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Siglo XIX > 1810-1819 > 1813

Testimonios de un fraile prisionero de su paso por el bando insurgente y del desastre de Valladolid; fray Manuel Gutiérrez Solana.
Valladolid, diciembre 26 de 1813.

Declaración jurídica que yo, fray Manuel Gutiérrez Solana, doy al señor comandante general del ejército del norte en la plaza de Valladolid, y es como sigue:

En 26 de diciembre de 1812 me fugué del convento con mi compañero Fr. Francisco García, por motivos que me dieron dos reverendísimos, con ánimo de no volver al convento, siendo nuestro objeto servir en alguna hacienda, lo que verificamos en la de Santa Ana y rancho de San Pedro Vega, donde aún existe mi compañero.

Habiendo seguido a Zacatlán por ofertas, me destinó Osorno de administrador de la plata que se acuñó en San Miguel, en compañía de don Vicente Beristain.

En el mes de marzo de 1813, llegó a Zacatlán don Francisco Antonio Peredo desde Tlalpujahua, con comisión de don Ignacio Rayón para pasar a los Estados Unidos, y al efecto se dirigió a Misantla, donde se compuso un buque que se hizo a la vela el 20 o 22 de abril; iban embarcados en él, nueve europeos, el práctico de la costa, Peredo y yo; llegamos a un puertecito el 27 del mismo, donde fuimos reconocidos y recibidos con alguna consideración; nos dirigimos a Boston, donde me quedé por enfermo y Peredo se dirigió a Filadelfia, donde llegó a los tres días, dejándome recomendado al caballero Cevallos, comerciante de Veracruz y uno de los dependientes de la casa de Murphy.

Antes de emprender este viaje, solicité mi indulto por conducto del venerable cura de Ixtla, don Juan José Fernández de Lara, dirigiendo un escrito al cabildo de Puebla Sedevacante y al señor gobernador de dicha ciudad; y no habiendo tenido respuesta, me dirigí al puerto de Nautlán.

El padre Santa María en Acapulco hizo una Constitución para los insurgentes, su título: Constitución Provisional del Imperio de Anáhuac; la que se juró en Oaxaca, Chilpancingo, etcétera, reconociendo obediencia al imperial Congreso de Anáhuac, establecido en Chilpancingo, siendo sus representantes Rayón por Guatemala, Berdusco por Michoacán, Bustamante por México, Quintana por Puebla, Cos por Veracruz, Herrera por Teypan, Crespo por Oaxaca, Argandía por San Luis, Castro por Querétaro, San Martín, canónigo de Oaxaca, por Monterrey y Zacatecas; otro canónigo de id., por Durango; un licenciado que salió de México últimamente, por Tlaxcala.

Embajadores electos, según ocultamente se dice, por el Nuevo Orleáns, Peredo; para Caracas, canónigo Velasco; para el rumbo de Lima, padre Santa María; para Francia, un emisario de Bonaparte N. que fue disfrazado por Veracruz en noviembre de 1813; otro llamado Figueroa, natural de Buenos Aires, abogado que vino de Cádiz, se fue a Guatemala; y un europeo, que se oculta mucho entre los insurgentes, fue a Guayaquil, según supe en la secretaría de Morelos.

Aún se supone muerto el padre Santa María; es una ficción que se hizo con otro cadáver poniéndole su hábito.

En el mes de mayo, recibió Cevallos la contestación de Peredo, quien me entregó una papelerita para Rayón, donde venía la correspondencia de Morelos y para el ex nuevo Congreso de Chilpancingo, teniendo también cartas el canónigo Velasco de algunos fracmasones, con cuyo motivo se hicieron salvas y demostraciones de alegría.

A mi regreso, en la misma embarcación, nos salió una lancha cañonera de Tuxpan, de la que escapamos con la oscuridad de la noche y arribamos a la barra de Nautla el 17 de junio, dirigiéndome inmediatamente a Zacatlán, de donde pasé a Tlalpujahua en busca de Rayón, que encontré en Pátzcuaro; éste me despachó al ex Congreso de Chilpancingo con los pliegos.

Por los secretarios de Morelos, Rosainz y Castañeda, ambos abogados, sé positivamente que de Huajuapan se extrajo larga cantidad de oro para el rumbo de Nautlán; que Peredo había traído un buque de fusilería con el oro que llevó, diciendo que aprontasen más para recibir en breve otra remesa de fusilería que en el Anglo se obligó a traer.

El mismo Peredo ha remitido (según he sabido por los mismos secretarios de Morelos) un plan hecho por el general que fue de Francia, Moreau; y también que con fecha de 30 de agosto de este año, se le libró orden para que viniese a contestar sobre la alianza con los anglos o con otros fines, pues en esto hay varias opiniones.

El canónigo Velasco ha predicado sobre este sistema y disfrazado marchó a Nautla según unos y a Oaxaca según otros.

FUERZA ARMADA DE MORELOS QUE VINO A ATACAR A VALLADOLID [Ver Nota 1]

hombres
Regimiento de 50 pares, su escolta 800
Regimiento de 50 pares, al mando de Andrade, por el Zapote 100
Guadalupe, al de Galiana, por el Zapote 1,200
San Lorenzo, al de Sesma, por el Zapote 1,100
El de Bravo, por el Zapote 1,300
San Fernando, al de Guerrero, por el Zapote 800
Nuestra Señora de la Luz, al de González, acampado 700
El de Arroyo, caballería de avanzada, algunos 300
El de Inclán, la mitad 240
El de Navarrete y Nájera 700
Arias, por el Zapote 500
El de Lobato 300
Muñiz 1,800
Otras divisiones sueltas 1,200
Suma 11,040

DIVISIÓN DE MATAMOROS

hombres
Carmen, al mando de Machorro 2,500
San Pedro, dos escuadrones 2,400
Padre Sánchez 400
Segundo Guerrero 200
Cerrato 90
Vargas 100
El padre Fr. Pascual Ximénez, teniente coronel 200
Cuartel maestre Fernández 100
Osorno 800
Padre Gutiérrez, capellán coronel 100
Padre Mora 70
Escolta del muchacho de Morelos, que salió herido de un brazo y vino por el Zapote 200
Padre Barrera 150
Padre Lozano 100
Benedicto López 300
El asesor Argüelles 50
Cabo de la corona, Alcocer, Comandante, Apacingán 50
Otros varios que no me acuerdo, como son Montano y Bedoya 200
Suma 19,050

En Tacámbaro quedaron diez cañones montados que se mandaron clavar por el intendente Sesma, para seguir la marcha para varios puntos.

Sesma decía que a Zamora, el secretario Rosáinz que a Necupétaro, Matamoros, que sus progresos serían únicamente en el rumbo del sur, y en todo seguían varias opiniones.

Lo certifico bajo el juramento santo de la religión por saberlo, como que corría con las cuentas de la intendencia de Sesma que se daban cada mes, desde el nueve de noviembre que salimos de Chilpancingo dirigidos a este rumbo.

Valladolid, 26 de diciembre de 1813.

Fr. Manuel Solana
[rúbrica]

Es copia. Arana
[rúbrica]

Fuente:

En la Insurgencia. Quinta Campaña Militar (1813-1814) Tomo VII, en José María Morelos y Pavón. Documentos de su Vida y Lucha Revolucionaria (1750-1816). Segunda Parte. Coordinador General: Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Tercera Edición Electrónica. México, 2013. Investigación, Selección, Arreglo, Revisión y Notas del Presente Volumen: Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva y María del Carmen Berdejo Bravo.

Tomado de: AGN, Historia, t. 116, ff. 349-350. Lemoine, Morelos, 1965, doc. 150, pp. 449-453; Hernández y Dávalos, Colección, VI-287.

Notas:

1. Este listado también en Hernández y Dávalos, Colección, V-101 y VI-287.