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Siglo XIX > 1810-1819 > 1813

Dignidades y prerrogativas a los servidores del movimiento libertario, estipuladas por José María Morelos en Yanhuitlán, camino de Acapulco.
Yanhuitlán, 20 de febrero de 1813.

Para ocurrir a las dudas y competencias que puedan formarse entre los individuos que componen los cuerpos militares y políticos de Hacienda y Minería, y usando de las facultades que me son concedidas por S.M., la Suprema Junta Nacional Gubernativa, he venido en declarar algunas dignidades y prerrogativas que gocen en nuestro nuevo gobierno los empleados en servicio de la Nación.

1a. Que siendo sin disputa mayor el mérito de los militares empleados en tropa viva que el de los [de]más empleados, debe obtener primer lugar el Intendente de Ejército al de Provincia.

2a. Que el Contador de Ejército lo tiene respecto del Tesorero del mismo; y debe gozar el Contador General de Ejército el tratamiento de Brigadier, y el Tesorero de Coronel y aun vestir el uniforme, que por lo mismo son iguales con el Intendente de Provincia aunque primero en asiento y firma.

3a. Que por la misma razón, son de mayor graduación los Contadores y Tesoreros de Ejército que los Generales de las Provincias.

4a. Que el Tesorero de Provincia, en la nueva creación puede y debe ser primero que el Contador, si es mayor en edad o habilidad, aunque en el gobierno español haya sido al contrario, porque cuando más se puede inferir que en aquel despótico gobierno, el mayor en edad y habilidad había sido más agraviado y postergado, en competencia del europeo pasado por agua.

5a. Que el Intendente de Provincia es mayor que los demás Ministros de Hacienda de ella, su Ayuntamiento y otros, como antes lo era.

6a. Que el Intendente de Provincia es igual en estimación al Comandante de la Plaza de Armas de la misma Provincia, pero si éste fuere del Coronel arriba, será primero en asiento y firma al Intendente de Provincia.

7a. Que los Comandantes en Jefe de Plaza o División tendrán primer lugar en las armas de su mando, aunque sean de Coronel abajo; de modo que nadie se la podrá disputar, aunque sea oficial de mayor graduación, si no fuere comisionado al efecto, como los Visitadores Generales, etcétera; pero todos los demás, aunque sean Tenientes Generales, estarán a las órdenes del Comandante de la Plaza o División, en cuanto al uso de las armas, impedimento del tránsito, clausula [sic] de puertos, etcétera.

8a. Que los Ministros principales de Provincia o de otras tesorerías parciales no tienen el tratamiento de Señorío como los Generales de Ejército.

9a. Que los Ministros, Tesorero y Contador de las Divisiones comprendidas en una Capitanía General de Ejército, tienen primacía en asiento y firma que los de Provincia; pero no tienen el tratamiento de Señorío como el Contador y Tesorero General del Ejército Grande de la Capitanía General; y ni menos pueden usar el uniforme de Coronel o Brigadier.

10a. Que los Ayuntamientos de las Intendencias del Reino pueden gozar el tratamiento de Excelencia si se distinguieren en despachar tropas armadas de brigada arriba para engrosar el Ejército Grande de aquella Capitanía General a donde corresponde, aunque antes de la conquista de aquella Provincia haya fomentado a las tropas enemigas.

11a. Que los Ayuntamientos de las Provincias donde se levantó la voz de la libertad, a más del tratamiento de Excelencia deben tener la primacía en asiento y firma y demás honores que los otros Ayuntamientos del artículo anterior.

12a. Que los Ayuntamientos que gocen el tratamiento de Excelencia por los motivos dichos, lo perderán si por su culpa se perdiere la Provincia, no haciendo oposición ni tomando los medios para que el enemigo no la reconquiste.

Y para la inteligencia de los cuerpos y personas a quienes toca gozar y usar de los honores y privilegios concedidos y explicados en los doce artículos que aquí se expresan, mando se les libren los correspondientes testimonios por la Secretaría de Guerra y Gobierno, encargándoles la armonía que mutuamente se deben guardar y la prudencia que debe obrar con los ignorantes e inadvertidos; de modo que más sea disimular que fungir.

Dado en el Cuartel General en Yanhuitlán, a 20 de febrero de 1813.

José María Morelos.

Por S.S., es fiel copia.

Marín [rúbrica].

Fuente:

Ernesto Lemoine Villicaña. Morelos, su vida revolucionaria a través de sus escritos y de otros testimonios de la época. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición. México, 1965. p. 267-269.

Nota de Ernesto Lemoine Villicaña: Archivo General de la Nación (AGN), Operaciones de Guerra, t. 939, f f. 196-7.

Manuscrito del amanuense Marín, con interpolaciones de puño y letra de Morelos.