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Reales órdenes de 16 de Setiembre de 1784 y 19 de Mayo de 1785, publicadas en esta capital en 27 de Febrero de 1789. Contienen diversas providencias para que no se dilate el pago de los créditos de artesanos ó menestrales, criados y acredores alimentarios.
México, Febrero 27 de 1789.

EL REY.--

Vireyes presidentes, audiencias, gobernadores y demas tribunales y jueces de mis reinos de las Indias y de las Isla Filipinas á quienes tocare:

A consulta de mi consejo de Castilla se espidieron en 16 de Setiembre, y 26 de Octubre del año próximo pasado, las dos reales cédulas del tenor siguiente:

D. Carlos por la gracia de Dios, rey de Castilla, etc.

A los del mi consejo, presidente y oidores de mis audiencias y chancillerias, alcaldes, alguaciles de mi casa y corte, y á todos los corregidores, asistentes, gobernadores, alcaldes mayores y ordinarios, así de realengo, como de señorío, abadengo y órdenes, tanto á los que ahora son, como á los serán de aquí adelante, y otros jueces, ministros y personas de cualquier estado y calidad que sean, á quien lo contenido en esta mi real cédula toca, ó tocar pueda:

Sabed, que en un espediente promovido en el mi consejo en virtud de órden mia, que se le comunicó en 24 de Noviembre de 1779, para que me propusiese los medios de remediar los contratos usurarios que suelen celebrarse entre particulares, paliándose esta usura con géneros regulados á precios exorbitantes, dieron su dictámen el conde de Campomanes, siendo mi primer fiscal del consejo y cámara, y D. Santiago Ignacio Espinosa, que lo es actualmente; y al mismo tiempo msnifestaron que eran notorios los perjuicios que las clases poderosas, distinguidas y privilegiadas causaban á los artesanos, por que sin atemperarse á sus rentas tomaban al fiado las obras y artefactos, y dilataban la paga, valiéndose muchos del fuero militar y otros que gozaban, ó de ser grandes y títulos, lo cual cedia en la ruina de muchas familias de estos menestrales, y en perjuicio del público, porque no florecian ni prosperaban los oficios; y propusieron la necesidad de que se tratase este asunto con la detenida reflexion que exigia su importancia, formándose é instruyéndose sobre ello espediente separado, para que se dispensase á los artesanos la proteccion y auxilio á que son acreedores respecto de la puntual paga que debe hacérseles por toda clase de personas del importe de sus respectivas obras, atajando las dilaciones que sufren, y perjuicios que se les ocasionan; pues se les arruina é imposibilita de continuar en su trabajo, con descrédito de sus tiendas ú obradores. Conformándose el mi consejo con lo propuesto por los dos fiscales, acordó, que formándose espediente separado, informase la sala de alcaldes de mi casa y corte cuanto contaste en ella, y se la ofreciese y pareciese en el asunto, lo que ejecutó en 9 de Marzo del año pasado de 1782.

Y visto en el mismo consejo, con lo que sobre todo se espuso por los citados mis dos fiscales, me hizo presente su dictámen en consulta de 25 de Noviembre del propio año, y por mi real resolucion á ella he tenido á bien de resolver y mandar, que para que no se dilate el pago de los créditos de artesanos ó menestrales, jornaleros, criados y acreedores alimentarios, se observen las reglas siguientes.

I. Mando que desde la publicacion de esta cédula en adelante se allane y quede derogado del fuero de toda distincion de clases y personas privilegiadas de Madrid y sitios reales, para que los artesanos, menestrales, jornaleros, criados y acreedores alimentarios de comida, posada y otros semejantes, como tambien los dueños de los alquileres puedan cobrar los créditos de lo que fiaren ejecutivamente, y sin admitirse inhibicion ni declinatoria de fuero, acudiendo á los jueces ordinarios, quienes despacharán las ejecuciones sin distincion alguna de clases, y harán los embargos en bienes muebles y rentas, del mismo modo que se practica con los deudores particulares no privilegiados, conforme á las leyes del reino, guardando únicamente á la nobleza las escepciones que señalan las mismas leyes respecto á sus personas, armas y caballo.

II. Exceptúo de esta derogacion á los militares incorporados en sus respectivos cuerpos, y residentes en los destinos de éstos, y los que tambien estuvieren empleados mientras se hallaren en el lugar de sus empleos, aunque se les guardarán los privilegios que se señalan para la nobleza respecto de su persona, armas y caballo, cuando procedieren contra ellos los jueces ordinarios.

III. La derogacion de fuero, ya sea de mi real palacio, ó bureo, militar, ú otro cualquiera, por privilegiado que sea, se anotará en cuanto á esto precisamente en los títulos ó patentes despachadas, y en las que se despacharen en adelante. Y en su consecuencia ordeno, que todos los consejos, gefes de palacio, y cualesquiera otros jueces de fuero y privilegio no impidan directa ni indirectamente á los jueces ordinarios este conocimiento, ni formen sobre ello competencias, ni manden á los escribanos de los juzgados ordinarios vayan á hacer relaciones de estos procesos, ni las justicias ordinarias lo permitan, ni suspendan sus providencias judiciales á pretesto de semejantes competencias, antes procedan con la actividad de los términos prescritos en las leyes á los juicios ejecutivos.

IV. Respecto á las deudas activas de artesanos y menestrales contra todas las clases distinguidas y privilegiadas contraidas desde la publicacion de esta mi cédula, declaro, que desde el dia de la interpelacion judicial corra por la moran y retardacion del pago á beneficio de dichos artesanos y menestrales los intereses mercantiles del seis por ciento para resarcirles el menoscabo que reciben en la demora, y avivar por este medio directamente el pago.

V. Por cuanto en el resto del reino abusan igualmente las clases distinguidas y gentes acomodadas de su prepotencia para impedir el pago de su deudas, fiadas ademas en el fuero de milicias y otros, de que procuran adornarse para burlar la autoridad de los jueces ordinarios, quiero que lo que va propuesto en los capítulos antecedentes se entienda y estienda á las clases distinguidas y personas acomodadas de todo el reino, sin que con este motivo se puedan prevaler de fuero privilegiado alguno, declinar la jurisdiccion ordinaria, ni sobreseer esta en las ejecuciones á pretesto de inhibiciones y competencias, de que deberán abstenerse los jueces de dichos fueros; previniéndolo así con la mayor seriedad los consejos y demas jueces á sus subdelegados y subalternos. Publicada en el mi consejo esta resolucion, acordó su cumplimimeto, y para ello espedir esta mi cédula: por la cual os mando á todos y á cada uno de vos en vuestros lugares, distritos y jurisdicciones, veais la citada mi real resolucion, y la guardeis, cumplais, y hagais guardar, cumplir y ejecutar en todo y por todo como en ella se contiene, sin contravenirla ni permitir se contravenga en manera alguna; antes bien para que tenga su mas puntual y debida observancia, dareis las órdenes, autos y providencias que se requieran, en el concepto de comunicarse de mi órden á los demas consejos y fueros privilegiados esta cédula para su inteligencia y observancia: que así es mi voluntad; y que al traslado impreso de esta mi cédula, firmado de D. Pedro Escolano de Arrieta, mi secretario, escribano de cámara mas antiguo y de gobierno del mi consejo, se le dé la misma fé y crédito que á su original.

Dado en San Ildelfonso á 16 de Setiembre de 1784.--

YO EL REY.--

Yo D. Juan Francisco de Lastiri, secretario del rey nuestro señor, le hice escribir por su mandado.

D. Cárlos, por la Gracia de Dios, rey de Castilla, etc. A los del mi consejo, presidente y oidores de mis audiencias y chancillerias, alcaldes, alguaciles de mi casa y corte, y á todos los corregidores, asistente, gobernadores, alcaldes, mayores y ordinarios, así de realengo, como de señorío, abadengo y órdenes tanto á los que ahora son, como á los que serán de aquí adelante, y otros jueces, ministros y personas, de cualquier estado y calidad que sean, á quien lo contenido en esta mi real cédula toca ó tocar pueda: Bien sabeis que con fecha 16 de Setiembre próximo pasado se comunicó por el mi consejo circularmente una real cédula que me serví espedir, comprensiva de cinco artículos, que se dirigen todos á facilitar que los artesanos, menestrales, jornaleros, criados y acreedores alimentarios de comida, posada y otros semejantes puedan cobrar sus respectivos créditos ejecutivamente, y sin admitirse inhibicion y declinatoria de fuero, despachándose por los jueces ordinarios las ejecuciones sin distincion alguna de clases, segun y en la forma que mas estensamente se contiene en la misma real cédula. Y siendo el objeto de la resolucion que comprende el proteger y favorecer, no solo á los artesanos y menestrales, respecto á cuyas deudas se declara á su beneficio en el artículo IV desde el dia de la interpelacion judicial los intereses mercantiles del seis por ciento por la mora y retardacion del pago, sino tambien á los criados, á quienes debe correr igualmente el interes del tres por ciento desde la misma interpelacion, no constatando este particular específicamente en la referida real cédula: Por tanto, ha acordado el mi consejo espedir la presente; por la cual declaro, que así como á los artesanos y menestrales se les han de abonar los intereses mercantiles del seis por ciento desde el dia de la interpelacion judicial; en la misma forma ha de correr á beneficio de los criados el tres por ciento de la cantidad que demandasen de sus salarios, para resarcirles igualmente el menoscabo que reciben en la demora, y evitar por este medio directamente el pago. Y os mando á todos y á cada uno de vos en vuestros lugares, distritos y jurisdicciones, que esta mi real declaracion la tengais por adicion del citado art. 4 de la espresada cédula de 16 de Setiembre próximo, y como si estuviera bajo de un contesto, la guardeis, cumplais y ejecuteis, y hagais guardar, cumplir y ejecutar sin diferencia alguna: que así es mi voluntad; y que al traslado impreso de esta mi cédula, firmado de D. Pedro Escolano de Arrieta, mi secretario, escribano de cámara mas antiguo, y de gobierno del mi consejo, se le dé la misma fé y crédito que á su original.

Dado en San Lorenzo, á 26 de Octubre de 1784.--

YO EL REY.--

Yo D. Juan Francisco de Lastiri, secretario del rey nuestro señor, la hice escribir por su mandado.

Y siendo mi real ánimo que se cumpla y observe en mis reinos de América y en las Islas Filipinas el contenido de estas mis cédulas, lo previne así por mi real órden de 6 de Noviembre siguiente á mi consejo de las Indias, para que lo comunique á esos mis dominios; en cuya consecuencia os mando hagais se observe puntualmente en vuestros respectivos distritos la espresada mi real determinacion.

Fecha en Aranjuez, á 19 de Mayo de 1785.--

YO EL REY.--

Por mandado del rey nuestro señor.--

Antonio Ventura de Taranco.--

Señalada con tres rúbricas.

En su consecuencia, y para que llegando á noticia de todos esta soberana resolucion tenga su debida observancia: Mando se publique por bando.

Y respecto á la atencion que han merecido de S. M. los artesanos en sus causas, y á que en estos reinos se esperimenta el abuso de que regularmente demoran sus manufacturas, y piden adelantado el precio de ellas, con notable perjuicio de los vecinos, quienes las mas veces pierden lo que tienen anticipado: lo amonesto y exhorto á que en adelante se abstengan de semejantes abusos é infieles procedimientos, apercibiéndoles que en lugar de hacerse acreedores á los privilegios que la piedad del rey les concede en esta soberana resolucion, tomaré las mas serias providencias para su remedio.

Dado en México, á 27 de Febrero de 1789.--

Manuel Antonio Flores.

Fuente:

Legislación mexicana o colección completa de las disposiciones legislativas expedidas desde la independencia de la República. Ordenada por los licenciados Manuel Dublán y José María Lozano.

http://www.biblioweb.dgsca.unam.mx/dublanylozano/