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Siglo XIX > 1810-1819 > 1815

Segunda declaración de José María Morelos contestando al quinto punto sobre los preparativos del sitio de Cuautla.
México, 29 de Noviembre de 1815.

En la Ciudadela de la Plaza de México a veintinueve de Noviembre de mil ochocientos quince, el propio Señor juez Comisionado, teniendo presente en su prisión al Rebelde José María Morelos, a efecto de proseguir el Interrogatorio citado en la diligencia anterior, por ante mi el Secretario le recibió juramento en forma, y según derecho, por el cual ofreció a Dios decir la verdad en lo que supiere y fuere preguntado, y siéndolo en prosecución de la quinta pregunta del expresado Interrogatorio:

Dijo: Que como expuso ayer se acercó a Cuautla con tres mil hombres, y como allí encontró que ya había hecho alguna fortificación su segundo Leonardo Bravo, aumentó esta con el fin no solo de subsistir allí por la proporción que aquel País le daba por la abundancia de Haciendas y demás, sino también para esperar cualquiera reunión de tropas que intentasen atacarlo.

En efecto supo aunque con alguna duda y con ocho días de anticipación que el Ejército del Centro al mando del Sr. General D. Félix María Calleja, se dirigía en su solicitud, cuya advertencia obligó al que declara a mandar, que la Junta que entonces se hallaba en Sultepec, lo auxiliase mandándole gente, que Miguel Bravo que estaba en Nahüistlan, se acercase con su división: Que un Teniente Coronel Cano de la demarcación de Huetamo hiciese lo mismo con la suya;

Que el padre Tapia se le incorporase también con su grueso que estaba en Chautla, y que el Padre Sánchez hiciese igual movimiento desde Izúcar y sus inmediaciones; y habiéndolo verificado todos no con la puntualidad que el exponente creía, y si paulatinamente y en partidas de menos fuerzas que las que le habían asegurado se resolvió a no salir de Cuautla a menos de una necesidad forzosa.

Que las avanzadas del declarante llegaban en aquella época hasta Chalco y sus inmediaciones, y por ellas supo tres días antes de la aproximación del Ejército que sus miras no se dirigían a otro lugar que al de Cuautla y aunque la Junta de Sultepec le había anticipado igual noticia fue como poniéndosela en duda, aunque le aseguró al mismo tiempo que contase en este caso con tropas auxiliares en número exorbitante, lo que no verificó según expresará en la denominación que haga del por menor de la gente que concurrió en Cuautla, y responde.

A la sexta contesta lo ocurrido en el sitio de Cuautla, resistiendo con la mira de emprender un ataque sobre México.

A la sexta.

-Dijo: Que en Cuautla entró con mil Infantes y dos mil Caballos con la circunstancia de que los Jinetes de estos hacían también el Servicio de Infantería, porque los Caballos los hacia salir a pastar fuera del Pueblo, a estos se le agregaron trescientos hombres dé Caballería de la demarcación de Huetamo al mando del Teniente Coronel Cano y Ayala:

Con esta fuerza y mil Indios de los pueblos contiguos resistió el primer ataque que el 19 de Febrero le dio parte del Ejército del Centro que llegó el día antes a aquellas inmediaciones, porque auxiliada esta, de un obus, y quince cañones útiles de todos calibres, la firmeza con que se manifestaba su gente y la resolución del que declara en no abandonar aquel punto, y sí defenderlo hasta el último extremo, le hizo sufrir como cinco horas un fuego vivo por el lado de San Diego y parte de la Targea, cuyos puntos a pesar de ser de los mejores de aquel Pueblo, y no haber tomado la tropa los más débiles como eran el del Platanar y Buena Vista, (que entonces no estaba fortificado por el que declara) le hicieron formar cierta confianza de que obtendría ventajas, y podría resistir dentro de sus parapetos a la fuerza que le atacaba: Así se verificó porque después del tiempo referido se retiró la tropa que lo atacó y reunido al resto del Ejército campé como dos leguas y media distante.

En el intermedio del expresado día 19, hasta el 26 o 27, que llegó la División de tropas al mando del Sr. Llano al Ejército Campos sic. hizo varios movimientos con su Caballería sobre el Pueblo de Cuautla; pero ninguno fue dirigido a un ataque como el primero, respecto a que las partidas, que el declarante hacía avanzar fuera de aquel se replegaban para aguardar en el punto fortificado.

De las partidas auxiliares que el que responde había citado solo llegaron la de Miguel Bravo que componía cuatrocientos hombres de Infantería y Caballería con tres piezas.

La de Anaya que le mandó la Junta de Sultepec con la fuerza de setecientos hombres de ambas armas solo llegaron trescientos.

La de Tapia que debía componer mil hombres de todas armas únicamente vinieron trescientos, y la de Yautepec con doscientos cincuenta hombres.

Los designios del que declara eran los de acercarse a esta Capital en el caso de que obtuviera una acción decisiva sobre las tropas del Rey porque aunque estaba entendido por noticias vagas y sin más fundamentos, que estas se las comunicaban los de la junta de Sultepec, que la Plebe de México se hallaba en buena disposición para recibirlo, nunca tuvo la mayor confianza de que harían lo mismo las tropas que lo guarnecían, y así no siendo otros los datos, correspondencia, o relaciones de personas que le asegurasen esta verdad, solo se había resuelto a dar una acción sobre México, luego que derrotase al Ejército que lo sitiaba en Cuautla, y responde.

Ala séptima, refiere lo ocurrido desde su salida de Cuautla hasta 12 de Octubre.

A la séptima

- Dijo: Que la salida de Cuautla la hizo por Ocuituco, Guayapa, Izúcar, Chetla y Chautla, que fue donde hizo alto un mes consecutivo; Que el número de gente que perdió durante los setenta y dos días que estuvo en el referido Cuautla, fueron como cincuenta hombres muertos de bala, y ciento cincuenta de peste a más de los que perecieron la noche que salió de aquel Pueblo, de cuyo número no puede dar razón más que de ciento cuarenta y siete que contó el capitán Yáñez que le dijo haber visto desde Ocuituco a la mitad del camino para Cuautla.

Que en el referido Chautla durante el mes que estuvo allí, se le reunieron como ochocientos hombres de las partidas de Bravo, y de Galeana, con los cuales hizo una Expedición sobre Chilapa en donde Galeana atacó al de las Armas del Rey Cerro, quien de sus resultas se dispersó con cosa de trescientos hombres mal armados que tenia, y en poder de Galeana, y del que declara que se quedó en el Pueblo de Mítepec, quedaron algunos machetes; pocas armas de fuego: y unos cuantos prisioneros que mandó a Zacatula.

Desde Chilapa retrocedió hasta Huejuapan donde consiguió que las tropas del Rey mandadas por Regules levantasen el sitio que le tenían puesto a Trujano, en cuya acción que duraría dos horas hubo algunos muertos por ambas partes, y como ciento setenta prisioneros, que parte de ellos mandó agregar a sus armas y los otros los remitió al presidio de Zacatula el 23 de Julio de 1812, que fue la acción.

Con tres mil hombres que eran los que componían su gavilla en aquella época, dimanados de varias partidas que mandó reunir a los ochocientos hombres con que entró en Chilapa, marchó para Tehuacán de las Granadas, habiendo a más aumentado su fuerza con seiscientos que tenía Trujano y libró del Sitio a Huajuapan puesto por Regules, juntamente con doce Piezas de Anillería que tomó en distintos puntos, con otros que mandó deshacer de los de Huajuapan, se internó como ha dicho en Tehuacán el diez de Agosto, y allí permaneció dos meses durante los cuales mandó a Trujano que fuese al Rancho de la Virgen contiguo a Tlacotepec y en el atacó el Comandante de las Armas del Rey Samaniego de cuyo resultado murió Truja-no con muchos de los suyos y algunos de las tropas del Rey.

También mandó a Nicolás Bravo que fuese al Palmar a atacar una División de trescientos diez hombres de tropas mandadas por el Capitán Labaqui, y habiéndolo ejecutado lo derrotó completamente haciéndole sesenta prisioneros y cuarenta muertos aquellos se agregaron parte a las Armas y la mayor se destinó a Zacatula: se tomaron por Bravo tres cañones y todas las armas de aquella División que sufrió la expresada derrota con seiscientos hombres que llevaba el citado Bravo a sus órdenes:

Reunido este con el declarante en Tehuacán marchó para San Andrés Chalchicomula el día 12 de Octubre con el objeto de encontrar cíen Barras de Plata que la Junta le había mandado a Osorno le remitiese al deponente de las que había tomado en Pachuca, y después de haberlas hallado en Ozumba, se dirigió al Ojo de Agua a atacar el Convoy que custodiaba el Señor Águila, en cuya acción perdió el que expone tres cañones y alguna gente entre la cual murió el Padre Tapia, y responde.

Fuente:

Independencia Nacional Tomo II. Morelos – Consumación. Coordinador: Tarsicio García Díaz. Instituto de Investigaciones Bibliográficas. Seminario de Independencia Nacional. Universidad Nacional Autónoma de México – Biblioteca Nacional – Hemeroteca Nacional. México, 2005. Páginas 155-158. Tomado de: Hernández y Dávalos. Colección..., vol. VI, pp. 757.