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Siglo XVI > 1500-1509 > 1504

Carta de Cristóbal Colón a Diego Colón.
21 de noviembre de 1504.

Muy caro fijo: Reçebí tu carta con el correu. Fezistes bien de quedar allá a remediar algo y a entender ya en nuestros negoçios. El Señor Obispo de Palençia sienpre desque yo vine a Castilla me ha faboreçido y deseado mi honra. Agora es de le suplicar que les plega de entender en el remedio de tantos agrabios míos, y que el asiento y cartas de merçed que Sus Altezas me hizieron, que las mande complir y satisfazer tantos daños, y sea çierto que, si esto hazen Sus Altezas, que les multipliquerá la hazienda y grandeza en increíble grado.

Y non le paresca que cuarenta mil pesos de oro sean salvo representaçión, que se pudía haver muy mayor cantidad, si Satanás non lo esturbara en me empidir mi desiño, porque cuando yo fui sacado de las Indias, tenía en filo para dar soma de oro incomperable a cuarenta mil pesos. Yo fago juramento, y esto sea para ti solo, que de las merçedes que Sus Altezas me tienen fechas, en mi parte me alcança el daño diez cuentos cad'año, y que jamás se pueden rehazer. Ved qué parte será o es la que toca a Sus Altezas, y non lo sinten.

Yo escrivo a su merçed, y me trabajaré de partir para allá; la llegada y el resto es en las manos de Nuestro Señor: su misericordia es infinita. Lo que se haz y está para hazer diz San Agostín que ya está fecho antes de la criaçión del mundo. Yo escrivo también a estotros señores que diso la carta de Diego Méndez. En su merçed me encomienda con las nuebas de mi ida, como dise arriba, que çierto estoy con gran temor, porque el frío tiene tanta inimistad con esta mi enfermedad, que habré de quedar en el camino.

Plúgome mucho de oír tu carta, y de lo que el Rey, Nuestro Señor, diso, por el cual le besaría las reales manos. Es çierto que yo he servido a Sus Altezas con tanta diligençia y amor como y más que por ganar el Paraíso, y si en algo ha habido falta habrá sido por el imposible o por non alcançar mi saber y fuerças más adelante. Dios Nuestro Señor en tal caso non quer de las personas salvo la voluntad.

Yo lebé de aquí dos hermanos, que se dizen Porres, a ruego del señor tesoirero Morales. El uno fue por capitán y el otro por contador, ambos sin abilidad d'estos cargos, e yo con atrebimiento de suplir por ellos, por amor de quien me los dio. Allá se tornaron más vanos de lo que eran.

Muchas çibilidades les relebé que non hiziera a um pariente, y que eran tales que mereçían otro castigo que reprehensión de boca. En fin llegaron a tanto, que aumque yo quisiera non pudía escusar de non llegar a lo que fue. Las pesquisas harán fee si yo miento.

Alçáronçe en la isla de Janaica, de que fui yo tan marabillado como si los rayos del sol causaran teniebras. Yo estaba a la muerte y me martirezaron çinco meses con tanta crueldad sin causa. En fin yo los tube a todos presos, y luego los di por libres, salvo al capitán, que yo traía a Sus Altezas preso.

Una suplicaçión que me hizieron con juramento que con esta te enbío te dirá largo d'esto, bien que las pesquisas son las que fablan largo, las cuales y el escrivano vienen en otro nabío. que yo espero de día en día. Este preso prendió el Governador en Santo Domingo.

Su cortesía le constringió a fazer esto. Yo tenía en mi instrución um capítulo en que Sus Altezas mandaban que todos me obedeçiesen, y que tubiese yo la justiçia çibil y criminal sobre estos todos que fueron comigo; mas non aprobechó con éste, el cual diso que non se entendía en su término. Enbióle acá a estos señores que tienen cargo de las Indias sin pesquisa ni proceso ni escrito.

Ellos non le reçebieron y se van sueltos. Non me marabillo si Nuestro Señor castiga. Ellos fueron allá con sus barbas de poca verguença. Ribaldaría tal ni traiçión tan cruel se oyó nunca. Yo escriví d'esto a Sus Altezas con la otra carta, y que non era razón que consintiesen este agrabio. También escriví al Señor tesoirero que le pidía por merçed que non diese sentençia en palabras que estos les disesen fasta oírme.

Agora será bien que se le acoerdes de nuebo. Non sey cómo oxan de ir adelante d'él con tal impresa. Yo lo escrivo a él otra vez, y le enbío el traslado del juramento como a ti fago, y otre tanto al dotor Angulo y licenciado Çapata. En su merçed de todos me encomienda, con abiso que mi partida para allá será breve.

Folgara yo en ver carta de Sus Altezas y saber qué mandan. Débeslo de procurar si vierdes el remedio. También de me encomendar al Señor Obispo y a Joan López con la memoria de mi enfermedad y del galardón de mis servicios.

Estas cartas que van con esta debes de leer por te conformar con la fabla d'ellos.

A Diego Méndez agradesco su carta. Non le escrivo porque sabrá de tí todo y por mi mal que me cansa. Carbajal y Gerónimo en tal tiempo estubieran bien en la Corte, y fablar en nuestro fecho[s] con estos señores y con el Secretario.

Fecha en Sebilla a XXI de Noviembre.

Tu padre que te ama más que a sí.

.S.

.S.A.S.

XMY

Xpo FERENS./

Yo torné a escrivir a Sus Altezas, suplicándoles que mandasen a prober de la paga d'esta gente que fueron comigo, porque son pobres y anda en tres años que desaron sus casas. Las nuebas que les trahen son más que grandes. Ellos han pasado infinitos perigos y trabajos.

Yo non quise robar la tierra por non escandelizale, porque la razón quier que se pueble, y estonçes se habrá todo el oro a la mano sin escándalo. Fabla d'ello al Secretario y al señor Obispo y a Juan López y a quien virdes que conbiene.

Fuente:

Cristóbal Colón. Textos y documentos completos. Relaciones de viajes, cartas y memoriales, edición prólogo y notas de Consuelo Varela, Alianza Editorial, Madrid, 1982, pp. 310-312