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Siglo XVIII > 1730-1739 > 1735

Real instrucción al licenciado don Antonio de Pineda, nombrándole juez de las comisiones de composiciones de tierras y de cobranzas de condenaciones y multas, en el consejo supremo de las indias.
El Escorial, 24 de noviembre, 1735.

El Rey

Licenciado don Antonio de Pineda, de mi Consejo de las Indias.

En 30 de octubre del año 1692 mandó expedir el rey mi tío, que santa gloriosa haya, la cédula del tenor siguiente: [Se inserta íntegro doc. 188].

Y después que falleció el referido don Bernardino de Valdés y Girón, ha estado esta comisión a cargo de otros ministros del propio mi Consejo de las Indias, siendo el último don Diego de Zúñiga, a quien se confirió por real cédula de 10 de marzo del año de 1717 con plena facultad para que entendiese y conociese en las composiciones y venta de tierras de conforme a lo ordenado en la preinserta real cédula a que se añadió por otra de la misma fecha el poner así mismo a su cargo la comisión de la cobranza de las condenaciones y multas que se imponen y mandan sacar por mi Consejo y Cámara de Indias con las facultades correspondientes para proceder en ella.

Y aunque por cédula que se expidió a 13 de noviembre del citado año de 1717 (ver nota 1) declaré, entre otras cosas, que todo lo que mirase directa o indirectamente al manejo de real hacienda y órdenes respectivas a esta clase y sus incidencias, había de correr privativamente por la vía reservada, sin intervención del enunciado mi Consejo y sus ministros, por haberse considerado después los graves perjuicios que se podían originar de que lo perteneciente al producto de las composiciones de tierras en las Indias y al de las condenaciones y multas que se imponen por mi Consejo, de ellas no corriese al cuidado del mencionado don Diego de Zúñiga, conforme se ejecuta antes de la expedición de dicha cédula de 13 de noviembre de 1717, resolví por mi real decreto de 26 de octubre de 1720 que este ministro continuase en ejercer la comisión de recaudación de las condonaciones y multas del dicho mi Consejo de las Indias, juntamente con la de composiciones de tierras de los reinos del Perú y Nueva España, conforme había corrido antes con la obligación de darme cuenta sin resolver las materias que ocurriesen conducentes a ellas, para cuyo cumplimiento se expidió real cédula de 5 de diciembre del mismo año de 1720 (Ver Nota 2) y en su virtud ha corrido y está corriendo este ministro en el conocimiento de estas comisiones, y ahora atendiendo al expresado don Diego de Zúñiga por su avanzada edad, achaques y lo mucho que me ha servido, no podrá dedicarse así a la expedición de los negocios pertenecientes a la comisión de juez de composiciones de tierras, con la continuación y prontitud que se requiere en este crecido ramo de real hacienda, ni aplicarse a la cobranza de condenaciones y multas que se imponen y mandan por mi Consejo y Cámara de Indias, he venido por mi real decreto de 29 de agosto de este año, y sobre consulta del referido mi consejo de 28 de septiembre siguiente, en conceder a vos el mencionado don Antonio de Pineda las ausencias y enfermedades del enunciado don Diego de Zúñiga en las expresadas dos comisiones de juez de composiciones de tierras y cobranzas de condenaciones y multas del dicho mi Consejo, con opción a ellas y con calidad de darme cuenta de todas las condenaciones y multas que se hicieren y también de las ventas e indultos de tierras, antes de despacharse las confirmaciones para que Yo tome resolución, pero que de las apelaciones que se otorguen a las partes de las sentencias que diéredes deba conocer el referido mi Consejo.

Por tanto, por la presente quiero, y es mi voluntad, que vos el dicho don Antonio de Pineda, en las ausencias y enfermedades del enunciado don Diego de Zúñiga, entendáis y conozcáis de todo lo que se contiene en la cédula preinserta, tocante a las composiciones y ventas de tierras, según y en la forma que en ella se contiene y declara, para lo cual os la doy la correspondiente jurisdicción y para cuando llegue el caso de que entréis a ejercer en propiedad esta comisión, que deberá constar por certificación del escribano de cámara que es o fuere del dicho mi Consejo de las Indias, os autorizo y constituyo a vos y a vuestros subdelegados en la misma jurisdicción, poderío y comisión que tuvieron y se concedió al dicho don Bernardino de Valdés y demás ministros que la han servido, y personas en quienes subdelegaron, sin limitación alguna, porque mi ánimo y voluntad es que en todos podáis y pueden los ministros en quienes subdelegáredes ejecutar todo lo que comprende la inserta cédula, como si con vos hablara y a vos fuera dirigida, sin diferencia alguna.

Y así mismo, es mi voluntad que juntamente ejerzáis en las ausencias y enfermedades del dicho don Diego de Zúñiga la citada comisión de juez de cobranza de las condenaciones y multas que se imponen y mandan sacar por mi Consejo y Cámara de Indias con igual opción a ella y que ejecutéis y hagáis ejecutar las sentencias y autos, decretos que por los del referido mi Consejo y cámara se dieren y pronunciaren y cobréis todas las cantidades de maravedís y pesos que se deban en mi corte y fuera de ella, y en las provincias del Perú y Nueva España, por cualesquiera personas de las condenaciones hechas y que se hicieren aplicados a mi cámara y estrados del dicho mi Consejo y obras pías de él, a cuyo fin os manda proveáis y déis las órdenes que tuvieres por convenientes y necesarias para que se recauden de ellas sus bienes y fiadores todas las cantidades de pesos maravedís que se citan debiendo, y en adelante se debieren y adeudaren de las condenaciones que se les hayan impuesto y se les echaren, en virtud de cartas ejecutorias, autos y sentencias que se hayan dado y dieren por los del mencionado mi Cámara y Consejo, haciéndolas ejecutar y llevar a pura y debida ejecución con prisiones, embargos, transes y remate de bienes o adjudicando de ellos para su cobranza en caso de no haber, según lo dispuesto por derecho.

Y que llamadas las partes tocante a esta comisión de cobranzas y las que en adelante se ofrecieren, y que las cantidades que se fueren cobrando hagáis se entreguen a mi tesorero general, que es o fuere, tomándose la razón de ellas por mis contadores de cuentas que residen en el mencionado mi Consejo, pues para todo ello y lo incidente y dependiente llegado el caso de que entréis en la propiedad de esta comisión.

Por la presente, así mismo, os doy y concedo amplia jurisdicción, poder y comisión en forma tan bastante corno por derecho se requiere y es necesario, sin limitación alguna con la facultad de que la podáis subdelegar, así para la ciudad de Sevilla y demás partes de estos mis reinos fuera de la corte, como también para las provincias de los de las Indias en los ministros de las audiencias de ellos, o en otras cualesquiera personas que os parecieren y fueren de vuestra mayor satisfacción que se entiendan a mi servicio y al cumplimiento de lo que les encargaréis.

Todo lo cual os mando cumpláis y ejecutéis así, con la precisa calidad de que me habéis de dar cuenta de todas las cobranzas de condenaciones de multas que se hiciere, y así mismo de las ventas e indultos de tierra que por vos, y vuestros subdelegados, se ejecutaren, antes de despacharse las confirmaciones de ellas, para que Yo tome resolución, y que de las apelaciones que se otorgaren a las partes de las sentencias que por vos se dieren, conozca el referido mi Consejo de las Indias, como queda expresado.

Y por la presente inhibo y he por inhibidos del conocimiento de los negocios y dependencias tocantes a estas comisiones a todos v cualesquiera de mis jueces, justicias, Audiencias y tribunales de ésta mi corte, de los que están y residen en todas las ciudades, villas y lugares de estos mis reinos, y de los de las Indias, y mando a todos y a cada uno de por sí que no se entrometan a conocer de ellas, en manera alguna sin ningún pretexto, aunque sea por vía de exceso, recurso o en otra cualesquiera forma, ni con voz a impediros ni embarazaros la cobranza de unos ni otros efectos, sino que antes bien os den y hagan dar todos los auxilios que para ello hubiéredes menester, cumpliendo y ejecutando vuestros despachos, autos y mandamientos y haciendo se lleven a pura y debida ejecución, dejándoos usar libremente estas comisiones bajo de las penas y multas que de mi parte les impusiéredes, en las cuales les doy por condenados, lo contrario haciendo, y a vos facultad para ejecutarlo en los inobedientes, que tal es mi voluntad.

Y que de esta cédula se tome razón por los contadores de cuentas que residen en mi Consejo de las Indias.

AGCA. A.1.23, leg. 613, fol. 209. Publicada por Méndez (pp. 25-31) y por Solano (doc. 104, pp. 361-366).

Notas:

1. Íntegra en Muro, 11, doc. 334, pp. 520-522.

2. En Muro, doc. 375, pp. 580-581.

Fuente:

Francisco de Solano. Cedulario de tierras. Compilación. Legislación agraria colonial (1497-1820). Instituto de Investigaciones Jurídicas. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición: 1984. Segunda edición: 1991. México.

http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=387