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Siglo XVII > 1600-1609 > 1603

Declaración del licenciado Alonso de Herrera sobre los bienes y rentas del matrimonio Hernández de la Higuera sobre su pretensión de fundar mayorazgo.
Puebla de los Angeles, 7 de abril, 1603.

En la ciudad de los Angeles, en siete días del mes de abril de 1603 años, ante el adelantado Melchor de Legazpi, alcalde mayor.

Pedro de Medina en nombre del licenciado Espinosa de la Plaza, fiscal de Su Majestad en la Real Audiencia de esta Nueva España, presentó por testigo al licenciado Alonso de Herrera, vecino de esta ciudad, del cual recibió juramento por Dios y por la señal de la cruz. él lo hizo y prometió de decir verdad.

Y preguntado por el tenor de la provisión dijo:

Que conoce a Francisco Hernández de la Higuera y doña María González, su mujer, vecinos de esta ciudad de los Angeles y sabe que los susodichos tienen en esta ciudad dos pares de casas muy buenas y principales, que rentan en cada año más de 400 pesos de oro común, porque las unas de ellas les costaron más de 9,000 pesos de minas.

Sabe que tienen un ingenio de azúcar en la provincia de Jalapa, con más de 200 esclavos, que muchos de ellos se han comprado por mano de este testigo, siendo vecino de la ciudad de Veracruz, que es cerca del dicho ingenio, el cual tiene otros muchos pertrechos de mucho valor, con muchas tierras, que es hacienda que vale a justa y común estimación más de 300,000 pesos de oro común: y quitadas costas, rentan en cada un año el dicho ingenio de 50,000 pesos de oro común para arriba, porque coge de 6,000 a 7,000 arrobas del azúcar en cada año, que por ser muy buena se vende cada arroba a 8 pesos de oro común, poco más o menos.

Demás de lo que tienen de aprovechamiento del dicho ingenio las mieles, que valen en cada un ario otros 10,000 pesos de oro común y este testigo lo sabe como persona que ha visto y visitado el dicho ingenio y tiene entera noticia de lo susodicho.

Demás de lo cual sabe que los dichos Francisco Hernández de la Higuera y su mujer tienen más de 20,000 cabezas de ganado olejuno y tres estancias en el valle de Ozumba y otros sitios y estancias alrededor del dicho ingenio, que son de mucho valor.

Y las ovejas rentan en cada un año 3,000 pesos de oro común horros.

Y así mismo tienen muchos bienes, plata y joyas de oro, y dineros y. muchas deudas que les deben y renta de censos. Y está muy descansado y no deben deudas a persona alguna.

Y envía por su cuenta azúcares a los reinos de Castilla para que se vendan y se le envíe empleado el procedido. Y este presente año envía 2,000 arrobas de azúcar.

Demás de lo cual tienen los susodichos muchas haciendas, ganados, carretas, bueyes y recuas de mulas, que todo vale gran suma y mucha cantidad de pesos de oro.

Y los dichos Francisco Hernández y su mujer tienen seis hijos, tres varones y tres mujeres, y una de ellas está casada con don Juan Ochoa de Lejalde, caballero principal hacendado y le dio el dicho Francisco Hernández en dote 50,000 pesos de oro común en reales, que este testigo fue testigo.

Y los susodichos, al parecer de este testigo, están en edad de no tener más hijos porque há días que no los engendra: y que sabe que los dichos Francisco Hernández de la Higuera y su mujer es gente de bien y principal calidad, conocidos por cristianos viejos, limpios, y que tienen deudos comisarios del Santo Oficio y prebendados de la catedral de este obispado.

Y que han tenido oficios y cargos honrosos: y que el padre de la dicha doña María fue alcalde ordinario en esta ciudad y sabe que los hijos varones -que en el día de hoy tienen los dichos Francisco Hernández de la Higuera y doña María- son hábiles y suficientes y tienen suficiencia personal, discreción y suerte, para que en ellos y en cada uno de ellos esté bien empleado cualesquier vínculo y mayorazgo.

Y el dicho Francisco Hernández y su mujer, y los dichos sus hijos, son tan virtuosos y caritativos que hacen muchas limosnas y obras de caridad en mucha cantidad: y esto es público y notorio.

Y que las haciendas del dicho Francisco Hernández y doña María, su mujer, son de tanto valor y renta y tienen cosas tan grandiosas en valor que pueden hacer y fundar mayorazgo en cualquier de sus hijos, o en todos, y aunque sean de 20,000 pesos de renta en cada un año pueden heredar de la demás hacienda cada uno de los demás sus hijos más de otros 30,000 pesos, por manera que de hacerse el dicho mayorazgo no viene daño ni perjuicio a los hijos de los dichos Francisco Hernández y su mujer, antes les es útil y provechoso y más seguridad en la hacienda, en especial que del dicho mayorazgo pueden tener alimentos los dichos sus hijos y sucesores.

Y que la dicha hacienda es de tanto valor y renta que en pocos años crecerá la dicha renta más de otros 10,000 pesos en cada un año, porque es dicha hacienda nueva, y que cada día va en aumento y se va engrosando: y esto lo sabe el testigo por haberlo visto y estado en la dicha hacienda, en la cual para que se entienda la grosedad de ella ha visto este testigo que el dicho Francisco Hernández en un río mandó hacer una puente que le costó 20,000 pesos de oro común, poco más o menos, que sirve sólo para el paso de las carretas que sirven en el dicho ingenio para traer leña.

Y esto que ha dicho es la verdad para el juramento que hizo, y aunque es compadre del dicho Francisco Hernández y su mujer, que le sacó un hijo de pila, no por eso ni por otra cosa ha dejado de decir verdad, y lo firmó con el alcalde mayor.

ACDR. Patronato de la Higuera, Vol. II, fols. 66-68.

Fuente:

Francisco de Solano. Cedulario de tierras. Compilación. Legislación agraria colonial (1497-1820). Instituto de Investigaciones Jurídicas. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición: 1984. Segunda edición: 1991. México.

http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=387