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Siglo XVI > 1570-1579 > 1575

Carta al Rey, del arzobispo de México, tratando de las relaciones que tenía con los religiosos de todas las órdenes, de la provisión de beneficios eclesiásticos, de lo que ocurría en el convento de monjas de Santa Clara y de otras cosas
25 de septiembre de 1575

SACRA CATOLICA REAL MAJESTAD.-En la flota que llegó a San Joan de Lua, a 25 de agosto, recebí una carta de vuestra majestad de 15 de mayo, a la cual y a las cédulas que con ella vinieron responderé en ésta.

Con los religiosos de todas las órdenes he procurado siempre tener amistad y buena correspondencia por lo que veo que importa al servicio de Dios y de vuestra majestad y descargo de mi conciencia, pues tanto han aprovechado y aprovechan en estas partes en lo spiritual y con este motivo he dado aviso a vuestra majestad de algunas cosas para no encontrarme con ellos y así usaré de las cédulas que acerca dellos se me han remitido con el mejor término que yo pudiere, de suerte que entiendan el celo que me mueve y no inquietarlos en lo que legítimamente tuvieren y desto están bien saneados porque en nada les he sido molesto después que vuestra majestad por su benignidad me puso sin merecerlo en este lugar proveyendo a los clérigos que en sus partidos hagan buena vecindad y tengan todo respeto, y con este presupuesto no he intentado nada con ellos acerca del patronazgo real hasta que vuestra majestad mande lo que se debe hacer porque el virrey dice que ha escripto sobre ello y no haberles notificado la instrucción que vuestra majestad mandó enviar en la flota pasada, y con esto publican que en su particular será vuestra majestad servido suspenderla.

En cumplimiento de la cual he vacado cuasi todos los beneficios curatos del Arzobispado, por la orden que en ella vuestra majestad manda y hastaora no se ha collado más de uno porque aunque algunos se han opuesto, no han sido suficientes y los examinadores declararon no debérseles de dar en propiedad, pues vuestra majestad manda que se den a quien fuere competente sobre que se encarga la conciencia a los prelados, y aunque en la ciudad y arzobispado hay clérigos hábiles y de buenas partes no se han querido oponer o por no salir demérito o por no encargarse de los beneficios no estando más proporcionados que hoy están y con seguridad de la comida por no poderse sustentar con el salario, que esto es lo primero en que se había de dar orden como muchas veces lo he dicho al virrey, y con todo esto entiendo que no se dejarán de ir collando poco a poco porque como saben que no se les ha de dar sin suficiencia, todos se dan a estudiar para poder entrar sin temor en el examen, y algunos hay que habiendo sido dados por insuficientes en él, han dejado los partidos y están estudiando en esta ciudad, y con esto y con el modo que se tiene en las órdenes en este Arzobispado, donde no se admiten sino por su derecho se va desterrando la ignorantia, y en pocos años espero en Dios se podrán ocupar estos lugares de buenos subiectos y desta manera se cumplirá mejor la intención de vuestra Majestad y les descargará su real conciencia y la del prelado pues es menos inconviniente aguardar algún tiempo que no dar los beneficios a quien no los merece, que aunque sea a móvile no converná quitárselos sin constar de deméritos: Vuestra majestad será servido mandar avisar de su voluntad y yo haré lo mismo de lo que en este particular se fuere haciendo.

La cédula acerca del monasterio de Sancta Clara, ni su duplicato que vuestra majestad acusa habérseme remitido no he recebido hasta ahora, podría traerla el comisario general de los franciscos que por días se aguarda y cierto para el remedio de aquella casa vernía bien que viniese con alguna orden porques lástima ver lo que pasa y la queja pública que forman los padres de aquellas religiosas viendo consumidas las doctes de más de treinta y no es de maravillar pues están en él cinco hermanas y una madre que todo lo gobiernan a su modo con gran sentimiento de las demás, y fray Miguel Navarro, comisario pasado lo ha hecho también, que el remedio que ha dado en esto es darles subcesor, luego como entendió que lo tenía él, procurando que se encargase deste monasterio el provincial de Mechuacan que acaso estaba aquí, el cual con la misma ligereza ha llevado adelante el principio de su buen gobierno de que no ha habido pocos cuentos en México, que todos los entenderá el comisario de los de su misma orden y no le faltará qué corregir.

La merced que vuestra majestad ha sido servido hacer a esta dignidad para que la Audiencia le dé favor y ayuda en los negocios que le tocan, y no impidan el castigo de los pecados públicos procediendo en las fuerzas con el recato que la distancia del lugar pide, ha sido importantísima para que de aquí adelante todos hagamos nuestros oficios con más recato, justificación y buena correspondencia, y ésta terné yo cuanta debo y soy obligado y certifico a vuestra majestad que nadie me ha hecho ventaja en respectar al virrey y Audiencia, y en esto no he hecho nada, pues ninguno tiene más precisa obligación que yo por el lugar que indignamente tengo, y el provisor está advertido que sustancie las causas de manera que la Audiencia entienda que se procura hacer el deber, y si de algunas contingencias que he tenido con el visorrey he dado aviso ha sido por escrúpulo cristiano por lo que me parecía debía a mi lugar pues decía mi sentimiento a vuestra majestad que sólo lo podía remediar pasándolo acá con la humildad, paciencia y respecto que se debe a quien está en lugar de vuestra majestad como lo haré siempre cuando el caso se ofrezca procurando con todo cognato escusar la ocasión.

Con el Cabildo desta Santa Iglesia he tenido y tengo toda conformidad porque procuro proceder con blandura pues de lo contrario tengo esperiencia que no resultan buenos efectos porque la demás clerecía se gobierna por estos miembros y así prosiguen en todo como lo sienten de sus pechos y la causa por donde supliqué a vuestra majestad me hiciese merced de las cédulas que se me remitieron acerca del Cabildo y curas, fué para que la licencia que hasta aquí han tenido en proceder en su cabildo absolutamente no fuese ocasión de sembrar discordia y con este fin avisé de algunas cosas de que el derecho me hace juez, para que con la autoridad de vuestra majestad se asentasen porque veo en estas partes lo muy claro, cuando hay respectos, tener dificultosos fines.

Demuéstrase vuestra majestad servido del consentimiento que envié para eregir el Obispado de Guatimala en Arzobispado y para que tenga por sufragáneos los Obispados de la Verapaz, Chiapa, Honduras y Nicaragua y manda vuestra majestad que lo restante comviene que proceda en la forma que se me ha enviado ordenado y que así lo haga; esto último no entiendo porque en lo que toca a mi particular no he visto nada; suplico a vuestra majestad sea servido de mandarme advertir de lo que debo hacer.

Por escribir al comisario general de la Sancta Cruzada muy largo lo que ha pasado en el asiento desta segunda predicación con las órdenes de Santo Domingo Sant Francisco y Sant Agustín que son cuasi el todo en estas partes que informará a vuestra majestad por relación, sólo diré que tengo buena esperanza del suceso desta causa, aunque los dominicos insisten en su opinión afirmando ahora que los motivos que remití el año pasado la esperiencia los ha comprobado, y así converná, para que se allanen, que vuestra majestad mande proveer del remedio que aviso al comisario general, y he tenido a sumo favor la satisfacción que vuestra majestad demuestra tener de mí acerca deste particular que ya que mis obras sean defectuosas tiene este renombre mi deseo.

Va con esta relación de lo que ha valido la predicación pasada en este Arzobispado de México y Obispados de Tlaxcala, Guaxaca, Mechoacán, Nueva Galicia y Yucatán y con cuanto la han costeado los tesoreros para que a vuestra majestad le conste en suma de lo que en todo pasa.

También envío testimonio de lo que montaron los derechos de firmas y sellos de todos los despachos que se hicieron en la dicha predicación para este Arzobispado y para los sufráganeos conforme al arancel, porque así lo permitió el comisario general por su instrucción impresa y con todo esto no se llevaron sino por que un criado mío a quien los di, con el gusto del interese tuviese más cuidado y diligencia en el buen despacho, porque en esto se ocupaba y no en otra cosa, habiendo todo el año o lo más que hacer, escribiendo a diversas partes, en especial a los comisarios dando a unos gracias de lo que bien hacían y a otros animándolos y penalmente advirtiendo a todos de lo que habían de hacer y de dudas y casos que se les ofrecían, pero de aquí adelante no se llevarán, y no por esto dejará de haber el buen despacho que conviene pues vuestra majestad me ha dado con qué poder sustentar este criado y otros y tengo por sumo premio quererse vuestra majestad servir de mí.

Con la licencia que vuestra majestad me concede por sus leyes pedí al virrey me la diese para que en esta Real Audiencia por vía de suplicación pudiese alegar de mi derecho acerca de la parroquia de San Pablo desta ciudad, de que vuestra majestad hizo merced con cierta modificación a la orden de Santo Agustín como verá vuestra majestad por las simples copias que envié por no estar substanciada, la causa para que conforme a ellas y a la petición de los vecinos de San Pablo vuestra majestad mande proveer lo que fuere servido restituyendo al despojado, pues para esto basta la respuesta de los religiosos demás de probarse bastantísimamente lo alegado en mis escriptos como caso notorio.

El visorrey me demostró una cédula de vuestra majestad cuyo duplicado no he visto, aunque en ella se acusa de remitírseme acerca de la ermita de Nuestra Señora de Guadalupe media legua de México por donde parece haberse hecho a vuestra majestad siniestra relación en la erectión, renta, gastos y limosnas de aquella casa porque la verdad es la que parece por esa información que hice hacer a mi provisor después de la visita para que constase della y cesasen falsas opiniones: por el testimonio se verá la renta que tiene y las limosnas que se dan y sus gastos ordinarios; habiendo conferido esto con el virrey le parece que se aplique lo que sobrase para casar huérfanas o otra obra pía, de suerte que el pueblo vea en lo que se emplea para que más se edifiquen los devotos de aquella sancta casa, y así con brevedad se porná en ejecución lo que más conviniere al servicio de Dios y de vuestra majestad y mejor pareciere al virrey. Nuestro Señor la sacra católica real persona de vuestra majestad guarde por largos tiempos y felicite en más reinos por beneficio de su Iglesia. Amén.-De México, 25 de septiembre, 1575 .-Besa las reales manos de vuestra majestad su menor vasallo y capellán.-P. Archiepiscopus Mexicanus.-(Rubricado).

(En el sobre)

A la sacra católica real majestad del rey nuestro señor en su Real Consejo de las Indias.

(En otros lugares y de distintas letras):

A su majestad, México.-El arzobispo de México, 25 de septiembre de 1575 años.-Sumada.-Respondido en la relación tráigase lo que se pide.-Sáquese relación y júntese con los testimonios y dénse a un relador.

Fuente: Epistolario de Nueva España. Francisco del Paso y Troncoso (Comp.). 16 tomos. México: Antigua librería de Robredo de José Porrúa e Hijos, 1939-1942. Vol 11, pp. 262-267