Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

  Siglo XIX

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

      1690-1699

      1680-1689

      1670-1679

      1660-1669

      1650-1659

      1640-1649

      1630-1639

      1620-1629

      1610-1619

          1619

          1618

          1617

          1615

          1613

          1612

          1610

      1600-1609

  Siglo XVI

  Siglo XV

Siglo XVII > 1610-1619 > 1618

Ordenanzas para el gobierno de los indios de las provincias de Paraguay.
Madrid, 10 de octubre, 1618.

4. [Que la población indígena sea agrupada en pueblos y hechas reducciones junto a las ciudades. y, en ambos casos, les entreguen tierras para su sostenimiento]

Por cuanto la buena doctrina y policía de los indios, y poder ellos acudir con comodidad a sus obligaciones, y para que no sean agraviados, depende de que estén reducidos en pueblos y tierras donde con comodidad puedan sustentarse, respecto de lo cual yo he ido dando orden con algunos cabildos y justicias.

Y para que conste a todos, de nuevo mando se procuren hacer, y hagan, las dichas reducciones... cerca o en las mismas tierras que hoy están, y se procuren poner los indios en la misma forma, con parroquias, en paraje cómodo, de donde puedan ser doctrinados.

Demás de las dichas reducciones mando que en cada pueblo de españoles se haga una reducción al lado de la ciudad, para que en ella estén los indios que he permitido por mis visitas, que asistan en las tales ciudades, por ser de tierras muy lejos y haber mucho tiempo que están en las tales ciudades, o por no tenerse noticia de su natural, y a estos mismos se les señalen tierras para ellos y sus descendientes, para que puedan continuar la tal asistencia en las ciudades, aprendiendo oficios y sirviendo a los españoles en sus casas o haciendas.

6. [Las reducciones sólo con orden expresa del virrey o de la Audiencia podrán mudarse porque, las más de las veces, ocultan motivos particulares y no deseo de los indios]

Por cuanto de haberse mudado los indios de donde estaban, lo cual ordinariamente han hecho los indios por orden de sus encomenderos y, muchas veces, por mandado de los gobernadores, y con color que lo pedían los indios, o que se hacía por su comodidad, siendo en realidad de verdad la de los encomenderos lo que se procuraba, y conseguía las más de las veces muy a su costa de la salud y vida de los indios, ordeno y mando que de aquí en adelante ninguna justicia de esta gobernación, aunque sea el gobernador que por tiempo fuere, no pueda alterar ni mudar las reducciones y pueblos que por la dicha orden dejo se hicieren de nuevo, ni de los que de los antiguos dejo conservados, ni de los nuevamente reducidos se van haciendo e hicieren por la forma de ordenanza que sobre esto dispone: y las dichas reducciones queden sin que se puedan mudar, ni muden, sin orden expresa de señor virrey o de la Real Audiencia, o del visitador que el virrey o Real Audiencia despachare, lo cual ejecute, sin embargo que los encomenderos, doctrinantes o indios pidan la tal mudanza, y quieran dar o den relación de utilidad, y cuando la mudanza se hubiere de hacer, se le haga relación de esta ordenanza, y la provisión que sin esto se sacare, se entienda subrepticia, porque las más de las veces los tales pedimentos son procurados por intereses particulares, y no de los indios, so pena de 1,000 pesos al juez o encomendero que contraviniere a esta ordenanza.

8. [Autoridades municipales indígenas y sus calidades]

Para que los indios vayan entrando en policía mando que en cada pueblo haya un alcalde que sea indio de la misma reducción, y si pasare de ochenta casas habrá dos alcaldes y dos regidores, y aunque sea el pueblo muy grande no ha de poder haber más que dos alcaldes y cuatro regidores.

Y si el pueblo fuere menos de ochenta indios y llegare a cuarenta, no ha de haber más de un alcalde y un regidor.

Los cuales han de elegir por año nuevo otros, como se usa en pueblos de españoles y en los de indios del Perú.

[...]

16. [Distancia autorizada como límite entre estancias de ganado y pueblos de indios]

Mando que las estancias de ganado mayor no puedan estar, ni estén, legua y media de las dichas reducciones antiguas; y las de ganado menor, media legua.

Y en las reducciones nuevas haya de ser el término dos tantos, so pena de pérdida de la estancia y la mitad del ganado que en ella se metiere.

Y todos los que tuvieren ganados los tengan en buena guardia, so pena de pagar el daño que hicieren, y de que el que entrare en tierras de indios lo puedan matar sin pena alguna.

17. [Ejido y medidas]

Item, mando que a las reducciones de los indios se les señale un ejido junto a su pueblo que tenga de largo una legua, donde puedan tener sus ganados sin que se les revuelva con otros de los españoles.

AGI. Buenos Aires, leg. 2, lib. V. fol. 85. Incorporada a la Recopilación (texto en cursiva), formando las leyes 8, 13, 15 y 20 del tít. 3, lib. VI. Publicada por Konetzke (t. II, pp. 206-210) y Solano (doc. 77, pp. 304-305).

Fuente:

Francisco de Solano. Cedulario de tierras. Compilación. Legislación agraria colonial (1497-1820). Instituto de Investigaciones Jurídicas. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición: 1984. Segunda edición: 1991. México.

http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=387