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Siglo XIX > 1820-1829 > 1825

Documento 6. Perú: Primeras Instrucciones a los Ministros Plenipotenciarios.
Lima, 15 de mayo de 1825.

Instrucciones que han de arreglar la conducta de los Ministros Plenipotenciarios para la Gran Asamblea del Istmo de Panamá.

Tomás de Heres (1)

1. Su Excelencia el Consejo de Gobierno satisfecho de las luces, patriotismo y demás recomendables circunstancias que distinguen a V.S. se ha servido nombrarlos Ministros Plenipotenciarios para la Gran Asamblea federal de los Estados Americanos que debe reunirse en el Istmo de Panamá, y cuenta con que V.S. correspondiendo a esta confianza, pondrán por su parte cuanto esté a su arbitrio para llenar las altas miras que el Gobierno se ha propuesto al dar a V.S. la importante comisión de representar los intereses nacionales en la Gran Asamblea General.

2. Reunidos V.S. a los Plenipotenciarios del Gobierno de Colombia que deben ir al Istmo de Panamá, quedan V.S. autorizados para entrar en correspondencia directa con los Ministros de Estado y Relaciones Exteriores de México, Guatemala, Chile y Buenos Aires, manifestándoles la urgencia de enviar sin pérdida de momentos los Plenipotenciarios de aquellas Repúblicas a la Asamblea General.

3. Queda a discreción de V.S. escoger en el Istmo de Panamá, de acuerdo con los Plenipotenciarios que estuviesen allí el primero de junio entrante el lugar que crean más adecuado por su salubridad y posición geográfica, para tener sus conferencias preparatorias, bien sea en el Istmo o fuera de él.

4. Luego que estén en el Istmo de Panamá los Plenipotenciarios de Colombia, México y Guatemala, o cuando menos los de las dos primeras Repúblicas mencionadas, pueden fijar de común acuerdo el día en que deba instalarse la Asamblea General. (2)

5. V.S. no se ausentarán de manera alguna del Istmo de Panamá, o del lugar de residencia que escogiese la Asamblea General hasta no ver reunida dicha Asamblea y terminadas sus sesiones.

6. Procurarán por su parte que del modo más solemne se renueve el gran pacto de unión, liga y confederación perpetua contra la España, y contra la dominación de cualquier otra potencia.

7. Procurarán por su parte que el gran Congreso de los Estados Americanos presente un manifiesto, desenvolviendo en él las miras mezquinas de la España, los inmensos males que su gobierno ha causado a la América, y el sistema político que ésta se ha propuesto seguir con respecto a las potencias del mundo —el de amistad y de una estricta neutralidad con todas.

8. Como mientras las Islas de Puerto Rico y Cuba pertenezcan al Gobierno español, tendrá éste un medio para mantener la discordia, y fomentar turbulencias, y aún amenazar la independencia y la paz en diferentes puntos de América, procurarán V.S. hacer que el Congreso resuelva sobre la suerte de dichas Islas. Si el Congreso, consultando los verdaderos intereses de los pueblos que representa, creyese conveniente libertarlas, celebrarán un tratado, en el cual se señalen las fuerzas de mar y tierra y las cantidades con que cada Estados de América debe contribuir para esta importante operación, en el cual se decida si dichas Islas, o alguna de ellas separadamente, se agregan a alguno de los Estados confederados, o se les deja en libertad de darse el gobierno que tengan por conveniente.

9. Si se resolviese que las Islas de Puerto Rico y Cuba se agreguen a alguno de los Estados confederados, procurarán V.S. que se decida al mismo tiempo, si el Estado a que se agreguen, queda o no en obligación de pagar los gastos que ocasionase su emancipación; y en el primer caso el modo y término en que deba hacerse.

10. Si se resolviese que las Islas expresadas pueden decidir por si mismas de su suerte futura, V.S. se interesarán en que se sanciones al mismo tiempo si ellas deben cubrir los gastos que hayan ocasionado, y el modo y términos con que deban verificarlo.

11. Procurarán V.S. celebrar tratados de amistad, navegación y comercio con los nuevos Estados Americanos como aliados y confederados.

12. Celebrarán V.S. con los mismos Estados una convención consular que señale clara y distintamente las prerrogativas de sus cónsules respectivos.

13. En el manifiesto que según el artículo 7o debe publicar el Gran Congreso del Istmo, procurarán V.S. hacer al mundo una enérgica y efectiva declaración igual a la del Presidente de Estados Unidos de América en su mensaje al Congreso del año pasado sobre impedir cualquier designio ulterior de colonización en este continente por las potencias europeas y de resistir todo principio de intervención en nuestros negocios domésticos. (3)

14. Se interesarán V.S. en que de común acuerdo se establezcan los principios de derecho de gentes de naturaleza controvertible, y principalmente de los que deban adaptarse entre las partes de las cuales la una está en guerra, y la otra permanezca neutral.

15. Solicitarán V.S. una declaración sobre el pié en que deban establecerse las relaciones políticas y comerciales de aquellas partes de nuestro hemisferio, que como Santo Domingo o Haití están separadas de sus antiguas metrópolis, y no han logrado hasta el día ser reconocidas por ninguna potencia europea, ni americana.

16. Como si fuese invadido alguno de los nuevos Estados Americanos, y tuviese él por si solo que sostener la guerra, se daría lugar a una contienda prolongada y ruinosa, que acabaría con destruirlo por las circunstancias a que han quedado todos reducidos, a consecuencia de los sucesos anteriores, procurarán V.S. celebrar un tratado por el cual queden unidos en estrecha alianza ofensiva y defensiva todos los nuevos Estados americanos que tengas parte en el Congreso, determinando el contingente de fuerza de mar y tierra, y los demás auxilios con que cada uno debería contribuir en ayuda del Estado invadido.

17. Consecuente con lo indicado en el artículo anterior, se interesarán V.S. en que por parte de los Estados americanos que componen el Congreso del Istmo, se adopte y se siga rigurosamente un pan combinado de hostilidades contra la España, a fin de obligar a su Gobierno a hacer la paz y reconocer la independencia del continente americano. A este fin sería conducente no permitir en ningún punto de los que están en guerra con España el comercio con ella, ni aun por vías indirectas, declarando al efecto confiscables los productos del suelo y de la industria española y los buques que los condujesen bajo cualquiera bandera que fuese; impedir que volviesen a América los españoles que han emigrado durante el curso de la revolución, hasta que se celebrase la paz; mantener en secuestro las propiedades de estos mismos emigrados por el mismo término; fomentar por todos los medios posibles los corsarios que obstruyesen del todo la comunicación y comercio español; ponerle a la España, como conditio sine qua non para la paz o tratados de comercio al reconocimiento solemne de la independencia de todos los estados Americanos, comprometiéndose estos a no admitir el reconocimiento parcial de la Independencia. (4)

18. Procurarán V.S. que de común acuerdo se fijen los límites de los Estados americanos, tomando por base imprescindible los que recíprocamente tuvieron al empezar la revolución; pero V.S. harán que este punto no quede de un modo vago e indefinido, sino que precisamente se nombren las rayas divisorias, procurando en lo posible, que sean puntos muy conocidos, como por ejemplo grandes ríos o montes, de modo que conformándose la división de los Estados con la marcada por la misma naturaleza, se evite todo motivo de controversia en lo sucesivo.

19. Necesitando la América de un largo tiempo de reposo y de paz para que pueda reponerse de los males que ha sufrido durante la guerra con España, y observándose por otra parte una gran tendencia en toda ella a las independencias y soberanías provinciales, V.S. procurarán que se decida, que porción de los nuevos Estados puede considerarse representativa de la soberanía y voluntad nacional, y de qué modo debe estar expresada par que tenga los efectos legales.

20. Decidido este punto, V.S. harán que se declare que los Estados americanos lejos de fomentar y apoyar las miras de los díscolos y de los ambiciosos que intenten perturbar el sosiego y el orden público, deban por el contrario cooperar a que los Gobiernos legítimamente constituidos, se sostengas por todos los medios que tengas a su alcance.

21. Se interesarán V.S. vivamente en que la Asamblea General acuerde las providencias más eficaces para impedir el tráfico de esclavos en toda la América.

22. Después de ratificados por los respectivos Gobiernos los tratados que se celebren por el Gran Congreso federal de los Estados americanos, V.S. harán por su parte, que estos tratados se declaren el código de derecho público americano, obligatorio a todos los Estados que han tenido parte en el expresado Congreso.

Fuente:

Germán A. de la Reza. El Congreso de Panamá de 1826 y otros ensayos de integración latinoamericana del Siglo XIX. Estudio y fuentes documentales anotadas. Ediciones y Gráficos Eón. Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. México, Primera edición: 2006, 287 pp. Documento tomado de: Archivo Diplomático Peruano. Lima. 1930. Pág. 5-10.

Notas:

(1) Estas instrucciones se atribuyen a Tomás de Heres, general colombiano que participa en el Consejo de Gobierno peruano, y no reflejan los intereses que la elite peruana desarrollará posteriormente. Es poco probable que emanen de Bolívar y en su lugar busquen interpretar sus instrucciones generales. Varios de estos artículos serán modificados más tarde por Hipólito Unánue y José María Pando.

(2) Al igual que la invitación de Bolívar y las instrucciones mexicanas, se entiende que los países que estarán representados en Panamá son: Colombia, Centroamérica y México, además del Perú, país anfitrión.

(3) Este artículo busca definir una posición equivalente a la Doctrina Monroe con base en intereses hispanoamericanos y un acuerdo entre varios países, no unilateral, como era el caso de la segunda.

(4) Obsérvese que la puesta en práctica de este artículo afectaba no solamente a España, sino a Estados Unidos e Inglaterra, cuyas marinas mercantes ocupan en ese momento un lugar central en la triangulación del comercio europeo con Hispanoamérica.