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Siglo XIX > 1820-1829 > 1827

Arancel para las aduanas marítimas y de la frontera de la República mexicana.
Noviembre 16 de 1827.

CAPITULO I.

Bases.

1.- En cada aduana y receptoría marítima de su territorio, pondrá el Estado litoral un interventor por su cuenta y de su satisfaccion, y cualquier Estado podrá hacer otro tanto en la aduana ó aduanas marítimas y fronterizas que le convenga.

2.- La intervencion de que habla el artículo precedente, estará ceñida á la exacta legalidad de la liquidacion de adeudos y calificacion de los géneros, frutos y efectos de comercio; á examinar si se observan las reglas dictadas ó que se dictaren para evitar el contrabando, y á perseguir en juicio los fraudes é infracciones de ley que advirtieren. De cuanto noten en estos particulares, y de cuanto les parezca conveniente, darán informe á los gobiernos de sus Estados, y éstos pondrán en noticia del supremo de la Union, todas las observaciones que estimen dignas de ello.

3.- Todo buque de cualquiera nacion que no esté en guerra con los Estados Unidos Mexicanos, será admitido en los puertos habilitados de la República, con tal que se sujete al pago de derechos y observancia de las reglas prescritas en este arancel, y reglamentos dados ó que se dieren para las aduanas marítimas.

4.- Queda abolido el derecho de anclaje, y á todo buque, extranjero que por cualquier motivo arribe á nuestros puertos, se lo cobrarán diez y siete reales por tonelada, de los cuales se cederán dos á los Estados á que pertenezcan los puertos.

5.- Los buques extranjeros no podrán hacer el comercio de escala ni el de cabotaje, en los puertos de la República.

6.- Cualquier buque que fondee en puerto de la República, sin objeto de embarcar ó desembarcar artículos de comercio, y solo por remediar ó evitar avería, ó por abastecerse de víveres para su tripulacion, será admitido por el tiempo muy preciso para socorrer su necesidad, sin perjuicio del manifiesto y visitas de guardas que correspondan si fuere mercante, siendo, además, tratado segun lo sean los de la República en los puertos respectivos, cobrándoles los derechos establecidos.

7.- Todo buque, en el acto de fondear, entregará al comisionado de la aduana el manifiesto por triplicado del cargamento que conduce. De estos documentos, rubricados precisamente por el interventor ó inteventores de los Estados que se hallen en el puerto, uno se pasará inmediatamente por el administrador de la aduana, al comisario general, y por éste, en el primer correo, al secretario de hacienda: de los dos restantes uno servirá á la contaduría de la aduana, que pasará copia autorizada al administrador para las funciones de su despacho, y el otro comandante del resguardo y á los vistas. La obligacion de presentar el manifiesto en el acto de fondear, regirá á los seis meses de publicado este arancel.

8.- El cargamento debe constar por menor en los manifiestos, poniéndose por número y letra, los fardos, cajas, barriles, pacas, etc., con sus marcas y números correspondientes, y los de las piezas, arrobas, etc., del que consten.

9.- Cualquier género, fruto, ó efecto que conste en el manifiesto, pagará los derechos prescritos en este arancel, aunque no conste su importación.

10.- Cualquier género, fruto ó efecto, que no esté, comprendido en el manifiesto, y toda suplantacion en calidad ó cantidad, caerá en la pena de comiso, y su producto se distribuirá con arregló á la ley de 4 de Setiembre de 1823.

11.- Todos los gastos y operaciones del desembarco y conduccion hasta los almacenes de la aduana, serán de cuenta de los dueños del cargamento.

12.- Cuando por la calidad ó volúmen de los artículos de abarrotes de todas clases, fuere de gravámen para los interesados y para la hacienda pública, conducirlos á los almacenes de la aduana, podrá permitir el administrador su despacho en el mismo muelle, concurriendo á esta operacion el interventor ó interventores, el vista y el comandante del resguardo pero en ningun caso se hará extensiva esta gracia á los géneros de lino, algodon, seda, lana, mercería, etc.

13.- Si el administrador, interventor ó interventores, ó el comandante del resguardo tuvieren presuncion de fraude en los artículos que han de despacharse en el muelle, mandarán conducirlos á la aduana, sin que sirva de excusa ni pretesto cuanto aleguen los interesados por daños y perjuicios que se les puedan seguir.

14.- Las medidas de longitud y peso de que habla el arancel, y á que ha de sujetarse la regulacion de los adeudos, son las conocidas y corrientes bajo sus nombres en los Estados-Unidos Mexicanos; y los reales en que se designan las cuotas, los de plata electiva de á ocho en peso duro.

15.- Los géneros, frutos y efectos extranjeros especificados en este arancel, pagarán la cuota que en él se prefija; y si su ancho excediere del máximo designado en él, por cada ochava del exceso se le cobrará otra ochava de cuota. Los no especificados pagaran un cuarenta por ciento sobre el aforo que se haga de ellos en el puerto.

16.- Para el aforo de que habla el artículo precedente, nombrará un perito el interesado, otro el administrador ó receptor de la aduana, y otro el interventor ó interventores de los Estados, y se estará á la opinion del mayor número. En caso de discordia se nombrarán otros dos peritos de comun acuerdo del interesado, del administrador ó receptor, y del interventor ó interventores de los Estados, que votarán por uno de los tres precios propuestos, y se estará á la opinion de la mayoría absoluta: si no la hubiere se estará al medio aritmético entre los aforos de las mayorías respectivas.

17.- Quedan suprimidos el derecho de avería y todos los demas que con diversos títulos se pagaban á la federación.

18.- El importador es responsable del total adeudo de derechos, el cual se dividirá por mitad, debiéndose pagar la primera en el puerto dentro de noventa dias despues de la descarga, y la segunda á los noventa dias de cumplido el plazo anterior, en el mismo puerto, en la tesorería general, ó en las comisarías á que pertenezcan los puertos por donde se hubiere hecho la introducción.

19.- Sin pagar ó afianzar el pago del impuesto á satisfaccion del admmistrador, no se permitirá extraer efecto alguno.

20.- Los efectos importados ántes de que se ponga en práctica ésta ley, quedan sujetos al pago del derecho de internacion actualmente establecido, y el gobierno tomará las medidas necesarias para hacer efectivo su cobro.

21.- Una vez pagados los derechos de arancel de los géneros, frutos y efectos, no se hará devolucion ni rebaja por pretesto ni motivo alguno, excepto si hubiere habido error de cuenta ó pago.

22.- El reembarque de los géneros, frutos y efectos extranjeros importados en cualquiera época que se verificare, no les exime del pago de los derechos de importacion que señala ó en lo sucesivo señalare el arancel.

23.- Del total producto de las aduanas marítimas sé deducirán los gastos de administracion; del resto se deducirá la octava parte para el fondo del crédito público, en subrogacion de la avería en la parte equivalente, con absoluta probibicion de emplearla en ningun otro destino.

24.- Los administradores y receptores de las aduanas marítimas y fronterizas, dispondran precisamente que de cada clase de los géneros, frutos y efectos extranjeros que se importen, se reconozca el tercio, fardo, cajon, cofre, petaca, barril etc. que designe, ó el vista conforme á sus atribuciones, ó el interventor ó interventores de los Estados. Si en cualquiera clase resultare diferencia respecto de lo que expresa el manifiesto, se repetirá el reconocimiento en piezas de la misma especie, para los efectos prevenidos en el artículo 10.

25.- En los efectos averiados se hará por el vista, á presencia del administrador, y de acuerdo con el interventor ó interventores, la rebaja que sea de justicia en los derechos, conforme al demérito que los efectos hayan sufrido en su valor.

26.- Cualquiera fraude causará por el mismo hecho destitucion del empleo al delincuente, y á cuantos empleados de la federacion sean cómplices, entre los cuales juzgarán aquellos que sabiéndolo no dén aviso oportuno á los jueces, quienes procederán á declararla luego que haya deposicion conteste de dos testigos, ó confesion del reo, ú otra prueba legal, quedando á éste en el primer caso su derecho á salvo para justificarse. La destitucion del empleado prevenida en este artículo, se verificará sin perjuicio de las demas penas establecidas por ley.

27.- La omision en el cumplimiento de esta ley del reglamento de aduanas marítimas, será castigada por primera vez en los empleados á quienes toque su observancia, con la suspension del empleo y sueldo por tres meses, y en la segunda con la destitución. La suspension del empleo en el caso de este artículo, deberá entenderse cuando no resulte perjuicio á la hacienda pública, pues entonces los empleados serán, además responsables con arreglo á las leyes.

28.- Este arancel regirá en las aduanas fronterizas y de los puertos de los Estados-Unidos Mexicanos habilitados por la ley y comenzá á regir á los sesenta dias de su publicacion en la capital.

29.- Este arancel podrá ser alterado total ó parcialmente en cualquier tiempo en que el congreso de la Union lo considere oportuno; pero ninguna alteracion gravosa al comercio podrá tener efecto hasta pasados seis meses de publicada en la capital de los Estados-Unidos Mexicanos.

30.- Las bases contenidas en los artículos anteriores dejan ileso s los tratados especiales de comercio celebrados por la nación.

CAPITULO II.

Exencion de derechos en todo ó parte.

31.- Los géneros, frutos ó efectos extranjeros que se introduzcan por las aduanas marítimas de Yucatán y territorios de Californias , sólo adeudarán tres quintas partes de la que señala este arancel; pero si se exportaren de allí para otros puertos ó aduanas fronterizas de la República, se les exigirán á su salida los dos quintos restantes.

32.- Los géneros, frutos y efectos extranjeros que se introduzcan por las aduanas fronterizas del Estado de las Chiapas, adeudarán los mismos derechos señalados para Yucatán.

33.- Los géneros frutos y efectos extranjeros que se conduzcan directamente de los puertos de su procedencia á los de la República en buques nacionales, adeudarán la sexta parte ménos de lo que les correspondia por arancel.

34.- Los géneros, frutos y efectos nacionales serán libres de todo derecho de importacion en las aduanas marítimas.

35.- Serán igualmente libres de todo derecho:

Alambre de cardas.

Animales exóticos, vivos ó disecados.

Azogue.

Carruajes de trasporte, de nueva invención.

Casas de madera.

Cosas preciosas de historia natural.

Libros impresos.

Mapas geográficos y topográficos.

Máquinas é instrumentos para las ciencias, agricultura, ingeniería y artes.

Medallas chicas y monetarios antiguos y modernos de todos los metales, azufres y cartones.

Música escrita ó impresa.

Navíos y todas embarcaciones, en la naturalizacion y venta.

Pizarras de piedra ó de carton de varios tamaños, con marcos de madera.

Plantas exóticas sus simientes.

Prismas de cristal.

Tafetanes ingleses para heridas.

CAPITULO III.

Prohibiciones.

36.- Se prohibe, bajo la pena de comiso, la introduccion de los artículos siguientes:

Aguardiente de caña y cualquiera otro que no sea de uva, excepto el Ginebra.

Almidon.

Anís, cominos ó alcarabéa.

Azúcar mascabado, dorado, terciado ó blanco,

Arroz.

Baquetas y badanas de todos colores.

Botas medias botas de piel, para hombre y mujer.

Bridones.

Café.

Carne salada ó ahumada.

Cera labrada.

Chocolate.

Chales ó paños de rebozo, de algodon ó seda.

Charreteras de todos géneros para insignias militares.

Cinta de algodon blanca ó de colores.

Colchas hechas.

Colchones.

Cordones de todo género.

Cortinas de idem.

Costales de lienzo.

Carpetas.

Cinchas.

Cordoban de todas clases y colores.

Cortes de toda piel para botas.

Coyundas.

Cubiertas de todos géneros para zapatos y chinelas.

Cobre en bruto ó planchas.

Estampas obcenas y contrarias á la religion y buenas costumbres.

Galletas.

Galones de seda y de todas clases.

Gamuzas, incluso el ante comun, gamuzones y gamucillas.

Guarniciones hechas para caballerías, de becerrillo, baqueta, tafilete ú otra piel con hebillaje de todas clases.

Harina, excepto en Yucatan.

Hilo ó hilaza de algodon, del número 20 abajo.

Jabon duro y blando.

Lentejas.

Loza de barro muy ordinaria, vidriada, sin vidriar, con pintura ordinaria ó sin ella.

Libros que estuvieren especifica y legalmente prohibidos por autoridad competente.

Manteca de cerdo y oso.

Miel de caña.

Maletas de todos géneros.

Paños ordinarios de segunda y tercera.

Pergaminos.

Plomo en bruto, pasta, ó municiones.

Pastas en fideo.

Ropas exteriores ó interiores hechas de todas figuras, materias, nominaciones y cortes.

Sal comun.

Sebo en rama y labrado.

Sombreros de suela.

Idem de lana mezclada con algodon.

Sarapes y frazadas.

Tabaco en rama, nacional y extranjerio.

Idem labrado en puros, cigarros, polvo y rapé.

Trigo y toda clase de semillas, con excepcion del maiz en los casos del decreto de 29 de Marzo de 1827.

Tocino curado, salado 6 salpreso, y los destrozos del cerdo.

Zapatos de todas clases.

37.- Queda derogada la ley de 20 de Mayo de 1824 en la prohibicion de géneros

frutos y efectos que no están especificados en el artículo anterior.

38.- Queda vigente la ley de 29 de Marzo de l827.

39.- Se permite la importacion de trigo en el Estado de Chiapas, en los casos que así lo determine la legislatura del mismo Estado.

CAPITULO IV.

De la exportación.

40.- Todos los géneros, frutos y efectos nacionales que se exporten, serán libres de todos derechos, y ni los Estados por donde transiten, ni los litorales podrán imponérselos bajo ninguna denominacion, excepto los siguientes, que pagarán para la hacienda pública de la federación.

Oro acuñado dos por ciento.

Idem labrado, dos por ciento.

Plata acuñada y labrada, tres y medio por ciento.

41.- Se prohibe bajo la pena de comiso la exportacion de oro y plata en pasta, piedra y polvillo, monumentos y antigüedades mexicanas, ir la semilla de la cochinilla no comprendiéndose en esta prohibicion la piedra y polvillo, siempre que su exportacion en pequeño tenga por objeto enriquecer los gabinetes de los sabios á juicio y ciencia del gobierno general con, cuya licencia podrán extraerse pagando los derechos correspondientes.

CAPITULO V.

Nomenclatura y clasificacion de artículos, y asignacion de cuotas.

NOTA.-Para facilitar esta clasificacion, se dividen los géneros, frutos y efectos extranjeros en nueve clases;

Primera: comestibles, vinos, licores, especería, hierro, acero y algunos otros artículos que por analogía pueden comprenderse en esta clasificación.

Segunda: lienzo de lino y cáñamo.

Tercera: lana en pelo y rama, tejida y manufacturada, pelote, cerda, crin y pluma.

Cuarta: seda en rama y manufacturada, con mezcla de lana ó metales.

Quinta: algodon.

Sexta: papel de todas clases.

Sétima: quincallería.

Octava: peletería. Novena: muebles y útiles de madera. 
 
José María Anaya, presidente de la cámara de diputados.-

Francisco Antonio Tarrazo, presidente de la cámara del senado.-

Félix María Aburto, diputado secretario.-

Antonio Fernandez Monjardin, senador secretario.

México, 16 de Noviembre de 1827.-

A D. Francisco García.

Fuente:

Legislación mexicana o colección completa de las disposiciones legislativas expedidas desde la independencia de la República. Ordenada por los licenciados Manuel Dublán y José María Lozano.

http://www.biblioweb.dgsca.unam.mx/dublanylozano/

NOTA.- En esta materia lo vigente es el arancel de aduanas marítimas y fronterizas de 1° de Enero de 1872; pero el interes de la historia administrativa del país, principalmente en lo que dice relacion al importantísimo ramo de su comercio, nos obliga á insertar este arancel, así como publicamos en su lugar oportuno el de 15 de Octubre de 1821, que fue el primero que se expidió.