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Siglo XVI > 1510-1519 > 1512

Traslado de cédula que fija el número de indios que cada uno puede tener en América, por Fernando II de Aragón, V de España.
22 de febrero de 1512.

Traslado de una cédula fecha en Búrgos á 22 de Febrero de 1512, sobre el número de indios que cada uno puede tener en América, publicada en la ciudad de Santo Domingo de la isla Española en 1.o de Julio de dicho año.

D. Fernando, por la gracia de Dios Rey de Aragon, de las Dos Secilias, e Jerusalen, de Valencia, de Mallorcas, de Cerdania, de Córcega, conde de Barcelona, señor de las Indias de mar Océano, duque de Athenas é de Neopatria, conde de Ruysellon é de Cerdania, marqués de Oristan é de Gorciano, administrador é gobernador destos reinos de Castilla é de Leon, etc., por la serenísima Reina, mi muy cara é muy amada hija.

Por cuanto yo he sido informado que así por la mucha gente que hay en las islas Indias é Tierra Firme del mar Océano, é la que de cada dia van, é no haber tanta cantidad de indios cuanta seria menester porque algunas personas tienen muy crescido número de indios, é á muchos de los vecinos é moradores de las dichas islas Indias, así de los primeros pobladores como de otros de los que cada dia van, no les alcanza el repartimiento de los dichos indios, ni se les dan ni tienen ningunos; é como la principal hacienda que allí hay es el provecho de los dichos indios, é las personas que están sin ellos resciben mucho daño é tienen nescesidad, é porque teniendo una persona en una mesma isla más número de los dichos trescientos indios no pueden ser bien tratados, ni apadados, ni mantenidos, ni endustriados en las cosas de nuestra santa fé católica como seria razon; é porque nuestra voluntad es, viendo los muchos trabajos que han pasado los vecinos é moradores que han estado y están en las dichas islas Indias, é la aventura en que ponen sus vidas en el pasaje especial, lo que han trabajado los primeros pobladores dellas, que á todos alcance el bien é fruto que hay, é porque las villas é lugares que hay agora é hubiere de aquí adelante sean más poblados é ennoblecidos, é las personas que allá van tengan más voluntad de parar é trabajar, visto é platicado con algunos del nuestro consejo, fué acordado que para remedio della debian mandar dar esta mi carta en la dicha razon, é yo túvelo por bien; por la cual ó por su treslado signado del escribano público, mando é defiendo firmemente que de aquí adelante ninguna persona de cualquier estado, preminencia ó dignidad que sean, aunque sean oficiales nuestros que fueren ó estuvieren en las dichas islas Indias é Tierra Firme del mar Océano, ó que en ellas tengan haciendas ó mercedes de indios, no puedan tener ni tengan en cada una de las dichas islas é Tierra Firme más número de trescientos indios por merced nuestra, ni por repartimiento, ni en otra cualquier manera; é si al presente alguna persona tiene indios en más cantidad de los dichos trescientos, los deje é le sean quitados, para que se repartan por los vecinos é moradores de las dichas islas, conforme á lo que tenemos mandado, no embargante cualquier merced ó mandamiento nuestro, ó otra cualquier cosa que en contrario sea, que para en cuanto á esto yo lo arogo é derogo é doy por ninguno é de ningund valor y efecto, con tanto que en el dicho número de los dichos trescientos indios no se cuenten los indios que hobieren traido é trujeren de fuera parte, ni los esclavos que tuvieren; é que así se guarde y cumpla, so pena que si treinta dias despues que esta mi carta fuere leida é notificada en la isla Española, alguno tuviere en más número de los dichos trescientos indios, pierda todos los indios que tuviere, é dende en adelante no se le puedan dar ninguno ni lo pueda tener, é que la tercia parte sea para la persona que lo acusare, é de las otras dos tercias partes lleve el juez que lo sentenciare la quinta parte, é las cuatro partes se repartan por los vecinos é moradores de las dichas islas é Tierra Firme; é por esta dicha mi carta é por el dicho su treslado signado de escribano público, mando á D. Diego Colon, nuestro almirante, visorey é gobernador de la isla Española é de las otras islas que fueron descubiertas por el almirante su padre é por su industria, é á los nuestros jueces de apelacion de las tierras, é á los nuestros oficiales que allá residen, ó á otros cualquier justicias que son ó fueren de aquí adelante de las dichas islas, que guarden é cumplan é hagan guardar é cumplir esta mi carta, é todo lo en ella contenido, para que venga á noticia de todos lo hagan pregonar y publicar por las plazas é mercados é otros lugares acostumbrados de las dichas villas é lugares de las dichas islas é Tierra Firme, é dende en adelante tenga mucho cuidado que así en lo que á ellos toca, como lo de otras cualesquier personas que por merced ó en otra cualquier manera tengan más número de los dichos trescientos indios, los dejen é fagan dejar, é no tengan ni consientan en cada una de las dichas islas tenga una persona más número de los dichos trescientos indios, é de la manera segun dicho es, so pena que cualquier de los jueces ó justicias que no lo ejecutaren, pierda los oficios y queden inhabilitados para no poder usar ni tener ningun oficio de justicia.

E de cómo esta dicha mi carta fuere leida é notificada, mando á cualquier escribano público que para esto fuere llamado, que dé ende al que se la mostrare testimonio signado con su signo para que yo sepa cómo se cumple mi mandato. Dado en la cibdad de Búrgos á veintidos dias del mes de Febrero año del nacimiento de Nuestro Salvador é Redentor Jesucristo de mil quinientos é doce años.

Yo el Rey.-

Yo Lope Conchillos, secretario de su Alteza lo fice escribir por su mandado.

Y en las espaldas de la dicha carta estaba escrito lo siguiente.

El obispo de P.a; Conde: Registrada: Oviedo por Chanciller.

Asentóse esta provision de su Alteza en los libros de la casa de la Contratacion de Sevilla á dos dias del mes de Marzo de mil quinientos é doce años. Ochoa de Ysasaga. Juan Lopez de Recalde.

En la villa de Santo Domingo del puerto desta isla Española, Jueves, nona, primer dia del mes de Julio, año del nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo de mil quinientos doce años, estando en las cuatro calles de esta dicha villa, estando ende presente el señor Almirante é Miguel de Pasamonte, tesorero de su Alteza, é Gil Gonzalez Dávila, é Juan de Ampies, contador é factor de sus Altezas, é el licenciado marcos de Aguilar, alcalde Mayor, é otras muchas personas, é en presencia de mí Hernando de Berrio, escribano público y del Consejo desta villa, é de los yuso escriptos, Alonso Hernandez, pregonero público desta dicha villa, por mandado de su Señoría é de los dichos señores, á altas voces pregonó esta dicha carga de verbo ad verbum como en ella se contiene.

Testigos que fueron presentes, Gerónimo de Grimaldo, é Gerónimo de Mendoza, é Alvaro Bravo, é Fernan Gomez, alguacil, é otras muchas personas vecinos é moradores desta dicha villa.

Fuente: Colección de documentos inéditos: relativos al descubrimiento, conquista y organización de las antiguas posesiones españolas en América y Oceanía, sacados de los Archivos del Reino y muy especialmente del de Indias, por Torres de Mendoza, Luis de, abogado de los Tribunales, ex-Diputado a Cortes, con la cooperación competente. Autorizada por el Ministerio de Ultramar, según Real Orden de 10 de julio de 1862, Imprenta de Frías y compañía, Madrid, 1864-84, 24 tomos. Primera Serie, tomo X, 1868, pp. 545-549.