Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

  Siglo XIX

      1890-1899

      1880-1889

      1870-1879

      1860-1869

      1850-1859

      1840-1849

      1830-1839

      1820-1829

      1810-1819

          1819

          1818

          1817

          1816

          1815

          1814

          1813

          1812

          1811

          1810

      1800-1809

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XIX > 1810-1819 > 1813

Instalación del Congreso y jornada de Coscomatepec; Nicolás Bravo.
Octubre 13 de 1813.

AÑO TERCERO DE NUESTRA GLORIOSA INSURRECCIÓN

Después que el excelentísimo señor Morelos tomó la ciudad y puerto de Acapulco, puso sitio a su fortaleza, la que se rindió y entregó el 20 de agosto último, teniendo nuestro generalísimo la bondad de conceder pasaportes a los europeos que quisieron trasladarse a los pueblos ocupados por el gobierno realista, dándoles cuartel a los que quisieron quedarse, en la milicia o de vecinos, usando con éstos la más perfecta humanidad.

El 15 de septiembre próximo pasado, se celebró la primera Junta de nuestro Augusto Congreso de Cortes, en la Nueva Ciudad de Chilpancingo.

El 18 fue electo por generalísimo de nuestras armas nacionales el serenísimo señor don José María Morelos, residiendo en su alteza serenísima el Poder Ejecutivo.

Y una de las deliberaciones que han dictado es, que todo americano que se halle en lugar ocupado por el gobierno, siempre que no se decida a seguir el partido de nuestras armas, bien con su persona o intereses, luego que aquél sea ocupado por éstas, será pasado por las armas.

Todo el rumbo del sud se halla pacificado por nuestras armas, disfrutando sus habitantes de la más perfecta tranquilidad.

En la ciudad de Oaxaca se hacen diariamente de ocho a diez fusiles y de siete a ocho arrobas de pólvora.

La fuerza de nuestras armas, por este rumbo del sud, asciende a veintisiete mil fusiles, los que se están reuniendo para la pacificación del norte y dar un golpe decisivo.

El día 4 del referido septiembre, se ha visto la tropa enemiga en número de mil trescientos hombres, con dirección de batir la división que del señor brigadier don Nicolás Bravo se hallaba en San Juan Coscomatepec, procediendo con todos los esfuerzos necesarios el comandante del enemigo, [que] lo era don Antonio Conti.

A los dos días de su llegada atacaron la fortaleza que por su altura dominaba, y resguardaban nuestra plaza los soldados de América.

Un buen trozo de granaderos de la Colugua [sic] perdieron este impulso y sólo quedaron tirando varios tiros de fusil y cañón, los que no nos perjudicaron.

A los 16 días de esta evolución, parlamentamos despojando nuestras banderolas de sus astas, mandamos nuestra relación parlamentaria, quedando en este acto conversando nuestros soldados y jefes con los suyos; concluido que fue, nos separamos a nuestros puestos, afirmando las banderas, y rompimos de nuevo el fuego, pausado como antes; pidió refuerzo el enemigo a Córdoba, el cual, acompañado de algunos de los mismos sitiadores, de parte de noche supieron mandar [sic], pasaron a la una del día, aparentando ser muchos, pero nosotros nada ignorábamos.

A los tres días de este parlamento, repartió Conti su tropa; acometió por tres puntos, valerosamente, pero a poco rato experimentaron la firmeza, manejo y valor con que se manifestaron nuestros valientes soldados; perdieron número considerado de oficiales y tropa.

Avergonzado, Conti pidió de refuerzo al mentado Águila, al que resistimos tres días, pero por asuntos secretos y de importancia, pensamos romper el sitio, que con todos los refuerzos eran más de dos mil hombres.

Lo hicimos con el mejor orden dejar al enemigo corriendo su palabra; en fin, perdieron entre muertos y heridos, largos cuatrocientos hombres, gastaron ciento veinte cajones de cartuchos de fusil y como trescientos tiros de cañón y todos los gastos de un ejército que está sitiando, todo para no conseguir nada.

Damos esta puntual noticia, para que los perversos europeos no engañen a los buenos americanos.

El señor brigadier vive.

Su división quedó completa y más valerosa, puntos que pueden a nuestros hermanos infundir el más perfecto amor a nuestro feliz reino y justa causa.

Octubre 13 de 1813.

Nota. De nuestra división sólo hubo ocho muertos y doce heridos, no siendo esto exageración, cuando estaba la plaza bien fortificada con trincheras, un baluarte y cuatro fortines.

La retirada se hizo la madrugada del día 4, no habiendo un tiro de fusil y salvando hasta la artillería.

La retirada se hizo por falta de pólvora.

Fuente:

José María Morelos y Pavón. Documentos de su vida y lucha revolucionaria. Tomo VI. Congreso de Chilpancingo. 1813. Segunda parte. En la insurgencia. Centro de Investigaciones y Ediciones Históricas, A. C. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco. Secretaría de Cultura de Michoacán. Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. Investigación, selección, arreglo, revisión y notas de: Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva y María del Carmen Berdejo Bravo. CD ROM. México, Primera edición electrónica, 2012.

[Boletín expedido en el cuartel general de don Nicolás Bravo, Archivo General de la Nación, Virreyes (Calleja), t. 268-C, f. 121; Lemoine, Morelos, 1965, doc. 123, pp. 397-399.]