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Siglo XVI > 1510-1519 > 1512

Las ordenanzas para el tratamiento de los indios, ordenadas por los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, V de España.
1512

Don Fernando, etc., por quanto yo e la sereníssima Reyna doña/ Yssavel my muy cara e muy amada muger que santa/ gloria aya syempre tovimos mucha voluntad que los caçiques e/ yndios de la ysla de San Juan venyesen en conoçimiento de nuestra/ santa fe católica, y para ello mandamos faser e se hisyeron/ algunas hordenanças asy por Nos como por nuestro mandado el Comendador Bo/vadilla y el Comendador Mayor de Alcántara, governadores/ que fueron de la ysla de San Juan, e después Don Diego Colón nuestro/ Almyrante, Vissorrey e Governador de la ysla Española e de las otras/ yslas que fueron descubiertas por el Almyrante su padre e por su/ yndustria, e nuestros ofiçiales que residen en la dicha ysla, e según/ se a visto por luenga espiriençia dyz que todo no vasta para que los dichos caçiques e yndios tengan el conosçimiento de nuestra fe que sería necesaria para su salvación, porque de su natural son ynclinados a oçiosidad y malos viçios de que Nuestro Señor es deservido e no a ninguna manera de virtud ny dotrina y el principal danno/ que tienen para no se hemendar de sus viçios y que la/ dotrina no les aproveche ny en ellos ynprima ni lo tomen/, es tener sus asientos y estançias tan lexos como los tyenen/ y apartados de los logares donde viben los españoles/ que de acá an ydo y van a poblar a la dicha ysla, por que puesto que al tyempo/ que los vienen a servir los dotrinen y enseñen las cossas de nuestra fe/, como después de aver servydo se buelven a sus estançias, con estar/ apartados y la mala ynclinación que tyenen olvydan luego todo lo que les/ an enseñado y tornan a su acostumbrada uçiosidad y viçios/ y quando otra vez se buelven a servir están tan nuevos en la dotrina/ como de primero, porque aunque el español que va con ellos a sus asyentos, con/forme a lo que está hordenado, se lo trae a la memoria y lo reprehende/, como no le tyenen temor no le aprovecha y responden que los dexen/ holgar pues para aquello van a sus estançias, y todo su fin y desseo es/ tener livertad para faser de sy lo que les viene a la voluntad syn aver res/peto a nynguna cossa de vertud, y viendo questo es tan contrario a/ nuestra fe y quanto somos obligados a que por todas las vias y maneras/ del mundo que seer pueda se busque algún remedio, platycado por/ Nos con algunos de los del nuestro Consejo e personas de buena vida, letras e con/ciencia, e avida ynformaçión de otros que tenyan mucha notyçia/ y espiriençia de las cossas de la dicha ysla y de la vida y manera de/ los dichos yndios, pareçió que lo más provechosso que de presente se podría/ proveher sería mandar mudar las estançias de los caçiques e yndios/ cerca de los lugares e pueblos de los españoles por muchas conssidera/ciones, y así por que con la conversación contynua que con ellos/ ternán como con yr a las yglesias los dyas de las fiestas a oyr missa/ y los oficios divinos y veer como los españoles lo fasen y con el aparejo y cuydado que teniendolos juntos consigo ternán de les mostrar e yndustriar en las cosas de nuestra santa fe, está claro que mas presto las aprenderán y después de aprendidas no las olvidarán como agora, y sy algún yndio adoleçiere será brevemente socorrido/ y curado y se dará vida con ayuda de Nuestro Señor a muchos quel por no saver dellos y por no curarlos mueren y a todos /se les escussará el travajo de las ydas y venidas, que como son lexos sus/ estançias de los pueblos de los españoles les será harto alivio y no/ morirán los que mueren en los caminos, asy por enfermedades como/ por falta de mantenimientos, y los tales no pueden resibir los/ sacramentos que como cristianos son obligados y según se les daría/ adoleçiendo en los dichos pueblos, y los niños que nacieren serán/ luego vahutizados y todos servirán con menos travajo y a más/ provecho de los españoles por estar más contyno en sus casas, y los visy/tadores que tovyeren cargo dellos visytarlos an mejor y más a menudo/ y les farán proveher de todo lo que les falta e no darán lugar que les tomen/ sus mugeres e hijos como lo hazen estando en los dichos sus asyentos/ apartados, y çesarán otros muchos males e daños que a los dichos yndios se/ les fasen por estar tan apartados, que porque allá son notorios aquí no se/ dizen y se les seguirá otros muchos provechos asy para la salvacion de sus/ ánymas como para el provecho e utylidad de sus personas y conser/vación de sus vidas. Por las quales cabssas e por otras muchas que a este/ propósyto se podrían desyr, fue acordado que para el bien y remedio/ de todo lo susodicho sean luego traídos los dichos caçiques cerca de los/ pueblos de los dichos españoles que ay en la dicha ysla, y para que allí sean/ trabtados e yndustriados e mirados como fes rason y siempre/ lo desseamos, mando que de aquí adellante se guarde e cunpla lo que adelante será/ qontenido.

Primeramente fordenamos e mandamos/ que por quanto es nuestra determinaçión de mudar/ los dichos yndios y facerles estançias junto con las/ de los españoles, que ante todas cossas las/ personas a quien están encomendados o se en/comendaren los dichos yndios, para cada cincuenta yndios/ fagan luego quatro bohíos cada uno de a XXX/ pies de largo e quinze de ancho e V mil mon/tones, los tres mil de yuca y los dos mill de/ ajes e doscientos e cinquenta pies de axí/ e cinquenta pies de algodón, y asy por este res/peto creçiendo y menguando según la cantydad de/ los yndios que tovyere encomendados, e que lo/ susodicho se ponga cave las labranças de los/ mismos vecinos a quien están encomendados o se en/comendaren los dichos yndios, y en buen logar e/ tierra e a vista de vos el dicho nuestro Almyrante e de los visi/tadores que tovyere (sic) cargo dello o de la persona que vos/ el dicho nuestro Almirante, juezes e ofisiales inbiar/des para lo susodicho, el qual vos encargo e mando que sea tal/ que lo sepa muy bien haser y que a su tiempo la perso/na que los dichos yndios toviere a cargo les faga senbrar/ media hanega de mahíz y que a cada uno de los dichos yndios se les de una do/zena de gallinas e un gallo para que los crien e gozen del fruto, asy de los pollos como de los hue/vos, y que en trayendo los dichos yndios a las/ estançias se les entregue todo lo susodicho como/ cossa suya propia, e dígales la persona/ que para lo suso dicho inbiardes, que es para ellos mismos/ y que se les da en logar de aquello que dexan en sus/ tierras para que gozen dello como de cossa suya propia/, e mandamos que esta fasyenda no se les pueda vender/ ny quitar por persona alguna de las a quyen fueren en/comendados ny por otra persona alguna sy/no que queden con los dichos yndios a quyen se señalaren/ e con los que dellos benyeren, aunque la tal persona venda/ la estançia en que estovyeren o le quiten los yndios/, e de las fasyendas que dexaren los dichos yndios quando/ ya sean traydos a las estancias de los vecinos, decla/ramos y mandamos que las tales personas a quien/ se encomendaren los dichos yndios puedan/ gozar e gozen cada uno conforme a los yndios/ que traxiere para que dello los mantenga, e que/ después que las tales personas ayan sacado el/ fruto dello, vos mando que hágays quemar los bohíos de las dichas estancias, pues dellos no se a de/ aver más provecho porque los yndios no tengan cabssa de bolverse allí donde los tra/xieron.

Y fecho lo susodicho, hordenamos y mandamos/ que todos los caçiques e yndios que agora/ ay e oviere de aquí adelnte en la dicha isla de San/ Juan se traygan de las estancias que ellos te/nian fechas donde están o estovieren los pueblos de/ los vesinos que agora ay e ovyere de aquí adelante/ en la dicha ysla, e porque sean traydos muy a su/ voluntad e no resiban pena en la munda/ça, por la presente mandamos a Don Diego Colón nuestro Almyrante/, Vissorrey e Governador de la ysla Española/ e de las otras yslas que fueron descobiertas por/ el Almirante su padre e por su yndustria, e a los/ nuestros juezes e ofisiales de la dicha ysla de San Juan/ que los trayan según e como e de la forma/ e manera que a ellos los pareçiere, con quanto menos/ pena y daño de los dichos caçiques e yndios se/ pueda faser, animándolos e trayéndolos con/ alagos para ello, a los quales encargamos y manda/mos quan encarecidamente podemos que lo fa/gan con mucho cuydado, fydelidad e diligencia/, teniendo más fyn al buen trabtamiento e con/servacion de los dichos yndios que a otro ningún/ respecto ni ynteresse partycular ni general.

Ansymismo, hordenamos y mandamos quel vesino a quien se/ encomendaren los dichos yndios sea obligado/ de les tener fecha una casa para yglesia, junta/mente con la dicha hazienda que asy se les señalare/, en la parte que a vos el dicho Almyrante, juezes e ofisiales pare/ciere que es más convenyente, en la qual/ dicha yglesia ponga ymágenes de Nuestra Señora y una/ campanilla para los llamar a resar, y la persona/ que los tovyere encomendados sea obligado a los/ haser llamar en anocheciendo con la campana e yr/ con ellos a la tal yglesia e haseles synar/ e santyguar y todos juntos desyr el ave maria y pater/ noster, y credo y salve regina, de manera que todos/ ellos oygan a la dicha persona y la tal persona oyga/a ellos porque sepa quál acierta o quál yerra/, para que al que herrare le hemyende, y porque el tyenpo/ que les mandamos dar para holgar antes que anochez/ca es principalmente porque estén descansados a la/ ora que los llamaren para resar a las noches/, y sy alguno de los yndios dexare de venyr a la dicha/ yglesia al dicho tiempo, mandamos que el día siguiente no/ les dexen folgar el dicho tiempo, y todavía sean apre/miados a yr a rezar la noche siguiente/ e asymismo mandamos que cada mañana/ antes que bayan a la lavor les agan yr/ a la dicha yglesia a rezar como lo azen a las/ tardes, no asyéndoles madrugar por/ esto más de lo que se acostumbra, que es en/ syendo el día claro.

Ytem, porque se sepa cómo aprovecha cada uno en las co/ssas de la fe, mandamos que de quinze en quinze/ días les tome quenta la tal persona que tyene/ cargo de lo que supiere cada uno por sy partycular/mente, e les muestre lo que no supieren, e que asy/mismo les enseñe los diez mandamientos e sye/te pecados mortales y los artyculos de la fe a los que/ a la tal persona pareciere que tengan capaçidad e/ avilidad para los aprender, pero esto sea con mucho/ amor e dulçura, e la tal persona que asy no lo cun/pliere yncurra en seis pesos de oro de/ pena, los dos para la nuestra Cámara/ e los otros dos para el que lo acussare/, e los otros dos para el juez que lo sentençiare/ y executare, la qual dicha pena mando que exe/cuten luego en las personas que en ella/ yncurrieren.

Otrosy, porque a Mí es fecha relaçion que en las/ estançias los españoles e yndios que en ellas/ resyden están mucho tienpo syn oyr misa y es/ rasón que la oygan, a lo menos las pascoas/ e domyngos y fiestas y en cada estançia no podrá/aver clérigos para desyr misa, hordenamos y manda/mos que donde ovyere quatro o cinco estansias/ o más o menos en térmyno de una legoa, que en la/ estançia que más en comarca estoviere de todas/ las otras se haga una yglesia, en la/ qual yglesia pongan ymágenes de Nuestra Señora y cruzes/ y un esquilón para que allí bengan todos los/ domingos, pascoas e fiestas de guardar a re/zar e oyr missa, e asymismo a reçibir algunas/ vuenas amonestaçiones que los clérigos que les/ dixeren missa les dirán, y el clérigo que les dixere/ la missa les enseñe los mandamientos y artyqulos de/ fee y las otras cosas de la dotrina cristiana/ para que sean yndustriados y/ enseñados en las cosas de la fee e tomen uso/ de rezar e oyr missa, e para que asy lo hagan mandamos/ que los españoles que estobieren en las estançias con los/ dichos yndios e tovye/ren cargo dellos, sean/ obligados de los llevar todos juntos luego por la/ mañana a la yglesia los días susodichos y estar/ con ellos fasta ser dicha la missa, y después de oyda/ la dicha la missa los tornen a las estançias e les/ hagan tener sus ollas de carne guissada, por ma/nera que aquel día coman mejor que otro nynguno/ de la semana, e aunque algún día falte/ que no aya clérigo que les diga misa, que no enbargante/ esto todavía los lleven a la yglesia para que/ rezen e hagan oración e tomen buena costumbre/, pero sy las otras estansias estovieren en comarca/ donde buenamente se pueda yr a oyr la dicha misa/ que en ellas ovyere, que los tales vesinos sean obligados de los llevar/ allá so pena que qualquier persona que toviere cargo de los dichos/ indios e los dexare de llevar caya en pe/na de diez pesos de oro, los seis pesos como se/ qontiene en el capítulo antes deste y los quatro sean/ los dos para la ovra de la dicha iglesia y los dos/ para el clérigo que los enseñare.

Ytem, porque nuestra voluntad es que a los dichos yndios/ se les busquen todos los mejores medios que se pue/dan para yunclinarlos a las cossas de nuestra santa/ fe católica, e sy ovyesen de yr más lexos/ de una legoa a missa los domingos e fyes/tas sentyrlo han por grave, hordenamos e/ mandamos que sy fuera de la susodicha legoa a don/de mandamos faser la dicha iglesia ovyere otras estan/çias, aunque sean en un mismo ryo donde las/ otras estovyeren, que se haga una iglesia de la manera suso/dicha.

Otrosy, hordenamos, encargamos e mandamos a los/ perlados e clérigos que de aquí adelante llebaren los dies/mos de las tales estançias donde estovyeren los/ dichos yndios, que den contyno clérigos para que en las dichas/ yglesias de las tales estançias digan misas los do/mingos e pascoas e fyestas de goardar, e que/ ansy mismo los tales clérigos tengan cargo de confesar/ a algunos que avrá que se sepan confesar e amues/tren a los que no lo supieren haser, e asy Nuestro Señor/ será muy servido y de lo contrario ha sydo y será/ deservido.

Otrosy, hordenamos y mandamos que en las mynas donde/ ovyere copia de gente se haga una yglesia en logar con/venyente, qual a vos el dicho Almyrante e juezes e ofisiales/ o a la persona que por vosotros fuere señalada/ pareciere, de manera que todos los yndios que andovyeren/ en las dichas minas puedan alcançar a oyr misa/ las dichas fiestas, e mandamos que todos los pobla/dores e veçinos que traxieren los dichos yndios a sacar/ oro sean obligados a tener con ellos la misma/ horden que mandamos que se tenga con los que ando/vyeren en las estançias, como arryba se qontiene/, so las mismas penas de suso qontenidas, las quales a/plicamos como arryba se qontiene.

Otrosy, fordenamos y mandamos que cada uno que toviere/ cinquenta yndios o dende arriva encomen/dados sean obligados de haser mostrar/ un muchacho, el que más ábile dellos le/ pareçiere a leer y a escrevir las cosas/ de nuestra fee, para que aquéllos muestren/ después a los dichos yndios, por que mejor/ tomarán lo que aquél les dixere que no/ lo que les dixeren los otros vesinos e pobladores/, e que sy la tal persona toviere syent/ yndios no lo hisyere mostrar como dicho es/, mandamos quel visytador quen nuestro/ nombre toviere cargo dello los haga mostrar/ a su costa, e porque Yo e la Serenysyma/ Reyna, my muy cara e muy amada hija/, emos sydo ynformados que algunas per/sonas se sirven de algunos mochachos yndios/ de pajes, hordenamos e mandamos que la/ tal persona que se sirviere de yndio por paje/ sea obligado de le mostrar leer y escre/vir e todas las otras cosas que de suso están/ declaradas y sy no lo hisyere se le quiten/ e den a otro, porque el principal deseo/ mío e de la dicha Serenisyma Reyna, mi/ muy cara e muy amada hija, es quen/ las dichas partes y en cada una dellas se/ plante e arraygue nuestra santa fe católica/ muy enteramente, porque las ánymas de los dichos yndios/ se salven.

Otrosy, ordenamos y mandamos que cada e quando algún yn/dio adoleçiere en parte donde buenamente se pueda aver/ clérigo, que sea obligado de le yr a desir el Credo y otras cossas/ de nuestra santa fe católica provechossas, e sy el tal ydio se/ supiere confesar lo confiese, syn por ello llevar ynterese/ alguno, y porque ay algunos yndios que entyenden las/ cossas de nuestra santa fe, mandamos que los tales/ clérigos sean obligados de les hazer confesar una vez en el año/ y que asymismo vayan con la cruz por los yndios/ que morieren y enterrarlos syn que por ello ny por las dichas/ confesyones les lleven cossa alguna, e sy los dichos yndios/ morieren en las estançias mandamos que los entyerren los/ cristianos pobladores que allí estovyeren en la yglesia de la/ tal estançia donde asy estovieren, e sy moriere en/ otras partes donde no ay iglesia que todavía los en/tyerren donde mejor les pareçiere, por manera que/ ninguno quede por enterrar, so pena que el que no lo en/terrare o hiziere enterrar syendo a su cargo pa/gue quatro pesos de oro, los quales se apliquen y re/partan en esta manera: el uno a nuestra Cámara, el otro al/ que lo denunçiare y el otro al juez que lo sentençiare /y el otro para el clérigo que tyene cargo de la estançia o/ logar donde se enterraren.

Otrosy, fordenamos y mandamos que ninguna persona/ que tenga yndios en encomienda ni otra persona alguna/ heche carga a cuestas a los yndios, pero a los yndios que ando/vyeren en las minas e quando se mudaren de un/ lugar a otro, questos tales puedan llevar e lleven/ su hato e mantenimientos a cuestas, porque hemos sy/do ynformados que allí no se pueden tener vestias/ en que se lleben, lo qual se guarde e cumpla asy/ so pena que la persona que hechare carga al tal yndio contra/ el tenor e forma deste my capítulo pague por cada vez/ dos pesos de oro, lo qual sea para el ospital del lugar/ donde fuere vesino el tal morador, e sy la carga que asy/ hechare al tal yndio fuere de mantenimientos tanbién/ la aya perdido y sea para el dicho ospital.

Otrosy, hordenamos e mandamos que todos los vesinos e poblado/res que tienen yndios en encomyenda sean obligados/ de faser vahutyzar todos los niños que naçieran dentro/ de ocho dyas después que asy ovieren naçido/ o antes sy la tal criatura toviere neçesidad de ser/ vatyzado, e sy no oviere clérigo que lo faga sea obligado/ el que tyene cargo de la tal estançia de los vahutyzar/ conforme a lo que en semejantes neçessidades se/suelen (sic) hazer, so pena que el que asy no lo conpliere/ yncurra por cada vez en tres pesos de oro, los/ quales mandamos que sean para la yglesia donde la/ tal criatura se vahutyzare.

Otrosy, hordenamos e mandamos que todas las fun/diçiones que de aquí adelante se hizieren en la dicha ysla/ después que los dichos yndios se ayan traydo/ a las dichas estançias, sean de la manera que de yuso/ será declarado, y es que cojan oro con los yndios/ que las tales personas tovyeren encomendados cinco/ messes del año e que conplidos estos cinco messes/ huelguen los dichos yndios quarenta días/, y que el día que ovyeren de dexar la labor de coger/ el oro al cavo de los cinco messes se les asy/ne en la cédula que se diere a los mineros para/ yr a las minas, e que en el mismo día que asy lle/vare señalado se suelten de la labor todos/ los yndios del partydo donde aquella fundiçión se/ ovyere de faser, de manera que todos los yndios de cada/ partydo se vayan en un mismo día a folgar/ a sus cassas los dichos quarenta días, e que en todos/ los dichos quarenta días ninguno pueda volver a cojer oro con ningún yndio sy no fuere/ esclavo, so pena que por cada yndio que no fuere/ esclavo que qualquier persona truxiere en las mynas/ dentro del dicho térmyno de los dichos quarenta días en la/ dicha cédula qontenidos pague medio peso de oro aplicado/ en la forma susodicha, y mandamos que en/ estos dichos quarenta días vos los dichos nuestros/ ofisiales seáys obligados de tener fechas las fun/diçiones, e mandamos que a los tales yn/dios que ansy salieren de las mynas no se les/ pueda mandar ni mande durante los dichos qua/renta días cossa alguna salvo llevantar/ los montones que tovyeren en este tienpo, e que las/ tales personas que tovyeren en encomienda/ los dichos yndios sean obligados en estos/ quarenta días que asny huelgan de los dotri/nar en las cossas de nuestra fe más que en los/ otros días, pues ternán lugar para ello.

Otrosy, porque hemos sydo ynformados que sy se quitasen/ a los dichos yndios sus areytos e se les ympidie/se que no lo hisyesen como suelen, se les/ haría muy de mal, hordenamos y mandamos/ que no se les ponga ni consienta poner ningún/ ympedimento en el fazer los dichos areytos los/ domingos e fyestas como lo tyenen por costumbre/, e ansy mismo los días de labor no dexan/do por ello de travajar lo acostumbrado.

Otrosy, porque en el mantener de los yndios está la/ mayor parte de su buen tratamiento e avmentación, hor/denamos e mandamos que todas las personas que tovye/ren yndios sean obligadas de los dar a los que es/tovyeren en las estançias e de les tener contyno en ellas/ pan e ajes e ají abasto, e que a lo menos los domyn/gos, pascoas e fiestas les den sus ollas/ de carne guissadas como está mandado en el capítulo que havla que/ los días de fyestas que fueren a misa coman mejor que los/ otros días, e que los días que ovyeren de dar carne a/ los de las estançias ge lo den al respeto que se man/da dar a los que andan en las mynas, e que a los/ yndios que andovyeren en las mynas les den pan e axí e todo lo que ovieren menester e les den una libra/ de carne cada día, e quel día que no fuere de carne/ les den pescado o sardinas o otras cossas con que/ sean mantenidos, e los que estovye/ren en las estançias/ los dexen venyr a los bohíos a comer, so pena que la/ tal persona que toviere los dichos yndios e no cunpliere todo/ lo susodicho en este capítulo qontenido caya e yncurra por cada vez/ que no lo cunpliere en pena de dos pesos de oro, lo qual se re/parta [para] nuestra Cámara e para el acusador e juez que lo/ sentenciare, como de suso está declarado.

Ansymismo, hordenamos y mandamos que entre/ las otras cossas que se an de mostrar de/ nuestra fe a los yndios les hagan entender cómo no deven tener/ más de una muger ny dexar aquélla, e que las tales perso/nas que lo tovyeren en encomyenda e vieren que alguno/ dellos no entienden esto como se deve en/tender o viren que tyenen discreçión e avili/dad para ser cassados e governar/ su cassa procuren que se casen a ley/ e a vendiçión como lo manda la san/ta madre yglesia con la mujer que mejor les es/tovyese, especialmente a los caçiques que les declaren/ que las mugeres que tomaren no an de ser sus/ parientes, y que los visytadores tengan cargo de/ procurar como esto se les dé bien a entender/ e ge lo digan muy a menudo, e que lo mismo lo diga/ a todos los que le entendieren y que le diga y /le haga desir todas las rasones que ay para que ansy/ lo hagan, e que fasyéndolo asy salvarán sus/ ánimas.

Otrosy, fordenamos y mandamos que todos los hijos/ de los caçiques que ay en la dicha ysla e ovyere de aquí adelante/ de hedad de treze años avaxo se den a los frayles de la/ horden de San Francisco como por una my cédula lo tengo mandado/, para que los dichos frayles les amuestren en leer y escrevyr/ y todas las otras cosas de nuestra santa fee, los quales/ los tengan quatro años mostrando e después los/ buelvan a las personas que se los dyeron e los tenyan/ encomendados, para que los tales hijos de caçiques/ muestren a los dichos yndios, porque muy mejor lo/ tomarán dellos, e sy el tal caqique toviere dos hijos/ dé el uno a los dichos frayles e el otro sea el que manda/mos que haga mostrar a los que tovieren yndios.

Otrosy, fordenamos y mandamos que ninguna muger/ preñada después que passare de quatro meses no/ la inbien a las mynas ni façer montones, syno/ que las tales personas que las tyenen en encomienda/ las tengan en las estançias e se syrvan dellas en/ las cossas de por casa que son de poco travajo, asy como/ faser pan e guiar de comer e deshervar, e después/ que parieren críen su hijo hasta que sea de tres años/, syn que en todo este tiempo le manden yr a las my/nas, ny faser montones ni otra cossa en que la/ criatura resiba perjuysyo, so pena que las per/sonas que tovieren yndios de repartimyento/ e asy no lo qunpliere (sic) por la primera bez yncurra/ en seis pesos de oro de pena, los quales se re/partan como de suso se qontiene, e por la segunda bez/ le sea quitada la muger e a su marido/ e pague los dichos seys pesos de oro, e por/ la tercera le sean quitados muger y marido/ e seys yndios, de los quales Nos podamos haser/ merced como de cosa vaca a quyen nuestra merced e vo/luntad fuere.

Otrosy, hordenamos y mandamos que/ todos los que tienen o tovyeren de aquí ade/lante en la dicha ysla yndios de re/partymiento sean obligados a darles a cada/ uno de los que asy tovieren una ama/ca en que duerman continuamente/ e que no los consyentan dormir en el/ suelo como asta aquy se a fecho, la/ qual dicha amaca sean obligados a les/ dar dentro de doze meses primeros y/ siguientes después que tengan/ los dichos yndios señalados por/ repartymiento, e mandamos que los/ nuestros visytadores tengan/ mucho cuydado de myrar cómo se dan/ e tyene cada yndio la dicha amaca/ e apremien a la tal persona que los/ toviere en cargo que si no se la/ oviere dado se la dé dentro de los dichos doze/ meses primeros y siguientes, lo qual manda/mos a vos el dicho Almyrante e juezes que execu/téys en quien en ella cayere; y porque/ en dando alguna cosa a al/gún yndio luego procura de trocalla/ por otra, mandamos que los tales yndios/ sean amonestados por los visytado/res a que no truequen las dichas amacas por/ otras cosas, e sy las trocaren mandamos/ a los dichos visytadores que castiguen/ a los dichos yndios que asy las trocaren e/ tornen a deshazer el trueque que dellas ovieren hecho.

Otrosy, fordenamos e mandamos que/ porque de aquí adelante los dichos yndios/ tengan con qué mejor se bestir e ha/taviar, que se dé a cada uno dellos por la/ persona que los toviere en repartimyento/ un peso de oro por cada año, el qual sea/ obligado de se lo dar en cosas de vestir/ e a vista e consentimyento del nuestro/ visytador, el qual dicho peso de oro/ se entyenda de más de la dicha hamaca que de/ suso mandamos que se dé a cada uno, y por/que los dichos caçiques e sus mugeres es raçón que an/den mejor trabtados e vestydos que los otros yn/dios mandamos que deste peso de oro que se a de/ dar a cada uno de los suyos se quite un/ real de cada uno, e del dicho real haga el dicho visyta/dor comprar de vestir para el tal caçique a su muger/, de lo qual mandamos a vos el dicho Almyrante e juezes e/ ofisiales que tengan mucho cuydado para que asy se haga/, guarde e cunpla.

Otrosy, porque mejor se syrva cada uno de los yn/dios que tovyere encomendados e no se syrva/ nadie de yndios agenos, hordenamos y mandamos/ que persona ni personas algunas no se syrvan de nyn/gún yndio ageno ny le resiban en su casa, ny/ estançia, ny en mynas, ny en parte alguna, ny/ se syrva del, pero sy algún yndio fuere de/ camino de una parte a otra, permitimos que le pue/da tener una noche en su estançia con tanto que/ luego a la mañana lo enbíe de su cassa para/ que vaya a servir a su amo cuyo fuere, e que la/ persona que asy no lo cunpliere caya en pena/ de perdimyento de otro yndio de los suyos propios que/ tovyere en repartymiento por cada uno que asy toviere/ ageno, e den el tal yndio al que lo acusare e torne/ a su dueño el yndio que asy se detovyere, e sy/ la tal persona no tovyere yndios caya en pena por la primera vez de/ seys castellanos de oro, e por la segunda doze, e/ por la tercera le sea la pena trasdoblada, la qual/ se reparta por la manera susodicha, e sy no/ toviere yndios ny dinero le sea conmutada en/ çient açotes.

Otrosy, fordenamos y mandamos que porque los dichos/ caçiques tengan mejor quyen los syrba/ e haga lo que ellos le mandaren para cossas de/ su serviçio, que sy los yndios que tovyere el tal/ caçique se ovyeren de repartyr en más de una/ persona, sy el dicho caçique tovyere quarenta personas/, le sean dadas dellas dos personas para que le/ syrvan, e sy fuere de setenta le den tres/, e sy fuere de ciento, quatro, e hasta ciento e/ cinquenta se le den seys, e dende allí/ adelante aunque más gente tenga no se le/ dé más, los quales dichos yndios que asy le an/ de servyr sean quales el dicho caçique, quisye/re tomar, con que sean terciados onbre y muger/ e hijo, y que estas personas que se le dan va/yan con la persona que más parte tobiere encomen/dada en el dicho caçique, e que sean muy bien/ trabtados, no les mandando travajar salvo/ en cossas ligeras con que ellos se ocupen/, porque no tengan uçiosidad para evitar los yn/convenyentes que de la uçiocidad podrían sub/ceder, e mandamos a los visytadores que tengan car/go de myrar mucho por los dichos caçiques e yn/dios, e que les den muy bien de comer e que les mues/tren las cossas de nuestra santa fe mejor que a los/ otros, porque estos tales podrán dotrinar a los/ otros yndios e lo tomarán dellos muy mejor.

Otrosy, fordenamos y mandamos que todas las/ personas que tovyeren yndios en encomyenda/, asy de los de la dicha ysla Española como/ de los que de las yslas comarcanas se truxieren, sean/ obligados a dar quenta a los visytadores de los que se les/ morieren e de los que naçieren dentro de dyes dyas/, e mandamos que los dichos visytadores sean/ obligados de tener e tengan un libro en que tengan/ quenta e rason con cada persona que tovyere yndios/ de repartymiento y declaren en él qué yndios tiene cada/ uno e cómo se llaman por sus nombres para que/ los nasçidos se asyenten y los muertos se quiten, por/que contyno el visytador tenga relaçión entera sy/ cresen o dysmynuyen los dichos yndios, so pena/ de dos pesos de oro a cada uno de los dichos poblado/res que asy no lo hiziere por cada vez que ansy/ no lo cunpliere, la qual dicha pena se reparta/ para la Cámara e acussador e juez quelo sentençiare/ e executare, y los visytadores sean obliga/dos de traher a cada fundiçión e dar a nuestros/ oficiales que en ella resydieren razón de todo lo suso/dicho, para que ellos sepan los yndios que ovieren/ creçido o menguado entre una fundiçión y otra/, y nos lo hagan saver quando nos enbiaren el/ oro que en la tal fundiçión nos cupiere.

Otrosy, fordenamos que persona ny personas algunas/ no sean osados de dar palo ni açote ni llamar/ perro ni otro nombre a ningún yndio syno el suyo/ propio que tovyere, y que sy el yndio mereçiere ser/ castigado, la tal persona que a cargo los toviere los lleve/ a los visytadores que los castigue (sic), so pena que la per/sona que contra lo susodicho pasare pague cinco/ pesos de oro, la qual dicha pena se repar/ta en la manera susodicha.

Otrosy, porque Nos avemos sydo ynformados que muchas/ personas de las que tyenen yndios en encomyenda/ los ocupan en fasyendas e granjerías de que Nos so/mos deservidos, fordenamos y mandamos que cada/ uno que tovyere yndios en encomyenda sea obligado/ de traher la tercia parte dellos en las mynas cojiendo/ oro, o más de la terçia parte si quisyere, so pena que/ sy no lo cunpliere yncurra en tres pesos/ de oro por cada yndio que faltare de la dicha terçia parte/, pero permitimos que los vesinos de la Sa/vana e Villa Nueba de Yáquimo no sean obli/gados de traher yndios en las mynas porque están/ muy lexos dellas, pero mandamos que con los dichos yn/dios fagan hamacas e camissas de algodón/ e críen puercos e entyendan en otras granjerías/ que sean provechossas para la comunidad, porque algunos/ de los yndios he savido que mudándose a las estançias/ de los pobladores será menester ocupallos luego en/ haser los bohíos e otras cossas que en sus estançias/ que les an de señalar avrán menester, por lo qual no/ podrán dende luego empeçar a traher la terçia/ parte dellos en las dichas mynas, mando a vos el/ dicho Almyrante, juezes e ofisiales que señaléys para lo suso/dicho el térmyno que os pareçiere que se deve dar/, el qual señalad e dedarad desde luego, e sea el/ más vreve que seer pueda.

Otrosy, fordenamos e mandamos que los que tovyere (sic)/ yndios e tovyere (sic) sus fasyendas lexos de las mynas/ e no pudiere proveher de los mantenymientos neçessa/rios a los dichos yndios, questos tales puedan faser/ compañya a las personas que tovyeren hazienda en/ comarca para proveher de los dichos mantenimientos a los/ dichos yndios, y quel uno ponga los mantenimientos y/ el otro los yndios, con tanto quel dueño de los dichos/ yndios ponga el mynero que a de andar con ellos/, porque éste no consentyrá que le falte cossa nynguna/ de lo que ovyere menester, e que lo susodicho no se/ haga por vía de arrendamiento ny por nynguna vía/ que sea, so la pena de suso declarada.

Otrosy, porque de las yslas comarcanas se an tray/do e trahen e cada día traherán mucho yndios/, hordenamos y mandamos que a los tales los/ dotrinen y enseñen las cossas de la fe segund/ e cómo e por la forma e manera que tenemos/ mandado que se den a los otros yndios de la dicha/ ysla; ansymismo, les den hamacas a cada uno/ y de comer por la forma susodicha, e mandamos/ que sean visytados por los dichos visitadores sal/vo sy los tales yndios fueren esclavos, porque/ a estos tales cada uno cuyos fueren los puede/ trabtar como él quisyere, pero mandamos que/ no sea con aquella riguridad y aspereça [con] que suelen tratar a los otros esclavos, syno con/ mucho amor y blandura para mejor yn/clinallos en las cossas de nuestra fe.

Otrosy, fordenamos y mandamos que cada e quando/ dexare alguna persona los yndios que tovyere/ en encomyenda por muerte o por otra cabssa/ alguna por donde los merezca dexar, que la perso/na a quien Nos los mandáremos dar o en/comendar sea obligado de comprar la tal estançia/ que tenya el que dexó los dichos yndios o de sus/ herederos, la qual se tase por dos personas/ sobre juramento que dello sepan, los quales/ nombraréys vos el dicho Almyrante e juezes e/ ofisiales, y por lo que asy fuere tasado sea obliga/do el dueño a se la dar y haser buena, por/que los yndios no se anden mudando [de] sus asyen/tos, pues las personas a quien se encomendaren/ an de ser vesinos del pueblo donde an de ser reparty/dos los dichos yndios.

Otrosy, fordenamos e mandamos que en cada pue/blo de la dicha ysla aya dos visytadores que tengan/ cargo de visytar todo el pueblo y myneros y es/tançias y pastores y porqueros della e sepa (sic) cómo/ son los yndios yndustriados en las cossas de nuestra fe/ e como son trabtadas sus personas e cómo son/ mantenydos e cómo las guardan e cunplen ellos/ o los que los tyenen a cargo estas fordenanças,/ e todas las otras cossas que cada uno dellos son/ obligados a guardar, de lo qual les mandamos que tengan/ mucho cuydado e les encargamos las conçiençias so/bre ello.

Otrosy, hordenamos y mandamos çue los visytadores/ susodichos sean elegidos e nombrados por vos/ el dicho nuestro Almyrante e juezes e ofisiales por la for/ma e manera que mejor os pareciere, con tanto/ que los tales elegidos sean de los vesinos más/ antyguos de los pueblos donde an de ser/ visytadores, a los quales mandamos que les/ sean dados e señalados algunos yndios de/ repartimiento demás de los que les an de/ seer dados por el cargo e travajo que an/ de tener en el uso e exerçiçio de los dichos/ ofisios, los quales yndios sean los que a vos/ el dicho Almyrante e juezes e ofisiales pareçiere, pero/ es nuestra voluntad que sy los visytadores fueren/ negligentes en faser guardar las dichas forde/nanças o conoçieren que alguno no cumple lo suso/dicho, especialmente en el mantenymiento e amacas/, que por ello les sean quitados sus propios/ yndios que tovyere (sic) encomendados.

Otrosy, fordenamos e mandamos que los dichos visy/tadores sean obligados a visytar qualesquier/ logares donde ovyere yndios de su cargo dos/ vezes al año, la una vez al principio del año/ y la otra vez al medio, y mandamos que no pueda/ uno solo visytar anbas vezes syno que/ cada uno visyte la suya porque sepa el uno lo/ que fase el otro y el otro lo que fase el otro, por/que todo se haga con el recabdo e diligençia que conbiene.

Otrosy, fordenamos y mandamos que los dichos visy/tadores no puedan llevar ni lleven a sus casas/ ni fasyendas nyngún yndio de los que hallaren/ huydos o perdidos en las estançias o en otras partes/, syno que luego en hallándolos los deposyten en/ poder de una buena persona qual a ellos les/ pareçiere, pero primero procuren de saver su/ dueño cuyo es, e hallando (sic) se le dé luego, o/ sy no le deposyte como dicho es hasta que su dueño/ parezca, so pena quel visitador que parezca que se/ allare yndio en su poder por el mismo caso/ pierda e aya perdido otro yndio de los su/yos que tovyere, el qual sea para el que lo acu/ssare e más sea buelto el tal yndio que/ asy el dicho visitador acojiere al dueño/ cuyo era.

Otrosy, fordenamos y mandamos que los dichos/ visytadores sean obligados de tener/ e tengan en su poder un traslado destas nuestras/ fordenanças fyrmado del dicho Almyrante, juezes/ e ofisiales, con una ynstruçión que vos el dicho Al/myrante, juezes e ofisiales mandamos que les deys/ por donde mejor sepan lo que an de faser/ e cumplir e goardar, e al visytador que/ no lo guardare se execute (sic) en él las penas/ de suso declaradas.

Otrosy, fordenamos y mandamos que vos el dicho/ Almyrante, juezes e ofisiales enbiéys en cada dos/ años una vez a saver cómo los dichos visytadores/ ussan de sus ofisios e les hagan tomar e tomen/ resydençia e sepan cómo han fecho/ guardar e cumplir estas dichas fordenanças/, cada uno lo que tocare a su cargo, e manda/mos que los dichos visytadores sean obliga/dos al tienpo que se les tomare la dicha re/sydençia de dar relaçión a vos el/ dicho Almyrante e juezes e ofisiales muy cun/plida de todos los yndios que ovyere de número /, cada uno en la parte do él visita, e quántos an/nasçido e muerto en aquellos dos años, para/ que el Almyrante, juezes e ofisiales no envíen/ la relaçión de todo ello, la qual ben/ga firmada de vosostros e de los visitado/res, porque yo sea de todo bien ynformado.

Otrosy, fordenamos y mandamos que ningún/ vesino ny morador de las dichas villas e lugares de la/ dicha ysla Española ny de nynguno dellos/ pueda tener ny tenga por repartymiento/, por merced ny en otra manera, más quan/tidad de ciento cinquenta yndios ny menos de cuarenta.

Porque vos mando a todos e cada uno de vos los dichos Almyrante e governador/ e juezes e ofisiales que agora soys o fuerdes de aquí adelante e a/ otras qualesquier personas a quien lo de yuso en estas fordenanças/ qontenido toca e atañe, que veades las dichas fordenanças que de/ suso van encorporadas e se haze mención e las/ goardedes e complades e executedes e fagades guar/dar, cunplir y executar en todo e por todo segund/ que en ellas e en cada una dellas se qontiene, y en guardándo/las e cunpliéndolas executéys e fagáys executar las/ penas en los que en ellas cayeren e yncurrieren, e ansy/mysmo las goardedes e cunplades vosotros segund e de/ la forma e manera en las dichas fordenanças qontenido, e más/ que cayays e yncurrays en perdimyento de los yndios que to/vyerdes por repartymiento e queden vacos para que Nos pro/veamos dellos a quyen nuestra merced e voluntad fuere, e contra el/ tenor e forma dellas no vayades ny passedes ny/ consyntades yr ny pasar en tienpo alguno ni por alguna/ manera, e sy para lo asy faser, cunplir e executar ovyer/des menester favor e ayuda, mando a todos los qonçejos, etc./; e porque venga a notyçia de todos e nynguno pueda pre/tender ynorançia, mando questa my carta e las fondenan/ças en ella qontenidas sean pregonadas públicamente por las plaças/ e mercados e otros logares acostumbrados desa ysla/ Española por pregonero e ante escribano público e testigos, e los/ unos ny los otros, etc. Dada en la villa de Valladolid,/ XXIII de henero de 1513. Yo el Rey. Por mandado de su/ Alteza Lope Conchillos, secretario del Obispo de Palencia.

Dióse otra tal para la ysla de San Juan.

Fuente: Leyes de Burgos de 1512 y Leyes de Valladolid. Reproducción facsimilar de los manuscritos que se conservan en el Archivo General de Indias (Sevilla) en las secciones de Indiferente General; análisis histórico y transcripción paleográfica por Ma. Luisa Martínez de Salinas; estudio jurídico institucional por Rogelio Pérez Bustamante, Fundación para el Desarrollo Provincial, Egeria, Burgos, 1991, pp. 57-73.