Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

  Siglo XIX

  Siglo XVIII

      1790-1799

      1780-1789

          1789

          1788

          1787

          1786

          1785

          1784

          1783

          1782

          1781

          1780

      1770-1779

      1760-1769

      1750-1759

      1740-1749

      1730-1739

      1720-1729

      1710-1719

      1700-1709

  Siglo XVII

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XVIII > 1780-1789 > 1788

Miguel Hidalgo, en nombre y con poder de María Josefa Picado, propietaria de la hacienda de Corralejo, solicita al juzgado de capellanías 6 mil pesos mediante la hipoteca de dicha hacienda.
Valladolid, 19, 23, 26 y 30 de septiembre, 3 y 21 de octubre, 22 de diciembre de 1788, 27 de abril de 1789.

A la solicitud del bachiller don Miguel Hidalgo y Costilla, sigue una razón del notario y oficial mayor de la diócesis de Michoacán, en el sentido de haber ordenado el licenciado don Manuel Abad y Queipo, juez de Testamentos y Capellanías de este obispado, que se tuviera en cuenta esa petición para cuando hubiera disponibilidad en las arcas. (Ver Nota 1)

Tras varios acuerdos, razones y pareceres, en la foja 5 hay una minuta del señor Abad y Queipo, de fecha 23 de septiembre de 1788, dirigida al obispo de Michoacán ilustrísimo señor fray Antonio de San Miguel, informando sobre este asunto, y a la vuelta de la foja 5 un acuerdo del antedicho obispo, su fecha 26 del mismo septiembre, concediendo el préstamo solicitado y seguida de un decreto del 30 de igual mes, signado por el licenciado Abad y Queipo, en el mismo sentido.

Sigue una razón de Nicolás Baquero y Lorenzo Vásquez, notario oficial mayor, consignando que doña María Josefa Picado y Avendaño es propietaria de la hacienda de San Diego Corralejo como única heredera a esa fecha de su abuela doña Josefa Ignacia de Carrochi y Carranza, y en base al tratamiento de esta última señora.

Sigue una certificación del mismo Lorenzo Vásquez, 27 de abril 1789, asentando que de documentos presentados consta que "el bachiller don Miguel Hidalgo y Costilla, como apoderado de doña Josefa Picado y Avendaño [...] hizo real y efectiva oblación de la cantidad de 6 000 pesos, principal de la capellanía que fundó don

Ignacio Gámez [...] cuya obligación hizo en el juzgado de Testamentos de la corte de México", por lo que dicho juzgado en 22 de diciembre de 1788 canceló la escritura correspondiente a esa obligación.

En la foja 9 hay una razón de gravámenes expedida el 7 de junio de 1788 por don Ildefonso de la Peña Rada, escribano público de la Villa de San Sebastián de León, certificando que en el "libro de Becerro" de ese Cabildo está asentada, a 11 de julio de 1787, la inscripción de un gravamen de hipoteca de la hacienda de Corralejo por la cantidad de 20 000 pesos, con las fianzas de don Cristóbal Hidalgo y Costilla y de don José Isidro Bribiesca, a favor de la santa iglesia catedral de la ciudad de Valladolid.

De la foja 10 al fin del expediente va una certificación de los diversos gravámenes que reportaba la hacienda de Corralejo al 11 de junio de 1788, expedida por don Manuel Sánchez Cordero, escribano de su majestad, en la ciudad de México.

En dicha certificación se mencionan la totalidad de las distintas propiedades de que constaba la hacienda de San Diego Corralejo, y se hace una historia de cada uno de los gravámenes reportados por dicha finca.

- - - - - - - - - -

Valladolid, julio 31 de 1788.

Téngase presente para cuando haya en las arcas de este tribunal reales con destino de imponerse.

Así el licenciado don Manuel Abad Queipo, juez de Testamentos y Capellanías de este obispado, lo proveyó, mandó y rubricó.

Doy fe.

[Rúbrica]

Suplica que del dinero que hubiere en arcas de este juzgado con el destino de imponerse, se le conceda bajo las calidades que propone y seguros que ofrece, la cantidad que expresa.

Presenta recaudo.

Doña María Josefa Picado de Avendaño

- - - - - - - - - -

El bachiller don Miguel Hidalgo y Costilla, clérigo presbítero de este obispado, con poder bastante que en 2 fojas útiles debidamente presentó de doña María Josefa Picado y Avendaño viuda del capitán don José Ignacio Melgarejo, y vecina de la ciudad de México, como mejor de derecho proceda parezco ante vuestra señoría ilustrísima y digo que para dirimir el capital de seis mil pesos de la capellanía que fundó don Ignacio Gámez, y de que es capitán propietario el bachiller don Manuel de Gámez, que se haya fincado en su hacienda nombrada San Diego Corralejo, sita en jurisdicción del pueblo de Pénjamo, necesita mi parte de igual cantidad, la que suplico a vuestra señoría se sirva de concederle a depósito irregular por tiempo de nueve años, con pensión de réditos, del dinero que hubiere en arcas de este juzgado con el destino de imponerse, a cuyo seguro estoy pronto a hipotecar expresa y señaladamente la mencionada hacienda y en general los demás bienes de mi parte, cuya hacienda le pertenece en posesión y propiedad por derecho hereditario, como consta de la documentación que en 5 fojas útiles debidamente presento, marcado con el número 2, es valiosa en más de ciento setenta mil pesos, y sólo se halla gravada a los cincuenta y ocho mil trescientos noventa y uno y seis reales, inclusos dichos seis mil del capital de la referida capellanía, como consta de las dos certificaciones que de igual modo presento en 2 fojas útiles, marcadas con los números 3 y 4.

Con cuyos seguros y subrogándose, como debe ser y lo protesto dichos seis mil pesos en el mismo lugar y grado que los del capital de dicha capellanía, pues se necesitan para redimir éstos y a ese efecto se piden, es visto que quedan sobradamente resguardados.

Por tanto.

A vuestra señoría suplico provea como pido, en lo que recibirá mi parte gracia con justicia.

Juro lo necesario, etcétera.

Bachiller Miguel Hidalgo y Costilla.

Ante mí, Dionisio García de la Coz, notario receptor.

- - - - - - - - - -

En arcas de este tribunal existen con destino de imponerse seis mil pesos que son los que se pretenden en el escrito antecedente, y de ellos pertenecen cuatro mil a la capellanía que mandó fundar el regidor don Juan Bautista Mauleón, foja 220, dr. y sirve don José Ignacio Treviño y Mauleón.

Y los otros dos mil a la que fundó don Gabriel Sánchez de la Chica f[oja] 40 y sirve el bachiller don Esteban Sánchez de la Chica.

Y para que conste de orden del señor juez y con respecto a esta la prevención estaba suspensa sólo por no existir en arcas reales competentes para ella, en cumplimiento de lo mandado pongo esta razón que es fecha de Valladolid en 19 de septiembre de 1788 años.

Doy fe.

Lorenzo Barquera [rúbrica], notario oficial mayor.

- - - - - - - - - -

En la ciudad de Valladolid a diez y seis días del mes de septiembre de ochenta y ocho años.

Yo el notario estando en el Colegio de San Nicolás Obispo de esta ciudad, y siendo presente don José Ignacio Treviño y Mauleón le hice saber el decreto y escrito que antecede y entendido de su efecto dijo lo oye y que por su parte consiente en que a doña María Josefa Picado y Avendaño se le concedan los cuatro mil pesos de la capellanía de que responde bajo los seguros que ofrece.

Esto respondió y firmó.

Doy fe.

José Ignacio Treviño

[Rúbrica]

Juan Crisóstomo Sáenz [rúbrica], notario receptor.

- - - - - - - - - -

En la ciudad de Valladolid a diez y seis días del mes de septiembre de setenta y ocho años.

Yo el notario estando en la tienda de don Juan José Sáenz de Lejarza, y siendo presente, le pregunté si sabía del paradero del bachiller don Esteban Sánchez de la Chica y me respondió no saber si el susodicho reside en el reino de la Nueva Galicia o en el de León en la Tierra adentro.

Lo cual para que conste pongo por diligencia.

Doy fe.

Juan Crisóstomo Sáenz [rúbrica], notario receptor.

- - - - - - - - - -

En la ciudad de Valladolid a diez y seis días del mes de septiembre de mil setecientos ochenta y ocho años.

Yo el notario habiendo solicitado por la persona del bachiller don Esteban José Sánchez de la Chica para correrle el traslado que se manda en el antecedente decreto, no he podido hallarlo, ni quién en esta ciudad dé razón de su residencia, y habiendo también solicitado entre los procuradores de la curia quién tenga poder del susodicho, tampoco he hallado quién lo tenga, por cuya razón no se practica el traslado prevenido, y para que conste pongo esta diligencia de que doy fe.

Lorenzo Barquera [rúbrica], notario oficial mayor.

- - - - - - - - - -

Don Miguel Hidalgo y Costilla, con poder bastante de doña María Josefa Picado y Avendaño, vecina de la ciudad de México, solicita se le conceda por este juzgado, en calidad de depósito irregular, con pensión de réditos, y por término de nueve años, la cantidad de seis mil pesos, de los cuales cuatro mil pertenecen a la capellanía que mandó fundar el regidor don Juan Bautista Mauleón, y sirve don José Ignacio Treviño, y los otros dos mil a la que fundó don Gabriel Sánchez, y sirve el bachiller don Esteban Sánchez.

A este fin ofrece hipotecar especialmente la hacienda nombrada San Diego Corralejo, propia de su parte, sita en la jurisdicción del pueblo de Pénjamo, valiosa en la cantidad de más de ciento y setenta mil pesos y con sólo el gravamen de cincuenta y ocho mil trescientos noventa y uno, y seis reales, como todo consta de los documentos presentados.

Con este supuesto, y en el de que los seis mil pesos que ahora pretende son para redimir otra igual cantidad con la protesta de subrogarlos dejándolos en el mismo lugar y grado que tenían los que se van a redimir, por lo que quedan suficientemente caucionados, es del sentir el vicedefensor se sirva vuestra señoría acceder a su pedimento y mandar se le libre la correspondiente licencia para que en su virtud otorgue la escritura de reconocimiento con las cláusulas, y renuncias de estilo, y que con la nota de su registro la presente en este juzgado para que pueda percibir los reales, si así es del superior agrado [al margen: pago] de vuestra señoría.

Valladolid y septiembre 18 / [17]88.

Doctor Gabriel Gómez de la Puente [rúbrica]

- - - - - - - - - -

Valladolid, septiembre 23 de 1788.

Vista la respuesta que antecede con los autos del asunto; hágase consulta de esta pretensión a su señoría ilustrísima para que en asunto de ella provea lo que sea de su superior agrado.

Así el señor licenciado don Manuel Abad Queipo, juez de Testamentos y Capellanías de este obispado lo proveyó, mandó y firmó.

Doy fe.

[Rúbrica]

Ante mí, Dionisio García de Carrasquedo, notario provisor.

- - - - - - - - - -

En 23 de septiembre de [17]88 se abrió la consulta que se manda en el antecedente decreto a [la] secretaría, lo cual para que conste lo firmo y pongo esta razón.

Sáenz [rúbrica], notario receptor.

- - - - - - - - - -

Ilustrísimo señor:

Por parte de doña María Josefa Picado y Avendaño, vecina de la ciudad de México, se ha hecho pretensión en este juzgado de Capellanías de vuestra señoría ilustrísima sobre que se le conceda la cantidad de seis mil pesos en depósito irregular, con pensión de réditos, y tiempo de cinco años; para cuyo seguro ofrece hipotecar (a más de la general de todos sus bienes presentes y futuros) la hacienda nombrada San Diego Corralejo, sita en jurisdicción de Pénjamo, la que es valiosa en ciento setenta mil pesos, solamente se halla gravada a cincuenta y ocho mil trescientos noventa y un pesos, seis reales, según aparece de los documentos a este efecto presentados; y que los dichos seis mil pesos que ahora pretende son para redimir otra igual cantidad que reconoce dicha su hacienda pertenecientes a una capellanía que sirve el bachiller don Manuel de Gámez y así queda la expresada hacienda afecta a la cantidad referida con inclusión de los seis mil pesos que ahora se pretenden.

Para en el caso [de] que tenga efecto esta pretensión, he consignado a ella seis mil pesos pertenecientes los cuatro mil a la capellanía que fundó don Juan Bautista Mauleón y sirve don José Ignacio Treviño y Mauleón, y los otros dos mil a la que fundó don Gabriel Sánchez de la Chica, y sirve el bachiller don Esteban Sánchez de la Chica y corrido traslado con el primero prestó llanamente su consentimiento; y el bachiller don Esteban Sánchez de la Chica no se encontró, ni razón con su paradero.

Valladolid

Vista al vicedefensor de este juzgado prestó también su consentimiento.

En esta atención, la integridad de vuestra señoría ilustrísima determinará en el asunto lo que fuere de su superior agrado.

Valladolid, septiembre 23 de 1788.

Ilustrísimo señor licenciado Manuel Abad Queipo

[Rúbrica]

- - - - - - - - - -

Ilustrísimo maestro deán fray Antonio de San Miguel.

Valladolid y septiembre 26 de 1788.

Respecto a que con la hipoteca que propone doña María Josefa Picado de Avendaño, vecina de la ciudad de México, resultan bastantemente caucionados los seis mil pesos que pretende a depósito, y [que] se relacionan en la antecedente consulta; concédansele como pide, librando al efecto la necesaria licencia para el otorgamiento de la respectiva escritura; y para todo vuelva otra consulta a nuestro juzgado de Testamentos, con este nuestro decreto para la constancia de esta concesión.

Así su señoría ilustrísima el obispo mi señor lo decretó y firmó.

El obispo de Michoacán

[Rúbrica]

Ante mí, don José Aguilera, secretario.

- - - - - - - - - -

Valladolid, septiembre 30 de 1788.

Visto el superior decreto que antecede de su señoría ilustrísima con los autos del asunto; concédense a doña María Josefa Picado de Avendaño vecina de México los seis mil pesos del principal que pretende, y son pertenecientes cuatro mil a la capellanía que mandó fundar el regidor don Juan Bautista Mauleón y sirve don José Ignacio Treviño y Mauleón, y los otros dos mil a la que fundó don Gabriel Sánchez de la Chica y sirve el bachiller don Esteban Sánchez de la Chica; entendiéndose esta concesión por vía de depósito irregular con obligación de réditos de un cinco por ciento, y tiempo de cinco años, bajo la obligación general de todos los bienes presentes, y futuros, de la pretendiente, y la especial y señalada hipoteca de la hacienda nombrada San Diego Corralejo que en jurisdicción de Pénjamo goza como suya propia, y para el otorgamiento de la correspondiente escritura líbrese la licencia necesaria con las cláusulas acordadas, que son de derecho y estilo de este tribunal, y la especial de que con los seis mil pesos que ahora se le conceden ha de redimir otros tantos que dicha hacienda repondrá a favor de la capellanía que fundó don Ignacio Gámez y sirve el bachiller don Manuel Gámez, por lo que se entienden quedar subrogados los seis mil pesos que ahora se conceden, y gozando éstos de los mismos fueros y privilegios que han gozado y gozan los seis mil que se dan a redimir, y la escritura que ahora se otorgare ha de gozar de la misma antigüedad y preferencia que la que goza la otorgada en razón de los seis mil pesos que se dan a redimir.

Así el señor licenciado don Manuel Abad Queipo, juez de Testamentos y Capellanías de este obispado lo proveyó, mandó y firmó.

Doy fe.

Ilustrísimo señor licenciado Manuel Abad Queipo

[Rúbrica]

Ante mí, Dionisio García de Carrasquedo, notario provisor.

- - - - - - - - - -

En tres [de] octubre de [17]88 se libró la licencia según se manda en el decreto que antecede y se entregó con documentos, presentados a don Nicolás Baquero, quien para que conste firmó esta razón.

Baquero

[Rúbrica]

El dominio y propiedad que doña María Josefa Picado de Avendaño, vecina de la corte de México, tiene a las haciendas nombradas San Diego Corralejo consta por un testimonio que se ha presentado en cinco fojas útiles dado en la ciudad de México a los diez y nueve de noviembre del año pasado de mil setecientos setenta y cuatro por don Vicente José Sanfrancisco, escribano real y de provincia por el que aparece aunque doña Josefa Ignacia de Carrochi y Carranza viuda del señor don Juan Picado Pacheco, oidor que fue de la Real Audiencia de esta Nueva España, por las cláusulas tercera y nona de su testamento, dejaba por sus únicas y universales herederas de todos sus bienes (entre los cuales se comprenden dichas haciendas) a doña María Josefa Picado Pacheco su hija, y a la referida doña María Josefa Picado de Avendaño su nieta, pero por haber muerto primero, y sin sucesión alguna, la hija doña María Josefa Picado Pacheco, quedó por única y universal heredera la expresada su nieta doña María Josefa Picado de Avendaño, de cuya herencia resulta la propiedad y dominio que en el día tiene a la referida hacienda de Corralejo; y dicho testimonio se devuelve en este día al procurador Baquero como apoderado de la susodicha, quedando para la debida constancia esta razón.

Los gravámenes que sobre sí reporta dicha hacienda aparece de las dos certificaciones que originales quedan a continuación de esta diligencia, y para que conste en cumplimiento de lo mandado en auto acordado, y respecto a no haberse presentado avalúos en esta pretensión, pongo y firmo con dicho procurador esta diligencia que es hecha en Valladolid a veinte y un días del mes de octubre de mil setecientos ochenta y ocho años.

Nicolás Baquero

[Rúbrica]

- - - - - - - - - -

Lorenzo Baquero, notario oficial mayor.

Por un testimonio que en tres fojas presentó en este día el bachiller don Miguel Hidalgo y Costilla como apoderado de doña María Josefa Picado de Avendaño consta que ésta hizo real y efectiva oblación de la cantidad de seis mil pesos y principal de la capellanía que fundó don Ignacio Gámez y sirve el bachiller don Manuel Gámez, cuya oblación hizo en el juzgado de Testamentos de la corte de México, y por auto proveído a los veinte y dos de diciembre del año próximo pasado de setecientos y ochenta y ocho por el señor juez de aquel tribunal doctor don Miguel Primo de Ribera se admitió dicha oblación y se mandó cancelar la escritura del avalúo, la que efectivamente se canceló según consta de las notas puestas, una por el excelentísimo regidor de provincia don José Ignacio Delgado Camargo a los diez y nueve de febrero de este año, y la otra por el excelentísimo del Cabildo don Juan Anastasio Gómez, a los veinte y tres del mismo febrero; cuyo testimonio devolví al citado bachiller don Miguel Hidalgo quedando para la debida constancia en estos autos la presente razón que es fecha en Valladolid a veinte y siete de abril de mil setecientos ochenta y nueve años.

Lorenzo Baquero [rúbrica], notario oficial mayor.

- - - - - - - - - -

[A la cabeza de la hoja:

Un real / sello tercero, un real.

Años de mil setecientos ochenta y ocho y ochenta y nueve.]

Señor don Ildefonso de la Peña Rada, escribano del rey nuestro señor, público y de Cabildo de esta Villa de San Sebastián de León y su jurisdicción.

Certifico y doy fe en verdadero testimonio: que habiendo [al margen: Certificación de gravamen] registrado muy por menor y con toda eficacia el libro de Becerro de este ilustre Cabildo, en donde se anotan y registran las hipotecas de bienes raíces y de fincas urbanas y rústicas de esta dicha Villa y su jurisdicción, que se compone de ochenta y una fojas útiles, y a la setenta y cinco vuelta se halla una partida de once de julio de ochenta y siete en que está gravada y obligada, hipotecada la hacienda de Corralejo por la cantidad de veinte mil pesos a depósito irregular [y regular] con calidad de réditos por escritura que otorgó doña María Josefa Picado y Avendaño, viuda del capitán don José Ignacio Melgarejo, vecino de México, como principal, y don Cristóbal Hidalgo Costilla, y don José Isidoro Bribiesca como sus fiadores de réditos, a favor de la santa iglesia catedral de la ciudad de Valladolid, su fecha en ellos a los cuatro de dicho mes de julio del propio año, por ante don José Antonio Aguilar, escribano real y por el de Cabildo.

Y aunque como llevo dicho registré todas las demás partidas de hipotecas, de censos y depósitos, no encontré ni hay otra en donde parezca obligada afecta ni hipotecada la precitada hacienda de Corralejo.

Y para que conste donde convenga, de pedimento de don Miguel Hidalgo doy la presente en esta dicha Villa a siete días del mes de junio de mil setecientos ochenta y ocho años, siendo testigos don Nicolás García, don José María y José Anastasio Manrique, presentes y vecinos.

Lo signó, en testimonio,

Ildefonso de la Peña Rada, escribano del rey y de Cabildo.

[Al margen:

Certificación de gravámenes, y de la propiedad de la hacienda de Corralejo.]

- - - - - - - - - -

[A la cabeza en varias de las hojas siguientes:

Un real / sello tercero, un real, años de mil setecientos ochenta y ocho y ochenta y nueve.]

Don Manuel Sánchez Cordero, escribano de su majestad, del primer batallón del regimiento de Milicias Provinciales de esta corte, que actuó por muerte de don Baltasar García de Mendieta, que lo fue mayor del cabildo [de] Justicia y Regimiento de esta Nueva España y demás ramos, doy fe que habiendo visto y buscado en los libros de censos de beneficio mayor de Cabildo, donde se registran y toma razón de los que se imponen sobre casas y haciendas desde el año de mil setecientos noventa y dos, que se formaron de nuevo hasta hoy hallo y parece por ellos haberse registrado que se haya impuesto por razón de los poseedores que se expresarán sobre las haciendas de [ilegible] y ganados mayores y menores, sus casas de vivienda, de matanza, de trasquila, trojes, aperos, ganados y demás de que se componen, y son en jurisdicción del pueblo de Pénjamo, nuevo reino de León, y Nueva Galicia, tituladas San Diego Corralejo, con la huerta de árboles frutales, con un sitio de estancia para ganado menor y seis caballerías de tierra.

La hacienda de la ordeña con su sitio de estancia para ganado menor.

La estancia del potrero.

La labor de San Isidro.

La estancia de Marita con un sitio de ganado mayor del Guayabito y el de Barajas.

Tres sitios, el uno de ganado mayor y los dos de menor a linde de la hacienda de Peralta.

Cuatro y medio sitios de ganado mayor en que se conmutaron, nueve de menor, entre los Mochines y Guitzataro.

Y otros diez y siete sitios de ganado mayor en dicho nuevo reino de León.

Y veinte y dos sitios de ganado menor, parte de ellos en jurisdicción de dicho nuevo [reino] de León, y lo demás en lo de la Nueva Galicia en los parajes de valle Florido y valle Perdido.

Y diez y seis caballerías entre dichos sitios.

Que todo ello posee doña María Josefa Picado Pacheco y Avendaño viuda del capitán y licenciado don José Ignacio Melgarejo que lo heredó de la señora doña Josefa Ignacia Carrochi y Carranza, viuda del señor oidor don Juan Picado Pacheco, sus abuelos, y a dicha señora se adjudicó con otros bienes de la testamentaría, que los llevó en debe y se le habían adjudicado por sus hermanos y coherederos el bachiller don Jerónimo Francisco Carrochi y Carranza y de doña Francisca de Alcocer y Bocanegra, que llevó en dote dichos nueve sitios de ganado menor, que se certificaron en cuatro y medio de mayor a poder de dicho capitán don Gerónimo que hubo la de Corralejo con sus sitios y caballerías, y demás anexo[s], por cesión [de] traspaso y permuta con el capitán don Diego Cayetano de Alcocer y Bocanegra, que la hubo, como uno de los hijos y herederos de don José Tomás de Alcocer y Bocanegra, y de doña Ana de Zurita; antes fueron del tesorero Juan de Alcocer, y lo demás había comprado dicho don Gerónimo a dicha doña Ana de Zurita, y a sus hijos don José, dicho capitán don Diego, don Santiago, don Juan y dicho don José Tomás de Alcocer y Bocanegra lo hubo del tesorero Juan de Alcocer, antes fue de Alonso de Alcocer.

Los registros siguientes:

[Al margen:

16 $ 418.]

En la Ciudad de México a cuatro de diciembre de mil setecientos setenta y cuatro.

Por parte del sagrado convento de religiosas de Santa Clara de esta corte se reconoció una escritura contra el licenciado don José Ignacio Santaella y Melgarejo, abogado de esta Real Audiencia, alcalde mayor de la provincia de Chalco, como principal, y como sus fiadores doña María Josefa Picado Pacheco y Avendaño su esposa, ambos vecinos de esta ciudad, los dos juntos de mancomún a voz de uno, cada uno de por sí y por el todo in solidum refieren que por cuanto para la habilitación de las haciendas nombradas Corralejo, situada en la Tierra adentro, y otra nombrada San Sebastián de Ozumbilla, situada en términos de la jurisdicción de San Cristóbal Ecatepec necesitaban de cantidad de pesos, y sabedores de que en las arcas de dicho convento se hallaban cuatro mil seiscientos y cincuenta pesos para imponer a réditos de un cinco por ciento ocurrió dicho licenciado don José a la muy reverenda madre abadesa de consejo, vicaria, definidora, mayordoma y contadora, pidiendo se los diesen en depósito irregular por tres años, ofreciendo por su fiadora a la citada su esposa, quien hipotecaría dichas haciendas, y todos aquellos bienes que fueren y le pertenecieren por dótales propios suyos, de cuyo valor y dominio instruido el expresado venerable definitorio por su mayordomo administrador de sus propios y rentas, licenciado don Diego José de Retana, vinieron en la entrega del pretendido dinero, y para impetrarla impetraron y obtuvieron la correspondiente licencia de su reverendísimo prelado con tal de que se otorgue la correspondiente escritura a que condescendieron ambos otorgantes, y reduciéndola a efecto otorgan bajo de la mancomunidad que llevan asentada haber recibido en la reja de la Contaduría de mano del expresado venerable definitorio los enunciados cuatro mil seiscientos y cincuenta pesos de oro común en reales con fe de entrega, y con anuencia e intervención de su reverendo padre vicario, y como tal se obligan a tenerlos en su poder por pertenecientes los tres mil de ellos a la obra pía que fundó don Diego Flores, los un mil a la que fundó la muy reverenda madre Sor Luisa del Señor San Antonio Calderón, y los seiscientos y cincuenta restantes a la gruesa de dicho convento en depósito irregular, tiempo de tres años pagando en cada uno réditos de cinco por ciento tiempos cumplidos con calidad y condición de que si de convencimiento tácito o expreso de la parte de dicho convento se mantuviere en este depósito la indicada cantidad, sabiéndolo o ignorándolo la citada doña María Josefa o los herederos que dejare en su testamento, en el caso de falencia y sin embargo de que el mayordomo que es o fuere de dicho convento, perciba del referido licenciado don José Ignacio los réditos que corresponden a dicho principal, hallándose estas fincas repartidas entre los herederos de doña María Josefa y el enunciado don José Ignacio despojado de ellas y expuesto por no parte en ellas, de cuyos efugios protesta la otorgante no valerse en manera alguna, y como tal dueño de ella a sus herederos y sucesores, desde ahora para cuando el caso llegue los desligados a esta obligación y su derecho a salvo a dicho convento, para que la repita contra el que mejor le parezca, y aunque en su testamento que otorgare, y bajo de cuya disposición falleciere no haga mención de esta escritura, y cláusula relacionada, y en el evento de que en él quiera eximir alguna de las fincas que ha propuesto, o pretextare que en esta escritura y cláusula inserta la firmó y aceptó sin saber lo que en ello se hacía, desde ahora, y como sabedora de todos los derechos que en estos casos le asisten, y serle como es a las citadas sus fincas de mucho beneficio la percepción de este principal, que en ellas, y para sin su fomento ha de consumir dicho su esposo, protestando quiere que no valga, ni haga fe judicial, ni extrajudicialmente cualquiera cláusula o protesta que en su testamento se halle, la que da por rota, nula, cancelada, de ningún valor, ni efecto. Igualmente es condición que si antes de que se cumpla el término pre[de]finido de los tres años falleciere la citada María Josefa, y sus albaceas y herederos no quieran seguir en esta fianza, se obliga dicho principal don José Ignacio a subrogar otro sí otros en su lugar a satisfacción de dicho convento dentro de quince días, y por su defecto se entienda cumplida esta escritura.

Y para la seguridad de dicho depósito la mencionada doña María Josefa hipoteca las referidas haciendas, como dueña legítima que es de ellas, como que por vía de dote se le han entregado, y se halla en su legítima posesión, y como tal las hipoteca con cuanto les toca y pertenece, sus entradas, salidas, tierras, aguas, pastos, ganados, aperos, pertrechos y abrevaderos, frutos y demás que les toque para no las poder vender, trocar, ceder, anexionar ni en manera alguna enajenar hasta haber satisfecho dicho principal y réditos, y la venta o enajenación que en contrario hiciere, sea en sí nula.

Su fecha de dicha escritura en esta ciudad a dos de enero del mes ante Nicolás Francisco Díaz, escribano real.

Baltazar García de Mendieta

[Rúbrica]

- - - - - - - - - -

[Al margen:

Razón del margen.]

México y agosto seis de mil setecientos ochenta y uno.

Corrió por escritura su fecha en esta ciudad, hoy día de la fecha ante Nicolás Francisco Díaz, escribano real, por la que las reverendas madres abadesa de consejo, vicaria y definidora del sagrado convento de Santa Clara de esta corte con su mayordomo haciendo relación de la escritura registrada en esta partida, y de la hipoteca que incluye, asientan que hallándose a la presente el contenido licenciado don José Ignacio Melgarejo y su esposa en ánimo de vender la hacienda de Ozumbilla, sita en jurisdicción de [San] Cristóbal Ecatepec, ocurrieron a dichas reverendas madres pidiendo les liberen dicha hacienda del reato que tiene en esta partida, quedando este gravamen cargado en sólo la de Corralejo, y todos los bienes pertenecientes a la dote de doña María Josefa; a cuya pretensión asintieron dichas reverendas madres con previa licencia que para ello solicitaron, y les fue concedida por su reverendo padre monseñor prelado, y poniéndolo en efecto otorgan: dejando en su fuerza y vigor la citada escritura, registrada en esta partida quedando colocado el principal de ella en la de Corralejo y que desde luego libertan del citado gravamen que en consocio con la hacienda de Corralejo reportaba la de Ozumbilla y consienten en que el escribano mayor de Cabildo tilde y borre en estos libros la partida asentada por lo tocante a la nominada de Ozumbilla, y dejándola libre de este gravamen, y por firme vale dejar subsistente en cuanto a la de Corralejo, e hipoteca de todos los bienes de la misma doña Josefa. En cuya virtud queda borrada y tildada en esta partida en cuanto a la hacienda de Ozumbilla y viva, vigorosa y subsistente contra la de Corralejo y demás que contiene.

Antonio Miguel del Horno

[Rúbrica]

- - - - - - - - - -

[Al margen:

Libro dicho /

$ 419.]

En la ciudad de México a cinco de diciembre de mil setecientos setenta y cuatro.

Por parte del señor don Miguel de Berrio y Saldívar, conde de San Mateo de Valparaíso, se registró una escritura contra el licenciado José Ignacio Santaella y Melgarejo, abogado de esta Real Audiencia, alcalde mayor de la provincia de Chalco, y doña María Josefa Picado y Avendaño su legítima esposa, ambos vecinos de esta ciudad en que refieren que por cuanto la señora doña Josefa Carranza celebró escritura en veinte de julio de setenta y uno, por ante Francisco del Rosal, escribano real y receptor, a favor de dicho señor conde de la cantidad de diez mil setecientos veinte y tres pesos dos reales para darlos como los dio a dicho licenciado don José por haber contraído matrimonio con dicha doña María Josefa, con la calidad de quedar en el lugar y grado que ésta tenía, por ser el propio interés de la percepción de la legítima paterna, y con obligación de réditos de un cinco por ciento por tiempo de tres años que son ya cumplidos desde veinte de julio último.

Y que asimismo dicho licenciado don José tiene otorgada otra escritura por ante Felipe de la Peña, escribano real, en quince de junio del mismo año de sesenta y uno a favor del propio señor conde por la cantidad de catorce mil y novecientos pesos que en reales efectivos le ministró para los costos precisos de la alcaldía mayor que goza, su despacho y demás necesario y a mayor abundamiento le ha suplido y ministrado para su fomento y habitación en la misma alcaldía después que tomó posesión, otros mil doscientos diez y ocho pesos cuatro reales, cuyos suplementos han sido graciosos por hacerle bien y buena obra, por lo que no tiene obligación de pagar réditos, sino solamente diez mil seiscientos y veinte y tres pesos de la primera citada escritura otorgada por dicha señora doña Josefa, en cuyos bienes entró su nieta doña María Josefa, por cuya razón están los otorgantes obligados a la paga, no sólo de las antedichas cantidades, sino también a esta que juntas importan la de veinte y seis mil setecientos cuarenta y un pesos y seis reales y para su seguro les ha pedido dicho señor conde le otorguen el instrumento correspondiente.

Y poniendo en ejecución ambos cónyuges juntos de mancomún a voz de uno, cada uno de por sí, y por el todo in solidum, se obligan a dar y pagar al nominado señor conde los expresados veinte y seis mil setecientos cuarenta y un pesos seis reales con más los réditos que resultare deber de dichos diez mil seiscientos veinte y tres pesos y dos reales de la primera escritura, irremisiblemente y sin poner obstáculo en todo el mes de marzo próximo venidero de setecientos setenta y cinco.

Para cuyo seguro hipotecan la hacienda nombrada San Diego de Corralejo, sita en el obispado de Valladolid, con todos sus ranchos que son los que siguen junto a la cuadrilla de dicha hacienda, bajío de Corralejo, el vado de Chorrera, la isla en donde entra el arroyo seco al río turbio en el vado que llaman del Obispo, Santa Bárbara, los cauces que llaman del Trigal, la lobera que está junto a dicho rancho de los Cauces, el paso de la Carroza, la presa Cuchicuatro, Peñuelas, el Hongo, San Juan, el Gato, el Chocolate, el Salero, [ilegible], tierra blanca de Orta, Orta Tecolote, Orta Santa Rosa, Orta la Sabanilla, Orta San Antonio, Orta San Cayetano, derramadero del Monte Grande, la Masa, la Trinidad, el Pedregal, el paraje que llaman el Coyote, las Viborillas, Granjenal, el monte de San Francisco, el Perú, el banco San Francisco, tierras Blancas, el Nombre de Dios, el Fresno, las Carretas, la Jabonera, el derramadero del Hiparote, el Hiparote, los cauces que están lindando con la hacienda de la Soledad, peña Tejada, San Miguelito, la laguna Prieta, la Tinaja, el cerro Prieto, las Codornices, el Balanquillo, los Mogotes, hacienda de San Isidro, la Gloria, las Mesas, Palo Dulce, Pedro Gómez Mora, San Ramón Guinistaro, Canoa de Corralejo, Tiradores, el vado de Tecomote, San Vicente, el Caño, la Mina y Buenavista, el Pitahayo, la Lagunilla, Palo Blanco, Sandía, los Coyotes, Marita Vieja, estancia que era de Marita, hacienda de los Cerritos, las Maravillas, llano de la Amilpa, el Varal, la puerta que llaman de Zamorano, Potreros, el Guayabo a falda de cerro Grande de Barajas, cerro Moreno, las Viborillas a falda de dicho cerro, el Pollo del Agua Caliente de Capapetiro, la Partida, el Cerrillo, las Piedritas, Tejazo, el rincón de Latas, el Soconostle, Sabino Bermejo, los Alacranes en la Canoa de Corralero, el salitre de Corralero, la Ordeña, el carrizo entre el corral de ramas y el Carrizo y dicho corral de ramas, la Tepusa, el derramadero de Magallanes, entre el arroyo de Gonzalillo y el de Magallanes, zanja de Guayabito, ojo de agua del Guayabito, arroyo de Gonzalito, arroyo de Magallanes en paraje que llaman los Chupaderos, Magallanes entre el arroyo de Magallanes y el arroyo del Guaje a falda del cerro Gordo grande, Corralejo entre el arroyo que llaman del Zapote y guaje a falda de dicho cerro del arroyo del Zapote al arroyo de la Estanzuela, del arroyo Colorado a falda de dicho cerro en el paraje que llaman la Estanzuela, del arroyo Colorado a las peñas de Corralejo encima del cerro grande de Corralejo, Panzacola, el pino solo encima de dicho cerro, el carrizo encima de dicho cerro, la barranca de las Tablas que baja de dicho cerro para la hacienda de Gueramaro.

Todo lo cual hipotecan, y no lo venderán, enajenarán ni cederán en manera alguna, pena de que el pacto enajenatorio que de ella hicieren y pareciere sea ninguno, y de ningún valor ni efecto.

Su fecha de esta que se registra en esta ciudad a dos de este mes ante dicho escribano Francisco del Rosal.

Baltazar García de Mendieta

[Rúbrica]

- - - - - - - - - -

[Al margen:

Razón del margen.]

México, primero de marzo de mil setecientos setenta y nueve.

Al calce de la copia de la escritura registrada en esta partida, se halla presentada [la] razón siguiente.

En la Ciudad de México a cuatro de julio de mil setecientos setenta y cinco años, habiendo ocurrido el licenciado don José Ignacio

Melgarejo y su esposa doña María Josefa Picado y Avendaño al señor conde de San Mateo Valparaíso, marqués del Jaral, don Miguel de Berrio y Saldívar, caballero del Orden de Santiago del consejo de su majestad en el de Real Hacienda, contador jubilado más antiguo en el Real Tribunal y Audiencia de Cuentas de esta corte, suplicándole le recibiere por ahora la cantidad de ocho mil pesos en cuenta y parte de pago de los veinte y seis mil setecientos cuarenta y un pesos y seis reales, importe de la escritura que antecede, y ofreciéndole por [al margen: 18d 741p 6r.] lo restante de los diez y ocho mil setecientos cuarenta y un pesos seis reales para su satisfacción hacerla en la forma siguiente: de los diez mil seiscientos veinte y tres pesos y dos reales se les prorrogase tres años más de término quedando en el mismo lugar y grado en que se hallaban en la escritura otorgada por la señora doña Josefa Carranza, y con la misma obligación de pagar los réditos de cinco por ciento.

Asimismo que por enero del año de setenta y siete le han de satisfacer a dicho señor otorgante cuatro mil pesos que la restante cantidad de los otros cuatro mil ciento diez y ocho pesos y cuatro reales se le han de pagar en los dos años subsecuentes por el mes de enero de setenta y ocho y setenta y nueve por mitad que corresponde a cada un año dos mil cincuenta y nueve pesos dos reales, cuyas proposiciones se aceptaron por dicho señor conde marqués, y en su conformidad recibió a toda su satisfacción los ocho mil pesos en reales efectivos y en moneda corriente del cuño mexicano por ante mí, y en presencia de los testigos, cuyo recibo firmado de su señoría queda en el registro de mi cargo, y el testimonio correspondiente entregué al referido licenciado don José Ignacio Melgarejo y su esposa insertando en él la precisa calidad que puso el dicho señor conde de que había de quedar la citada escritura en la misma fuerza y vigor en que se halla sin que se entienda ignorancia, novación de contrato en ninguna de sus cláusulas a excepción del término y modo de satisfacer el crédito relacionado, y la de que por algún raro o fortuito caso no se verificase la paga en los plazos que van mencionados, no por ello se pierda el vigor y fuerza de la escritura, no se pueda alegar prescripción, novación o recisión de contrato, entendiéndose nueva obligación y plazo en cada uno de los mencionados arriba hasta la efectiva paga de la citada cantidad y réditos de los diez mil seiscientos veinte y tres pesos y dos reales sin llevar dichos réditos de la restante cantidad.

Y para que conste pongo la presente en el día de la fecha a pedimento de todas las partes siendo testigos don Antonio Arriaga, don José Mariano del Rosal y don José Varón, presentes y vecinos de esta ciudad, doy fe.

Francisco del Rosal [rúbrica], escribano real y receptor.

En cuya virtud queda borrada y tildada esta partida en cuanto a los ocho mil pesos exhibidos, y viva, vigorosa y subsistente por lo demás que incluye.

Antonio Miguel del Horno

[Rúbrica]

- - - - - - - - - -

[Al margen:

Libro dicho /

$ 489.]

En la ciudad de México a ocho de junio de mil setecientos setenta y cinco años.

Por parte de la capellanía de seis mil pesos que fundó don Ignacio Gámez, de que es patrono y capellán propietario el bachiller don Manuel de Gámez, y de la reserva de tres mil pesos de la madre Francisca Mendizábal, religiosa del convento de Santa Clara, que tiene sustitución de una capellanía colativa, se registró una escritura contra el licenciado don José Ignacio Melgarejo, abogado de esta Real Audiencia y alcalde mayor de la provincia de Chalco, y doña María Josefa Picado Pacheco y Avendaño su esposa, residentes en esta ciudad, en que recibieron la cantidad de nueve mil pesos de oro común los dos a juntos de mancomún a voz de uno, cada uno de por sí y por el todo in solidum, y bajo de dicha mancomunidad se obligan a tener en depósito irregular tiempo y plazo de cinco años, el cual durante y todo el más tiempo que sin redimir perseveraren darán y pagarán a los dos interesados sus respectivos réditos de cinco por ciento en esta ciudad. Para cuyo mayor seguro la nominada doña María Josefa Picado Pacheco y Avendaño hipoteca la hacienda nombrada Corralejo, y sus anexas situadas en jurisdicción de Pénjamo, y la nombrada San Sebastián de Ozumbilla en jurisdicción de Chiconautla y San Cristóbal Ecatepec, con todos sus sitios, estancias, ranchos, trojes, ganados, muebles y semovientes y todo lo de que se componen, que las heredó de la señora doña Josefa Carrochi y Carranza, su abuela legítima viuda que fue del señor don Juan Picado Pacheco, del consejo de su majestad y oidor que fue de esta Real Audiencia, para no poderlas vender, ceder, donar, cambiar ni enajenar hasta estar satisfecho el presente crédito pena de su nulidad. Su fecha de dicha escritura en esta ciudad a treinta y uno del mes anterior, ante don Andrés Delgado Camargo, escribano real y de provincia.

Baltazar García de Mendieta

[Rúbrica]

- - - - - - - - - -

[Al margen:

Razón del margen.]

México y agosto quince de mil setecientos ochenta y uno constó por testimonio dado a veinte de julio último por don Joaquín de Sasturrayn, notario mayor del juzgado de Testamentos, Capellanías y Obras Pías de este arzobispado, de auto proveído el mismo día por el señor doctor don Miguel de Primo de Ribera, juez provisor y vicario general de este arzobispado, que despacha dicho juzgado de Capellanías por enfermedad de dicho señor juez, habiendo visto lo pedido por el capitán licenciado don José Joaquín Melgarejo, como marido de doña María Josefa Picado Pacheco y Avendaño, que como heredera de su abuela la señora doña Josefa Carrochi y Carranza sucedió en las haciendas, la una de San Sebastián Ozumbilla y la otra San Diego Corralejo [a]cerca de que por haber vendido a don Bernardo Galán la de Ozumbilla, se declare quedar libre ésta de la hipoteca de los nueve mil pesos de los dos principales de esta partida y que queden únicamente con sólo la hipoteca de la hacienda de Corralejo tildándose la otra en el registro del escribano ante quien se otorgó la escritura y también en estos libros de [be]cerros de que corrió traslado con los interesados, y el defensor de dicho juzgado, cuyo parecer visto dicho señor juez, dijo:

Que de su consentimiento concedía y concedió a dicho don José Ignacio Melgarejo licencia para haber podido vender la dicha hacienda nombrada Ozumbilla al referido Galán y declaró por libre el gravamen de dichos nueve mil pesos a la relacionada hacienda de Ozumbilla, y mandó que el escribano mayor de Cabildo tilde, borre y anote en estos libros las partidas, o partidas que de dicho gravamen hubiere registrados contra la hacienda de Ozumbilla.

En su virtud queda tildada y borrada esta partida en dicha Ozumbilla, y viva, vigorosa y subsistente contra la de Corralejo y sus anexas.

Antonio Miguel del Horno

[Rúbrica]

- - - - - - - - - -

En la ciudad de México a diez y siete de marzo de mil setecientos setenta y nueve. Por parte de la capellanía de misas que mandó fundar el doctor don Agustín Sánchez de León, y de que es patrono y capellán propietario el doctor don Antonio Melgarejo, se registró una escritura contra doña María Josefa Picado Pacheco y Avendaño, mujer legítima del licenciado don José Ignacio de Melgarejo, vecinos de esta ciudad en que dice que por cuanto por el testamento que otorgó y en (Ver Nota 2) cuya disposición falleció doña Josefa Ignacia de Carrochi y Carranza, viuda que fue del señor don Juan Picado Pacheco, quedó la otorgante para su única y universal heredera, en cuya virtud han recaído en la susodicha las haciendas que poseyó dicha señora doña Josefa su abuela nombrada San Diego Corralejo, la ordeña, la estancia, el potrero, la labor de San Isidro, la estancia de Marita, la de los Paredones, con otros sitios y tierras en jurisdicción de Pénjamo, nuevo reino de León, y otras jurisdicciones, y que entre otros gravámenes que reportan es el segundo dos mil pesos de dos capellanías de misas, o patronatos laicos, que fundó dicho señor Picado Pacheco, siendo juez general de bienes de difuntos y de bienes del bachiller don José Peláez, sobrino del licenciado don Diego Sánchez Peláez, intestado con el principal de un mil pesos, y otros un mil por el alma de don José Rósete, también intestado, los que recibió en depósito irregular por tiempo de cinco años don Juan Antonio Herrera por escritura en esta ciudad a veinte y seis de noviembre de setecientos veinte y nueve ante el escribano José Vasconcelos, y habiendo declarado don José de Cárdenas Guzmán, apoderado de la referida señora doña Josefa Carrochi, haber percibido la susodicha los dos mil pesos, otorgó nuevamente; otra la expresada en consorcio del curador ad litem (?) de sus sermones fijos en esta ciudad a veinte de diciembre de setecientos cuarenta y uno ante Gregorio Pérez Cancio, escribano real, en la que se obligó a tener dichos dos mil pesos en depósito irregular con obligación de réditos por plazo de dos años y especial hipoteca de dichas haciendas, la cual se halla registrada a fojas 414 del Libro 8o de los becerros de este oficio; y siéndole conveniente a la otorgante doña María Josefa Picado redimir dichos dos mil pesos en el citado juzgado, se presentó escrito por dicho su esposo don José Ignacio Melgarejo ante el señor juez de Testamentos, Capellanías y Obras Pías de este arzobispado, pidiendo que para redimir dichos dos mil pesos se le diesen dos mil del citado juzgado del principal de una de las capellanías que fundó el señor don Ambrosio Melgarejo, oidor que fue de esta Real Audiencia, y mandó fundar el doctor don Agustín Sánchez de León, y de que es patrono y capellán el doctor don Antonio Melgarejo, en depósito irregular con obligación de réditos por plazo de cinco años, y especial hipoteca de dichas haciendas, de que corrió traslado con el defensor, y obtenida dispensa del ilustrísimo señor arzobispo de esta diócesis, y consentimiento del capellán, con la calidad de que quedasen los dos mil pesos en el mismo lugar de los dos mil subrogados, en cuya vista por auto de trece del corriente adhirió dicho señor juez a la pretensión, y mandó se procediese al otorgamiento de la escritura.

Y poniéndolo en efecto la nominada doña María Josefa Picado Pacheco y Avendaño, con anuencia del citado capitán don José Ignacio Melgarejo, otorga: haber recibido de don Joaquín de Sasturrayn, notario mayor de la curia eclesiástica, la referida cantidad de dos mil pesos de oro común en reales con fe de entrega y se obliga a tenerlos en su poder en depósito irregular por tiempo de cinco años, el cual durante y todo el demás que sin redimir perseveraren dará y pagará al capellán que es o fuere sus respectivos réditos de uno por ciento por tercios cumplidos la tercia parte de ellos.

Para cuyo mayor seguro hipoteca y obliga expresa y señaladamente las relacionadas haciendas de Corralejo, ordeña, estancia de potrero, labor de San Isidro, estancia de Marita, la de los Paredones, el sitio de Guayabito, el de Barajas, los que lindan con la hacienda de Peralta, y las tierras que se hallan en valle Florido, y valle Perdido, contadas las anexas que le pertenecen, sus viviendas, aguas y todo lo de que se componen, bajo de los linderos que las ciñen y comprenden, ganados, aperos, muebles y semovientes y demás de que se componen para no poderlas vender, ceder, donar, cambiar ni en otra manera alguna enajenar, hasta estar pagado el presente crédito pena de su nulidad.

Su fecha de dicha escritura en esta ciudad a quince de este mes, ante don Andrés Delgado Camargo, escribano real y de provincia.

Antonio Miguel del Horno

[Rúbrica]

- - - - - - - - - -

En la Ciudad de México a tres de junio de mil setecientos ochenta y seis. Por parte de doña María Ana García de la Carrera, como sindica del convento de San Diego de esta corte se registró una escritura contra doña María Josefa Picado Pacheco y Avendaño, de esta vecindad, viuda del licenciado don José Ignacio Melgarejo, en que otorgó haber recibido de la susodicha la cantidad de cuatro mil pesos que pertenecen a la obra pía que dejó impuesta don Pedro Cabrera para que con sus réditos se celebre anualmente en dicho convento la fiesta de la Santísima Trinidad con jubileo de cuarenta horas; y en su consecuencia se obliga a tener la expresada cantidad en depósito irregular tiempo de tres años con pensión de réditos de cinco por ciento en cada uno subrogándolos en el mismo lugar que tenía la de los dos mil y quinientos que a favor del convento de Santa Isabel reconocía.

Y para su mayor seguro hipoteca especialmente las haciendas nombradas San Diego Corralejo, la ordeña, estancia, potreros, sitio de Guayabito, el de Barajas, las tierras que se hallan en valles floridos y valle Perdido, los sitios de ganado mayor y menor de que se componen sus tierras, aguas, pastos, semillas, frutos, caballos, muías, yeguas, bueyes y vacas, todo en jurisdicción del nuevo reino de León, que heredó de la señora doña Josefa Ignacia Carrochi y Carranza su abuela, para no las poder vender ni en manera alguna enajenar hasta estar pagado este crédito, pena de nulidad.

Su fecha en esta ciudad a treinta y uno de mayo último, ante don José Ignacio Delgado Camargo, escribano real y de provincia.

Juan Francisco de Velasco

[Rúbrica]

- - - - - - - - - -

Y no hallo ni parece por dichos libros a que me refiero haberse registrado que se haya impuesto otro depósito ni censo que actualmente esté por redimir por razón de los nominados poseedores.

Y para que conste de pedimento de la parte doy el presente en México a once de junio de mil setecientos ochenta y ocho años.

[Al margen:

Derechos de este testimonio con las parecidas razones y papel, once pesos cuatro reales según arancel y lo juro.

(Rúbrica).]

Manuel Sánchez Cordero

[Rúbrica]

[Fuente: UIA, Colección documental / I, 99.]

Notas:

1. 19, 23, 26 y 30 de septiembre, 3 y 21 de octubre, 22 de diciembre de 1788, 27 de abril de 1789, Valladolid.

2. Dice: su.

3. UIA: Universidad Iberoamericana.

Fuente:

Miguel Hidalgo y Costilla. Documentos de su vida 1750-1813. 4 Tomos. Investigación, recopilación, transcripción, edición y notas: Felipe I. Echenique March y Alberto Cue García. Instituto Nacional de Antropología e Historia. México, primera edición. 2009. Volumen I: 1750-1799. 662 pp.