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Siglo XVI > 1560-1569 > 1565

Carta que escribieron los oficiales de las islas del Poniente -Guido de Labeçari, Andrés Cauchela, Andrés de Mirandaola- á la Real Audiencia de Nueva España.
28 de mayo de 1565

Carta que escribieron los oficiales de las Islas del Poniente á la Real Audiencia de Nueva España, dando cuenta de su salida del puerto de Navidad á los 20 de Noviembre de 1564, y de su llegada á las Islas Filipinas á 13 de Febrero siguiente, con lo ocurrido posteriormente en aquellas Islas hasta la fecha de esta carta, .a

Muy poderosos señores=como ya Vuestra Alteza terna entendido por el despacho que llevo el bachiller martinez de como nos hizimos a la vela a los veynte de noviembre de MDLXIIII años para estas yslas del poniente en cumplimiento de lo mandado por vuestra Alteza diremos lo que en ellas se ofresce con toda fidelidad y diligencia.

Como vera Vuestra Alteza por la Relacion de los pilotos que vinieron en el armada de la navegacion que havemos hecho no tratarernos acerca del sino Remitirnos a el y solo diremos lo que se ofresce tocante al servicio de dios nuestro señor y su magestad y augmento de su Real hazienda en lo que puede aver en estas partes.

Llegamos a esta felipinas a XIII de hebrero de DLXV años y desde el dia que llegamos a ellas hasta oy avemos hallado ningun amigo ni gente que Reconozca a Su Magestad y la ocasion venimoslo a entender al cabo de dos meses andados en este arcipielago de como los portugueses questan en los malucos vinieron a una ysla llamada Bohol en la qual estuvimos treynta y siete dias y en ella hizieron el daño siguiente despues de aver hecho pazes y dado a entender que venian a contratar les hizieron que juntasen un dia todos los mas naturales que pudiesen de suerte questando seguros y contratando les dieron una Arma en que les mataron quinientos hombres y prendieron seiscientos y los llevaron a maluco por esclavos -a nos sido gran ynquietud por que como gente que tan mala obra a rescebido estan muy atemorizados y como tales en viendo alguna vela se yvan al monte y si acaso aguardavan algunos era para darnos a entender que no querian nuestra amistad- desta suerte avemos pasado desde el dia que llegamos hasta oy mucha pena y asi venimos a parar en una ysla donde mataron la gente de magallanes en la qual nos Rescibieron con alguna manera de paz y fue hasta otro dia siguiente que pusieron en cobro a sus mugeres e hijos y luego que lo hizieron dixeron que no querian dar cosa ninguna de las que se les pidio que fue de los bastimentos que ellos tenian por nuestros resgates dixeron como hemos dicho que no solo no querian dar sino que querian pelear y asi nos fue forçoso hazerlo -echose la gente toda por tierra y el artilleria de las naos y la gente el arcabuzería en tierra se Retiraron de suerte que ninguno dellos se pudo aver- tenian apercibida su armada por mar.

Desampararon las casas en las qoales no se hallo cosa propia dellos hallose un nino jesus y un verso de hierro y otro de bronce de ningun provecho creese que deven ser del tiempo de magallanes Rescebimos el contentamiento que en tal caso deven los cristianos por entender quel señor a sido servido de rrescebirnos en su amparo y hazernos tan gran vien y merced suplicamosle nos encamine en su servicio y conserve en el de su magestad.

Entendemos en lo que hasta oy se a visto en todas las partes que avemos llegado puede su magestad hazer en ellas grandes Reynos y señorios enviando socorro de gente armas y municion y artilleria Vuestra Alteza por quedar como quedamos muy nescesitados de todo y en parte donde ay muchedumbre de gente y muy bellicosa y atento a que en todo el arcipielago tienen apregonado guerra contra nosotros por causa de los dichos portugueses.

La memoria de las cosas nescesarias para este campo y el socorro della va con esta -Vuestra Alteza mandara que se provea con gran presteza e diligencia por que no se haziendo se padescera gran Riesgo y no se podra sustentar el campo y haziendose se conseguira lo que su magestad pretende.

Como Vuestra Alteza terna noticia no truximos fierro de los quintos Reales de su magestad de cuya cabsa no se an quintado algunas cosillas de oro que se an hallado en sepolturas destos gentiles y asi se ha hecho la diligencia de nuestra parte asi en esto como en todo lo que se a hallado se nos entregase mando el general se hiziese deposito en las personas que las tales cosas hallase hasta tanto que Vuestra Alteza mande de alla otra cosa suplicamos á Vuestra Alteza mande poveer en el caso lo que fuere justicia y en los quintos y la orden que en todo se a de tener en estas partes en todas las cossas tocantes al servicio de su magestad y de nuestros oficios -hizose un pregon ganeral que qual quiera persona que llevase oro perlas joyas piedras lo tubiese perdido si no fuese Registrado en el Registro de su magestad- por no tener los dichos quintos con que quintar damos aviso a los oficiales que Residen en esa ciudad para que si paresciere alguna cossa fuera de Resgistro se haga la diligencia que conviene.

La muestra del oro canela y cera que se hallo en un puerto llamado butuan donde fuimos el tesorero y fator por mandado del general a que viesemos cierta noticia que se tenia de las cosas que avia en la ysla de beguendanao y hallamos este dicho puerto y en el dos juncos de moros que alli estavan contratando y alli hizimos por la orden que llevabamos las paces con el señor deste dicho puerto y dimosle la embaxada y presente que nos mando el general-dimosle á entender como yvamos a contratar en su tierra con su voluntad y favorescerle y ampararle en nombre de su magestad en todo lo que se le ofresciese el qual Respondio que era contento Respondieron los moros por el por que (se) nos fueron los ynterpretes entendimos que Rescebian pena muy grande los dichos moros de la embaxada y asi creemos devian obrar su Ruin yntencion con el dicho señor y los naturales y asy nos fue forçoso resgatar con ellos por no dar lugar a los naturales a que contratasen con nossotros y no quisieron los dichos moros otro resgate sino fueron tostones y por estos se concertaron que darian un peso de oro por seis de plata y a este precio se Resgato ese oro que por muestra se embia a su magestad y a Vuestra Alteza y la cera y canela los dineros heran de ciertos difuntos que la Razon se embia a los officiales de la hazienda Real.

Suplicamos a su Magestad y a vuestra alteza en su Real nombre que por quanto estos dichos moros y otros sacan todo el oro perlas y joyas piedras y otras cosas de que no tenemos noticia y ser en daño de los naturales asi por que no dan lugar a que se ymprirna nuestra santa fe como por sacar el dicho oro que si prosiguieren el dicho contrato de oy adelante pierdan las haziendas y ellos sean esclavos atento a que predican la seta maometana asi en esto como en las demas cosas nescesarias para el socorro mandara Vuestra alteza se provea todo con gran diligencia por que todo lo que en la memoria se pide es muy nescesario y quedamos en gran nescesidad de todo y en todo acrescentando y mandando lo que vuestra alteza fuere servido para que se consiga en estas partes lo que su magestad pretende y tanta nescesidad ay de la Religion cristiana para estos naturales y enbiandose gente y todo lo mas que se pide en la dicha memoria-guarde nuestro señor las muy poderosas personas de vuestra alteza y acresciente tan grandes Reynos y señorios- de çubu XXVIII de mayo de MDLXV anos.

Muy poderosos señores=De Vuestra Alteza Fieles criados que los muy poderosos Pies con toda umilldad Besan=Guido de labeçari y Andres cauchela y Andres de Mirandaola.

Fuente: Colección de documentos inéditos relativos al descubrimiento, conquista y organización de las antiguas posesiones españolas de ultramar. Segunda serie, Real Academia de la Historia, Est. Tipográfico Sucesores de Rivadeneyra, Madrid, De las islas Filipinas, 2 volúmenes (Nº 2 y 3, 1886-1887) Tomo 2, 1886, pp. 359-365.