1767
Bando del Visitador José de Gálvez.
16 de julio de 1767


Don José de Gálvez, del Consejo de su majestad en el real y supremo de las Indias, alcalde de su casa real y corte, fiscal de la regalía, intendente del ejército, visitador general de todos los tribunales, cajas y ramos de Real Hacienda de este reino y sus provincias y comisionado en jefe con las amplias facultades del excelentísimo señor marqués de Croix, virrey y capitán general de esta Nueva España. Como las repetidas y escandalosas conmociones de la gente vaga y perdida que se acoge a los reales de minas de las ciudades de San Luis Potosí y Guanajuato y de la ínfima plebe de San Luis de la Paz y Pátzcuaro han mortificado el prudente sufrimiento [sic] del excelentísimo señor marqués de Croix, virrey y capitán general de este reino y que ahora se ha verificado en tres de los mismos pueblos el execrable atentado de haber los autores y cómplices de los anteriores tumultos resistiendo [sic] abiertamente la ejecución del real decreto en que su majestad, que Dios guarde, manda extrañar de todos sus dominios a los religiosos de la Compañía, así sacerdotes como coadjutores o legos que hayan hecho la primera profesión y a los novicios que quieran seguirles y que se ocupen todas sus temporalidades, no ha podido dicho excelentísimo señor virrey tolerar más tiempo la insolente inobediencia y rebelión de los amotinados y para darles el severo y ejemplar castigo que merecen sus enormes delitos me ha comisionado y transferido las amplias facultades que residen dignamente en su excelencia por sus altos empleos y el particular encargo que le ha hecho el rey nuestro señor a fin de que tenga cumplimiento su soberana determinación en esta Nueva España; por lo que hago saber a los moradores de estas provincias, de todos estados y condiciones, que deben tener por traidores al rey a los que se han opuesto y embarazado a viva fuerza la salida de los jesuitas de las tres referidas ciudades de San Luis de la Paz, San Luis Potosí y Guanajuato y tratarles como reos de lesa majestad, a cuyo fin mando a nombre del excelentísimo señor virrey y en el mío exhorto a las ciudades, villas y lugares y a sus nobles y leales vecinos que en esta ocasión den una relevante prueba de su fidelidad y amor al rey, auxiliándome con sus personas y la gente que cada una pueda armar para que los rebeldes queden de una vez escarmentados condignamente y que sepan todos que la augusta protección del soberano, su poder y su justicia, han de llegar y resplandecer hasta en lo más remoto y escondido en sus dominios, pues a cuantos continuasen en la osadía de resistir a sus superiores resoluciones los mandaré tratar con el último rigor de la guerra por las tropas que me acompañan; ya aprehendidas sus personas haré en este caso la justicia con toda la severidad que corresponda a lo enorme de la culpa.

Dado en San Luis de la Paz a 16 de julio de 1767.

Don José de Gálvez

Fuente: Gálvez, José de. Informe sobre las rebeliones populares de 1767, y otros documentos inéditos, edición, prólogo, índice y notas por Felipe Castro Gutiérrez, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1990, pp. 85-87