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Siglo XVI > 1590-1599 > 1599

Mandamiento del virrey conde de Monterrey prohibiendo los repartimientos de indios para los ingenios de azúcar, aunque permitiendo, a pesar de las órdenes del consejo de indias, que se empleasen en ellos a indios alquilados voluntariamente.
México, 2 de abril, 1599.

Don Gaspar de Zúñiga y Acevedo, conde de Monterrey, virrey, gobernador y capitán general de las provincias de la Nueva España.

Por cuanto el rey nuestro señor, que en gloria sea, por un capítulo de instrucción que me mandó (ver Nota 1) que por ninguna vía consintiese que sirviese indio alguno en los ingenios de azúcar, sino solamente negros, y habiendo parecido cosa difícil y que apenas se podría verificar el preciso cumplimiento de esta orden por ser los negros tan costosos y malsanos, y Por consiguiente servicio de notable gasto, se sobreseyó la ejecución del proveimiento que se requería, conforme al mandato de Su Majestad.

Y se envío a su Real Consejo de las Indias relación de lo que en esto pasaba y últimamente respondiendo a ello el rey, nuestro señor que hoy reina, en los primeros pliegos que se han recibido de Su Majestad, despachados por el mismo Consejo, me ha mandado que todavía guarde y ejecute a esto la instrucción susodicha como en ella se contiene.

Y atento a esto y a lo mucho que conviene no contravenir, a lo menos expresa y derechamente, lo que Su Majestad así manda por segunda vez, y siendo como es cosa verosímil y cierta que los indios que por repartimiento se dan a los dueños de los tales ingenios de azúcar se ocupan en el servicio de ellos contra la intención de Su Majestad y en beneficio de género menos necesario a la república que otros y de que ha venido a haber cantidad muy sobrada de la que es menester para usos forzados de la república, sin que de esto resulte bajarse el precio, antes irse encareciendo con el abuso que la gente en común va haciendo de los azúcares para golosinas y bebidas, unas en que no es necesario esta mezcla y otras en que se debe cargar, y por ventura otras en que son de inconvenientes, en especial para algunas maneras de personas y estados.

He acordado de mandar, como por el presente mando, que por autoridad pública de Su Majestad, y mía en su real nombre, no se dé indio alguno de servicio a los dichos ingenios de azúcar.

Y para el efecto de esto cesen cualesquiera repartimientos y mandamientos hechos y concedidos a favor de cualesquier personas desde el día de publicación de esta orden en los pueblos que dan el dicho repartimiento y servicio, el cual reservo en mí de aplicar a otros géneros de beneficio y labor necesaria al servicio de Su Majestad y bien de la república.

En cuanto a la parte restante de esta prohibición, que comprende los demás indios que voluntariamente sir ven en los dichos ingenios, considerando la importancia de las haciendas de azúcar que están fundadas, así en la grosedad y valor de ellas y gastos que habían tenido en su fundación, como en la calidad de las personas y servicios que muchas de ellas han hecho a Su Majestad, y la imposibilidad o dificultad con que podrían conservar el estado presente si esta prohibición hubiese de ejecutarse, suspendo la ejecución de ella por ahora, para que Su Majestad pueda ser informado por segunda vez, y los interesados puedan ocurrir a la real persona en el dicho su Consejo de Indias, reservando en mí el proveer algunos medios convenientes con que se pueda acudir al desagravio de los indios alquilados y castigo de los excesos que contra ellos se hubieren cometido o cometieren, y prevención de ellos, y de cualesquiera fraudes que en sus jornales puedan recibir.

AGN. General de parte, y, fols. 13-14.

Nota:

1. Exactamente el 20 de las instrucciones otorgadas en Aranjuez en 20 de marzo de 1596. Véase dicho documento en este Cedulario, doc. 137.

Fuente:

Francisco de Solano. Cedulario de tierras. Compilación. Legislación agraria colonial (1497-1820). Instituto de Investigaciones Jurídicas. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición: 1984. Segunda edición: 1991. México.

http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=387