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Siglo XVIII > 1750-1759 > 1753

Real Cédula al Arzobispo de Megico noticiandole haverse aprobado la fundacion del Colegio de San Ignacio de Loyola que para Doncellas, y Viudas pobres, y nobles se ha establecido en aquella Ciudad concediendo su Real permiso para la apertura de él, con lo demas que se le encarga en puntos de Eclesiastica jurisdiccion.
Buenretiro, Septiembre 7 de 1753.

EL REY.--

Mui Reverendo en Christo Padre Arzobispo de la Iglesia Metropolitana de la Ciudad de Megico de mi Consejo. En carta de 20 de Septiembre de 1751 movido de Vuestro Pastoral Oficio me disteis cuenta del estado en que se hallaba la gran fábrica que con el destino de Colegio, y recogimiento para Doncellas, y Viudas nobles de essa Ciudad, y Reyno ha edificado en ella la Mesa, y Congregacion de Nuestra Señora de Aranzazú, cita en su Capilla propia del Convento de San Francisco establecida por los naturales originarios del Señorio de Vizcaya Provincia de Guipuzcoa, Alava, y Reyno de Navarra, y expressando las grandes utilidades que se siguen de un tan manifiesto edificio, y los fines de su ereccion por sus circunstancias loables, y la necesidad que de él havia en essa Ciudad: Decis que la enunciada Mesa, y Congregacion tenia ya en el retiro de Belen doce colegialas dotadas á direccion de la propia Messa con los fondos que para ello aplicaron Don Joseph de Garate y otros particulares bienhechores. Y haviendo igualmente dejado Don Pedro de Negrete á la enunciada Mesa, y Congregacion treinta y dos mil pesos para el aumento de otro igual número de colegialas, asegurandoos que pasaban de la gruessa cantidad de quinientos mil pesos los fondos de las dotaciones, y fábrica del enunciado Colegio, á demas de que para el culto Divino y otros gastos sufragaba el seguro usufructo de las viviendas que contiene en sus límites con cómoda havitacion independiente del claustro del Colegio para los Capellanes de que se haian de nombrar, podria admitirse en él hasta el número de seiscientas personas, y concluis con que que para los Prelados de essa Metropolitana Iglesia será de sumo consuelo, y alivio tener tan considerable parte de su rebaño, reducida á una casa de edificacion, reducida cómodamente donde puedan governarle en los actos de su Pastoral Oficio, suplicándome que en atencion á todo lo mencionado sea servido de conceder á la expresada Mesa, y Congregacion mi Real Permiso y licencia que solicita, reservando los derechos que en semejantes fundaciones corresponden á Vuestra Dignidad, y jurisdiccion ordinaria para que inmediatamente se logre el establecimiento y última perfeccion de una obra tan del servicio de Dios y mio. En inteligencia de lo qual, y de lo que sobre el propio asunto me han informado assi el Virrei de esse Reyno con plenos documentos de los hechos de essas materias, y plan de la fábrica, como mi Real Audiencia, los Cavildos Eclesiastico y Secular, el Cura Parrocho del Territorio, y Prelados de las Religiones, con reflexion assi mismo á lo que se me ha representado por el Rector, y Diputados de la referida Congregacion, y Mesa de Ntra. Sra. de Aranzazú de essa Ciudad, y en su nombre por su hermandad, y poder la de San Ignacio de Loyola establecida en esta Corte, por los hijos y originarios de las Tres Provincias de Cantabria con representacion de las respectivas constituciones, pidiendome una y otra Congregacion que siendo la obra por todas sus circunstancias digna de que se apruebe, confirme, y reciva bajo de mi Real Proteccion, inmediata al expressado Colegio con las constituciones establecidas para govierno, tenga á bien que con insercion de todos se expida la cedula conveniente para su apertura, y se coloquen en el de San Ignacio las veinte y quatro colegialas que impacientes lo esperan, y está manteniendo la Mesa, y Congregacion en el Retiro de Belen: enterado finalmente en todas las circunstancias que han acudido en toda la serie de la ereccion de este Colegio, que tan justamente ha merecido mi Real gratitud, y satisfaccion por las ventajosas utilidades que de ella resultan en alivio de mis vasallos maiormente quando su gran fábrica, y crecidos fondos se han sufragado sin el menor gravamen de ellos ni mas coleccion de limosnas que los que con tanto zelo y libertad han franqueado los citados Don Joseph de Garante, Don Pedro de Negrete, y los demas individuos de las expresadas Provincias, y Reyno y sin perder de vista la utilidad que ha de seguirse del citado Seminario por la necessidad que de él havia en essa Ciudad: He resuelto por mi Real Decreto de 31 de Marzo de este año expedido al Consejo, y Cámara de Indias, y Cédula que con fecha de este dia he mandado despachar por la via reservada de mi Secretaria de estado, y del despacho de ellas condecender á la referida instancia, aprobando y confirmando el establecimiento del citado Colegio, constituiendome yo, y á los Reyes mis Succesores su protector, y en mi Real Nombre, y con toda la autoridad, y facultades necessarias mi Virrei, y lugar Teniente que es ó fuere de esse Reyno, y con la absoluta jurisdiccion, y con independencia de mi Real Audiencia de essa Ciudad los demas, y cualesquiera otros tribunales, y Ministros de él, y tambien con la de mi Consejo y Camara de Indias dejando el gobierno economico y interior del citado Colegio de S. Ignacio, y la administracion de las rentas que tiene, y tubiere en lo de adelante á la Mesa, y Congregacion de Ntra. Sra. de Aranzazú establecida en essa Ciudad con las demas facultades, que le concedo, y entendereis por la citada mi Real Cedula de aprobacion que os remito copia para vuestra inteligencia, y que examinadas las citadas constituciones formadas para la ereccion y govierno del mencionado Colegio, y aprobadas por mí las que corresponden á su govierno interior, exterior y economico por no oponerse á las regalias de mi Real Patronato ni á la jurisdiccion Eclesiastica por ser como es laical, y como tal exempta de ella, y por pertenecer su administracion secular á la Mesa, y Congregacion: y mediante á que las que se dirigen en orden al cumplimiento del precepto anual de la Iglesia por las colegialas, y su interior por los Capellanes dependientes del Colegio, vicita de Iglesia, Sagrario, y vasos sagrados son puntos puramente pertenecientes á la jurisdiccion Eclesiastica, quedan por ahora sin decision, y ser esta fundacion objeto digno de la maior atencion por sus circunstancias, y loables fines que ceden no solo en beneficio de la causa pública, sino en grande utilidad espiritualidad, y conocidas ventajas para el Cura Parrocho del Territorio pues en citio tan exausto, é infructuoso en lo passado asegura ahora en el Colegio establecido en el correspondiente ingreso al numeroso vecindario que contiene en sus viviendas exteriores, y á fin de que queden terminados estos incidentes de eclesiastica jurisdiccion para que logre esta Nueva planta y Congregacion fundadora un solo invariable govierno os ruego, y encargo mui particularmente que respecto á que las excepciones, y perrogativas que la citada Mesa, y Congregacion desea, y solicita para el nominado Colegio en orden á los Padres Capellanes 23 y 28 de las enunciadas constituciones que han de proponerse, y acordar con vuestra jurisdiccion ordinaria, y la del expressado cura Parrocho bajo el convenio, y concordato reciproco que paresca mas conveniente useis, y practiqueis en este caso los oficios que os dictare vuestra conducta, y piedad, cuio particular servicio será mui de mi Real Agrado bien advertido de que de todo lo que se arreglare, y concordare entre la jurisdiccion Eclesiastica, y la citada Mesa, y Congregacion pediré á Su Beatitud la respectiva Pontificia Aprobacion, y confirmacion para su total firmeza, y perpetuidad, esperando de Vuestro zelo á mi Real Servicio, y al maior alivio de essa Republica, no omitireis quando conduzca, y sea adaptable á la consecucion de lo que en estos incidentes es tan acredora la expresada Congregacion, y Mesa de Ntra. Sra. de Aranzazú por el grande, y singular servicio que ha hecho, y me prometo continuará á ambos estados Eclesiastico, y Secular dessa Capital, mereciendo consiguientemente que se la fomente para sus maiores adelantamientos por los medios que sean posibles, y del recivo de esta Cedula, y que lo que en su virtud practicaréis me dareis puntual noticia en las primeras ocaciones que se ofrescan.

Dada en Buenretiro á 7 de Septiembre de 1753.--

YO EL REY.--

Por mandado del Rey N. S.--

Don Zenon de Somodevilla.

Fuente:

Legislación mexicana o colección completa de las disposiciones legislativas expedidas desde la independencia de la República. Ordenada por los licenciados Manuel Dublán y José María Lozano.

http://www.biblioweb.dgsca.unam.mx/dublanylozano/