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Siglo XIX > 1800-1809 > 1809

Bando de 25 de Noviembre de 1809, sobre corredores de lonja.
Noviembre 25 de 1809.

De órden de mi predecesor el Exmo. Sr. conde de Revillagigedo, se publicó en 29 de Enero de 1791, el bando que sigue:

"En 19 de Octubre del año de 1764 se mandó publicar en esta capital por mi antecesor, el Sr. marqués de Cruillas, el bando del tenor siguiente:

"Habiendo S. M. el Sr. emperador Cárlos V hecho gracia á esta nobilísima ciudad del oficio de corredor de lonja de ella, y ratificándola el Sr. Don Felipe II, espidiéndole el título correspondiente á los 4 de Agosto de 1561 para que desde luego usase y pudiese proveer el nominado oficio en la persona ó personas que quisiese, y por el tiempo que mas bien visto le fuese, y que las que así nombrase usasen de él en todos los casos y cosas á él anexas y concernientes, como lo habian usado y usaban los corredores de lonja de esta ciudad y los de las demas de los reinos de Castilla, gozando de todos los salarios y derechos que le fuesen debidos y correspondientes, con tal que las rentas que las personas nombradas disen cada año, sirviesen para los propios de esta nobilísima ciudad, gastándose y distribuyéndose en las cosas del bien comun de ella. Y estando corriendo esta real merced, y dicha nobilísima ciudad en su uso: con el motivo de haber esperimentado en el dilatado tiempo de sesenta y nueve años que estuvo á su cargo la nominacion de corredor de lonja, una corta utilidad en cada uno, y repetidos perjuicios en sus adelantamientos á causa de que este oficio se ejercia por toda suerte de personas, y lo mismo el real tribunal del consulado de ella, solicitó éste que dicha nobilísima ciudad le cediese la referida gracia, con la calidad de que le exhibiria doce mil pesos para que conservase indemnes sus propios y rentas. Y habiéndose avenido ambos á este beneficio, y representándomelo, pidiéndome licencia para ejecutarle, tuve á bien, con precedente exámen de la utilidad que á uno y otro resultaba, de deferir á esta instancia, y de aprobar las diligencias hechas á este fin, mandado se redujese á intrumento público para su mayor firmeza y validacion. Y ejecutado y aprobado por mí, hice, en bando que de mi órden se publicó á los 24 de Diciembre de 762, patente al vencindario de esta capital tener aprobada dicha cesion y venta, y como tal tocar precisamente á este consulado la facultad de nombrar corredores, mandando á éstos que dentro de treinta dias corrientes desde la citada fecha en adelante, solicitasen de dicho real tribunal, su respectivo título, para que pudiesen ejercer este oficio los que quisiesen seguirlo. Y habiendo ocurrido el espresado real tribunal á S. M. haciédole relacion de lo referido, y pidiéndole su aprobacion, por real cédula dada en Buen Retiro á los 23 de Abril de este año, se ha servido librarla, confirmando la escritura de cesion y traspaso otorgada por esta nobilísima ciudad á favor del real tribunal del consulado de este reino, de la merced y facultad que tenia de poder nombrar corredor mayor de lonja, para que en lo de adelante lo posea con las mismas gracias y prerogativas que esta nobilísima ciudad lo poseia, proveyéndolo por el tiempo que le pareciese en la persona ó personas que quisiese, con calidad de que en cuanto á los vecinos que quisiesen contratar por sí ó sus factores, criados ó amigos, lo puedan ejecutar, sin embargo de no ejercer el oficio de corredores, conforme á las leyes de estos reinos: bien entendido, que lo dispuesto en ellas no se debe ni deberá entender por ningun caso para que haya corredores intrusos, disfrutando las utilidades que produce este oficio sin título ni facultad del consulado, en perjuicio de los verdaderos y legítimos corredores y en ofensa del público, á los que, en caso de haberlos, castigará el enunciado tribunal del consulado, que es quien ha de tener la obligacion de celarlo, á fin de que por este medio no solo evite los perjuicios que de permitirlos podrian seguirse, sino que no su conocimiento y esperiencia reduzca este oficio á los términos de buena fe y legalidad entre las personas que el sirvan, sin permitir se entrometan á tratar como corredores los que no tengan licencia suya.

Y haciéndomela presente dicho real tribunal, concluyó pidiendome sirviese de darle su obedecimiento y pase, mandando se publique por bando para que llegue á noticia de todos y ninguno alegue ignorancia.

En cuya vista, teniendo presente lo espuesto y resuelto por S. M. en la citada real cédula, para que su tenor tenga puntual y debido cumplimiento, he resuelto espedir el presente, por el cual mando se guarde, cumpla y ejecute en todo y por todo su contenido: declarando, como declaro; que la espresion de las leyes reales, que permiten á los vecinos tratar por sí ó por las personas que quisieren, se deben entender por los factores, criados ó amigos, que no estando destinados á ser corredores, suelen mediar en algunos contratos perticulares, con tal que no lleven derecho ni estipendio alguno en las negociaciones que intervinieren; y que de ninguna manera pueden intervenir en éstas los que no tuviesen título lagítimo del real tribunal del consulado para poderlo servir; quien pasado quince dias de la publicacion de este bando, podrá proceder y procederá á castigar á los que sin facultad ejercieren el oficio de corredor.

Y para que llegue á noticia de todos y ninguno alegue ignorancia, mando se publique y fije en las partes públicas y acostumbradas de esta capital.

México y Octumbre 19 de 1764.--

El marqués de Cruillas.--

Por mandato de S. E., Juan Martinez de Soria."

"Y siendo importante, segun me ha hecho presente el real tribunal del consulado, la renovacion y la publicacion de la inserta providencia para cortar los fraudes, estafas y otras torpezas con que se conducen muchos sugetos que se dedican al oficio de correderos, sin título del mismo tribunal, lo he resuelto así, con declaracion de que sin mas término que el de hoy dia de la fecha, no haya otros corredores de lonja que los titulados y de número: y para su efectivo cumplimiento, y que ninguno pueda alegar ignorancia, mando se publique en esta capital, fijándose ejemplares en los sitios acostumbrados, y remitiéndose los necesarios al mencionado tribunal y á los ministros á quienes toque su inteligencia y observancia.

Dado en México, á 29 de Enero de 1791.—

El conde de Revillagigedo.—

Por mandado de S. E., Juan Martinez de Soria."

A pesar de esta reiterada providencia, ha esperimentado el referido real tribunal del consulado que son frecuentes las infracciones, llegando al estremo de que algunos corredores del número hacen sombra á los intrusos, por lo que me ha pedido se renueve tercera vez la misma providencia, estableciendo tambien, para terminar dudas y disputas que se suscritan entre los corredores legítimos, el reglamento ó arancel que ha formado, y consta de los diez artículos siguientes:

1.- En las ventas por mayor de efectos de las dos Américas, Europa y Asia, siendo por fardos, cajones, tercios etc., percibirán medio por ciento de cada parte.

2.- En las ventas de barriles sueltos de vico ó aguardiente, y tercios de cacao hasta el número de 5, cuatro reales por pieza, y escediendo de este número, medio por ciento de ambos contratantes: pero en las de tercios de frijol, garbanzo, lentejas y chile, se arreglarán á la costumbre, que es medio de cada tercio, y un real en los tercios de pescado, camaron y arroz.

3.- En las ventas de fincas rústicas ó urbanas, y ganados mayores y menores, la cantidad en que se ajustaren, no escediendo de medio por ciento de cada parte, sin quedar el corredor obligado á asistir á la entrega de ganados y fincas, si no es por nuevo ajuste.

4.- En la venta de alhajas de plata, oro, diamante, perlas etc., tres por ciento á mitad entre comprador y vendedor.

5.- En los contratos de depósito irregular hasta 10,000 pesos, dos por ciento; y pasando de esta cantidad, uno por ciento, que pagará el que solicitare el depósito.

6.- En la permuta de géneros, granos, fincas, ganados ú otros efectos, medio por ciento de cada parte.

7.- En los balances de toda clase de tiendas, llegando ó escediendo el principal de quinientos pesos, cobrarán uno por ciento entre ambas partes, y bajando, solo podrán cobrar la cantidad en que se hubieren concertado con los interesados.

8.- En los reconocimientos y demas trabajos de los corredores, lo dispuesto en el auto de 5 de Octubre de 807, de que hace mencion la Gaceta de México de 21 de Mayo de 808, número 42, cuyo tenor en lo conducente es él que sigue:-- Y para evitar dudas sobre el premio que deberán percibir por su trabajo, se declara ser uno y medio por ciento sobre el importante de las averías de ropa que inspeccionaren y castigaren en abarrotes: tres por ciento sobre el valor de las averías que resultaren en comestibles: medio por ciento en los casos de duda que ocurran sobre si convienen las calidades de las ropas y otros efectos á las circunstancias del contrato, con trayéndose precisamente al valor de los únicos tercios, cajones, zurrones, barriles etc., que se reconozcan: uno por ciento en iguales casos sobre abarrotes, y lo mismo para los valúos que se hicieren por cualquiera otro motivo, con esclusion de aperos, cuyo premio no escederá del tanto por ciento asignado, sino que será divisible entre los corredores ó corredor que asistieren á la operacion, pagándolo el culpado cuando se califique ser justo el reclamo; pero si se calificare no haber justo motivo para él, pagará dicho premio el reclamante.

9.- En cualesquiera otros contratos donde intervenga corredor, se habrá de satisfacer el corretaje á proporcion de estas reglas, aunque no estén espresamente declarados, por no poderse prevenir todos los casos.

10.- En la inteligencia, que los corredores que cobraren mas de lo asignado, incurrirán por la primera vez en la multa de cincuenta pesos, por la segunda en ciento, y por la tercera en doscientos y privacion de oficio, aplicándose estas multas por mitad para la cámara de S. M. y gastos del consulado, á semejanza de lo dispuesto en los artículos 11 y 26 de nuestra ordenanzas.

Y habiéndolo aprobado de conformidad con pedimento del señor fiscal de lo civil y parecer del señor asesor general, atendidas las razones en que se funda, he resuelto su puntual observancia, y la del bando inserto, declarando que los corredores intrusos sean castigados por la primera contravencion con la multa de cien pesos, aplicados á penas de cámara y gastos del consulado, por mitad, y en su defecto con un mes de cárcel: doble pena por la segunda, y tripe por la tercera; y si que todavía se obstinase alguno en reincidir, se le impondrá la de dos años de presidio ú obras públicas. Todo lo cual mando se publique por bando en esta capital, fijándose ejemplares en los parajes de estilo, y remitiéndose los correspondientes al sobredicho tribunal, y á los ministros que deben cuidar de su cumplimiento.

Fuente:

Legislación mexicana o colección completa de las disposiciones legislativas expedidas desde la independencia de la República. Ordenada por los licenciados Manuel Dublán y José María Lozano.

http://www.biblioweb.dgsca.unam.mx/dublanylozano/