Buscar en  
  Página principal

  Conquista

  Independencia

  Revolución

  Siglo XXI

  Siglo XX

  Siglo XIX

  Siglo XVIII

  Siglo XVII

  Siglo XVI

      1590-1599

      1580-1589

      1570-1579

      1560-1569

      1550-1559

          1559

          1558

          1557

          1556

          1555

          1554

          1553

          1552

          1551

          1550

      1540-1549

      1530-1539

      1520-1529

      1510-1519

      1500-1509

  Siglo XV

Siglo XVI > 1550-1559 > 1550

Real cédula de Carlos I sobre que los oidores no hayan de tratar ni contratar, ni tener granjerías.
2 de mayo de 1550

El Rey. Nuestros Oidores de la Audiencia Real de la Nueva España. [Va inserta la R. C. del 29 de abril de 1549, véase número 168.] Y agora nos somos informados que no es bastante pena la que por la dicha nuestra cédula y sobrecédula está puesta para que los dichos nuestros oidores no hayan de tratar, ni contratar, ni tener granjerías, ni otra cosa de las que por las dichas cédulas se les prohibe, porque importa poco a un oidor pagar la pena si con tratar gana gran suma de dineros, y que para lo remediar convernía no sólo poner la pena a los dichos oidores, sino a los que con ellos tuviesen compañías y tratos; y visto por los del nuestro Consejo de las Indias, queriendo proveer en ello, de manera que por todas vías cese el fraude que en esto podría haber, fué acordado que debía mandar dar esta mi cédula en la dicha razón, y yo túvelo por bien, por la cual mandamos que la dicha nuestra cédula y sobrecédula della se guarden y cumplan en todo y por todo, según y como en ellas se contiene, y si contra el tenor y forma dellas alguno o algunos de los oidores que agora son o fueren de aquí adelante en la dicha Nueva España fueren o pasaren contra lo que en ellas se manda, por el mismo caso hayan perdido y pierdan sus oficios y todo lo que contrataren y granjerías que tuvieren, y más mil ducados, lo cual aplicamos en esta manera: las dos partes para nuestra Cámara y Fisco; la otra tercia parte para la persona que lo denunciare, y asimismo la persona o personas que trataren o contrataren con los dichos oidores o con alguno dellos, por el mismo caso haya perdido y pierda todos sus bienes y sean aplicados de la manera susodicha; las cuales dichas penas mandamos al Presidente que es o fuere de la Audiencia Real de la dicha Nueva España que ejecute y haga ejecutar en las personas y bienes de los que en ellas incurrieren, y que haga guardar y cumplir esta nuestra cédula y lo en ella contenido, y contra el tenor y forma della no vaya ni pase, ni consienta ir ni pasar en manera alguna; y porque por la dicha nuestra cédula suso incorporada se manda que si algunos de los dichos oidores tuvieren ganados u otras granjerías, se deshagan dellas dentro de medio año, por la presente les damos licencia para que por término de un año primero siguiente que corra y se cuente desde el día de la data desta nuestra cédula en adelante, se deshagan de los ganados y otras granjerías que tuvieren en la dicha Nueva España, no embargante que por la dicha nuestra cédula se haya mandado que lo hiciesen dentro del dicho medio año, y cumplido el dicho un año que por ésta les damos de término, mandamos al dicho nuestro Presidente que si no se hubieren deshecho de los dichos ganados y granjerías, ejecute en sus personas y bienes las penas en esta nuestra cédula contenidas; y porque lo susodicho sea público y notorio a todos y ninguno dello pueda pretender ignorancia, mandamos que esta nuestra cédula sea pregonada públicamente en la dicha ciudad de México por pregonero y ante escribano público.

Fuente: Richard Konetzke. Colección de documentos para la historia de la formación social de Hispanoamérica, 1493-1810. Volumen I (1493-1592). Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, 1953, pp. 271-272.