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Siglo XVII > 1650-1659 > 1654

Sentencia del Consejo sobre el Conde de Salvatierra.
5 de octubre de 1654

Vista por nos los del Consejo Real de las Indias la residencia que por especial comisión de S. M. tomó el Lic. Don Pedro de Galves, oidor de la Real Chancillería de Granada, visitador de la de México, a Don García Sarmiento de Sotomayor, Conde de Salvatierra, virrey, capitán general y presidente de la Nueva España y su real audiencia.

1. Fallamos que debemos pronunciar y pronunciamos en la forma siguiente: En cuanto al cargo primero sobre que habiéndose despachado cinco cédulas de S. M. el 5 de marzo de 1646, por las cuales se sirvió de proveer cinco oficios de alcaldes mayores, que antes estaban a provisión de los virreyes, a las cuales no dio luego el debido cumplimiento. Y suplicando su ejecución se dilató hasta que habiéndose despachado sobre cédula el 15 de diciembre de 1647, les dio cumplimiento el 1 de mayo de 1648, dilatando todo este tiempo su ejecución, por el cual dicho juez le puso culpa y condenó en 1.000 ducados de Castilla. Revocamos dicha sentencia y absolvemos y damos por libre a dicho Conde de Salvatierra.

2. Y en cuanto al cargo segundo, sobre que habiéndose despachado cédula de S. M. el 20 de junio del año 1642 en que se sirve de mandar cese la contaduría de la armada de Barlovento, y corra la administración de sus efectos por cuenta de los oficiales reales, no la hizo ejecutar luego, antes se pagaron de salario a Don Diego González de Andía, contador de estos efectos, y a Antonio Correa que le sucedió 9.752 pesos, dos tomines y dos granos. Por el cual dicho juez le condenó a que en defecto de llevar aprobación por S. M. de la paga de estos salarios dentro de un año vuelva y restituya a la real hacienda y efectos de dicha armada los 9.752 pesos, dos tomines y dos granos; y por la culpa que resulta lo remitió al fiscal. Revocamos dicha sentencia y absolvemos y damos por libre a dicho Conde de Salvatierra.

3. Y en cuanto al tercero, sobre que estando prohibido dar licencias para matar vacas, cabras y ovejas por el perjuicio que se sigue a la cría de los ganados, dio en el tiempo de su gobierno licencia que mataron 176.700 cabezas. Por el cual dicho juez le puso culpa y remitió la condenación al final. La revocamos y mandamos que se guarden las ordenanzas.

4. Y en cuanto al cuarto, sobre haber dado oficios de administración de justicia y otras comisiones a sus criados y allegados, hijos y parientes de ministros, por el cual dicho juez le puso culpa y remitió la condenación al final. La revocamos y absolvemos y damos por libre a dicho Conde de Salvatierra.

5. Y en cuanto al cargo quinto, sobre haber mandado entregar a Don Antonio de Vergara treinta y cuatro cajones y cajoncillos que le remitió el año 1643 Don Sebastián Hurtado de Corcuera, gobernador de las Filipinas, en que remitía cosas tocantes al culto divino. Y al Capitán Juan de Montoya mandó entregar por la misma razón y causa otros quince cajones remitidos por el susodicho sin que procediese el debido reconocimiento ni pagasen derechos. Por el cual dicho juez le absolvió y dio por libre, atento a su descargo. Confirmamos dicha sentencia.

6. Y en cuanto al cargo sexto, sobre que habiendo llegado al puerto de Acapulco las naos de Filipinas el año 1645, veinte y dos fardillos, cuatro petacas y diez marquetas de cera, embargados por bienes de dicho Don Sebastián Hurtado y consignados a los fiscales de la Real Audiencia de México, los mandó entregar a dicho Capitán Juan de Montoya sin preceder el reconocimiento de la calidad, aprecio, peso e inventario de los fardillos, petacas y cera, y lo demás contenido. Por el cual dicho juez le puso culpa y condenó en 2.000 ducados de Castilla. Y en cuanto al valor de dichos bienes lo remitió al Consejo y sobre el comiso donde pende la residencia de dicho Don Sebastián Hurtado. Revocamos dicha sentencia y le absolvemos y damos por libre.

7. Y en cuanto al séptimo final, sobre que impidiendo la libertad de poder escribir los súbditos de aquellas provincias a los reinos de España y dar cuenta a S. M. y Consejo de lo que juzgaren digno de reparo, contravino a lo que está proveído por cédulas reales en la prisión, embargo de cartas, papeles y bienes de Mateo Ordóñez, que viniendo a España a negocios del tesorero Don Francisco de la Torre, lo mandó prender en la fuerza de San Juan de Ulúa a contemplación de Don Antonio de Vergara, tomando diferentes pretextos. Y después por ver dicho Don Francisco de la Torre que se le impedía este medio a sus negocios, los encargó a Don Luis de Alfaro, abogado de aquella audiencia, con quien por su mandado se ejecutó otra prisión como la referida en un cepo, tomando por pretexto que se ausentaba dejando pendiente una causa de naipes falsos quitándoles los ministros las cartas, papeles y otras cosas que después se restituyeron, de que se siguió la indefensa de dicho Don Francisco de la Torre y otros inconvenientes que el cargo refiere. Por el cual dicho juez le puso culpa. Y por este y los remitidos le condenó en 4.000 ducados de Castilla, costas y salarios. Revocamos dicha sentencia, le absolvemos y damos por libre sin perjuicio del derecho de dicho Mateo Ordóñez.

Y en cuanto a dicho juez declaró ser muy notorios, grandes y señalados los servicios que dicho de de Salvatierra hizo a S. M. en el uso y ejercicio de dichos cargos, obrando con entereza y limpieza; y que es digno de que S. M. le ocupe en mayores puestos de su real servicio. La confirmamos. Y por esta nuestra sentencia definitiva así lo pronunciamos y mandamos sin costas, sin perjuicio del derecho de dicho Mateo Ordóñez. Juan González de Guita y Valdés, Don Juan Ceballo, Don Juan de la Calle, Don Alonso Ramírez de Prado, Lic. de la Cantera Salazar, Don Juan Antonio Hurtado.

Pronunciada fue esta sentencia por los señores del Consejo Real de las Indias, que la firmaron en Madrid a 5 de octubre de 1654, siendo testigos Juan Ruiz de la Peña y Juan Gil de Galdeano, porteros de dicho Consejo.

Diego de Zárate

Fuente: Los Virreyes españoles en América durante el gobierno de la casa de Austria: México, edición de Lewis Hanke con la colaboración de Celso Rodriguez, Biblioteca de autores españoles, Atlas, Madrid, 1976-1978, 5 volúmenes, volumen 4, 1977, pp. 106-108.