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Siglo XVII > 1620-1629 > 1629

Orden por la que se prohíbe poseer ganados a quien no tenga tierras dónde ubicarlos.
México, 23 de marzo, 1629.

Don Rodrigo Pacheco, marqués de Cerralbo, virrey, etc.

Por cuanto gobernando esta Nueva España el señor virrey marqués de Guadalcázar despachó mandamiento, a pedimento de Juan de Arteaga, vecino de la provincia de Chalco, para que los jueces y justicias de la dicha provincia no consientan que las personas que no tienen tierras, ni estancias, traigan ganados, so pena de 50 pesos y que los labradores no excedan de la cantidad que les está permitido, que su tenor es como sigue:

Don Diego Fernández de Córdoba, marqués de Guadalcázar, virrey, etc.

Por cuanto Juan de Arteaga, vecino y labrador de la provincia de Chalco, me ha hecho relación que en ella hay muchos vecinos que tienen ganados sin tener labranzas y otros que las tienen y traen cantidad de bueyes, caballos y mulas excediendo del permiso, trayéndolos sin guarda, haciendo grandes daños en las sementeras de trigo y maíz.

Para cuyo remedio me pidió mandase dar licencia para flechar y matar todos los dichos ganados que se hallasen haciendo daño en las dichas sementeras, porque de otra manera no le era posible remediar los dichos daños.

Y por mí visto, y el parecer que cerca de esto dio el doctor Luis de Villanueva Lapasa, a quien lo remití, por el presente mando a los jueces y justicias de la dicha provincia de Chalco que de aquí en adelante no consientan, ni den lugar, que ningunas personas tengan, ni traigan, en ella ningún género de ganado, no teniendo sitios, ni tierras propias dónde tenerlos, so pena de 50 pesos de oro común al que excediere, aplicados por tercias partes -cámara, juez y denunciador-.

Y así mismo que los labradores no excedan de la cantidad de ganado que puedan tener, trayéndola con guarda, sin hacer daño a los unos, ni a los otros, so las penas de las dichas ordenanzas: con declaración que el labrador que recibiere algún daño ha de poder acorralar los bueyes que le causaren hasta que se les satisfaga.

Y las dichas justicias la hagan a las partes, sin que reciban agravio.

Hecho en México en 13 de mayo de 1614.

Y ahora el contador Pedro de Medina, vecino de esta ciudad, me ha hecho relación que él tiene una hacienda de ganado mayor en el partido de San Cristóbal Ecatepec, y en él hay muchas personas que tienen ganados sin tener tierras, ni títulos para ello, de que se le sigue muy gran daño y perjuicio por causa de que se juntan sus ganados, y a vueltas los llevan y matan los becerros y los hierran con diferentes hierros.

Para cuyo remedio me pidió mandase despachar el dicho mandamiento para que con él se practique.

Y por mí visto, por el presente mando a vos las justicias del dicho partido veáis el mandamiento de suso incorporado y lo guardéis y cumpláis, verificando con el dicho contador y sus ganados como si a su pedimiento fuera librado y despachado, sin consentir que contra su tenor y forma se vaya, ni pase en manera alguna.

AGN. Ordenanzas, vol. 4, ff. 129-130v

Fuente:

Francisco de Solano. Cedulario de tierras. Compilación. Legislación agraria colonial (1497-1820). Instituto de Investigaciones Jurídicas. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición: 1984. Segunda edición: 1991. México.

http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=387