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Siglo XIX > 1810-1819 > 1813

José María Morelos explica la necesidad de que subsista la contribución de alcabalas.
Cacahuatepec, 23 de marzo de 1813.

Don José María Morelos, Capitán General de los Ejércitos Americanos y Vocal de la Suprema Junta Nacional Gubernativa del Reino, etcétera.

La displicencia que ha causado a uno u a otro pueblo el pago de alcabalas, en vez de darse mutuamente los plácemes por el beneficio que les resulta, consiste en que no se han hecho cargo del sistema, que para su inteligencia he tenido a bien explicar en los artículos siguientes:

1º. Que Quitando las calidades, como son de quitarse, por ser enigmarias [sic], quedamos todos iguales, aptos para obtener el más alto empleo que sea capaz de desempeñar, igualmente que el español, los que llamaban negros, indios, mulatos, etcétera, que es lo mismo que poder entrar en Constitución.

2º. Que quitando los tributos y demás pensiones que por razón de castas cargaba la mayor parte del reino, y siendo preciso para sostener la guerra dejar una u otra contribución, quedó por menos gravoso el estanco a todos y la alcabala a sólo los que tengan bienes de qué causarla, bajándoseles del diez a el cuatro por ciento; que es decir, que en el gobierno español pagaban diez pesos por cada ciento, ahora sólo cuatro pesos, que no son gravosos al que ha vendido cien pesos, pues el que nada ha vendido nada tiene que pagar.

3º. Que estas contribuciones sólo serán durante la guerra, la que finalizada se moderará en grado insensible cuanto baste para defender el reino.

4º. Que cede tanto en alivio de los pobres esta disposición, que no se puede dispensar por ahora y mucho menos a uno u otro pueblo mal contento, y sería necesario para quitar esta contribución imponer otra igual en que tal vez se perjudicaría a los miserables.

5º. Que siendo de muy poca a los comerciantes, comparada con la vida que pierden los soldados, no por interés de la peseta que viene de la alcabala, sino en honor y defensa de la religión y la patria; y nadie debe repugnar la satisfacción del corto derecho de alcabala, pues se reputa por nada, comparada con la vida de un hombre, y mucho más con la libertad de una vastísima nación.

Por tanto, mando a todos los comandantes, jueces, administradores y receptores de alcabalas, ruego y encargo a todos los párrocos y cuerpos eclesiásticos, que así lo expliquen a los pueblos y causantes, haciéndoles ver otras ventajas que fácilmente se deducen de las de aquí expresas; y que están obligados a continuar este ligero impuesto, así por la obediencia que tienen jurada a la autoridad legítima, como porque es el mismo plan que se propuso a los pueblos para emprender la grande obra de la libertad del reino, que de otro modo sería imposible.

Y para que llegue a noticia de todos y nadie alegue ignorancia, mando se publique por bando en las capitales, villas y lugares de las provincias de Teipan, Oaxaca y siguientes.

Dado en el Campo de Cacahuatepec, a los 23 días del mes de marzo de 1813.

José María Morelos.

Por mandado de S.E., José Lucas Marín, Prosecretario de Guerra y Gobierno.

Es copia de su original, de que certifico.

Axuchitlán, abril 2 de 1813.

Miguel Antonio Quesada [rúbrica].

Fuente:

Ernesto Lemoine Villicaña. Morelos, su vida revolucionaria a través de sus escritos y de otros testimonios de la época. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición. México, 1965. p. 276-277.

Nota de Ernesto Lemoine Villicaña: Archivo General de la Nación (AGN), Infidencias, t. 144, f. 17. Copia insurgente coetánea.