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Siglo XVII > 1640-1649 > 1646

Título de composición de un latifundio, siguiendo la norma colectiva de pago, iniciada con los labradores de Huejotzingo y Atlixco y generalizada a toda la Nueva España, como sostenimiento de la armada de Barlovento.
México, 18 de junio, 1646.

El Rey.

Por cuanto en ejecución y cumplimiento de dos cédulas despachadas por el año de 1591 por el rey don Felipe II, mi señor y abuelo, de gloriosa memoria, y otras que por mí se han continuado, y diferentes órdenes e instrucciones a mis virreyes de la Nueva España para que se me restituyan todas las tierras que por mis vasallos se poseen en aquel reino sin legítimos títulos, o tales que padezcan defectos, en caso de que no se compongan permitiendo que se admitan a composición, sirviéndome con lo que pareciere justo para la sustentación de mi real armada de Barlovento que mandé formar para la seguridad y defensa de las islas, puertos y costas de los mares del seno mexicano en beneficio y utilidad de sus comercios y contrataciones.

El marqués de Cadereita, siendo mi virrey lugarteniente de la dicha Nueva España, pretendiendo dar principio a la fundación de dicha armada despachó comisiones para medir las tierras de algunas provincias y averiguar con qué justificación se poseían, y el uso de las aguas de que se aprovechaban para su riego y otros efectos en que se prosiguió por el duque de Escalona que le sucedió en dicho cargo.

Y últimamente don García Sarmiento de Sotomayor, conde de Salvatierra, marqués de Sobroso, pariente, gentilhombre de mi cámara y mi virrey, lugarteniente, gobernador y capitán general de la dicha Nueva España y presidente de la Audiencia y Chancillería Real que en ella reside, hallando que no se habían conseguido los efectos que se expiesaban en la composición de dichas tierras y aguas y los empeños en que al presente está mi real hacienda y a los que de nuevo le fue forzoso añadir con los gastos que hizo para el apresto y despacho de la dicha armada de Barlovento, que salió del puerto de San Juan de Ulúa convoyando la flota del cargo del general don Pedro de Ursúa, que partió para los reinos de Castilla este presente año; y que con los efectos de mayor importancia que tiene la dotación que tiene la dicha armada son los que procedieron de la composición o venta de tierras y aguas en que por los poseedores de ellas se procedía con omisión, sin que hubiese bastado que los virreyes sus antecesores, a instancias del cabildo y regimiento de la ciudad de México, hubiesen suspendido la continuación de las comisiones de medidas por excusar costas y gastos a mis vasallos procurando los más suaves y mejores medios de su conveniencia, previendo que por provincias o en particular como les pareciese, tratasen de componerse a que serían admitidos: determinó se despachasen comisiones, como se hizo, para diferentes partidos de la dicha Nueva España y que por este medio se tomó asiento en esta causa: con cuya ocasión se compusieron algunas provincias y personas particulares, dueños de haciendas, que lo pretendieron por lo que les tocaba.

Uno de estos dueños de hacienda fue don Prudencio de Armenta, por sí como marido y conjunta persona de doña María de Gordejuela y Loiz, que se admitió a dicha composición por lo que le tocaba y haciendas que tenía en diferentes jurisdicciones según las poseía y se contienen en el memorial y memoria que por su parte se presentó ante el dicho mi virrey, ofreciéndome servir por esta composición con 500 pesos pagados en dos despachos de flota por mitad, que quedó asentada en 1,500 pesos, con las calidades con que se admitieron las provincias de Huejotzingo y Atlixco y se tomó por resolución general para todas las composiciones como se contiene en el parecer que para ello dio el licenciado don Luis de Berrio y Montalvo, alcalde del crimen de la dicha mi Audiencia de México y auto de la junta de hacienda que para este caso se formó.

En cuya conformidad por parte del dicho don Prudencio de Armenta se otorgó escritura de obligación para seguridad y paga de los dichos 1,500 pesos que se inserta en este título, con lo que respondió el mariscal don Francisco Manrique de Lara, fiscal de la dicha mi Audiencia, y razón de haberse aprobado el memorial y memoria que se presentó, decreto proveído a él y diligencias en su virtud hechas, que su tenor: el de las dichas cédulas del ario de 1591 y demás órdenes y capítulos de carta e instrucciones despachadas por mí.

Y en especial la cédula en que dejo a la voluntad de los que se compusieren en el acudir o no por confirmación a mi Real Consejo de. Indias; el pedimento que se dio por el personero de la dicha provincia de Huejotzingo; la obligación del dicho fiscal, parecer general y auto de la junta de hacienda.

Que es como sigue:

1. Real Cédula de 1 de noviembre de 1591 [Se inserta, íntegra en documento número 132].

2. Real Cédula de 1 de noviembre de 1591 [Se inserta, íntegra en documento número 133]

3. Capítulo de instrucción.

Porque tengo entendido que se poseen sin títulos muchas estancias y tierras de labor, que de componerlas se podrá sacar algún dinero considerable, he resuelto de cometeros que así lo ejecutéis, dándoles los títulos necesarios de las tierras como obligación de que se hayan de traer a confirmar al Consejo, y que lo que esto procediere Se Aplique a la armada.

4. Real Cédula de 1 de diciembre de 1636 [Se inserta, íntegra en documento número 171].

5. Capítulo de carta.

Iréis obrando en la conformidad de los despachos que tenéis en la composición de tierras procurando que se encaminen como viéredes que conviene, pues parece que hay mayor fundamento que lo que decís para ello por lo que Yo tengo en esas tierras.

6. Memorial.

Excmo. Señor. Baltasar de Madrid en nombre de don Prudencio de Armentia por lo que le toca y como marido y conjunta persona de doña María de Gordejuela y Loiz dice que como parece de la memoria que presenta posee, en las jurisdicciones de las villas de San Miguel, San Felipe y León, pueblo y minas de San Luis, Piuchapa, Querétaro y Metepec y Jilotepec ochenta y siete sitios de estancia para ganados mayores y menores en que pastan y agostan por tiempos.

Y están despoblados la mayor parte.

Y conjunto a ellos cincuenta y seis caballerías de tierra, sin agua para riego, y casi todas eriazas y sin provecho: porque sólo siembra en una labor, la dicha de Metepec de cinco a seis fanegas de maíz y algunos años en la jurisdicción de Querétaro en la estancia que llaman de Esperanza que por la falta de aguas se pierde de ordinario y sin embargo de tener títulos en cuya virtud él y sus causantes han poseído y poseen, por servir a Su Majestad en conformidad de lo suplicado a V. Exca. y merced que hace a sus vasallos admitiéndoles a composición por los defectos de títulos y demasías de tierras y por excusar las costas y diligencias de los jueces despachados y que se despacharen ofrece 500 pesos pagados para el despacho de las dos primeras flotas, con las condiciones que se han concedido por V. Exca. a las demás personas y jurisdicciones.

Y que no se le haya de repartir ninguna cantidad en las referidas composiciones generales, supuesto dicho ofrecimiento.

A V. Exca. pide y suplica que admitiéndole a composición en dicha forma mande se le despache recaudo conforme a lo referido y merced que Su Majestad ofrece a sus vasallos.

Baltasar de Madrid.

7. Razón de las propiedades: 87 sitios de ganado y 56 caballerías de tierra.

Memoria de las tierras que don Prudencio de Armentia por sí y conjunta persona de doña María de Gordejuela y Loiz tiene en diferentes jurisdicciones de esta Nueva España.

Y son las siguientes:

a. En las jurisdicciones de las villas de San Miguel, San Felipe, minas de San Luis Potosí en diferentes partes y linderos: 48 sitios de estancia 30 caballerías de tierra para ganados mayores y menores, que sirven de agostaderos, en que está su hacienda de tresquila y una hacienda de vacas y carbonera.

b. En la jurisdicción de Huichapan, Jilotepeque: 7 sitios de estancia para ganado mayor y 6 caballerías de tierra, con la hacienda de Huapango.

c. En la jurisdicción de la villa de León: 19 sitios y 18 caballerías de tierra para ganados mayores que sirven de agostaderos.

d. En la jurisdicción de Querétaro: 5 sitios de estancia y 2 caballerías de tierra para ganados mayores y menores, con la hacienda de Esperanza.

e. Una labor en que se siembran de cinco a seis fanegas de maíz en la jurisdicción de Metepec, con dos sitios de estancia.

8. Decreto del virrey

México 9 de septiembre de 1643.

Admítese esta composición y queda asentada en 1,500 pesos y désele vista de este memorial al señor fiscal.

El conde de Salvatierra.

9. Parecer del fiscal

Excmo. señor.

El fiscal de Su Majestad dice que ha visto esta composición en que por ahora no se le ofrece qué advertir, con que siendo V. Exca. servido se le podrá mandar dar el despacho a don Prudencio de Armentia con las calidades que se han dado a los demás.

México 18 de septiembre de 1648.

10. Decreto del virrey.

México 26 de septiembre de 1643.

Atento a la respuesta del señor fiscal y que el señor licenciado don Luis de Barrios está ausente de esta ciudad en negocios del real servicio, se despache a esta parte título de su composición con las condiciones generales que se asentaron para con las provincias de Huejotzingo y Atlixco. El conde de Salvatierra.

11. Escritura de obligación.

En la ciudad de México en 13 de septiembre de 1643 ante mí el escribano y testigos, Baltasar de Madrid, agente de negocios en esta corte y vecino de ella a quien doy fe y conozco, en nombre y con poder de don Prudencio de Armentia, que es del tenor siguiente:

Poder

En la ciudad de México a 24 de julio de 1643 años ante mí el escribano y testigos don Prudencio de Armentia, vecino de esta ciudad, a quien doy fe y conozco, y dijo que por cuantoel Exmo. señor conde de Salvatierra, virrey de esta Nueva España tiene mandado se midan las tierras de los labradores y otras de ganados que hay en esta Nueva España.

Y ascendiendo a que este otorgante tiene cantidad de haciendas y no puede asistir personalmente a la dicha medida y composición que se ha de hacer con Su Majestad en la mejor forma que de derecho puede y debe otorga que da poder cumplido, el que de derecho se requiere y es necesario, a Baltasar de Madrid, vecino de esta dicha ciudad, especial para que en su nombre ante el dicho señor exmo. y ante quien y con que derecho deba y se concierte con Su Majestad en razón de las tierras que tiene.

Y por él en las dichas sus haciendas obligándole que pagará la cantidad de pesos de oro común en que se concertare, al tiempo y plazos y en las partes y lugares que concertare.

Para lo cual presenta los memoriales y títulos que tiene de ellos y otorgue en esta razón las escrituras y demás recaudos que convengan, que de la manera que el susodicho hiciere y otorgare lo otorga y aprueba, y ratifica y se obliga de lo guardar y cumplir para ello y para lo pendiente le doy este poder con general administración.

A cuya firmeza obligo mi persona y bienes habidos y por haber.

Doy poder a los jueces y justicias de Su Majestad de cualesquier partes que sean y en especial a las de esta ciudad y corte donde se sometió.

Renuncio su fuero, jurisdicción domicilio y vecindad y ley si conviniere de iuri omniun iudicium para que le apremien como por sentencia pasada en cosa juzgada renuncio las leyes de su favor con la general del derecho y los mismos por maravedís y haber real de Su Majestad.

Prosigue:

Y usando del dicho poder, cuyo original queda en el oficio de la gobernación del cargo del secretario Luis de Tovar Godínez, dijo que por cuanto en conformidad de las reales cédulas despachadas al señor don Luis de Velasco, virrey que fue de esta Nueva España, su fecha El Pardo 1 de noviembre de 1591, ordena se trate de las composiciones y medidas de tierras y aguas que pertenecen a su real patrimonio por tenerlas muchos de sus poseedores con títulos no ajustados y otras calidades que en dichas reales cédulas se expresan, aplicando sus efectos para la real armada de Barlovento, en cuya consecuencia se han ido despachando otras diferentes y capítulos de cartas a los señores virreyes marqués de Cadereita y duque de Escalona en que Su Majestad ordena el modo con que se deben hacer dichas composiciones y en que da permiso para que baste la aprobación de dichos señores virreyes sin que se necesite de ocurrir a su Real Consejo de Indias para dar la confirmación del asiento y composición que en esta razón se hiciese: dejándolo Su Majestad a la voluntad de las partes, según por una real cédula se expresa, su fecha Madrid 1 diciembre 1636.

En una ejecución y de otros capítulos de cartas e instrucciones los dichos señores virreyes marqués de Cadereita y duque de Escalona dieron principio a la fundación de la armada de Barlovento y despacharon comisarios a algunas provincias a la medida de tierras y vista de aguas de sus partidos para examinar los títulos con que sus poseedores las tenían: pretendiendo siempre que los vasallos se compusiesen con Su Majestad y se excusasen costos y gastos que se siguen de la asistencia de los jueces comisarios y sus ministros.

Y estando en este estado el Excmo. señor conde de Salvatierra, virrey, hallándose obligado a la satisfacción y paga de los empeños en que fue forzoso poner la real hacienda para el apresto y despacho que se hizo de la dicha real armada de Barlovento que salió de estos reinos para los de Castilla convoyando la flota del cargo del general don Pedro de Ursúa, este presente año.

Y siendo los efectos de mayor importancia que la dicha armada tiene los que resultaren de la composición y venta de dichas tierras y aguas en que sus poseedores procedían con omisión, sin que bastase que los señores virreyes sus antecesores, a instancia del cabildo y regidores de esta ciudad, hubiesen suspendido la continuación de comisiones despachadas para dichas medidas, excusando las costas a los vasallos de Su Majestad.

Y deseando los mejores y más suaves medios de su conveniencia permitió que por provincias, y en particular como les pareciese, tratasen de composición a que serían admitidos y despachados diferentes comisarios a algunos partidos y provincias de esta Nueva España.

En cuya ocasión el dicho Baltasar de Madrid, en nombre del dicho su parte presentó memorial ante su excelencia en que dijo que el dicho don Prudencio de Armentia, su parte, poseía en las jurisdicciones de las villas de San Miguel y San Felipe y minas de San Luis Potosí, en diferentes partes y linderos, 48 sitios de estancia, con 30 caballerías de tierra para ganados menores y mayores que sirven de agostaderos en que está su hacienda de tresquila y una hacienda de vacas, y una carbonera; y en la jurisdicción de Huichapa y Jilotepeque 13 sitios de estancia para ganado mayor y 6 de caballerías de tierra, con la hacienda que llaman de Huapango; y en la jurisdicción de Metepec, una labor en que se siembran cinco a seis fanegas de maíz, con 2 sitios de estancia.

Y aunque dichos sitios, tierras y lo demás referido tenía títulos legítimos y posesión suyos y de sus antecesores de muchos años a esta parte; y por excusar costas, gastos de los jueces comisarios de tierras y sus ministros y atendiendo al servicio de Su Majestad ofreció servir para su real armada de Barlovento con 500 pesos de oro común, pagados en los dos despachos de flota en los años próximos que vienen de 1644 y 1645 por mitad y con otras calidades que en dicho memorial se expresan.

Y porque Su Exca., por su decreto de 9 de septiembre de 1643 (númc). 8 de este documento) fue servido de admitirle en dicho nombre a composición, la cual quedó asentada en 1,500 pesos pagados en las dos flotas referidas, sobre que mandó otorgar escritura de obligación, y hecha se le diese el recaudo conveniente con las calidades que se asentó con las provincias de Huejotzingo y Atlixco y resolución general de la junta de hacienda que en esta razón se hizo: según en dicho decreto se refiere que en caso necesario aquí por expreso y en su consecuencia por la presente otorga que obliga al dicho don Prudencio de Armentia, en virtud de dicho poder, a que dará y pagará a Su Majestad en su real caja de esta ciudad, o en la parte que se le pidan los 1,500 pesos de esta composición.

En esta manera: los 750 un mes antes que se haga el despacho de flota de estos reinos para los de Castilla en el año próximo que viene de 1644; y los 750 pesos restantes un mes antes del despacho de flota del año siguiente de 1645.

Y así mismo dará, y pagará la cantidad que por el señor juez de la media anata se ratease por razón de esta composición: y ha por bien y consiente en dicho real nombre que si cumplido alguno o algunos plazos no diere y pagare la cantidad que en cada uno de ellos se refiere se pueda enviar persona a la cobranza a la parte donde estuviere el dicho don Prudencio de Armentia y sus bienes, la cual gane dos pesos de oro de minas o lo que se acostumbre en semejantes cobranzas en cada un día de los que se ocupare en idas, estadías, y vueltas hasta la real paga: cuyo monto pagará como el principal con sólo el juramento simple de la tal persona en que lo difiere, sin otra prueba.

Y confesando, como confiesa en dicho real nombre, que este contrato ha sido en pro y útil de su parte sin que ahora ni en tiempo alguno tenga que pedir, reclamar ni contradecir en manera alguna hipoteco, por expresa y especial hipoteca, sin que ésta derrogue a la general, ni por el contrario las haciendas, sitios y tierras comprendidas en esta composición para que no las venda, enajene en manera alguna hasta que Su Majestad esté enteramente pagado.

Y a la firmeza de lo que dicho es, obliga la persona y bienes del dicho don Prudencio y con ellos se sometió al fuero y jurisdicción de todos y cualesquiera jueces y justicias de Su Majestad, y en especial a los jueces oficiales reales de esta Corte.

Y el contador de la real armada de Barlovento renunció en dicho nombre su fuero y la ley si conviniéreis para que le apremien como por maravedís de Su Majestad y sentencia pasada en cosa juzgada renuncio en dicho nombre las leyes de su favor y la general del derecho.

Y lo firmó.

Testigos: Luis de Gálvez Salmerón, Juan de Barrientos, procurador de esta Audiencia, y Juan de Velázquez, vecinos de esta ciudad.

12. Decreto del virrey

México, 22 septiembre 1643.

Al señor fiscal.

13. Respuesta del fiscal

Excmo. señor.

El fiscal de Su Majestad dice que ha visto esta escritura en relación de todo lo que contienen las otras que distintas personas han hecho hasta aquí, en que por ahora no se le ofrece qué advertir más de que en el despacho que se diere a esta parte se inserten todos a la letra.

Vuestra Exca. proveerá así con la justicia que pide.

México, 23 de septiembre, 1643.

14. Aprobación del virrey.

Apruébase esta escritura y despáchese el título de composición con las condiciones generales que se asentaron para con las provincias de Huejotzingo y Atlixco.

El conde de Salvatierra.

14.1 Petición de Gabriel de Alvarado

Excmo. señor Gabriel Alvarado, vecino y labrador de la provincia de Huejotzingo. Dice que vuestra Exca. tiene admitido el servicio y ofrecimiento de la composición de 16,000 pesos que últimamente se hizo por lo que toca.

En nombre de los demás vecinos labradores, dueños de haciendas, molinos, aguas, ventas, mesones y casas de dicha provincia porque se excusase enviar a ella juez que examinase los títulos en cuya virtud tienen las labores, molinos, ventas, mesones y casas y las medidas de las tierras que comprenden; y respecto de que en los pedimentos están deducidas las condiciones con que se ha hecho el ofrecimiento; y para que se pongan con distinción en el despacho las refiere en la forma siguiente:

a. Lo primero, que con haberse admitido el ofrecimiento de composición han de quedar quietos los vecinos en la posesión y propiedad de lo que actualmente tienen y poseen, supliéndoles en conformidad de las reales cédulas de composición, capítulos de cartas e instrucciones que los Excmos. señores virreyes han tenido, y V. Exca. tiene para la venta y composición de tierras y aguas cualesquiera defectos a los títulos: y sin que en los tiempos venideros se les puedan quitar, ni pedir nueva composición, aunque tengan demasías.

De suerte que con sola la composición han de quedar los títulos sin que se puedan adicionar, ni poner defectos: y que con esta parte no se ha de necesitar de ocurrir por confirmación al Real Consejo de las Indias.

Y se ha de empeñar le real palabra para que en tiempos venideros por ninguna causa, ni motivo, se haya de volver a tratar de medir las tierras de esta provincia, ni pedir títulos de composición y propiedad de las casas, tierras, aguas, ventas, mesones y molinos; ni los virreyes han de enviar jueces al examen de los títulos y medidas y cualquier decretos y mandamientos que en esta razón se despachasen por gobierno o por los señores de la Real Audiencia de oficio o a pedimento de los fiscales han de cesar y recogerse sólo con que cualquiera de los vecinos dichos muestren testimonios del recaudo que se despachare de cómo está admitida la composición y pagada la cantidad de los dichos 16,000 pesos.

b. Lo otro, para título legítimo de los vecinos ha de ser suficiente recaudo un traslado autorizado de escribano público o real del despacho y mandamiento que de presente se ha de entregar al dicho Gabriel de Alvaro en la forma que queda referido.

Y si cualquiera de los dichos vecinos pidiere duplicado del gobierno se les ha de dar, mostrando que de su parte han cumplido con pagar la porción que se les repartiere y el despacho y mandamiento original que de presente se ha de hacer y entregar al dicho Gabriel de Alvarado se ha de tener de manifiesto, para que habiéndose pagado la composición se saquen traslados autorizados para los demás vecinos.

c. Lo otro ha de ser bastante recaudo de la satisfacción y paga de esta composición mostrar certificación del contador o tesorero, o persona a cuyo cargo estuviere la cobranza de esta composición y con presentarse en gobierno esta certificación se ha de despachar mandamiento de finiquito, para que por ningún juez se pueda pedir a la provincia, ni a sus vecinos, cosa alguna por causa de esta composición.

d. Lo otro, que el dicho Gabriel de Alvarado, como quien ha tratado de asentar esta composición y que tiene experiencia del estado en que están los vecinos de dicha provincia, y de las tierras, aguas, ventas, mesones, labores y molinos que tienen frutos que dar, ha de repartir los 16,000 pesos entre todos los dichos vecinos y ninguno ha de ser oído si dijere es agraviado en el repartimiento: y se ha de hacer sin dependencia del alcalde mayor, el cual ha de quedar inhibido del conocimiento de esta materia.

Y si algún vecino ocurriere al gobierno o a la Real Audiencia agraviándose del repartimiento, no ha de suspender la cobranza a los plazos en que se ha de entregar la real caja en virtud del ofrecimiento admitido y de la escritura que otorgará con todas las fuerzas que el fiscal pidiere que se pagarán dichos 16,000 pesos a los despachos de las primeras flotas.

A V. Exc.a. suplica mande se haga luego:la escritura de obligación, y que hecha se de y entregue el despacho en la forma que queda expresado en estas condiciones, espera recibir merced con justicia y en lo necesario.

14.2 Respuesta del fiscal

Excmo. señor.

El fiscal de Su Majestad dice: que ha visto éste y los demás memoriales de esta parte, y papeles que se les han traído.

Y que siendo V. Exca. servido podrá admitir esta composición adelantando esta parte el servicio, por lo menos, en 1,000 pesos más.

Y moderando la condición de que si algún vecino se agraviare no haya de ser oído: que estos contra derecho.

Y el de V. Exca. no se puede, ni debe, quitar a los vasallos, pues sería vejarlos un particular de los suyos cuando se requiere excusar lo haga un juez mayormente no siendo el poder presentado de todos los interesados; y que los que no lo dieron podrán reclamar.

Y no se les puede dejar de oír a que se llega: que como Gabriel de Alvarado mismo dice de los vecinos no se puede cobrar nada hasta Navidad. Y el primer plazo de la paga es la primera flota que ha de ser después: y antes habrá tiempo de oír los agravios y quejas de quien los tuviere, y resolver V. Exca. sobre ellos.

Y no los habiendo correrá la materia: y así cuanto antes se procederá al repartimiento, que se notificará a cada uno, señalándole el tiempo que a V. Exca pareciere competente.

Y más con otra condición que hay de que no han de necesitar de ocurrir al consejo por confirmación, donde se reparase al darla.

Con que será muy factible que una resolución se encuentre con otra, aún asentado el poderse.

La condición de que han de usar libremente de la composición y repartimiento de las aguas llevándolas de unas tierras a otras haciendo zanjas, o como mejor les estuviere, se ha de entender sin perjuicio unos de otros, o con su consentimiento, pues de otra manera no se debe de dar.

Y en las otras de que no se ha de hacer novedad en los jagüeyes, y que si quisieren hacer otros los interesados puedan, y no se les hayan de impedir es contra ordenanzas y el bien público y uso general de las aguas, pues el encarrilarlas en los jagüeyes es prohibido y dañoso de uno para otros.

Y esta condición, con la admisión del margen rubricada de V. Exca. y calidad de ella son encontradas, y las .juzgo imposibles de conciliar: pues ejecutándose la condición y encarcelada el agua en los jagüeyes no queda remanente de que se pueda aprovechar Su Majestad, cuyo derecho se reserva para poderlas vender, como en el pleito de las aguas de Izúcar se acabó de ver probado por Marcos Pérez, que compró a Su Majestad en 10,000 pesos el remanente de todo el río de Atoyac sin que se encarcelase, por no poderle haber de otra manera.

La condición de que no ha de ser oído ninguno que se agraviare del repartimiento que se hiciere se ha de moderar y quitar, por ser contra derecho; y el del recurso a V. Exca. y la Real Audiencia no se debe, ni puede quitar a los vasallos, que sería vejarlos por unos particulares de los suyos.

Cuando se quiere excusar lo pueda hacer un juez, mayormente no siendo el poder presentado de todos los interesados.

Y que los que no lo dieron podrán reclamar, y no se les podrá dejar de oír a qué se llega: que el primer plazo de la paga es la primera flota y hay bastante tiempo de oír los agravios y quejas de quien las tuviere, y resolver V. Exca. sobre ellas.

Y se podrá proceder cuanto antes al repartimiento que se notificará a cada uno, señalándole el tiempo que V. Exca, pareciere conveniente: para que si tuvieren que alegar lo hagan; y donde no, se prosiga en la cobranza y haga la paga.

El margen de las obligaciones comprende muchos más puntos y circunstancias esenciales de contrato por parte de Su Majestad que da el poder de facultad: y así se debe advertir, y ha de hacer la obligación esta parte por sí y en nombre de los demás, con calidad de que la harán de aprobar todos los interesados.

Y presupuesto que V. Exca. desea que vengan a composición todas las demás provincias se servirá de que, se tome resolución general de lo que se ha de hacer con ello de una vez. V. Exca. con atención a lo dicho proveerá lo que más convenga al real haber y servicio de Su Majestad, y cumplimiento de sus cédulas, órdenes y para que si tuvieren que alegar lo hagan, y donde se cobre y cumpla aquella provincia con su obligación, V. Exca. proveerá así lo que fuere de justicia que pide. México, 26 de junio de 1643. Francisco Manrique de Lara.

14.3. Parecer del licenciado don Luis de Berrio.

Excmo. señor.

Siendo uno de los de la junta que el marqués de Cadereita hizo con voto consultivo para lo tocante a composiciones de tierra y hacienda de armada de Barlovento, ofreció Gabriel de Alvarado 10,000 pesos por esta composición: que no se concluyó, ni otra alguna, por la dificultad que había de juntarse los nombrados de ella con que no tuvo expediente.

El ofrecimiento de los 16,000 pesos que ahora hace he visto así, a instancias que ha hecho [V. Exc.] públicamente muchas veces.

Por lo cual, -y por las demás razones que tengo dichas en el parecer del consentimiento de la provincia de Atlixco, que suplico a V. Exca. se inserte en este despacho- soy de parecer se admita esta composición con las condiciones y calidades que pide, reguladas por el dicho parecer, y sin "perjuicio de tercero. V. Exca. mandará lo que fuere servido. México, 30 de mayo de 1643.

14.4 Alegación del fiscal: sobre las condiciones de los labradores para obtener la composición.

Excmo. señor.

El fiscal de Su Majestad dice que ha visto el poder que la justicia y regimiento de la villa de Carrión, y algunos labradores de ella y valle de Atlixco dieron a Miguel Caballero; y el memorial que el dicho, en su virtud, presentó, y admisiones hechas en él por V. Exca.

Y lo que se le ofrece decir es que no ha visto, ni ha llegado a su noticia la cédula de Su Majestad de composición, capítulos de cartas e instrucciones de V. Exca. y los señores virreyes para la venta y composición de tierras y aguas que esta parte cita en este memorial; ni sabe qué haciendas, ni de qué calidad se comprenden en la alcaldía mayor de Atlixco, por no presentarse memorial como en la de Huejotzingo, ni qué es lo que se ha suplir, ni dar, de demasías: con que no puede hacer juicio de la conveniencia del real haber en los 20,000 pesos del ofrecimiento.

Pues tal puede ser el estado de esta materia: qué le esté bien; y tal, que no.

Y presupuestos estos dos puntos en lo principal, con lo demás que contiene el memorial de condiciones de esta parte la partida de no haberse de pagar media anata de esta composición no se puede admitir en su sentir, ni concederse por V. Exca., porque de todo esto es juez privativo el señor oidor don Antonio Pardo de Lagos, por cédula particular inhibitoria de Su Majestad.

La de que este repartimiento ha de comprender las haciendas de personas eclesiásticas y religiosas, suplico a V. Exca. se advierta la jurisdicción y motivos con que se ha de hacer: pues este punto está pendiente en el Consejo Real de las Indias, y se viene a decidir acá de lo que fuere justicia que pide.

México, 20 de mayo de 1643.

El mariscal.

14.5 Decreto del virrey

México, 30 de mayo, 1643.

Remítase al señor licenciado don Luis de Berrio, para que dé su parecer.

Rubricado.

Conde de Salvatierra.

14.6 Parecer del licenciado Luis de Berrio.

Excmo. señor. Por dos cédulas de 1 de noviembre de 1591 aplicó Su Majestad por la una de ellas todas las tierras que se poseyeren en esta Nueva España sin legítimo título de su real corona, repartiendo a los indios las necesarias y las otras para ejidos y plazas de poblaciones.

Y por la otra cédula, de la dicha fecha 1 noviembre 1591, mandó que los señores virreyes compusiesen a los que poseyeren las dichas tierras y aguas sin legítimos títulos, y no queriéndolo hacer las quitaren y diesen a otros: y lo que de esto procediese se aplicara para formar una gruesa armada, para que corriese estos mares y seno mexicano.

Por otras cédulas que se han ido despachando por Su Majestad desde 4 de mayo de 1635 ha mandado continuar este efecto, aplicándole a la fundación y gastos de la armada de Barlovento: que hoy navega de segunda salida y orden de V. Excd. Y como la costa se ha hecho sin acabarse de asentar, la situación de esta armada buscando V. Exca. sus efectos, y siendo

uno de ellos el referido para la brevedad que requiere esta cobranza, que es lo más útil a Su Majestad y menos penoso a sus vasallos, que han de componer dichas tierras y aguas.

Habiendo reconocido V. Exca. y yo visto, como uno de la junta que para este efecto hizo el señor marqués de C.adereita, el poco fruto y mucha dilación que se sacó en mandar exhibir los títulos de las dichas tierras y aguas en esta gobernación y gran daño el medirlo todo: v, así mismo, el poderlo reducir a pleitos aquel modo de composición por las antiguas posesiones de los unos, compras y ventas de los otros, herencia y merced de los señores virreyes, ejecutorias de la Real Audiencia y otras sentencias que tendrán otros por títulos.

Con que no se conseguiría en muchos años el derecho a dichas tierras y aguas tiene Su Majestad por la dicha primera cédula (1 de noviembre 1591) en que declaró pertenecer a su real corona las que no se poseían con títulos legítimos por haber pasado más de cincuenta años.

Con que soy de parecer que el expediente que V. Excd. ha tomado en componer el derecho que Su Majestad tiene a las tierras y aguas de cada provincia de la Nueva España es el más seguro y útil al servicio de Su Majestad, y menos gravoso a sus vasallos de estas provincias: lo cual no se puede regular a otra forma en el precio que cada una ha de dar, que la que V. Exca. ha tomado en ésta, pues considerando el número de las haciendas de la alcaldía mayor de este valle de Atlixco y ejecutoria que tienen del repartimiento de aguas, y lo que se ha sacado de semejante número de la provincia de Chalco -a que se envío juez, ante quien se exhibieron los títulos y midieron las tierras sacando sólo para Su Majestad de 12,000 a 13,000 pesos, y causando salarios poco menos y otros daños- ha concertado V. Exca. en 20,000 pesos ésta de Atlixco, habiendo asistido personalmente al concierto V. Exca. con Miguel Caballero, que trae poder para ello, consiguió el que ofreciese servir a Su Majestad para dicha armada de Barlovento, lo que en principal y salarios se sacará si se fuere a medir.

Y así, soy de parecer que está bien lo asentado por V. Exca. en esta parte, que se puede tomar por resolución general para con otras provincias -como lo pide el señor fiscal de Su Majestad en el fin de su respuesta- en que las cantidades de las composiciones las regule V. Exca. conforme las tierras de las provincias que se concertasen, y los títulos que, por mayor, se tuviere noticia y fertilidad de ellas.

Y que, así mismo, este despacho y los demás se lleven al juez de la media anata en la forma ordinaria.

Y que las tierras de los eclesiásticos y aguas se regulen como hicieron las de los padres de la Compañía de Jesús en Temoac por el señor don Andrés Gómez de Mora, oidor de esta Real Audiencia, y compongan, pues, está ejecutoriado en esta Real Audiencia con el dean de Tlaxcala doctor don Francisco Gallegos Osorio en el pleito de las aguas de Izúcar, de que fue juez en primera instancia el señor don Juan de Peñafiel, fiscal que fue de esta audiencia; y esto nunca se ha dudado, porque toca al título particular de quien las hubieron, en que habla la primera cédula de Su Majestad (1 nov. 1591) y es diferente duda si pueden poseer o no las religiones haciendas en esta Nueva España, la cual no se compone.

Y en cuanto a la confirmación de esta composición, y las demás que V. Exca. hiciere, no es necesario no queriendo la parte traerla de Su Majestad, porque las cédulas e instrucciones de la armada de Barlovento cometidas a los señores virreyes les da facultad Su Majestad para que se pueda admitir dicha composición de que no sea necesario ir por confirmación al consejo.

En cuanto al repartimiento de la paga que esta parte pide que no han de ser oídos los interesados, se puede admitir: con que se entienda haber pagado el repartimiento que la justicia les hiciere, porque en vía ordinaria los han de ser de los agravios que se presentaren después de haber hecho las pagas, como se hace en los repartimientos de alcabalas y otras rentas reales.

Lo cual puede tomar, así mismo, por resolución general.

En cuanto al uso y propiedad de jagüeyes y aguas podrá V. Exca. mandar se use de ellos como hasta aquí por esta provincia, en lo que no fuere contra ordenanza.

Y en lo demás en cuanto al paso de las aguas, no siendo en perjuicio de terceros porque esta parte que tocare a derecho de tercero no compone V. Exca. sino tan solamente al de Su Majestad: con lo cual obligándose esta parte en virtud del poder que ha presentado, conforme lo ha admitido V. Exca. le podrá mandar hacer la escritura.

V. Exca. mandará lo que fuere servido.

México, 30 de mayo, 1643.

14.7 Decreto del virrey.

México, 30 de mayo, 1643.

Hágase conforme al parecer y sea resolución general para las demás composiciones que no tuvieren otras calidades.

El conde.

14.8 Decreto del virrey.

México, 30 de mayo, 1643.

Atento a que he mandado tomar resolución general lo contenido en el parecer del señor licenciado don Luis de Berrio en la materia de composiciones de tierras y aguas resuelta en estos autos con Miguel Caballero por la provincia de la alcaldía mayor de Atlixco, para mayor acierto de lo que fuere del servicio de Su Majestad se llame a junta de hacienda hoy, dicho día, y venga en ellos estos autos y cédula de Su Majestad y composición de tierras y aguas de la alcaldía mayor de Huejotzingo: para que si hubiere que advertir en mayor servicio de Su Majestad cerca de esta materia en lo principal, o condiciones, lo hagan para que se guarde y cumpla.

El conde de Salvatierra.

14.9 Junta de hacienda: auto de lo resuelto sobre composiciones.

México. 30 de mayo, 1643.

En conformidad de lo mandado por el Excmo. señor conde de Salvatierra, virrey, gobernador y capitán general de esta Nueva España, en el decreto de arriba se juntaron en la sala donde se acostumbra, Su Exca. y los señores don Francisco de Rojas, oidor de esta real audiencia, el mariscal don Francisco Manrique de Lara, fiscal de su Majestad en ella, don Martín de Rivera contador más antiguo del tribunal de cuentas y don Diego de Zárate, tesorero de la real caja, y don Perafán de Rivera contador de las reales alcabalas, se hizo relación de lo contenido en los autos y diligencias hechas sobre la composición de tierras y aguas, y de lo demás que se ha hecho en las provincias alcaldía mayor de la villa de Atlixco y ciudad de Huejotzingo.

Y habiéndose visto y entendido en dicha junta pareció conveniente se llamase a ella al señor licenciado don Luis de Berrio, alcalde del crimen de esta Real Audiencia que dio su parecer en dichas composiciones, para que diese razón de las cédulas reales que citan en él.

Y habiendo venido a la dicha junta mostrado y leído en ella las dichas cédulas, todos los dichos señores fueron de voto y parecer que se debía guardar y cumplir lo resuelto por Su Exca. en la forma principal y particular de dichas composiciones, y tenerse por resolución general para ellas, y las demás que se hubieren de hacer, por ser el medio más útil y pronto al servicio de su Majestad, y de menos molestia a los vasallos de esta Nueva España.

Y por ello se debía ti dar, y daban, muchas gracias a Su Exca., con que se mandó ejecutar lo resuelto, en general y particular. Y lo rubricaron ante mí, Antonio Laínez.

15. Título de composición.

Por tanto, en ejecución de lo contenido en dichas reales cédulas, capítulos de carta, autos y diligencias inclusas, y lo resuelto por el Excmo. señor virrey. y atendiendo al servicio que se me hace por el dicho don Prudencio de Armentia con acuerdo del dicho mi virrey, he tenido por bien de aprobar y confirmar, como por la presente apruebo y confirmo, la dicha composición y contratos en virtud otorgado como en él se contiene, y hago merced al dicho don Prudencio de Armentia de todas las tierras, sitios de la estancia de ganados mayores y menores, potreros y abrevaderos, jagüeyes, ranchos, huertas, jacales, solares de casas y todas las demás suertes de tierras y haciendas que tiene y posee, para cualesquier efectos y cosas en que las ha ocupado, y ocupa de presente.

Y así mismo de las aguas, en cuya posesión se halla, sin perjuicio de tercero, en la forma y con las calidades y condiciones con que se asentaron las composiciones de las provincias de Huejotzingo y Atlixco, y se tomó por resolución general para las demás.

Y suplo y dispenso todos y cualesquier defectos y faltas que padecieron los títulos y recaudos, en cuya virtud está poseyendo.

Y en lo que no los tuviere le doy y concedo título legítimo cual convenga, mediante esta merced, para el susodicho, sus herederos y descendientes y los que en cualquiera manera sucedieren en su derecho.

Y mando que la posesión actual en que está y la que de nuevo se le diere, en virtud de esta mi carta. o su traslado autorizado constando ante todas las cosas haber satisfecho en mis reales cajas los dichos 1,500 pesos, no sea despojado sin ser oído y por fuero y derecho vencido ante juez competente.

Y declaro haber cumplido por esta parte por lo que le perteneció al derecho de la media anata y mando a los alcaldes mayores que son, o fueren, de las dichas jurisdicciones de las villas de San Miguel, San Felipe, León, pueblo y minas de San Luis Potosí, Huichapa, Querétaro, Metepec, Jilotepec y otras cualesquiera mis justicias ante quien ésta mi carta se presentare y pidiere su cumplimiento observen y ejecuten su tenor puntual y precisamente, sin consentir se haga cosa en contrario.

Y de este despacho se tomará razón en la contaduría de la dicha Armada de Barlovento.

México, 9 de noviembre, 1643.

Conde de Salvatierra.

16. Certificación de pago de impuestos.

El contenido en esta composición ha pagado lo que por ella debido al derecho de la media anata, como pareció de certificación de oficiales reales de este día.

México, 7 de noviembre, 1643.

D. Andrés Pardo de Lagos.

17. Pago de la composición: al contador de la Armada de Barlovento.

Tomóse razón de este título y merced en los libros de la contaduría real de la Armada de Barlovento y sus efectos de mi cargo y queda en ella la escritura de obligación para su ejecución.

México, 11 de noviembre, 1643.

Don Diego González de Andía y Mendoza, contador de la Armada de Barlovento certificó que don Prudencio de Armentia entró en la real caja de esta corte 750 pesos -en reales los 300 de ellos, por mano de don José de la Mota Osorio, en 9 de noviembre de 1643; y los 450 en 27 de noviembre por mano de Baltasar de Madrid- como pareció de dos billetes míos glosados y firmados de los oficiales reales de la dicha caja, que originales quedan en esta contaduría a que me refiero: los cuales son por el primer plazo de una escritura de obligación de cantidad de 1,500.

México, 4 de diciembre, 1643.

Don Diego González de Andía y Mendoza, certificó que don Prudencio de Armentia, vecino de esta ciudad, enteró en la real caja de esta corte 750 pesos de oro común, en reales, según pareció por billete glosado y firmado de los señores jueces oficiales reales de dicha caja, hoy día de la fecha que original queda en la contaduría de mi cargo: los cuales son por el último plazo de una escritura de obligación de cantidad de 1,500 pesos por la composición de 48 sitios de estancia, con 30 caballerías de tierra que tiene y posee en las jurisdicciones de la villa de San Miguel, San Felipe y San Luis Potosí, y una hacienda de vacas y una carbonera; y en la jurisdicción de Huichapa y Jilotepec 13 sitios de estancia para ganado mayor y 6 caballerías de tierra, con la hacienda que llaman Huapango y otros sitios y caballerías de tierra que tiene y posee en las jurisdicciones de las villas de León, Querétaro y Metepec, como más largamente consta de obligaciones que pasó ante Andrés Salcedo, escribano real en 13 de septiembre de 1643.

Y con otra cantidad que en 9 y 27 de noviembre de 1643 enteró en la real caja queda satisfecha y cancelada la obligación.

Y para que conste a donde convenga, di la presente certificación en México, 18 de junio de 1646.

ACDR. Papeles del Mayorazgo de La Llave, vol. IV, fols. 151-173.

Fuente:

Francisco de Solano. Cedulario de tierras. Compilación. Legislación agraria colonial (1497-1820). Instituto de Investigaciones Jurídicas. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición: 1984. Segunda edición: 1991. México.

http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=387