el señor coronel Adán como dueño legítimo de las mismas fincas, y de todo lo perteneciente a ellas en virtud de la cesión hecha por la Archicofradía al señor Suarez de Peredo, y de la que este señor con consentimiento de la misma ha hecho en el señor coronel Adán por la otra escritura también citada, de diez de septiembre de este año, declarando que la venerable mesa esta convenida y conforme en la cancelación de las escrituras otorgadas sobre este asunto por el señor Don Andrés Suarez de Peredo en veinte y uno de junio de ochocientos diez y siete y siete [sic] de diciembre de ochocientos veinte y cinco y en que se extinga la obligación del mismo señor a reconocer el capital perteneciente a la Archicofradía por haberse arreglado el pago de este capital recibiendo como ha recibido la Archicofradía dos mil doscientos pesos en reales de contado, de cuya cantidad da el otorgante por entregada a la venerable mesa a toda su satisfacción en moneda del cuño corriente, sobre lo que renuncia la excepción que podía oponer de no haberla recibido con la ley nueve título primero partida quinta que de ello trata, y los dos años que prefine para la prueba de su recibo que da por pasados como si de facto lo estuvieran y formaliza el resguardo más firme y eficaz que sea conducente para la seguridad del expresado pago; y por haber estipulado que supuesta la exhibición ya echa de los dos mil doscientos pesos referidos se ha de verificar además el pago del capital bajo las calidades siguientes.

Primera: que el señor Adán en representación de la persona por quien habla ha de entregar, como lo verifica en el acto, tres mil pesos de contado, de cuya exhibición me pide de fe, y yo el presente escribano la doy de que a mi presencia y de los testigos instrumentales pasaron de manos del expresado señor coronel Don Juan Adán a las del apoderado don José María Lira en moneda doble del cuño corriente, por lo que formaliza a favor del expresado señor Adán y de la persona a quien representa el recibo más firme y eficaz para su resguardo.

Segunda: que en quince de enero del año inmediato de ochocientos veinte y ocho se ha de entregar a la venerable mesa, la cantidad de tres mil pesos.

Tercera que en otro igual día del año de ochocientos veinte y nueve, se le han de entregar otros dos mil pesos; otros dos mil en igual día del año ochocientos treinta; y otros mil en semejante día del año de ochocientos treinta y uno.

Cuarta que los otros mil pesos que restan al complemento de los doce mil debidos a la Archicofradía los ha de percibir su venerable mesa, cobrándolos por si misma de los arrendamientos vencidos hasta la fecha, que deben los arrendatarios de las expresadas fincas, y que se dejaron a favor del cesionario en la escritura citada de cesión hecha por el señor don Andrés Suarez de Peredo en diez de septiembre último, y para este efecto se ha de ceder a la venerable mesa hasta la expresada cantidad de mil pesos de los referidos arrendamientos.

Quinta: que con la exhibición de las cantidades expresadas en las condiciones primera, segunda y tercera, y el cobro que se le deja en la cuarta se da por satisfecha la Archicofradía de todo su capital, sin demandar otra cantidad alguna por título de réditos; consintiendo en que conforme se vayan ejecutando las referidas exhibiciones se hagan las anotaciones correspondientes en esta escritura dándose sucesivamente por cancelada en las sumas que se amortizasen.

Y estando presente el señor coronel Don Juan Adán, y exhibídome a mí el presente escribano el poder especial que por ante mi le confirió el día de ayer el excelentísimo señor general de división Don Guadalupe Victoria, para el otorgamiento de esta escritura a fin de que igualmente protocolado salga inserto en las copias de ésta escritura declara: que habiendo contratado para el mismo excelentísimo señor la cesión que obtuvo del señor coronel Don Andrés Suarez de Peredo en la ya citada escritura de primero de septiembre de este año, todos los derechos por ella adquiridos y que se derivaron del señor Suarez de Peredo de la cesión y traspaso que le hizo la Archicofradía del Santísimo Sacramento de la parroquia de Tulancingo por la escritura igualmente citada de veinte y uno de junio de ochocientos diez y siete, y todos los que ahora se ratifican por el presente instrumento pertenecen al expresado excelentísimo señor don Guadalupe Victoria, y deben considerarse absolutamente propios suyos, así como todas y cada una de las exhibiciones que se han hecho, se han verificado con las cantidades que ha ministrado al mismo señor coronel que habla, el cual usando del especial poder de su excelencia que ha producido acepta en su nombre, y en la más solemne y conveniente forma todas las declaraciones precedentes hechas a nombre y con poder de la venerable mesa de la mencionada Archicofradía para la adjudicación de las expresadas fincas y reconocimiento de su dominio, y a su vez obliga al expresado señor al cumplimiento de las condiciones segunda, tercera, y cuarta en la forma, y en los plazos que contienen, haciendo desde ahora la más formal cesión de mil pesos en el monto de los arrendamientos vencidos de que habla dicha condición cuarta para que la venerable mesa de la Archicofradía pueda expeditamente cobrarlos, dando los correspondientes recibos.

Y al cumplimiento de lo estipulado en ésta escritura obligan los otorgantes respectivamente a sus poderdantes en toda forma de derecho para su más exacta observancia, y cumplimiento, y para que a ella puedan ser estrechados como si fuera por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, consentida y no apelada que por tal la reciben, someten sus bienes presentes y futuros al fuero y jurisdicción de los señores jueces y tribunales que de sus causas conforme a derecho puedan y deban conocer, renunciando las leyes de su favor y defensa con la general del derecho en forma, y lo firmaron siendo testigos el reverendo padre fray Rafael Huerta, religioso del Orden Militar de la Merced, Don Ygnacio Arenal y Felipe de Revilla Olivares, presentes, doy fe.

José María Lira

[Rúbrica]

Juan Adán

[Rúbrica]

Ante mí,

José Ygnacio Cano y Motesuma

[Rúbrica]

[Al margen, al principio:]

Se dieron dos copias una para el excelentísimo señor General de División Don Guadalupe Victoria y la otra para la Archicofradía del Santísimo Sacramento de Tulancingo.

Fuente original:

AGNOt (Archivo General de Notarías), José Ignacio Cano Moctezuma, notario 158, vol. 962. Acta 93 918.

Fuente:

Carlos Herrejón Peredo y Carmen Saucedo Zarco. Guadalupe Victoria. Documentos. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. Secretaría de Educación Pública. México, 2012. Primera edición. 557 pp.