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Siglo XVIII > 1710-1719 > 1714

Disposición del Rey Felipe V para que los Arzobispos y Obispos de las catedrales de la Nueva España, concurran sus estados eclesiásticos con algún donativo para la conquista que se ha resuelto hacer en Guatemala de los indios infieles.
30 de abril de 1714

Para que los Arzobispos y Obispos de las catedrales de la Nueva España, se esfuercen a concurrir y disponer concurran sus estados eclesiásticos con algún donativo, por vía de limosna, para la conquista que se ha resuelto hacer en Guatemala de los indios infieles pobladores de Isla de Mosquitos que hostilizan aquellos territorios.

El Rey

Por cuanto hallándome enterado de las horrorosas hostilidades y sacrilegios ejecutados por los indios infieles, caribes, negros, zambos, que se hallan poblados desde el año de 1641 en el paraje nombrado Isla de Mosquitos, situado entre los dos mares del Norte y Sur, confinante a las provincias de Nicaragua y Honduras, en las de Guatemala, los cuales diestros en el manejo de las armas, con fomento de ingleses de Jamaica con quien tienen comercio de conchas de carey, por surtimiento de otras cosas de que necesitan para su vivir, han conseguido desde su población hacer continuadas invasiones en las referidas provincias de Honduras y Nicaragua, cautivando en ellas a mucho número de indios cristianos, vendiéndolos por esclavos a ingleses, apoderándose de sus mujeres y de todas las demás indias que prenden para aumentar sus gentes, ejecutando en las que encuentran preñadas el horror de destrozar al inocente de su aborto siendo varón, violando las iglesias de los lugares en que han conseguido entrar, dando muerte a sus sacerdotes, arrojando las Santas Formas, usando de los vasos Sagrados para sus nocivas bebidas, robando aquellas vecindades y asolando sus tierras, sin que hayan bastado para contenerlos cuantos esfuerzos de armas se han intentado en varias ocasiones por aquellos naturales, a causa de ser el paraje que habitan cercado de lagunas, ríos y esteros, que han imposibilitado la entrada de él, en cuya inteligencia teniendo por inexcusable a su exterminio embarcaciones pequeñas que puedan formar sitio a los poblados que ocupan, se ha premeditado por conveniente el que sin la menor dilación se ejecute en Nicaragua un armamento de embarcaciones menores de buque de 1.200 hombres de desembarco, bien petrrechados de armas artillería, municiones y víveres de boca y guerra, para el tiempo de más de seis meses que se podrán ocupar en este sitio y función, para cuyas prevenciones y gastos son necesarios prontos socorros de dinero, lo cual se hace dificultoso poderlo suministrar en el todo de mis cajas reales por hallarse éstas muy exhaustas de caudales y con crecidos empeños a causa de los continuados envíos que se han hecho de ellas a España para exterminar los enemigos de la religión y mi corona, que con tanta obstinación han perseguido esos reinos. He resuelto sobre consulta de mi Consejo, de las Indias, valerme de la ardiente caridad y celo de mis Arzobispos, Obispos y sus cabildos de las iglesias de la Nueva España, para que éstos a su voluntad, concurran al alivio en los gastos de ésta forzosa y cercana guerra contra los indios infieles referidos, a cuya facción tengo por ciento estarán sus ánimos propensos por influencia de don Fray Benito Garret, Obispo de Nicaragua, que en carta de 30 de noviembre del año de 1711, me dio cuenta quedaba determinado a pasar oficios en mi Real nombre con todos los prelados y estado eclesiástico de la Nueva España, haciendo presente el mísero estado de los naturales de aquellas diócesis, para que conmovidos de la necesidad concurriesen al logro de libertar aquellas provincias; en cuya conformidad por la presente ruego y encargo a vos mi Arzobispo de Méjico y a todos los demás Arzobispos y Obispos que rigen y gobiernan las iglesias del distrito de la Nueva España, que haciéndose cargo de esta urgentísima necesidad y de que las calidades de ella son punto de religión, os procuréis esforzar por vuestra parte a concurrir con la limosna que pudiereis para la consecución del exterminio de los referidos infieles, solicitándola también de vuestro estado eclesiástico y disponiendo que en estando junta se remita de obispado en obispado a entregar a mi Gobernador y Capitán general de las provincias de Guatemala y presidente de mi audiencia de ellas, a quien cometo con asistencia del referido Obispo de Nicaragua, el logro de la empresa, ejecutando la remesa de vuestra contribución con toda cuenta y razón, dándome aviso de la que fuere, y quedo con segura confianza de que os he de deber la religiosa fineza de que contemplando la importancia del asunto os esmeréis en ayudar a su consecución, cuya santa obra merecerá en mi Real gratitud toda correspondencia por el beneficio que se sigue de libertar de esclavitud a los míseros indios cristianos de las referidas provincias de Honduras y Nicaragua y asegurar éstas de las invasiones que hasta aquí han padecido, en que espera con el divino auxilio se logrará en aquel paraje la exaltación de nuestra fe católica y castigo de la perfidia de los bárbaros infieles que la ultrajan; y del recibo de este despacho y de lo que en su virtud ejecutareis daréis cuenta a mi Consejo de las Indias, para que me halle enterado.

Fecha en Madrid, a 30 de abril de 1714.

Yo el Rey.

Por mandado del Rey nuestro señor. Don Diego de Morales Velasco.

Señalado de los señores del Consejo.

Fuente: Cedulario americano del siglo XVIII: colección de disposiciones legales indianas desde 1680 a 1800, contenidas en los Cedularios del Archivo General de Indias; edición, estudio y comentarios por Antonio Muro Orejón, volúmen 2: Cédulas de Felipe V (1700-1724), Escuela de Estudios Hispano-Americanos de Sevilla, Sevilla, 1956-1969, pp. 408-410.