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Siglo XVI > 1570-1579 > 1577

Real cédula en donde se insiste en la prohibición para que las órdenes religiosas adquieran bienes raíces. Aunque el Concilio de Trento lo autorice, permitiendo que dichas órdenes obtengan ayudas por medio de donaciones y limosnas.
Madrid, 17 de diciembre, 1577.

El Rey

Don Martín Enríquez, nuestro visorrey, gobernador y capitán general de la Nueva España.

Por parte de los religiosos de la Orden de Santo Domingo de esa tierra nos ha sido hecha relación que por haber pocos religiosos en las casas de su orden, que tienen entre los indios y ser necesario que hubiese más, trataron de añadir algunos.

Y porque no cesase por falta de sustento trataban así mismo de haber algunas tierras de que pudiesen coger algún trigo y maíz y algunas legumbres para su comida, y tener algún ganado para leche y queso y lana para su vestir; y las justicias y cabildos eclesiásticos y seglares y personas particulares les han ido en ello a la mano en virtud de una nuestra cédula en que está mandado que en pueblos de indios no puedan tener hacienda, y con esto les han movido muchos pleitos y embarazos y pretendido quitarles lo que tienen en los pueblos de españoles, sin embargo de que para su defensa habían presentado un capítulo del Concilio Tridentino que se había celebrado después de la data de la dicha cédula, en que está permitido que los dichos religiosos puedan tener en sus conventos propios y rentas en la cantidad que baste a sustentarlos; y así habían sido y eran tan molestados que no podrían pasar adelante si no los mandáramos favorecer y amparar, para que siquiera por la comida no fuesen afligidos, suplicándonos, atento a ello, y que se seguían muchos daños e inconvenientes de estorbárseles lo susodicho, así para lo que tocaba al servicio de Dios Nuestro Señor como para poderse conservar su religión, o como la nuestra merced fuese.

Y visto por los del nuestro Consejo de las Indias y una nuestra cédula que a pedimento de esa ciudad mandamos dar en 24 de octubre del año pasado de 1576 [documento 104] en que os enviamos a mandar nos enviaseis relación particular de los monasterios de frailes y monjas de todas las órdenes que hay en esas provincias y de los bienes propios y granjerías que tienen, y lo que a cada uno bastará, para que se proveyese lo que conviniese; y en el entretanto proveyeseis como no pudiesen adquirir más bienes de los que tuviesen, fue acordado que debíamos mandar esta nuestra cédula del dicho día 24 de octubre del dicho año de 1576 y sobre lo que en ella contenido, y lo que así se pide por parte de los dichos religiosos, enviéis ante Nos al dicho nuestro Consejo relación particular, con nuestro parecer, para que visto se provea lo que convenga; y en el entretanto que acá se ve la dicha relación y parecer y se provee lo que conviene, proveeréis y daréis orden cómo sobre las mandas y limosnas que en esas provincias se hicieren a los religiosos y conventos que en ellos hay de la dicha Orden de Santo Domingo, no sean vejados ni molestados en manera alguna.

Carreño. pp. 379-380.

Fuente:

Francisco de Solano. Cedulario de tierras. Compilación. Legislación agraria colonial (1497-1820). Instituto de Investigaciones Jurídicas. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición: 1984. Segunda edición: 1991. México.

http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=387