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Siglo XVI > 1560-1569 > 1566

Instrucción del Rey Felipe II al Virrey de Nueva España, Gastón de Peralta, Marqués de Falces.
10 de marzo de 1566

Lo que vos Don Gastón de Peralta, Marqués de Falces, a quien habemos proveído del cargo de nuestro virrey de la Nueva España y sus provincias y presidente de la audiencia real que reside en la ciudad de México de dicha Nueva España, habéis de hacer en el servicio de Dios Nuestro Señor y nuestro, y bien de toda aquella tierra, además de lo contenido en los poderes que de nos llévais es lo siguiente:

Los primeros tres capítulos son como los de la del virrey Don Luis de Velasco.

El cuarto para que se hagan monasterios y más lo que se sigue, lo cual haréis llamando para ello al arzobispo u obispo en cuyo distrito se hubiere de hacer tal monasterio y al provisor de la orden de que se fundare dicho monasterio conforme a lo proveído por nosotros.

Quinto, sexto y séptimo como los de dicha instrucción.

Otrosí, porque no está ordenado y mandado en dicha Nueva España, porque cesen las muertes y daños que por esta causa se les puede recrecer y para remedio de esto convendrá que se abran caminos y se hagan puentes con brevedad para que las recuas puedan ir libremente a todas partes. Os informaréis de lo que así sobre ello hizo Don Luis de Velasco, virrey que fue de aquella tierra. Y si en alguna parte hubiere necesidad de que se hagan dichos caminos y puentes, daréis orden como se hagan y proveeréis que se guarde y cumpla lo que por nos está mandado acerca de no cargarse dichos indios. Veréis las provisiones que acerca de ello están dadas.

En la ciudad de México y en algunos pueblos de la Nueva España se han hecho casas donde se recojen algunas indias doncellas para adoctrinarlas en las cosas de nuestra santa fe católica y enseñarlas cómo han de saber regir sus casas cuando fueren casadas, cual obra tenemos por importante al servicio de Dios y bien de los naturales de aquella tierra. Y por esta causa deseamos que vayan en crecimiento y sea favorecida en todo lo que hubiere lugar. Os informaréis qué casas hay de esta calidad y qué orden se tiene en ellas en adoctrinar y enseñar las indias y cómo se sustentan, y de qué oficio y de lo que conviene que se haga paa su conservación. Y procuraréis de favorecerlos siempre y tener cuidado de su recogimiento y honestidad y que en las provincias donde hubiere buen aparejo y no las hubiere, se hagan casas para este efecto y se pongan en ellas mujeres de buen ejemplo y doctrina porque se comunique el fruto de esta buena obra en toda la tierra. Y enviaréis relación de lo que en esto supiereis y de las cosas que os pareciere se deben proveer por nos para la conversión. aumento y perpetuidad de estas cosas.

También somos informados que por cuanto en dicha ciudad de México y su comarca había muchas niñas mestizas hijas de españoles e indias que andaban perdidas sin padre y sin persona que las recogiese, se había hecho una casa para su recogimiento y sustentación y doctrina. Y deseamos que esta buena obra se conserve y lleve adelante. Y os informaréis del estado de esta casa y de lo que en ella se hace y de lo que tiene para su sustentación y limosnas que para ello se hacen. Procuraréis en todo su favor y aumento como os mandamos que lo hagáis en las cosas de las Indias en el capítulo precedente.

Y porque se nos ha hecho relación que en la ciudad de México hay dos hospitales para recoger y curar los enfermos, los visitaréis y os informaréis bien de la orden que en ellos se tiene para la cura y servicio de los enfermos y de su edificio, y de la dote y limosnas con que se sustentan. Y procuraréis que sean favorecidos y se dé orden en ellos como conveniente para la buena cura y tratamiento de los enfermos por el prelado de aquella ciudad. Si viereis que hay necesidad de más orden del que al presente tienen y necesidad tendréis especial cuidado vos y los oidores de la audiencia real de dicha Nueva España, de favorecer estos hospitales. pues es obra de Dios y tan necesaria para los pobres de aquellas partes.

Capítulo doce. Como el doce de dicha instrucción de la de Don Luis de Velasco.

13. Como el 9 de ella y más lo siguiente: y porque podría ser que el Lic. Valderrama, de nuestro Consejo y nuestro visitador de aquella tierra hubiese hecho alguna novedad de lo que por nosotros está ordenado acerca de ello, os informaréis de lo que en ello pasa. Y estando vos ocupado de manera que no convenga salir de dicha ciudad de México, proveeréis que vaya a dicha visita uno de los oidores de dicha Audiencia Real de Nueva España, al cual ordenaréis que haga lo tocante a las tasaciones llamadas y oídas las partes a quienes tocare, al cual mandamos que haya y lleve de ayuda de costa a respecto de 300.000 maravedís por año, allende de su salario y no más.

14. Como 13 y más lo que se sigue. Y conforme a la orden que ahora nuevamente por nos está dada en la cobranza y distribución de dichos tributos para remedio de los excesos y agravios que los indios de sus caciques y otras personas en esto reciben.

15, 16, 17. Como 15, 17 y 18 de dicha instrucción de Don Luis, provea que los indios trabajen, los indios planten morales, planten lino.

18, como 19. Favorezca los ingenios de azúcar.

19, como 20. El oidor visita las estancias.

20, como 22. Desembarácesen las tierras de regadío.

21, como 23. Que se hagan pueblos.

22 y 23, como 23, sobre la mudanza de Veracruz.

24 A. Como 24, véase el sitio de la estancia de Villalobos y avise.

25, como 26 y 27. No tenga voto en las cosas de justicia y provea sólo las cosas del gobierno.

26, como 28, que provea los corregimientos.

27, como 29. Avise de la vocación de los oficios sin proveerlos.

28, como 30, aguardar las ordenanzas de la audiencia.

29, como 31, no consienta traspasos ni renunciaciones conforme a las Nuevas Leyes.

30. Y porque nos está mandado que se haga un muelle en el puerto de San Juan de Ulúa, para la seguridad de los navíos que a él fueren, os informaréis en qué estado está la obra de él y lo demás que por nos está mandado que se haga en dicho puerto. Y daréis prisa a que se acabe y tomaréis cuenta de lo que se hubiere obrado para la obra de ello y de lo que se ha gastado en ello. Y avisaréis en los primeros navíos que a estos reinos vengan del recaudo que en ello ha habido y de lo que convendrá proveerse acerca de ello. Y entretanto proveeréis vos lo que más convenga a nuestro servicio y bien de dicha obra.

31. Otrosí, porque en dicha Nueva España según somos informados se coge cantidad de seda y hemos mandado que se pague de diezmo de diez capullos uno, os informaréis pues lo que vale al presente en el arzobispado de México y en cada uno de los obispados de aquella tierra en cada año el diezmo de dicha seda y cómo se distribuye y gasta conforme a la erección de dicho arzobispado y obispados. Y nos avisaréis de ello.

32. Item, os informaréis muy particularmente qué cantidad de grana y carmesí se coge en la Nueva España en cada año y qué personas lo cogen, y a qué precio valen en aquella tierra. Y que convendría hacerse de ella y si sería bien tomarse asiento en alguna persona que se obligase de traerlo a estos reinos, venderlo en ellos y fuera de ellos dándonos un tanto de renta cada año. Y comunicándolo con los oidores de dicha audiencia nos enviaréis relación de ello y la resolución que de todo acerca de ello tomareis.

33. Otrosí, os informaréis qué minas hay en la Nueva España y cómo se benefician y si es necesario proveerse algo en ellas. Nos enviaréis relación de ello y lo que vieréis que conviene breve remedio lo trataréis con nuestros oidores de la Audiencia Real de la Nueva Espana para que lo proveáis como convenga.

34. como 32 de dicha instrucción que los moriscos se echen de las Indias.

35. como 33, hasta donde dice con la diligencia que de vos confiamos: que vengen por sus mujeres.

36. Item. Mandaréis guardar y cumplir la provisión que manda echar de esas partes los frailes que han apostatado.

37. como 35, para que no impida servir.

38. como 36, para que haga cumplir lo que está mandado sobre que los oidores no tengan granjerías y más lo siguiente: Y lo mismo proveeréis que guarden los otros oidores de nuestras audiencias del distrito de esa Nueva España.

39. como 37, para que se guarde lo proveído en el buen recaudo de los bienes de difuntos.

40. como 38, para que las cédulas se pongan en archivo.

41. como 39, para que deje registro de lo que proveyere.

42. Y porque en la instrucción que dimos a Don Luis de Velasco, virrey que fue de dicha Nueva España, hay un capítulo del tenor siguiente. El capítulo inserto es:

40. Para que procure se junten los indios en pueblos. Veréis dicho capítulo y comunicaréis lo en él contenido con los oidores de la audiencia y con los prelados y religiosos que os pareciere que tengan experiencia de las cosas de la tierra y platicaréis qué orden se podrá tener para la ejecución de lo contenido en dicho capítulo, porque seríamos muy servidos que así se efectuase por las razones en él contenidas. Y nos enviaréis vuestro parecer y lo que de ello resultare para que mandemos proveer lo que más convenga al servicio de Dios Nuestro Señor y nuestro y bien de dichos indios. Y en el entretanto proveeréis vos lo que os pareciere que convenga y tendréis cuidado que lo contenido en dicho capítulo se cumpla y efectúe como en él se contiene por la mejor orden y más cómoda que allá vieréis convenir.

43. como 41, para que haga echar de la tierra los frailes díscolos.

44. como 42, para que guarde los capítulos de los corregidores.

45. como 43, para que no vivan entre los indios los españoles no casados.

46. Asimismo habéis de ser advertido que no habéis de proveer ni criar oficio ni acrecentar salarios de nuevo ni aumentar salario a persona alguna que tenga oficio proveído sin expresa comisión nuestra. Y que cuando en algún caso os pareciere que conviene acrecentar dicho salario, nos lo consultaréis primero para que por nos visto se provea lo que más convenga. Y cuando en algún caso conviene otra cosa, nos los consultaréis.

47. Item, no habéis de librar cosa ninguna en nuestra real caja por vía de merced ni gratificación ni en otra manera alguna sin comisión especial nuestra para ello.

48. Otrosí, no habéis de tomar de nadie dinero prestado ni otras cosas, ni dádivas ni presentes en poca ni en mucha cantidad, aunque sean cosas de comer y beber so las penas contenidas en las leyes de nuestros reinos que acerca de ello disponen, y de 2.000 ducados para nuestra cámara y fisco.

49. Otrosí, habéis de estar advertido de no dar a vuestros parientes ni allegados ni criados cosa ninguna de los aprovechamientos ni oficios ni salarios y entretenimientos de la tierra, sino a las personas que conforme a las leyes y provisiones nuestras se deben dar y proveer. Antes tendréis cuenta de vivir de manera que con vuestra vida y costumbres deis buen ejemplo a los de aquella tierra como de vuestra persona se confía.

50. Item, no habéis de casar hijos ni hijas ni parientes en aquella tierra sin expresa licencia nuestra. Y porque somos informados que ha muchos días que teneis concertado de casar un hijo de Don Antonio de Peralta, con una hija de Antonio de Villasca, vecino de dicha ciudad de México. Si por caso cuando vos llegaréis a aquella tierra no estuviere efectuado dicho casamiento, no se efectúe ni es nuestra voluntad que se haga sin nuestra expresa licencia. Y trayéndose a estos reinos la hija de dicho Alonso Villaseca conforme al asiento que sobre ellos se hubiere tomado.

51. como 44 de la de Don Luis de Velasco, para que los relatores y escribanos no lleven derechos demasiados.

52. como 45, para que haga visitar cada año los registros de los escribanos.

53. como 46, para que no traten tener granjerías.

54. Otrosí, llegado a dicha Nueva España os informaréis del estado en que están las cosas de la casa de la moneda de dicha ciudad de México y habiendo necesidad de proveer algunas cosas en ella nos avisaréis de ello. Entretanto lo proveeréis como vieréis que conviene.

55. Otrosí, porque podría acaecer haber alguna manera de levantamiento en aquella tierra o venir, de las provincias del Perú u otra parte, o de alguna isla o provincia cerca de la Nueva España. Y en tal caso conviniese de proveer de paso para remedio de él, estaréis advertido que cuando el caso ocurriere proveáis en ello lo que convenga como persona que tendrá la cosa presente.

56. Item. En el guión que trajeréis como virrey traeréis nuestras armas reales, no otras algunas.

57. Por todo lo que convenga en las provincias al servicio de Dios Nuestro Señor y nuestro y buena gobernación y población de esa tierra y buen tratamiento y conservación de los naturales de ella y buen recaudo y aumento de nuestra hacienda y guarda de las cédulas y provisiones que para este efecto por nos están dadas y se dieren de aquí adelante.

En lo cual todo entenderéis con el cuidado y diligencia que de vos confiarnos.

Hecha en El Escorial, a 10 de marzo de 1566.

Yo el Rey.

Refrendada de Eraso, señalada de Tello de Sandoval. Dr. Vázquez, Zapata, Molina, Salas, Aguilera.

Fuente: Los Virreyes españoles en América durante el gobierno de la casa de Austria: México, edición de Lewis Hanke con la colaboración de Celso Rodriguez, Biblioteca de autores españoles, Atlas, Madrid, 1976-1978, 5 volúmenes, volumen 1, 1976, pp. 164-168.