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Siglo XVI > 1590-1599 > 1598

Instrucciones del presidente de la audiencia de Guatemala, doctor Alonso Criado de Castilla, al comisario de tierras para hacer efectivas las ordenanzas de 1591 con el fin de impedir la usurpación indebida, evaluando las propiedades existentes en un distrito de la audiencia, modo de llevar la composición y atención a nuevas necesidades.
Santiago de Guatemala, 17 de diciembre, 1598.

I. Primeramente que llegado que sea (el comisario de tierras) al pueblo de Chiquimula de la Sierra haga por auto pregonar que todas las personas de cualquier calidad y condición que sean que tengan estancias, potreros, ingenios, obrajes de azúcar o de tinta, u otras tierras, y no hubieren antes de ahora exhibido sus títulos ante juez competente los exhiban ante él dentro de seis días, con apercibimiento que no lo haciendo, y cumpliendo dentro del dicho término, se declarará por bases las dichas tierras y se entendiere en este propio tiempo que alguna persona oculta los títulos no los queriendo exhibir, le harán notificar, por auto, que dentro de dicho término de los seis días los exhiba y muestre, con el mismo apercibimiento arriba referido, guardando la orden y forma contenida en su comisión que acerca de esto se trata.

2. Para mejor hacer esto llevará todos los títulos que estuvieren exhibidos de las tales personas ante los secretarios de esta Audiencia, para que conforme a ellos y a la calidad de cada uno puedan saber la composición y medidas de las dichas tierras.

3 Cuando alguna persona se quiere componer, tratará con ella. Se componga en el valor que le pareciere conforme a esta instrucción, haciendo ante todas cosas el concierto y precio de sólo lo que tiene por título. Y hecho el concierto de lo susodicho y no antes, tratará de la composición de las demasías.

Y lo propio hará en los sitios de estancias e ingenios, y todo lo demás que se comprendiere en su comisión, y para saber el verdadero valor de cada cosa de ellas hará información con los testigos menos interesados y más fidedignos que hallare y pedirá a los dueños de las tales estancias, sitios y tierras que paguen por ellas más cantidad que lo que tuviere averiguado valer, por la dicha información, y de allí irá bajando hasta el valor que se probare por ella valer las dichas tierras.

4. A, los que tuvieren título y posesión, aunque inválida, hará baja hasta la mitad del valor que constare, por información.

Y a los que no tuvieren título ni recaudo bastante bajará la cuarta parte de él: y en todo irá teniendo la mano cuando fuere posible en bajar y procurar que siempre lo que se hiciere sea en aumento del real haber.

Y declaro que los títulos dados por esta Real Audiencia y por los presidentes de ella, que todos han sido gobernadores desde que fue presidente el licenciado Juan Martínez de Landecho (Ver Nota 1) son válidos y bastantes, y en cuanto a esto no ha lugar ni se ha de hacer composición alguna acerca de ello. Sólo se ha de hacer diligencia en medir las tierras de las personas que tuvieren dichos títulos para averiguar y saber si tienen más cantidad de tierras de la que por ellos se les da, y hallando que tienen algo demasiado en esto se hará composición v no la queriendo lo hará restituir a Su Majestad, conforme a las cédulas reales.

Y en cuanto a los títulos que hubieren dado algunos oidores de esta Real Audiencia que han visitado aquella tierra, en virtud de facultad y poder que para ello les dieron algunos de los presidentes y gobernadores que han sido, estos títulos se declaran por inválidos y no bastantes, y con las personas que los tuvieren se podrá usar con más benignidad, de suerte que con ellos se haga la composición en menos cantidad de la que se ha de pedir a los que tienen otros títulos inválidos.

Y a los que no tienen ni títulos algunos, porque con éstos se ha de hacer la composición más subida y no hay que mirar en los años en que se dieron los dichos títulos, sino a las personas que los dieron, como arriba va declarado.

Y así mismo se declara que los títulos que han dado los ayuntamientos y los cabildos de los pueblos son nulos e inválidos, y la composición que Su Majestad manda hacer comprender los tales títulos que así hubieren dado, los consejos y cabildos.

5. Cuando le pidieren sitios para estancias, potreros, ingenios molinos o tierras para cualquier cosa, hará información de la cantidad que será menester para los pueblos de indios comarcanos a las estancias, potreros, sitios para ingenios, caballerías de tierra que se le pidieren de las tierras que tuvieren necesidad para sus milpas, pastos, dehesas, potreros y otras granjerías y ejidos y todo lo demás que viere que los pueblos de los dichos naturales hubieren menester.

Y eso les dejará, y otro tanto más, de manera que siempre procure que los indios queden contentos y no agraviados, y las tierras que se han de dar a los naturales y a sus pueblos para hacer sus sementeras y aprovechamientos, como arriba está dicho, los días que en ello se ocupare, cobrará sus salarios y los de sus oficiales de las comunidades de los pueblos a quien midiere y diere las dichas tierras, con que se les advierte y encarga que en esto se ocupe muy poco tiempo, haciéndolo con la mayor brevedad que sea posible, excusando a los dichos naturales las costas que sea posible excusar.

6. En las composiciones y ventas que hiciere procurará por todas las vías y modos sacar lo más que pudiere de contado.

Y en resolución o que se hubiere de dar de contado cuando no pudiere más no sea menos que el tercio o el cuarto del valor de lo que vendiere. Y los plazos de las pagas que se hubieren de dar a las tales personas para que hagan las pagas han de ser de dos de lo que no dieren de contado: el uno de ellos para el fin del mes de febrero del año de 1599, y el otro de allí a un año.

Y de esto han de hacer obligaciones en forma, obligándose las tales personas e hipotecando especialmente las tierras que se le vendieren o en que se compusieren que lo darán y pagarán a los dichos plazos, puesto en esta ciudad a los oficiales reales de ella.

Y que no lo dando y pagando a los dichos plazos y tiempo se puede enviar persona de esta corte para lo cobrar de ellos con días y salario.

7. Las tierras para milpas, pastos, dehesas, potreros y ejidos que los indios en particular y las comunidades de los tales pueblos tuvieren y poseyeren, se las deje y no trate de ello en manera ninguna.

Y si algunos indios tuvieren estancias de ganados y labores de trigo y estancias de ovejas o cabras, y algunos de los tales indios tienen títulos y otros no, con estos tratará de la composición como con los demás: pero con mucha limitación y templanza, no apremiándoles a que la hagan, sino proponiéndosela y pidiéndoles que sirvan a Su Majestad con alguna moderada composición, por razón de las estancias y tierras que poseyeren por caballerías, sin resolver cosa alguna avisará a Su Señoría para que se le ordene lo que hubiere de hacer.

Fecha la composición de lo que cada uno pidiere que se le dé o poseyere y quisiere componerse, se medirán las tierras que tuviere, título o lo que de nuevo pidiere y se lo deslindará y amojonará con linderos claros y conocidos y tales que con ellos quede con mucha claridad, para muchos arios sabido y conocido lo que es y pertenece al que se le diere título de ello.

Y si algunas personas a quien midiere hallare que tiene alguna cosa ocupada de más de lo contenido en sus títulos cobrará de ellos los salarios y costas de lo que se le ocupare en las dichas medidas y en hacer restituir y componer lo que así hubieren tomado demasiado.

Y si a los dueños de las estancias les mida y amojone el sitio de una legua que a cada uno pertenece y la ocupación y trabajo que en esto tuviere le paguen los dueños de las estancias, quedando en su fuerza lo que está ordenado y mandado que se haya de hacer acerca de las tierras, como está por Su Señoría declarado, de manera que si dentro de una legua del dicho sitio hubiese tierras de labor, trapiches o molinos o cualquier cosa de lo que se ha mandado, se haga la dicha composición, se guardará lo que está ordenado y esto se entiende en cuanto a sólo la estancia para que no se pueda poner otra dentro del término de la legua, y el salario que ha de llevar el dicho juez por sólo medir la legua del dicho término y amojonada.

8. Fecho todo lo susodicho, habiendo cobrado lo que se ha de dar de contado y hecha obligación por lo que han de dar en las dos pagas, con los autos que hiciere sobre la dicha composición, como arriba está referido, lo remitirá a Su Señoría para que les dé los títulos, conforme a lo que Su Majestad manda por su real cédula, los cuales se les despacharán con toda brevedad.

9. En lo que toca a la cobranza de sus salarios y sus oficiales, guardarán la orden contenida en su comisión. Y de todo lo que fuere haciendo en virtud de ella irá dando aviso a Su Señoría, y de las cosas y dudas que se ofrecieren para que se le ordene lo que ha de hacer.

10. La cantidad de tierra que ha de dar por cada caballería ha de ser 396 brazas de largo y que cada braza tenga tres varas menos ochava, y de ancho 192 brazas de la misma medida.

No embargante lo que por la primera comisión se le manda ha de usar de la segunda en caso que los poseedores de tierras y sitios y estancias y de lo más que se quisiera componer, u otros quieran comprar de nuevo.

Y no habiendo quien se quiera componer, ni comprar, usará de la primera comisión, de la cual se le pagarán sus salarios y de sus oficiales, llegado que sea a esta capital.

Publicado por Méndez, pp. 21-25, y por Solano, do: 72, pp. 288-294

Nota:

l. En el cargo desde 1558 a 1563. Le sucede:

a. Doctor Antonio González antes oidor de la Chancillería de Granada. De 1568 (31 de mayo) a 1572. Después consejero del Consejo de Indias.

b. Doctor Pedro Villalobos, antes oidor de México. De 1572 (30 de abril) a 1577, en que es nombrado presidente de la Audiencia de Los Charcas.

c. Licenciado Diego García de Valverde. antes presidente de la Audiencia de Quito. De 1577 (13 de abril) a 1587 (22 de septiembre). Nombrado presidente de la Audiencia de Guadalajara: declina y muere.

d. Licenciado Mallen de Rueda, antes oidor de la Chancillería de Granada. 1587 (22 de octubre).

e. Doctor Francisco de Sande. Antes gobernador de Filipinas. De 1593 (3 noviembre) a 1596 (25 de mayo). Nombrado presidente de la Audiencia de Santa Fe de Bogotá.

f. Doctor Alonso Criado de Castilla. Antes oidor de Lima. De 1598 (20 de junio) a 1608 (13 de septiembre). Designado consejero del Consejo de Indias. Muere en Guatemala.

La categoría e importancia del puesto de gobernador y presidente de la Audiencia de Guatemala no avala tanto por los puestos alcanzados por las autoridades antes de llegar a Guatemala, como por los servidos después de su actuación en la misma.

Fuente:

Francisco de Solano. Cedulario de tierras. Compilación. Legislación agraria colonial (1497-1820). Instituto de Investigaciones Jurídicas. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición: 1984. Segunda edición: 1991. México.

http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=387