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Siglo XIX > 1810-1819 > 1814

Bocalán a Cruz pidiendo empleo en la caballería. Acuerdo de Cruz, y contestación al interesado.
Balandra Carmen, Diciembre 25 de 1814.

Señor mariscal de campo don José de la Cruz.

Mi venerado, y amado general y señor:

En fin de mayo cuando manifesté a vuestra señoría el proyecto de los yaquis, en la misma carta indiqué a vuestra señoría mis sumas necesidades, e ideas respecto a mi colocación, todo conforme vuestra señoría me significó, y me dijo en abril cuando estuvo aquí; el conocimiento cierto que tengo de la generosidad de vuestra señoría, y su adhesión a favorecerme a mí, me hizo no extrañar su silencio en esta materia, y el estar persuadido, que vuestra señoría sabe favorecer sin hacer ostentación del beneficio que hace.

Rectifique mi opinión, cuando se me ha hecho creer, que estaba propuesto, para capitán de dragones de Nueva Galicia, y que sin misterio se hablaba de esto en esa capital, y como cabalmente era eso, lo que pedí a vuestra señoría daba crédito a estas noticias.

Hubiera sin duda explicádome con vuestra señoría, pero mi cortedad genial, no quiso quitar a vuestra señoría su atención de asuntos más interesantes, y todo lo dejé al tiempo, y en manos de vuestra señoría, que ya sabía mi triste situación.

Tampoco lo haría ahora, si vuestra señoría no me hubiera tocado la especie, y mi comandante don Juan Delgado no me hubiese manifestado cuanto vuestra señoría le dijo; y no mediaran a más en mí las circunstancias de una pobre desgraciada joven, que sufre al par de mí, mi desgraciada suerte; esta infeliz mueve mi pluma; ella sola mueve mi pluma, repito a vuestra señoría para pensar en algo, pues yo bien desengañado del mundo, nada aspiraría, sino pasar el resto de mis días en la mediocridad, separado de el peligroso punto de empleos, y honores; aún no los deseo; hablo a vuestra señoría la verdad como hombre de bien, y sólo aspiro a que vuestra señoría me diga, pues cuenta con esto, o no tengo arbitrio para nada, tan contento quedaré de un modo, como de otro, y no servirá de que en mí conozca vuestra señoría tibieza, en el desempeño que vuestra señoría ha puesto a mi cuidado, y tampoco lo abandonaré, hasta que salgamos de esta empresa, pues no ha sido el móvil de mis acciones, ni el deseo de volver a la carrera; ni la codicia, y ambición, o doble objeto de que sean premiados mis servicios en ella; ha sido sólo el hacer ver, que Bocalán, ni es, ni ha sido, ni puede ser otra cosa, que un fiel vasallo del rey, que está pronto a derramar la última gota de su sangre en cualquier tiempo por él, y la patria, cuando el verterla no sea infructuosamente.

Enterado vuestra señoría de esto, sólo me resta suplicarle me saque de este caos, para echar yo mis miras, y sacar del en que se halla mi esposa, llena de méritos por los de su padre, que siendo teniente coronel de ejército murió gloriosamente en la batalla de Río seco.

Vuestra señoría tiene facultades para todo en mi concepto, y si me equívoco, no hay nada perdido en que sepa vuestra señoría que en el servicio deseare colocarme en la caballería, por haber sido en esta arma el principio de mi carrera, y sino que por el campo donde me crié deseo buscar mi subsistencia, vuestra señoría tiene sujetos que por este giro me la pueden proporcionar concluido esto; pues soy hombre de bien, y tengo como nadie conocimientos, para manejar una hacienda, pues la he tenido mía; y cuando, ni uno ni otro cupiese en vuestra señoría un pasaporte para irme a España recompensaría a mi satisfacción el corto mérito de veintiún años de servicio, y que el haya podido contraer aquí, unido al aprecio de vuestra señoría que es lo que más deseo.

Fuera de esto vuestra señoría determinará de mí cuanto guste, pues quedará gustosísimo con cualquiera cosa que vuestra señoría determine, y mucho más que no tenga por servirme que suplicar a nadie, este su afectísimo súbdito que su mano besa.

Agustín Bocalán.

Balandra Carmen, 25 de diciembre de 1814.

Ponga vuestra merced una contestación a este cariñosa, ofreciéndole responder con extensión a todo cuanto pregunta y no diciendo en sustancia nada pues por ahora conviene contestar de este modo hasta ver lo que produce el nuevo sistema.

A Bocalán.

Guadalajara 9 de enero de 1814.

Querido Bocalán.

Me he impuesto de cuanto me dice vuestra merced en su carta de 25 del pasado relativa a su situación e ideas particulares, a que le contestaré con extensión luego que me lo permitan la multitud de atenciones de que estoy rodeado, y entre tanto esté vuestra merced persuadido que deseo contribuir a sus alivios sean cuales fueren las miras de vuestra merced para lograrlas.

Páselo vuestra merced bien como apetece su afectísimo.

Una rúbrica.

Fuente:

J. E. Hernández y Dávalos. Historia de la Guerra de Independencia de México. Seis tomos. Primera edición 1877, José M. Sandoval, impresor. Edición facsimilar 1985. Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana. Comisión Nacional para las Celebraciones del 175 Aniversario de la Independencia Nacional y 75 Aniversario de la Revolución Mexicana. Edición 2007. Universidad Nacional Autónoma de México.

Versión digitalizada por la UNAM: http://www.pim.unam.mx/catalogos/juanhdzc.html